|
|
![]() |
El pionono Periódico Virtual con el
acontecer Jamayteco |
![]() |
![]() |
|
Año 6 No. 32 - Abril 2006 |
|
SEMANA SANTA EN JAMAY |
|||||
|
DOMINGO DE RAMOS
Una multitud de jóvenes y otros no tanto se reunieron el Domingo de Ramos para recibir la bendición de las palmas en la plaza principal para después partir en procesión hacia el templo parroquial en medio de mucha alegría, música y cantos alabando al Señor. De este modo dieron comienzo las actividades propias de esta Semana Santa en nuestro pueblo.
Algunos fariseos que se encontraban entre la gente dijeron a Jesús: "Maestro, reprende a tus seguidores" Pero él contestó: "Yo les digo que si ellos se callan, las piedras gritarán. Lc. 19, 39-40
|
VIERNES SANTO
Especialmente emotivo y doloroso el momento de la muerte de Jesús en esta representación, muchas personas derramaron lágrimas conmovidas ante el sangriento espectáculo. El silencio invadió la plaza.
|
|
|||
|
Solo se escucha el lúgubre redoblar de los
tambores marcando el paso de cientos de fieles acompañando a la
imagen de la Dolorosa la noche del Viernes Santo recorriendo las calles del
pueblo. Impactante ver a los penitentes con el torso desnudo y las cabezas
cubiertas, arrastrando pesadas cadenas con sus pies descalzos. |
|||||
|
VIERNES SANTO
Bajo un cielo azul y un ardiente sol, Cristo recorrió las calles Jamaytecas cargando pesada cruz y siendo maltratado de palabra y obra por Centuriones romanos a pié y a caballo para llegar al lugar de su crucifixión en un Gólgota improvisado en las gradas de la cripta frente a la explanada del curato.
|
![]() Jesús es bajado de la cruz.
|
||||
|
Estallan los cohetes en el cielo, las campanas repican a vuelo y el júbilo vuelve a los corazones. Jesús ha resucitado de entre los muertos. Después de la misa de resurrección los jóvenes recorren nuevamente las calles del pueblo llevando la imagen de Jesús resucitado con música y cantos de júbilo. ! Aleluya¡, !Aleluya¡ El señor resucitó |
SÁBADO DE GLORIA
|
|
|||
|
LA TENTACION Por I.F.V. La mañana de aquel Viernes Santo despertó un tanto calurosa, la bruma hacía que el paisaje luciera opaco y chamagoso, por la calle donde yo vivía que en días normales siempre estaba llena de la algarabía de los chiquillos y los regateos de las mujeres con los vendedores que ofrecían sus mercancías a las puertas del molino, ese día estaba silenciosa. Las mujeres que apenas días antes entre carcajadas casi musicales se contaban los chismes del día mientras esperaban su nixtamal ese día caminaban cabizbajas y quietas, con sus cabezas cubiertas con sus rebozos, también casi entre cuchicheos se acercaban al puesto de pescado para escoger una buena carpa o un bagre para la comida. La alegría natural se había esfumado para dar paso a un ambiente pesado, artificial y triste. Yo me aburría terriblemente, en los días santos, porque mi abuela no me permitía salir a jugar con la pelota a la calle, mucho menos podía escaparme con algún amigo a refrescarnos en la laguna, mi abuela me había advertido que si lo hacía me crecería una horrible cola de pescado y mi cuerpo se cubriría de apestosas escamas. La paz de la mañana vino a ser interrumpida por el ruido de un avión que volando casi a ras de los tejados causaba el alboroto de las gallinas y el pavor de los perros que corrían a esconderse debajo de las camas; del avión en cuestión comenzaron a soltar cientos de libritos blancos que al ser llevados por el viento se confundían con las palomas que toda su vida habían vivido apaciblemente ya fuera en la torre de la iglesia o en el pionono pero que ahora perturbadas volaban por todos rumbos sin saber donde esconderse. Los libritos comenzaron a caer al suelo y la gente los comenzó a recoger con desconfianza, y lo primero que hicieron fue llevárselos al señor cura para que los revisara. Nosotros los chiquillos juntamos por docenas y al rato ya andábamos jugando voladitos apostando los libritos, de ese modo yo logré reunir una buena cantidad. No tardó en correr el rumor por todas las calles, que los mentados libritos eran de los masones..., que no, que eran de los evangelistas..., que ya las hijas de María los andaban recogiendo por órdenes del señor cura..., que la persona que los lea esta excomulgada... que el que los tenga en su casa se va a condenar.... En ese momento fui tentado por el maligno que incitó mi curiosidad, ¿que mensaje prohibido estaría escrito en los libritos? Tenía que leerlo y enterarme por mí mismo. ¿que secreto ocultarían que los hacía tan peligrosos de leer?. Cediendo a la tentación guardé uno de ellos debajo de mi camisa y me deshice del resto. Con el librito entre mis ropas, acompañé a mi abuela a rezar el viacrucis, me imaginaba que el cualquier momento mi abuela me preguntaría: ¿Que traes escondido? la curiosidad me quemaba, a la hora de la comida, comí de prisa y ni siquiera esperé a que me dieran mi postre de capirotada, sigilosamente me escabullí hacia el corral, de ese modo me le escondería a mi abuela que seguramente me obligaría a que la acompañarla otra vez al templo, algo que yo odiaba hacer porque el calor de abril levantaba de entre la multitud compuesta en su mayoría de mujeres mayores vestidas de negro los más repulsivos aromas, con el corazón palpitándome aceleradamente me senté a la sombra del guamuchil y a sabiendas de que iba cometer un horrible pecado saqué el librito y comencé a leer:
EL EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN - No
pude seguir porque en ese momento escuché la voz de mi abuela llamándome:
|
|||||
|
No permitas que tu video VHS se siga
deteriorando con el uso y el tiempo, asegura su futuro manteniéndolo en un
DVD
VIDEO FILMS LAMBAREN |
Le ofrece sus magníficas
instalaciones para su próxima fiesta. |
La versatilidad musical que motiva tus sentimientos.
-MÚSICA TOTALMENTE EN VIVO- No utilizamos pistas. Tel. 01 (392) 924-05-19 |
|||
|
HEMEROTECA |
|||||
| NUMERO 1 | NUMERO 2 | NUMERO 3 | NUMERO 4 | NUMERO 5 | NUMERO 6 |
| NUMERO 7 | NUMERO 8 | NUMERO 9 | NUMERO 10 | NUMERO 11 | NUMERO 12 |
| NUMERO 13 | NUMERO 14 | NUMERO 15 | NUMERO 16 | NUMERO 17 | NUMERO 18 |
| NUMERO 19 | NUMERO 20 | NUMERO 21 | NUMERO 23 | NUMERO 24 | |
| NUMERO 25 | NUMERO 26 | NUMERO 27 | NUMERO 28 | NUMERO 29 | NUMERO 30 |
| NUMERO 31 | |||||
Firmar Libro de Visitas Ver Libro de Visitas
© Derechos Reservados Ciberpremier
Se puede reproducir total o parcialmente dando crédito a El Pionono
![]()