Desde el punto de vista de la salud de la población general, son de importancia los
efectos que se pueden producir por exposiciones prolongadas de pequeñas cantidades, ya
que como se mencionó, los PCBs tienden a acumularse, sobre todo en tejido graso, y desde
allí se van liberando muy lentamente, de manera que las dosis efectivas son mayores que
las producidas por cada exposición individual.
Dado que los PCBs
son utilizados en combinación con otras sustancias en una amplia variedad de equipos
aislantes y eléctricos, así como en otras aplicaciones industriales, es difícil
determinar el volumen total o la ubicación del material que pudo haber tenido contacto
con PCBs. Muchos de los equipos fabricados originalmente con PCBs como parte
constituyente, dependiendo de la normativa en los distintos países, aún hoy se
encuentran en uso y en muchos de ellos, incluidos la mayoría de los países
latinoamericanos, se desconoce que cantidad de PCBs se encuentran en equipos en
funcionamiento o almacenados.
Sólo estudios
intensivos de la presencia de PCBs en el ambiente y en los alimentos pueden dar cuenta de
la magnitud real del problema de la exposición efectiva de la población a los PCBs en
nuestros países. Además, aunque las normas tienden a eliminar el uso de los PCBs en la
mayoría de sus aplicaciones, no son suficientes los controles para hacer efectivas estas
restricciones. Por otro lado, es necesaria la realización de inventarios de los PCBs
existentes en equipos en uso o dados de baja para planificar eficientemente su
disposición o eliminación efectiva.
Dibenzodioxinas y
dibenzofuranos.
Las dibenzodioxinas
policloradas (PCDDs), comúnmente denominadas dioxinas, y los dibenzofuranos policlorados
(PCDFs) son compuestos química y tecnológicamente relacionados. Los PCDFs existen como
impurezas en todas las preparaciones de PCBs comerciales. Los PCDDs se encontraron como
impurezas de las formulaciones del llamado "agente naranja", un defoliante
utilizado por el ejército norteamericano durante la guerra de Vietnam.
Estas sustancias
aparecen como productos durante el tratamiento térmico de compuestos fenólicos o
aromáticos en presencia de cloro. Esto puede ocurrir en distintos procesos tecnológicos,
como la producción de PCBs y plaguicidas organoclorados, en algunos motores de
combustión interna de baja performance o en la incineración de compuestos clorados, como
ocurre durante la quema de residuos domiciliarios. También pueden aparecer en eventos
naturales como los incendios forestales.