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El condado La soledad sangra vino descarnado y como el vino se descarna descarnemos la soledad sangrante que el vino deshace; lloremos las parras en espirales de hierro y las cepas que todo ocupan; no exiliemos las raíces que en la línea nos dejaron los mayores, padres, poetas, y velemos el luto del vino ah, vino enlutado por la tierra del manzanilla. Barricas, mosto, pies desnudos que sudaron uvas y dieron nombre a lo que fue el misterio del vino sangrante, que nunca al Condado en olvido.
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