Sinopsis histórica de Argentina

   
Gral. Uriburu
Gral. Ramirez
Juan. D. Perón

Eva Perón

Gral. Lonardi

Dr. Frondizi
Gral. Onganía
Gral. Lanusse
Cámpora
Lopez Rega
Gral. Videla
Gral. Viola
Gral. Galtieri
Rendición en Malvinas
Dr. Alfonsín
Juicio a la Junta
Carlos Menem
 
 
 
El período precolombino. El territorio estaba habitado por diversas tribus, de las que se pueden destacar: diaguitas y calchaquíes, en los valles del N; puelches y pampas, en la zona central; tehuelches, a quienes los españoles llamaron patagones por sus grandes pies, en la Patagonia argentina, y onas, alacalufes y yaghanes en la Tierra del Fuego. Además, el NO argentino estuvo influenciado por la civilización incaica.

Descubrimiento y colonización. El 2 de febrero de 1516, Juan Díaz de Solís, en su búsqueda de un paso al Pacífico, descubrió una vasta extensión de agua dulce (que llamó Mar Dulce), el estuario del Río de la Plata. Fue atacado por los indios, hallando la muerte, y el resto de la expedición regresó a España, narrando fabulosas leyendas sobre el 'Rey Blanco'. En 1520, Magallanes llegó al Río de la Plata, comprobando que no era un estrecho. Más tarde, en 1527, Sebastián Caboto remontó el río Paraná y fundó el fuerte del Sancti Spiritus. En 1536, Pedro de Mendoza llegó al Plata y fundó la ciudad de Santa María del Buen Aire. Mientras, Juan de Ayolas reconoció el río, buscando un camino fácil que condujese a Perú, remontó el Paraná, cruzó el Chaco y a su regreso, fue muerto por los indígenas. Domingo Martínez de Irala y Juan de Salazar salieron en su busca y este último fundó un asiento que sería el origen de la ciudad de Asunción (1537). Tras la decisión de destruir Buenos Aires, en 1541, Asunción se convirtió en el centro de la colonización del Río de la Plata. En 1553 Francisco de Aguirre fundó Santiago del Estero, y en 1561, Pedro del Castillo fundó Mendoza. Otros exploradores españoles llegaron después desde Perú y Chile, descendieron hacia la llanura argentina y fundaron Tucumán, Córdoba, San Juan, Salta, Jujuy y San Luis. Juan de Garay fundó Santa Fe en 1573 y, por segunda vez, la ciudad de Santa María de los Buenos Aires (1580), cerca del antiguo emplazamiento.

El período colonial. El territorio argentino era una amplia gobernación perteneciente al virreinato del Perú. En 1617 se dividió en dos gobernaciones: Paraguay, con capital en Asunción, y el Río de la Plata, en Buenos Aires. Tucumán, en el NO, se convirtió en la ciudad más próspera durante los siglos XVI y XVII, gracias a la actividad minera del Alto Perú (Bolivia). En el N del Chaco, el alto Paraná y la zona de Misiones, los jesuitas desarrollaron desde 1585 una importante actividad evangelizadora por medio de las reducciones. En 1613 se fundó la universidad de Córdoba, que dio a la ciudad un papel preponderante en la vida cultural de la colonia. Sin embargo, en el resto del territorio la actividad económica se centró en las estancias ganaderas, y Buenos Aires fue durante largo tiempo una ciudad de menor importancia. En el s. XVIII, las ideas de la ilustración llegaron a Buenos Aires, convirtiéndola en una ciudad cosmopolita. La actividad de los portugueses desde Brasil llevó a la Corona española a la necesidad de crear el virreinato de la Plata, con capital en Buenos Aires. La liberalización del comercio, decretada en 1778, significó el auge del puerto bonaerense y de la ganadería pampeana, mientras las regiones del interior caían en el olvido.

La Independencia. En 1806 y 1807 una flota británica ocupó Buenos Aires por dos veces consecutivas, siendo derrotada por Liniers al mando de la población de la ciudad, por lo que fue promovido a virrey. Tras la invasión napoleónica en España, se formó en Montevideo la Junta del Río de la Plata, que sustituyó a Liniers. En mayo de 1810 se convocó un cabildo abierto en Buenos Aires, donde decidieron destituir al virrey y crear una Junta gubernativa provisional formada por patriotas (partidarios de la independencia), al mando de Saavedra. Pese a todo no se proclamó la independencia, jurando fidelidad a Fernando VII. En 1813 se convocó una asamblea constituyente que adoptó la bandera, el escudo y el himno de la nación. Tras la restauración de Fernando VII (1814), la Banda Oriental, Uruguay, aprovechó la situación confusa para separarse del Río de la Plata. En 1816 se reunió el Congreso de Tucumán que proclamó, el 9 de julio, la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El general José de San Martín, para lograr la derrota de los realistas, instalados en Perú, decidió emprender la liberación de Chile. Ayudado por O'Higgins venció a los realistas en las batallas de Chacabuco y Maipú (1817). Cuando, en 1819, el Congreso se trasladó de Tucumán a Buenos Aires, estalló una sublevación de los federalistas, que pese a vencer inicíalmente, vieron cómo las fuerzas porteñas acabaron imponiendo su postura. Se aprobó una constitución unitaria, la Ley Fundamental, en 1826, que fue inmediatamente rechazada por casi todas las provincias. El presidente Rivadavia fue sustituido, y el asesinato del presidente federalista, Manuel Dorrego, originó una sangrienta guerra civil.

El gobierno de Rosas. En 1829 Juan Manuel Rosas, partidario del federalismo, tomó el poder e inició una férrea dictadura y una cruel represión, que provocó la oposición de numerosos grupos en el interior del país. Rosas logró importantes victorias contra las potencias occidentales que apoyaban a Uruguay, y contra la confederación peruano-boliviana. En 1852 el gobernador de Entre Ríos, Justo José de Urquiza, apoyado con tropas uruguayas y brasileñas, logró vencer a Rosas en la batalla de Caseros.

La consolidación del país. Urquiza convocó una Convención Constituyente en Santa Fe, donde se elaboró una constitución federal, que sin embargo establecía la centralización y autoridad del gobierno nacional, y localizaba la capital en Paraná. Buenos Aires no aceptó la constitución, y en 1859 Urquiza al mando de las tropas de las provincias, forzó a Buenos Aires a integrarse en la nación. Se impulsó la agricultura, la creación de escuelas, la expansión ganadera y, bajo la presidencia de Bartolomé Mitre, la construcción de la red ferroviaria. Comenzaron a llegar capitales extranjeros, y sobre todo inmigrantes europeos. La invasión por parte de Paraguay de la provincia de Corrientes, 1865, llevó a que Brasil, Uruguay y Argentina, crearan la Triple Alianza, y derrotaran en una guerra sangrienta a Paraguay. Domingo Faustino Sarmiento impulsó la instrucción pública y la administración estatal y Nicolás Avellaneda llevó a cabo victoriosas campañas contra los indios del S.

El período conservador. Bajo su sucesor, Julio Argentino Roca, se inició un período de prosperidad económica y política, con el apoyo de los grandes terratenientes y comerciantes. Acabó definitivamente con el problema de la resistencia india, solucionó el problema de la capitalidad, causante de varios conflictos, creando el territorio federal de Buenos Aires, y pasando a ser La Plata capital de la provincia de Buenos Aires. La población creció grandemente, debido a la inmigración, y aumentó la exportación de carne y cereales. En 1890 se produjo una crisis económica que dio lugar a una revuelta popular. De ella surgió un nuevo partido, la Unión Cívica Radical, a la vez que aparecían las pr meras asociaciones obreras. En 1898 Roca volvió a la presidencia de la nación. El descontento social y las luchas internas entre los conservadores llevaron a la debilitación del sistema político, mantenido por grupos oligárquicos. En 1910 asumió la presidencia Luis Sáenz Peña, que impulsó la reforma electoral que instituía el voto secreto para todos los adultos mayores de edad.

El período radical. Esta ley permitió que en las elecciones de 1916 saliera elegido el candidato del frente radical, Hipólito Yrigoyen. Se inició una política de reforma social, continuada por su sucesor, el también radical Manuel Alvear. Esto no impidió que utilizara contundentemente el ejército ante la agitación social, como en la huelga general de Buenos Aires en 1919. En 1928, Yrigoyen fue nuevamente elegido presidente. La crisis económica mundial de 1929 afectó gravemente a la economía argentina.

La restauración conservadora. En 1930 se produjo una rebelión militar que llevó al poder al general Uriburu, quien persiguió a radicales, socialistas y opositores al régimen. Los problemas económicos le llevaron a ceder el poder al general Agustín Pedro Justo. En las generales de 1931, triunfó el general Justo, gracias al apoyo de conservadores radicales contrarios a Alvear y socialistas independientes, y a la realización de un fraude electoral. Los gobiernos sucesivos acentuaron su conservadurismo y se vieron envueltos igualmente en elecciones fraudulentas. Al comienzo de la S.G.M., Argentina se declaró neutral. El autoritarismo del gobierno provocó que, en 1943, el ejército derrocara al presidente Castillo. Tras varios gobiernos militares el general Ramírez, presionado por EE.UU., declaró la guerra a Alemania y Japón.

El gobierno de Perón. La figura de Juan Domingo Perón, ministro de Trabajo bajo Edelmiro Farrelí, fue haciéndose popular entre los campesinos, estamentos bajos de la Iglesia y el ejército, y sindicatos obreros, gracias a medidas de fomento del empleo. En las elecciones de 1946 obtuvo el 55% de los votos, gracias al apoyo de la Confederación Nacional de Trabajadores. Perón desarrolló una ideología, llamada justicialismo, caracterizada por el apoyo al desarrollo económico y social. Se concedió el voto a las mujeres y se aumentaron los salarios, pero se mantuvo una política dura hacia los movimientos de oposición. Se nacionalizaron los servicios públicos, pero la mala administración de éstos y la caída en el mercado mundial de los precios de los productos agropecuarios, provocó un deterioro económico. A la muerte de su esposa, Eva Duarte, Evita, su política se endureció, enfrentándose a la Iglesia católica.

El retorno del gobierno de las Fuerzas Armadas. En 1955 el general Eduardo Lonardi se hizo con el poder, no sin enfrentarse duramente con los peronistas. Se reinstauró el régimen constitucional y en las elecciones resultó vencedor el candidato radical Arturo Frondizí. Se puso en marcha un plan económico con las recomendaciones del F.M.I. (liberalización de la economía, devaluación del peso, etc.), que no logró frenar la crisis económica. En 1962 nuevamente el ejército se hizo con el poder, y en 1963 el general Juan Carlos Onganía convocó unas elecciones, de las que fueron excluidos los candidatos peronistas, que dieron vencedor al radical Arturo Illia. En 1966 nueva mente las fuerzas armadas tomaron el poder estableciendo como presidente al general Onganía. La situación social continuó empeorando hasta que en 1971 el general Lanusse convocó elecciones democráticas. Perón, que estaba en el exilio, pudo visitar Argentina, donde fue recibido clamorosamente.

La vuelta del peronismo . En las elecciones siguientes resultó vencedor el candidato peronista Héctor Cámpora, quien dimitió para facilitar la elección de Perón. El gobierno de Perón, continuado a su muerte (1974) por su esposa Isabel Martínez y López Rega, antiguo hombre de confianza de Perón, llevó a cabo la represión de los grupos izquierdistas, incluidos los peronistas montoneros. Apareció la organización terrorista de extrema derecha Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). En medio de este clima de lucha política, de atentados terroristas, y con una situación económica cada vez más dificil (inflación de hasta el 500%), se produjo un nuevo golpe militar en 1976.

La Junta Militar. Se constituyó una Junta Militar, presidida por Jorge Rafael Videla, que suspendió la actividad política, además de llevar a cabo una dura represión contra los opositores. En 1981 asumió el poder el general Eduardo Viola. Pese a ser de tendencia más moderada, la oposición política se recrudeció a la vez que la economía continuaba su deterioro. A fines de 1981 Leopoldo Galtieri sustituyó a Viola. El gobierno, cercado por la creciente oposición interior al régimen, trató de unificar a los argentinos con la invasión de las islas Malvinas o Falkland, sobre cuya soberanía Argentina mantiene un contencioso con el RU. El gobierno consiguió en los primeros momentos, y acompañado por el éxito militar inicial, atraerse el apoyo de la población argentina, e incluso de la oposición. Pero la reacción inglesa, movilizando su maquinaria de guerra, apoyada por EE.UU., llevó al desembarco en las islas y su vuelta a manos de los británicos. La derrota aceleró la caída de la Junta Militar y el retorno al régimen democrático.

La vuelta al régimen democrático. En las elecciones de 1983 resultó vencedor el candidato de la Unión Civica Radical, Raúl Alfonsín. Pese a los intentos por renegociar la deuda exterior, la situación económica fue empeorando cada vez más. Alfonsín promovió la celebración del juicio contra los miembros de laJunta Militar, que fueron condenados a diversas penas. En las elecciones de 1989, el candidato peronista Carlos Saúl Menem resultó vencedor. El gobierno estableció un plan para afrontar la crisis económica, basándose en las recomendaciones del F.M.I., que comenzó a dar resultados con la contención de la inflación.

Archivos sonoros del

Museo de las Voces

Visítelo!!!

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1