Alfonsina Storni
MIEDO
.
Aquí, sobre
tu pecho, tengo miedo de todo;
estréchame
en tus brazos como una golondrina
y dime la palabra,
la palabra divina
que encuentre en
mis oídos dulcísimo acomodo.
Háblame
de amor, arrúllame,
dame el mejor apodo,
besa mis pobres manos,
acaricia la fina
mata de mis cabellos,
y olvidaré,
mezquina, que soy,
¡oh cielo
eterno!, sólo un poco de lodo.
¡Es tan mala
la vida! ¡Andan sueltas las fieras!...
Oh, no he tenido
nunca las bellas primaveras
que tienen las
mujeres cuando todo lo ignoran.
En tus brazos,
amado, quiero soñar en ellos,
mientras tus manos
blancas suavizan mis cabellos,
mientras mis labios
besan, mientras mis ojos lloran.
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