No hay sol
No hay luna
No existen ya los árboles
Ni el furioso verdor de los potreros Ni las bestias de lomos como arroyos Ni el pueblo y sus murmullos Sólo la lluvia Río de necedades Silencio derramado haciéndose su voz su cuerpo su camino Ciega Tenaz Enferma Me ha dejado sin hijos sin mujer sólo conmigo Planta sin hojas piedra Lluvia tal vez yo mismo cayendo hacia mi oscuro fondo Cae el cielo vacío Se desborda la mirada del agua Y yo lluvioso yo cayendo hacia mí mismo: el mí y el yo fundiéndose perdiéndose diluyendo su brillo elemental en la materia elemental del self: lluvioso yo cayendo hacia mí mismo: follaje tronco espeso raicerío hundiéndose en el lodo en la tierra nutricia en el agua materna en el oscuro fondo de todas las Edades Quema un largo silencio entre las ráfagas La lluvia desbarata su chasquido Se llena de sí misma Hasta el fin Hasta ahogarse en la sombra Purificando Lavando Disolviendo