Fue poeta y
dramaturgo español, nacido en El Puerto de Santa María
(Cádiz). Inicialmente se dedicó a la
pintura. Se trasladó a Madrid con su familia, y en 1924,
se le concedió el Premio Nacional de
Literatura, por el primer libro que publicó, Marinero en
tierra. En 1926, apareció La amante, al
año siguiente, un nuevo libro de poemas, El alba del
albañil.
En 1929, tuvo lugar un cambio importante en su poesía,
cuando publicó Cal y canto, influido por Luis de
Góngora y el ultraísmo. También de ese mismo año es
Sobre los ángeles. Considerada su obra
maestra, es una alegoría surrealista en la que los
ángeles representan fuerzas dentro del mundo real.
Sus tonos apocalípticos se prolongaron en Sermones y
moradas (1930).
Su surrealismo supuso en él una inclinación hacia el
anarquismo, como demuestra su elegía Con los zapatos
puestos tengo que morir, de 1930. Posteriormente,
escribió obras teatrales y entre las
más conocidas se encuentran El adefesio, de 1944, y, de
1956, Noche de guerra en el Museo del
Prado.
Con su compañera, la también escritora María Teresa
León, se vio obligado a exiliarse después de la derrota
en la Guerra Civil española. Vivió en Argentina hasta
1962. A partir de ese año año residió
en Roma, y no regresó a España hasta 1977, siendo
elegido diputado por la provincia de Cádiz. El
poeta recoge su vida durante los años de destierro en La
arboleda perdida (1959 y 1987). Entre la
producción de Alberti posterior a su regreso a España,
cabe destacar el libro, Canciones para
Altair, publicado en 1989.