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En 1992 empezaba una nueva etapa para el club
de Mestalla, que pasaba a ser una Sociedad Anónima Deportiva. La
agitación social fue protagonista en los cinco años posteriores. Tras el
indiscutible éxito de gestión económica de Arturo Tuzón, la derrota de
Karslruhe supuso el principio del final de su etapa como presidente del
Valencia.
La temporada 93-94 comenzó bien para un
Valencia que pronto se colocó en la primera posición de la Liga y que comenzó
la UEFA eliminando al Nantes francés, en el que despuntaban los entonces
jóvenes Loko, Makelele, Karembeu y Pedros. Ese verano, el Valencia había
contratado al montenegrino Predrag Mijatovic, que llegó a ser uno de
los mejores jugadores del Valencia en dicha década pero que tuvo una salida
escandalosa del club. Como líder de la Liga, el 2 de noviembre de 1993, el
Valencia jugó en Alemania el partido de vuelta de la segunda ronda de la
UEFA. En la ida, los de Hiddink habían ganado por 3-1, con lo que
parecía probable el paso a la siguiente ronda. Pero una abultada derrota por
7-0 supuso para el Valencia la mayor humillación europea de su historia. Hiddink
se tambaleaba y fue destituido tras perder en Gijón el fin de semana
siguiente.
Guus Hiddink fue sustituido por Francisco
Real, hasta entonces miembro de la secretaría técnica del club, que no
logró levantar la moral ni los resultados del equipo y que, tras cinco
jornadas, dio paso a Héctor Núñez, un delantero uruguayo que había
jugado en el Valencia en los años 60. Mientras, el consejo de Administración
de Arturo Tuzón se resquebrajaba. Las dimisiones y los escándalos
internos acabaron con la dimisión de Tuzón, al que sustituyó de forma
provisional Melchor Hoyos. Se había abierto un proceso electoral que
llevaría a Francisco Roig a la presidencia, tras ganar en las urnas al
otro candidato, Ramón Romero. Mientras, a la estrella del equipo, Lubo
Penev, se le detectaba un cáncer de testículos que le mantuvo un año
inactivo, pero del que afortunadamente se repuso por completo. También
comenzaba a jugar sus primeros partidos un jovencísimo Gaizka Mendieta,
que había sido fichado del Castellón y que se convirtió en la gran estrella
del Valencia. La tragedia personal se cebó en el Valencia en septiembre de
1993: el delantero panameño Rommel Fernández, cedido al Albacete,
perdía la vida al sufrir un accidente de automóvil.
El 9 de marzo de 1994 fue elegido Roig
presidente. Su primera decisión, horas después de ganar las elecciones, fue
destituir a Héctor Núñez como entrenador y nombrar secretario técnico
a Jesús Martínez. Mientras decidían el nombre de su sustituto, José
Manuel Rielo pasó de segundo entrenador a técnico principal. La elección
de Roig para el banquillo fue sorprendente: Guus Hiddink era
nuevamente el elegido, apenas cinco meses después de su destitución. El
Valencia enderezó algo su rumbo y acabó la Liga con un mejor fútbol y mejores
resultados.
Francisco Roig aprovechó el Mundial de 1994,
que se disputó en Estados Unidos, para contratar al que se convertiría en el
entrenador campeón del torneo, el brasileño Carlos Alberto Parreira.
Otros de sus fichajes más destacados fueron el de Andoni Zubizarreta,
portero titular de la selección española, y el delantero ruso Oleg Salenko,
que se acabaría proclamando ‘pichichi’ del Mundial pero que no brilló
en Valencia como en Estados Unidos. En la temporada 94-95, el Valencia
llegó a la final de la Copa del Rey, no sin antes despedir al técnico. Parreira
fue cesado en las semifinales de Copa, frente al Albacete, y Rielo
volvió a hacerse cargo del equipo. La final de Copa se disputó ante el
Deportivo de La Coruña, el 24 de junio de 1995, y fue suspendida por una
espectacular tromba de agua que cayó en el Santiago Bernabéu con 1-1 en el
marcador. Hubo de jugarse el tiempo que restaba tres días después. Tras el
doble traslado de la afición valencianista a Madrid, el disgusto no pudo ser
mayor: un gol de Alfredo, nada más reanudarse el partido, privó del título al
Valencia. Pese a la decepción, la ilusión de la afición y sus ganas de
títulos llevó al público a llenar espontáneamente Mestalla, para
recibir a unos cabizbajos subcampeones de Copa.
La temporada 1995-96 empezó con nuevo
técnico. El veterano Luis Aragonés fue el elegido para llevar al
Valencia al subcampeonato de Liga con un equipo en el que destacaban Zubizarreta,
Camarasa, Fernando y Mijatovic. El Atlético de Madrid, que había
contratado a Lubo Penev, fue el campeón de Liga y de Copa del Rey
aquella temporada. ‘Pedja’ Mijatovic, el gran ídolo del momento, se
marchó al Real Madrid abonando el importe de su cláusula de rescisión, lo que
supuso una afrenta imperdonable para el valencianismo.
En el verano del 96, Francisco Roig
cumplió su aspiración de fichar a Romario. El genial y díscolo
delantero brasileño, sin embargo, chocó con el carácter de Aragonés y
fue cedido al Flamengo. Su contratación coincidió con la del ariete argentino
Claudio ‘Piojo’ López, otro futuro ídolo de la afición valencianista.
Los malos resultados de Liga provocaron la destitución del técnico madrileño
y en su lugar se contrató a Jorge Valdano. El técnico argentino debutó
en noviembre de 1996 y completó una nueva temporada sin títulos y con
la eliminación copera ante la UD Las Palmas, entonces equipo de Segunda
División, y el ‘KO’ en la UEFA ante el Schalke 04 alemán que acabaría ganando
dicha competición. En diciembre de ese año, el Valencia contrató a otra
estrella sudamericana, el argentino Ariel ‘Burrito’ Ortega.
Valdano comenzó la temporada 97-98,
pero fue destituido en la tercera jornada tras perder contra Mallorca,
Barcelona y Racing de Santander. También había sido cesado Jesús Martínez
como secretario técnico, cargo que pasó a ocupar el valenciano Javier
Subirats. El sustituto de Jorge Valdano fue el italiano Claudio
Ranieri, que pronto chocó con Romario -repescado tras la cesión- y
Ortega y cuyos inicios no fueron especialmente brillantes. Tanto
desorden deportivo desembocó en la dimisión de Francisco Roig como
presidente. Pedro Cortés, hasta entonces vicepresidente, asumió la
dirección del club el 2 de diciembre de 1997. El Valencia era penúltimo
en Liga y se cruzaba en Copa con el modesto Figueres, al que eliminó con
apuros. Ranieri se tambaleaba pero fue mantenido en su puesto. El
Valencia acabó la Liga en novena posición, ganándose el derecho a participar
en la Copa Intertoto, una nueva competición que daba acceso a la Copa de la
UEFA. El único fichaje que había hecho el Valencia a mitad temporada fue el
del delantero rumano Adrian Ilie, cuyos primeros meses como
valencianista fueron espectaculares.
Claudio Ranieri empezó la campaña 98-99
clasificando al Valencia, a través de la Intertoto, para la Copa de la UEFA,
en la que fue eliminado por el Liverpool. En Liga, el Valencia acabó cuarto,
con lo que se ganó el derecho de participar en la Liga de Campeones,
competición que había sustituido a la Copa de Europa. Pero el gran éxito de
esa temporada fue en Copa del Rey: el Valencia ganó el torneo, en el
estadio Olímpico de Sevilla, al imponerse al Atlético de Madrid por 3 a 0 el
26 de junio de 1999, con un golazo de Mendieta y dos del ‘Piojo’
López. La euforia vivida por la afición del Valencia fue indescriptible,
y los merecidos festejos aún se recuerdan. Veinte años después, llegaba un
nuevo título a las vitrinas del club. Los héroes del campeón de la final
fueron Cañizares, Angloma, Djukic, Roche, Carboni, Mendieta, Milla,
Farinós, Vlaovic, Ilie y Claudio López. También jugaron Juanfran,
Angulo y Björklund.
Pero Ranieri no continuó dirigiendo al
Valencia. El técnico romano se había comprometido con el Atlético de Madrid
en la primavera de 1999, equipo al que él mismo había privado de ganar
la Copa del Rey. Para sustituirle se eligió al argentino Héctor Cúper,
que había llegado al Mallorca dos temporadas antes ofreciendo un rendimiento
asombroso para la entidad balear: una Supercopa de España, una final de Copa
del Rey y una final de Recopa. El fichaje más destacado de aquel verano fue
el del interior izquierdo argentino ‘Kily’ González. La inercia
ganadora de ese Valencia le permitió iniciar la temporada 1999-2000
ganando un nuevo título, la Supercopa de España, frente al FC
Barcelona. En Liga terminó en tercera posición, por detrás del campeón, el
Deportivo de La Coruña, y del FC Barcelona. Pero el gran éxito fue europeo:
en la primera participación del Valencia en el formato ‘Champions League’,
el equipo llegó a la gran final asombrando al mundo por su fútbol y su
ambición. Lamentablemente, en la final disputada en París, el 24 de mayo de 2000,
ganó el Real Madrid por 3-0. Se había rozado la gloria máxima, y el Valencia
se había convertido en el equipo de moda en Europa.
El adiós de Claudio López, que se marchó al
Lazio italiano, y el de Farinós al Inter- y Gerard al
Barcelona, marcaron el inicio de la actual temporada, la 2000-2001. Cúper
continúo como entrenador y algunos de los fichajes más destacados de ese
verano fueros los del uruguayo Diego Alonso, el noruego John Carew,
el ex atlético Rubén Baraja, el argentino Ayala y el lateral
brasileño Fabio Aurelio.
La primera mitad de la temporada 2000-2001
estuvo marcada por la buena trayectoria en la Liga. El equipo arrancó con
buen pie el campeonato y se mantuvo como líder durante más de diez jornadas.
Después del descanso navideño, el Valencia C.F. empezó a pagar la exigencia
máxima que requiere una competición tan absorbente como la Champions
League. Tras superar las dos fases de liguillas, el equipo de Cúper
eliminó al Arsenal en cuartos de final y al Leeds United en semifinales, y se
preparó para medirse al Bayern de Múnich en la gran final. Nuestro equipo
rozaba el cielo de nuevo. Después de París, esta vez la cita con la gloria
llegaba en Milán. El partido culminante de la UEFA Champions League se
disputó el 23 de mayo en San Siro. Mendieta marcó de penalti en el
inicio del choque, Cañizares paró una pena máxima a Mehmet Scholl y
Effenberg fijó el empate tras e descanso gracias a otro penalti señalado por
el colegiado Dick Jol. Después de la prórroga, la lotería de los penaltis
decidió que el Valencia
fuese de nuevo subcampeón de Europa, un hito empañado por el deseo de triunfo
pero que supuso la cima europea de la historia de nuestro club. El golpe de
Milán fue difícil de superar para los nuestros, que en las últimas jornadas
de Liga cayeron hasta el quinto lugar de la tabla, quedándose fuera de la
edición 2001-2002 de la Champions League.
El mes de julio trajo el adiós del presidente D. Pedro
Cortés, que presentó la dimisión por motivos personales y se marchó con
la satisfacción de haber conseguido una Copa del Rey, una Supercopa
y dos subcampeonatos de la Champions. Su relevo en la presidencia lo
tomó D. Jaime Ortí, que manifestó su intención de mantener la buena
línea que había llevado al club a ser admirado en toda Europa. También hubo
cambios en en el banquillo y en la plantilla. Rafa Benítez, después de
ascender al Tenerife, sustituyó a Héctor Cúper como entrenador. Entre
los jugadores, se marcharon Mendieta, Deschamps, Milla, Zahovic y Gerardo,
y llegaron Marchena, Mista, Curro Torres, Rufete, De los Santos y Salva.
Todos forman la base de un nuevo Valencia que parte con las máximas
aspiraciones en Liga, Copa del Rey y UEFA Cup de cara a la temporada 2001-2002.
¡Ojalá continúen los éxitos!
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