P O E S I A S   -   M E M O R I A S

Todo vive en la memoria, el aroma azulado y fresco de los r�os, los duendes perdidos, el campo  vestido de gloria, el sabor dulce de la rosa estrell�ndose en mi boca, aquel  aljibe que  cierta noche secuestr� a la luna pase�ndola por su esfera como a una santa  perla y el arrullo  amoroso de palomas.


Viven las transpiradas escamas nacidas de mis tornasoladas palmas, las horas y segundos   desat�ndose y el roc�o que se descuelga de las plantas dentro del misterio de las grutas.


Todo sue�a en la memoria, la celada que de madrugada me tendieron los c�ndores para  llevarme con ellos, el empapado verde de la hierba, las cumbres nevadas igual a  catedrales    de blancas aguas, la luz meridiana de la frontera, el depurado sonido argentino de las  campanas verti�ndose en mis o�dos y el viento rozando los picos invitando a danzar a las corolas entre cuerdas multicolores que estallan en todos mis sentidos.

Todo guarda la memoria, la paz del lago constelado de cisnes con mi juventud como un astro
m�s rielando en su pulida superficie, el cielo; �se cielo...que pod�a tocar con los dedos,   aquella cascada verde y oro de cristal, el polvo ocre del camino que no conduc�a a sitio alguno,  los animales confiados con sus bocas h�medas y sus ojos tirados en  mis manos y mi canto. Mi canto herido por las rocas, trepando las monta�as enfervorizado, alcanzando a  Dios agradecido.

  Todo preserva la memoria, la dorada transparencia del aire y el golpe ansioso del aroma
embalsamado de la noche, en el que me disolv�a como otra de tantas flores, quedando  mi      esencia suspendida en el alma de alg�n casual caminante.
                         I N T I M O       E S P L E N D O R :
Es una atm�sfera m�gica, perderte dentro para encontrarte m�s tarde; los Dioses miran y luz

y sangre destellan las cuentas en un incendio de gemas.

Las viejecitas tejen hilos almibarados, irrumpe la luna naranja en los p�rpados y la m�sica enloquecida,

las frases secretas, peregrinas y los astros marcan los d�as esfumados.

Incandescente, el incienso se refleja en el cristal. Ya me visto de noche y estrellas y voy de tu

  mano para descubrir el planeta.

  El vuelo de la luci�rnaga y el del �guila parpadean entre las velas; cincelando la flor de oro

  que se expande embriagando mi pecho y nos internamos en el ayer de los siglos, en la voz interna

  interna, en el sol fr�o de nuestro esp�ritu, casi en la frontera...


  Entonces con sed abrasadora, bebemos de la fuente de la vida, vemos crecer a una violeta  palpando

asombrados el vientre de la tierra, acrisolamos el tormento de los soles eternos

  dentro del precioso carrousel de un momento y volamos sobre la libertad dejando atr�s el horizonte

at�vico  ya que ahora sin huellas ni auroras, somos viajeros del tiempo y del espacio. Y la gracia de tus

pensamientos florece con los m�os, son exquisitos, centelleantes comocampanas rituales. El viento ulula

en mis brazos, entre las tinieblas salvajes, la luz y el rayo

y es nuestro el amanecer junto a la sagrada inmortalidad del ocaso.
"Perm�tanme"
Porque me han dado la inquietud de vivir �ste momento, porque han limitado

mi alma a un s�lo recuerdo; porque han derrumbado los castillos constru�dos

por el pensamiento; ya est� libre la entrada a mi jard�n y sus flores tiernas, lozanas

caer�n sacrificadas por mil inviernos.

Porque me han prestado �ste cuerpo, madurado por los hijos, esclarecido ante

el martirio, florecido gracias al amor; perm�tanme juntar los p�talos ca�dos de

mi oto�o tempranero y tratar de creerme reto�o de nuevo.

Porque soy una pasajera en el tren de la vida que recorre sin rumbo los caminos

que le son conocidos sin haberlos visto nunca y recuerda lo imposible de otro

mundos; es que estoy aqu� y ahora sin otro designio que el de retornar con

prontitud purificada a mi principio.
O T R O S

ART�CULOS
E-MAIL:
ma_prem_maitri
@yahoo.com

pm7m@yahoo.
com.ar
H O M E
Hosted by www.Geocities.ws

1