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| La crisis de los pollos belgas |
El descubrimiento
de residuos de dioxina en
grasas animales para la elaboración de piensos en una fábrica belga generó la alarma
entre los consumidores. En un primer momento los pollos y después miles de toneladas de
alimentos de origen animal procedentes de Bélgica fueron retirados del mercado.
La sombra de temor y alarma que dejó la crisis de las "vacas locas"
en 1996 y que todavía tiene sus reminiscencias, ha vuelto a aparecer y esta vez son los
pollos y sus productos derivados los que se sientan en el banco de los acusados.
Los métodos de control de la industria alimentaria se han vuelto a poner en
entredicho.
A finales del mes de mayo se confirmaba la existencia de contaminación
de piensos en una fábrica belga. Una inspección rutinaria en la fábrica meses atrás
descubría residuos de dioxina
en sus piensos, una sustancia química que tiende a ser absorbida por los tejidos grasos,
humanos y animales.
Pese a este descubrimiento, los responsables de sanidad y alimentación belgas
no dieron la voz de alarma hasta el día 28 de mayo, día en el que se recomendó a los
comerciantes retirar los pollos y los huevos de la venta.
Países como Francia, Alemania y Holanda rápidamente tomaron medidas de veto
contra los productos belgas y el resto desaconsejó su comercialización a la espera de
una decisión conjunta.
Las restricciones se extienden a los productos de explotaciones de
porcino y bovino y sus productos derivados, procedentes de animales criados en Bélgica a
partir del 15 de enero de este año.
Fuera de Europa, los productos de origen animal también están bajo
sospecha. Desde el 3 de junio Estados Unidos suspendió temporalmente todas las
importaciones de la Unión Europea de carnes de porcino, aves y sus productos derivados.
En España el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el de
Sanidad y Consumo decidían el 4 de junio adoptar medidas cautelares respecto a los
animales y los productos de origen animal procedentes de Bélgica. Así, Sanidad
solicitaba a las autoridades sanitarias de las Comunidades Autónomas que procediesen a la
retirada del mercado, en todo el territorio nacional, de los productos de la citada
procedencia, en los que se incluyen todos los productos de origen animal, sean materias
primas, productos intermedios destinados a la industria alimentaria o transformados
destinados al consumidor final.
Por su parte, Agricultura comunicaba a todas las Comunidades la
necesidad de la inmovilización de los animales de cualquier especie procedentes de
Bélgica.
Las dibenzo-para-dioxinas halogenadas son consideradas compuestos
altamente tóxicos, como ejemplo el 2.3.7.8-tetraclorodibenzoparadioxina (TCDD),
denominada dioxina, es
el más potente carcinógeno testado en animales de laboratorio.
El nivel máximo tolerable de ingesta diaria para el hombre de dioxina (TCDD),
propuesto por los expertos se sitúa en 10 picogramos/kg. (milésima de miligramo) de masa
corporal.
El TCDD ha sido el mayor contaminante medioambiental identificado en tejido
adiposo humano y en leche materna con o sin ninguna exposición conocida.
En los estudios animales realizados con dioxinas se ha comprobado que la
absorción se produce por vía oral y dérmica (absorción de un 50-80 por ciento por vía
oral, del 41 por ciento por vía dérmica). Se deposita en el hígado y tejido adiposo a
través del sistema linfático. Algunas dioxinas también se depositan en la piel. La
eliminación es muy lenta (casi 6 años para una dosis de 1.14 mg/kg. en humanos).
Los efectos toxicológicos son: hepatotoxicidad, porfiria, disminución de
vitamina A, alteraciones en la absorción y transporte del hierro, efectos sobre
glándulas tiroideas, inmunotoxicidad demostrada en animales de laboratorio, anemia,
efectos en la reproducción, efectos en el desarrollo, carcinogenicidad (comprobada en
animales).
Ante el peligro de estos productos el Consejo General de Colegios Veterinarios
de España ha manifestado que en "alimentación el riesgo sanitario debe ser
cero", por lo que todos los sectores implicados en la cadena alimenticia deben actuar
con gran responsabilidad. |
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