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Propongo unos cuantos mitos: Las aventuras de Arthur Gordon Pym, ese monstruoso(1) exito literario y de Public Relations que es la biblia, y el Y2k. No menos importantes la Guerra de los Mundos de H.G. Wells que transmitiendo programas de radio sin aclarar la ficcion sembr� alg�n p�nico entre no pocos granjeros desprevenidos.
Quiz� sea rebatible la arbitrariedad de citar el Y2K en esta incipiente lista: no es un fen�meno literario, y no produjo un resultado objetivo(2). Concuerdo. Lo menciono porque en los estantes de mi cabeza agrupo todos los sucesos irreales que causaron conmoci�n precisamente de manera dictatorial.
Algo que despertar�a las ilusiones dictatoriales de cualquiera es notar la extra�a facilidad con la que el humano se presta al atraco, a la esperanza, a la magia, al mito, a los deseos de la mayor�a. "Los religiosos" (l�ase: los encargados del marketing de las religiones) apuntan que las religiones y la fe son siempre necesidad porque el hombre NECESITA explicarse el mundo, su lugar en el, y aqu� un largo y semipenoso etc.
Pero menos que lamentar la omnipresencia del mito, creo que debemos no dejar morir una percepci�n: el mito es ladrillo cotidiano de lo humano. El mito, la fe (y sus trampas) no son tan inhumanas como sus productos: el Valhala, el Monte Olimpo, el Monte donde est� muerto y enterrado el creador del universo para los filipinos, la esperanza de que estas l�neas encuentren a su lector, la indisminuible fe en que nos despertara el maldito reloj ma�ana a las 5, la biblia, el amor, el Big Bang, el chocolate que adelgaza, el �xito a los 40, el futuro banquero que vende manzanas en el crucero, Marylin Monroe descubierta en un Dennis, el progreso, el Monte Calvario, la s�bana Santa, la semana santa descongestionada, el sexo seguro, el tiempo, Matusalen, los senos que nunca se entristecer�n, Agartha, Justino Morales, Borges y un cuento de Chesterton.
1. Monstruoso en el antiguo sentido de la palabra. (Alguien llam� a Juan Ruiz de Alarc�n "un mounstro" literario) 2. Esta aseveraci�n es casi falsa: mi hermano estuvo a punto de hacerse de una escopeta. |
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