| Para Victoria
Estoy en casa, en esta noche inusualmente calurosa para el mes de abril intentando escribirte algo. Justo, justo cuando se cumplen Cincuenta a�os desde que tomaste la primer bocanada de aire en este mundo. No s� de tu ni�ez..de c�mo habr� sido pero puedo imaginarte. Inquieta, curiosa, observadora e invisible cuando te lo propones y puedo afirmarlo porque aun hoy conservas ese don. Y mientras espero ruego e imploro que las musas acudan en mi auxilio miro la tele�el noticiero para ser m�s precisa; en el canal que hoy por hoy es el centro de los ataques del Sr. De L�a. Me causa gracia y me r�o imaginando que dentro de muchos, muchos a�os encontraras este papel doblado, amarillento y ajado por el tiempo dentro de la cajita donde la guardaste. Dejaras lo que hac�as� te sentar�s en la cama y lo leer�s. Seguidamente me llamaras por tel�fono y sin decirme �Hola�- como soles hacerlo- ir�nica y muerta de risa me preguntar�s: -Pioja, �quien carajo era De L�a? Luego de pensarlo te responder�: - Dejame pensar Victoria� ya me voy a acordar. ��Esta memoria de mierda, nunca la tengo a mano cuando la necesito!! Inesperadamente pasan el recital de Rod Steward despu�s de diecinueve a�os de ausencia. Dejo de mordisquear la lapicera, la tiro lejos y me enciendo un cigarrillo como muleta porque la mel�nco me envolvi� de nuevo. Lo escucho por unos minutos. Su voz �spera, impecable, incomparable es la misma��l es el mismo. Tan sensual que ni s� porque lo pregunt� en aquella canci�n de hace mil a�os ��Crees que soy sexy?� El saco brillante sobre su cuerpo atl�tico le queda pintado. Rubio, escandalosamente rubio, con su corte de pelo que hizo historia y fue motivo de conclusiones rid�culas entre amigos en aquellos tiempos. � Que un fans se lo quem�, que el polvo decolorante hizo lo suyo. Que �l mismo -en un ataque de extravagancia- se lo cort� y logr� un estilo que muchos siguieron. Y se me hace un nudo en la garganta mientras lo escucho. Me quito los anteojos empa�ados porque ahora lloro �sabes? ; me emociono con cualquier pavada Miro el escenario. Simple, modesto sin tanto piripip� como los de ahora. Sin tanta tecnolog�a para distraernos y no darnos cuenta que les falta. lo que a �ste le sobra: Personalidad� talento. El p�blico -casi en su totalidad - es de nuestra edad a�os� m�s a�os menos. No saltan, no gritan ni hacen cuernitos con los dedos a pesar que Rod arranca con un rock de aquellos. Todos lo escuchan de pie� embelesados; alzando la cabeza para verlo moverse. No como antes claro; ahora sus movimientos son medidos ��casi coreografiados!!, No son una explosi�n de histeria y de locura que hac�a que las mujeres escupi�ramos las am�gdalas de tanto gritarle y los hombres trataran de imitarlo por su facha terrible, o por ser uno de los pocos que hablaba de f�tbol y lo jugaba. Ellos � los hombres- siempre logran enternecerme con su resumida forma de expresar la alegr�a. Parados, de piernas abiertas y brazos cruzados. Hasta me pareci� que algunos tarareaban sus canciones. Vestidos discretos, con jean y un sweater sobre los hombros� ��C�mo me gustaba -y me gusta- ese detalle en ellos!! Con mi facilidad innata para distraerme y pensar pavadas o irme por las ramas en los momentos menos oportunos pienso: �Si tienen la misma edad que yo� sienten lo mismo� y entonces resuelvo que no fueron ah� a ver los estragos que el tiempo hizo en su �dolo. Fueron a recordar� y a recordarse. Doy un salto en la cama cuando una duda me asalta. �Qu� hac�as en esos a�os Victoria? �D�nde estabas? Podr�a f�cilmente responderme esa pregunta pero deber�a hacer cuentas y me niego a incluir n�meros en esta carta. Aunque hilando fino, pens�ndolo mejor de eso se trata� es el motivo. Tus Cincuenta a�os. No s� como eras a los veinte ni como vivir�as. Si llorabas tirada en la cama cuando te decepcionabas o te vest�as mas escandalosa que nunca y sal�as a bailar -como yo lo hacia- para dejarlo atr�s, para olvidarlo Tampoco s� si te casaste enamorada; si en la noche previa te desvelaste tortur�ndote con lo que podr�a salir mal relegando la alegr�a que te provocaba. Si te llevaste el susto de tu vida cuando te enteraste que Dany llegaba o si despu�s con Ornella te dijiste �Esto ya lo pas� ��no es tannn dif�cil !!�. Ignoro si tu juventud entre pa�ales, llantos y mamaderas fue tan maravillosa como la m�a. Si despu�s que ellos nacieron -tras el �ltimo pujo- te sentiste m�s segura que nunca y con ellos en brazos-mientras los mirabas- pensaste: �Nunca m�s voy a estar sola� Pero claro�no te conoc�a. Te conozco ahora. S� c�mo y qu� pens�s. Qu� haces con tu vida. Lo que sent�s y no dec�s�lo que dec�s y no sent�s. Te conozco tanto que en oportunidades no te miro porque s� lo que planeas y me estas proponiendo y evito verte porque temo un d�a escupirte el mate en la cara o ahogarme con el humo de mi cigarrillo. Nos hemos re�do� es cierto pero tambi�n es verdad lloramos de menos�que lo evadimos siempre que podemos. Me acostumbre a escucharte decir de vez en cuando: �Pioja, te quiero mas que la mierda� Y yo -que no quiero empardar ni en esto- te respondo �� y yo te cago amando porque se me canta. �porque quiero� Ambas poco a poco decidimos sumarnos a los llamados amigos de la vida cuando a nuestra edad deber�amos tener afectos a�ejos, hist�ricos. Pero nos animamos a incluirnos� nos jugamos a conocernos. Llegando a �ste hoy a compartir esta noche, esta mesa, este d�a con los que te queremos por alg�n motivo en especial o porque s�; aunque hayamos llegado a tu vida por distintos caminos. Y me digo ahora, cuando ya es tarde. �Deb� hacer mas para este evento� ser mucho mas creativa. Mi deuda con ella es enorme, impagable, inolvidable� cierta. Y hasta me reto en tercera perdona: �En definitiva fue tu familia junto a otras cuando la tuya -la de sangre- no estuvo para contenerte. Deber�as ser mas agradecida � Pero me perdono y me conformo. Tenemos vidas paralelas, corazones, opiniones y fortalezas paralelas aunque a veces discrepemos�como todos. Debo decirte, ��eso si!! que cambi� de opini�n o de criterio en cuanto a un tema . Ya no quiero un �rbol para cobijarnos cuando llegue el ocaso�el ocaso nuestro. Decididamente me parece mejor una arboleda. Algo m�s aireado, m�s amplio, m�s alegre donde poder traer a los nietos. Donde nos quedemos dormidas y donde despertemos. Donde recordemos todo y donde lo olvidemos. Porque ahora no debemos pensar en eso, no es el momento Debemos seguir viviendo esperando ver que nos depara el destino o el futuro incierto. Lo seguro hoy...ahora es que seguir�s o seguir� recibiendo el llamado de los s�bados� el de dos a cuatro como lo venimos haciendo. ��Quevaser hermana!!! A veces la vida es esto� ni mas ni menos. |