
INTRODUCCIÓN A LA ELECTRÓNICA
3.0. COMPONENTES ELECTRÓNICOS.
Como no podía ser de otra forma, la electrónica había otorgado el papel estelar a las válvulas de vacío, pero el guión exigía un reparto de papeles más extenso y la aparición en escena de bastantes más artistas invitados. Los tubos de vacío tuvieron que rodearse de un elenco de colaboradores que, incluso sin poder destacar mucho, clamaban por conseguir un éxito que se venía venir.
La obra a representar exigía cierta destreza en el campo eléctrico y, aun siendo papeles secundarios, a los aspirantes se les suponía un cierto currículo. Quedaba claro que por méritos propios los más indicados para subirse el carro del éxito electrónico eran, entre otros: los condensadores, las resistencias, las bobinas, los transformadores, los interruptores, los pulsadores y, al menos en un principio, hubo trabajo hasta para las bombillas
Para los menos versados en el mundillo no habrá posibilidades de distinguir entre los diferentes protagonistas. Para evitar este problema podemos, a modo de introducción, redactar aquí un pequeño resumen del elenco disponible, el cual será capaz de actuar en las más variopintas representaciones.
3.1. EL TUBO DE VACÍO.
Fue el primer gran astro de la obra electrónica. Actualmente ha quedado bastante desfasado. A pesar de sus innegables cualidades ha sido sustituido con gran éxito por sucesores tales como el transistor y el circuito integrado. De todas formas y, según la crítica, hay funciones en las cuales estos no llegarán nunca a superar al antiguo tubo.
3.2. EL TRANSISTOR.
Surge como panacea ante los problemas de
espacio, temperatura y coste de las válvulas. Puede imitarlas
perfectamente en su versión básica. Los últimos retoques
técnicos dados por los maquilladores electrónicos han
posibilitado la aparición de nuevos talentos, como los
transistores tipo FET, que permiten mantener muy alto el
pabellón de estos últimos.
3.3. EL DIODO.
Es un artista de segunda fila, más bien
desbancado por los transistores, pero que desempeña un
papel muy importante. Desde su primera aparición en público, a
principio de siglo y en forma, cómo no, de válvula termoiónica,
ha sufrido importantes cambios. El conjunto de diodos
disponibles en el mercado actualmente abarca un amplio campo.
Como ejemplo cabe citar los diodos rectificadores puros, diodos
zener, diodos varicap, diodos LED, etc.
3.4. LOS CIRCUITOS INTEGRADOS.
Constituyen la generación más joven
del elenco disponible para trabajar en la gran obra de la
electrónica. Son rápidos, con nuevas ideas y su contratación
en cualquier representación que se precie se traducirá en un
importante ahorro, tanto en dinero como en esfuerzo, a la hora de
diseñar el guión a seguir. Su truco para conseguir esto es
sencillo: aplicar el refrán la unión hace la fuerza. Internamente
están conformados por un gran número de transistores, incluso
por miles de ellos, y diodos especialmente caracterizados para
trabajar en conjunto.
3.5. LAS RESISTENCIAS.
Son un elemento indispensable dentro del
mundillo electrónico. Con su cuerpo coloreado dan el tono
festivo a cualquier circuito. Dicha vistosidad no responde a un
afán de destacar por encima del resto del reparto sino
más bien a la imperiosa necesidad de demostrar al mundo, y nunca
mejor dicho, lo que valen. Por sus bandas de colores
las conoceréis.
3.6. LOS CONDENSADORES.
Suelen aparecer también con relativa
asiduidad en casi cualquier circuito. Son algo más estirados que
las resistencias ya que, para empezar, no les da igual el
tipo de tensión con la que trabajen; son un poco veletas y
modifican su carácter según les toque bregar con tensiones
alternas o continuas. También gustan de lucir atuendos de
colores aunque no lo hacen con tanta frecuencia como sus colegas
las resistencias. Existe un cuerpo de elite dentro del conjunto
de los condensadores que responde al nombre de condensadores
electrolíticos. Para destacar del resto suelen lucir un uniforme
azul o negro y ciertas insignias con
logos tales como + y -.
3.7. LAS BOBINAS.
Son, casi siempre, las más fáciles de
identificar. Su aspecto de hilo de cobre enrollado no les permite
muchos lujos y, aunque por su modestia pudiera parecer que van
por el mundo desnudas, esto no es así. Todas ellas visten un
invisible traje de laca aislante y trasparente que les preserva
tanto del clima ambiente como de incómodos roces entre espiras
continuas. ¿Que
qué es una espira? Pues baste indicar aquí que cada una
de las vueltas que hace el hilo de cobre esmaltado, es su
correcta denominación, para conformar la bobina responde a dicho
nombre. Dentro de la sociedad de bobinas existe también cierto
clasismo: las más humildes de las bobinas se ven obligadas a dar
vueltas sobre un núcleo central imaginario, mientras que las de
mejor posición social cuentan con núcleos especializados, por
ejemplo, uno muy común llamado ferrita, que les permiten
aumentar su categoría fácilmente y realizar su trabajo en el
circuito con menor esfuerzo.
3.8. TRANSFORMADORES.
Son, por mucho que intenten negarlo, tan
solo un tipo especializado de bobinas. Como ocurre en toda
sociedad, en el mundo electrónico también existe un grupo de
elementos que intenta defender, no con poco corporativismo, su
independencia y excelencia. Estos son sin duda los transformadores.
No cabe duda de que el trabajo desarrollado por estos no es
nada despreciable, pero seamos sinceros, el transformador no es
más que el matrimonio de conveniencia de dos bobinas solitarias.
Su misión es de suma utilidad: domar la tensión que reciben y entregarnos a cambio otra tensión que se adapte a lo solicitado por el director de obra. Sus condiciones de trabajo obligan a este par de bobinas a protegerse con un traje de cierta robustez denominado armadura. Su aspecto cuadradote y macizo hace que identifiquemos rápidamente al transformador. Pero, como no podía ser menos, aquí también hay excepciones: a veces, aunque no muy frecuentemente, los transformadores nacen de la unión de tres o incluso más bobinas.
3.9. INTERRUPTORES, CONMUTADORES Y PULSADORES.
Cómo no incluir en este reparto de
protagonistas electrónicos a todo el conjunto de dispositivos
que, sin ser propiamente electrónicos nos permiten
interrelacionarnos con ese mundo y, aun disminuyendo de tamaño y
aumentando sus prestaciones, son totalmente imprescindibles.
Cualquier circuito que se precie deberá ofrecernos algún
que otro pulsador, interruptor o similar. Por lo menos hasta que
los montajes accionados por la voz humana estén a la orden del
día.
3.10. CIRCUITOS IMPRESOS.
La verdad es que los circuitos
impresos no pueden ser considerados estrictamente como
verdaderos protagonistas de la obra electrónica, Mas bien
pertenecen al mundo de la tramoya, es decir, al conjunto de
accesorios precisos para que los verdaderos protagonistas, esto
es, los componentes, se luzcan. Que cómo se distingue el circuito
impreso, pues muy sencillo: no tenemos más que observar la
superficie donde los componentes están situados. Dicha
superficie aparece surcada por numerosas líneas -las pistas del
mismo- y contiene multitud de pequeños orificios de bordes
plateados que están predestinados a servir de alojamiento a las
patillas de los componentes.
3.11. UNIÓN DE COMPONENTES.
Una vez conocido el reparto, misión que modestamente pretende esta obra, podremos preparar cualquier función electrónica que se nos ocurra. Parece claro que con solo conocer las piezas que componen nuestro rompecabezas electrónico no tendremos suficientes datos como para poder iniciar una puesta en escena de cualquier dispositivo, por sencillo que este sea. Para poder realizar esto deberemos conocer no solo los componentes básicos de un circuito sino también el guión a seguir por cada uno de ellos, es decir, las normas y leyes electrónicas que rigen su funcionamiento. Conocer básicamente la Ley de Ohm o los diferentes tipos de conjuntos circuitales serán para nosotros lo que para un actor es saber diferenciar el drama de la comedia.

Los diferentes actos involucrados es nuestra obra responden a nombres tales como: amplificador, oscilador, comparador, multiplexador, fuente de alimentación, etc. Podremos conocer los actores (componentes) básicos que forman parte de cada uno de estos actos.
Una vez conocidos los componentes, y los bloques que pueden constituir cada uno de ellos, podremos enlazar dichos bloques para formar circuitos de mayor envergadura.
Para resumir un poco los conceptos explicados hasta ahora nos conformaremos con indicar que todo circuito electrónico, por complejo que pudiera parecernos, puede ser descompuesto en bloques bien diferenciados de forma que podamos analizarlo de una manera bastante sencilla. Si, además, conocemos los elementos que constituyen cada uno de los componentes podremos analizar en detalle cada uno de los bloques que forman el circuito total. Esto nos permitirá analizar, reparar, modificar y, por qué no, mejorar un circuito dado.