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Pablo Neruda
Tal vez no ser es ser sin que
tú seas,
sin que vayas cortando el mediodía
como una flor azul, sin que
camines
más tarde por la niebla
y los ladrillos,
sin esa luz que llevas en la
mano
que tal vez otros no verán
dorada,
que tal vez nadie supo que
crecía
como el origen rojo de la rosa,
sin que seas, en fin, sin que
vinieras
brusca, incitante, a conocer
mi vida,
ráfaga de rosal, trigo
del viento,
y desde entonces soy porque
tú eres,
y desde entonces eres, soy
y somos,
y por amor seré, serás,
seremos.