| Esta es una carta de amor que deb� escribir para un concurso. A algunas le revolver� las tripas a otras le dar� en las enc�as: lo que estoy segura es que a nadie le ser� indiferente. As� somos� �� bah!! Creo.
Querido M�o: Esta noche decreto olvidarte. Nada tiene de especial esta noche, s�lo es una de las tantas desde que no estas. La har� distinta mi prop�sito; cuando abra mi mano dolorida de retenerte y deje caer tus recuerdos y los vea despedazarse sin demasiadas pompas� apenas con un crujido de dolor. Que no me interese, que no me duela tambi�n lo pretendo. Quiero quitarme estas migajas de ternura frente a tu recuerdo que persisten contra mi voluntad� desafi�ndome. Detesto este gris que me envuelve, esta mirada melanc�lica, mis l�grimas que brotan porque s�. Tampoco tolero el susurro del reloj marcando horas, el tel�fono mudo, el sol de los domingos� nuestros juegos. El sonido de tus palabras de amor que inundan hoy mi alma de pena y de furia. ��Me hart� de imaginarte!! Si habr�s envejecido, si caminar�s lento.� Si recordaras mi nombre o si s�lo fui una extra�a que pas� por tu calle rescat�ndote del mundo opaco en el que viv�as entregado a la soledad� a la rutina. Si me reconocer�s como aquella que renov� tus ganas, a quien no consegu�as mirar sin perderte en sus ojos a la que le diste tu raz�n, tu vida para luego� Mi vida tras el adi�s fue un derrotero de preguntas para las que pocas veces hall� respuesta y las pocas que encontr� atenuaron mi dolor en ocasiones� en otras resaltaron tu olvido. Me convert� en sombra, perd� tibieza, me volv� isla. Toda yo fui una gran inercia. Recordar y recordarte fue mi porqu� y repetir tu nombre mi plegaria. Y aun as� te segu� amando y no te necesit� a mi lado para hacerlo; te am� en la ausencia, sin saber si viv�as; incluso cuando estuvieras en otros brazos te am� lo mismo. Te maldije tantas veces como las que te bendije. Te rebautic�, maquin� venganzas, urd� planes. Te captur� y flagel� sin que lo sepas y luego cur� las heridas que te causaba. Pero s� que una ma�ana se disipar� la niebla que me cubre llev�ndose mis rencores, mi s�quito de fantasmas, mis esperas; y te desvanecer� y doler�s nuevamente, pero descubrir� entristecida que ya no me importa si a tu noche la cuid� una l�mpara encendida o una oscuridad acompa�ada. Y despuntar� el sol, me deslumbrar� su brillo y me sentir� viva� ��Todo ser� diferente!! Pero eso hoy� ahora necesito creer que despu�s de m� todo fue posible. Que desaparecieron tus miedos, que lograste entregarte sin recelos. Que cumpliste -aunque en otros brazos- los sue�os que tejimos juntos en madrugadas eternas. Que la llama de amor que encend� en tu coraz�n permaneci� intacta� Que lograste ser feliz. Porque si regresaste a tu mundo de grises y de negros, a tu desierto est�ril, entonces nada de lo vivido tuvo sentido. Amarte, perderte y llorarte ha sido en vano. Me gustar�a perpetuarme en tu historia como la redentora � tu redentora hasta que llegue el olvido� el verdadero. Aquel donde no reconocer� tu rostro; donde tu voz, tu mirada y tu dulzura ser�n un sue�o, un sue�o que cre� posible en otra vida. Saberte feliz es mi raz�n para sacarte de mi vida y la esperanza para volver a creer en el amor� en el amor cierto. Tu amiga� siempre. |