Tema : Sueño Valseado
Autor: Silvio Rodriguez
Album: Mariposas


Desde los primeros acordes del tema se perfila el 
virtuosismo de Rey Guerra, el guitarrista cubano 
(de trayectoria musical docta e historia de tocatas
junto a Leo Brower y prestigiosas filarmónicas) 
que contribuye a hacer de "Mariposas" el álbum de 
guitarra más delicadamente arreglado de Silvio, sin
que pierda el estilo primordial del trovador.

En este comienzo, los arpegios y frases musicales se 
enmarcan en un ritmo de vals fluido que provoca movimientos
involuntarios de la punta de los pies en actitud danzante.
Son sólo veinte segundos que desembocan en un ascenso de 
acordes (si, do, re, mi...) que nos dejan pendidos y 
espectantes del fraseo que ahora comienza.

Aquí la música es acompañante, lejana, etérea, ideal para
el susurro de los versos:

 Una vez me entretuve con un sueño
 lo tome, lo solte, le di tres vueltas,
 lo aprendí, me lo puse, fui su dueño
 y pensé que era cosa ya resuelta.
 y soñando que un sueño era mi traje
 pretendí la cancion, la poesía
 y aquel sueño aprendió todo el mundo de mi
 e iba yo sin saber que él sabía

Silvio repite: que él sabiiiiia... que él sabiiiiiaaaa...
y con ese estiramiento lírico se da el pie para que la 
guitarra esboce el vals... el suave vals que es el 
protagonista de la historia, de esta relación poética entre
el cantor y su música, entre el poeta y su sueño. Una
relación que recuerda a la otra, la del alma y la canción
que se cuenta en "Un dia junto mar" (Album: Domínguez)

...y vuelve el texto:

 Y así fui por la tierra, por los mares,
 por los cielos, las noches y los días
 los amores, los templos y los bares
 así fui con mi sueño que sabía
 Y aquel sueño que yo soñaba puesto
 comenzó a soñar que él me soñaba
 y un buen día aprendí todo el mundo de él
 y ahora somos pareja en la sala
 e inventamos un vals
 que bailamos para soñar


y aquí viene la maravilla: se repite la secuencia del
inicio, la misma que era vals, pero esta vez toma 
intención de son... que primero muy tímido y luego con 
más fuerza acompaña la historia:

 sueño que bailo con mi vals
 y el vals soñando que con su hombre
 bailando va
 sueño y soy sueño: soy un vals
 que viene y va
 que viene y va

se suma el bajo, la guitarra de Silvio y alguna 
percusion básica. Todo es magia en este instante y 
mientras se repite la estrofa "sueño que bailo...", 
el escucha no puede más que abrazar ese fantástico 
ritmo de son, su historia y la tierra que le vio nacer.

Pero el tema debe concluir, y para respetar su escencia
vuelve su ritmo a mutar, de son a vals...
el vals "que viene y va".



(volver)

Hosted by www.Geocities.ws

1