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Pablo Neruda
Era mi corazón un ala
ala viva y turbia
y pavorosa ala de anhelo.
Era la Primavera sobre los campos
verdes.
Azul era la altura y era esmeralda
el suelo.
Ella - la que me amaba - se
murió en Primavera.
Recuerdo aún sus ojos
de paloma en desvelo.
Ella - la que me amaba - cerró
los ojos. Tarde.
Tarde de campo, azul. Tarde
de alas y vuelos.
Ella - la que me amaba - se
murió en Primavera.
Y se llevó la Primavera
al cielo.