Oriundos en la zona oeste del conurbano bonaerense y con casi once años de trayectoria, el quinteto Los Piojos se transforma en los últimos meses en un símbolo de la época. A través de un elegante cóctel de ritmos que incluye rock, tango, candombe, y otros géneros de esta zona del mundo, la banda liderada por Andrés Ciro Martinez alcanzó una difusión masiva con su disco TERCER ARCO, en el que brillan como talismanes los temas Verano del '92 y El Farolito. Formados en el año `88, Los Piojos llevan registradas seis placas: CHAC TU CHAC, de 1992, AY AY AY, de 1994, TERCER ARCO, de 1996, AZUL, de 1998, RITUAL 1999 Y VERDE PAISAJE DEL INFIERNO, del año pasado. Salpicados por una naturaleza hiperrealisata y siempre analistas de lo cotidiano, Los Piojos perduran con letras interesantes, una propuesta escénica teñida por la teatralidad y fuertes lazos de unión con sus orígenes simples y humildes.

 

    La década del '80 había ingresado en la recta final. los argentinos vivían entre los cimbronazos de la hiperinflasión y la esperanza de dejar atrás esta época de cambios, guerra, mentiras, renacimiento democrático y algunas esperadas alegrías. en medio de todos estos elementos surgía, ya pasada la segunda mitad de los '80 una flamante e impetuosa generación de rock nacional, que ya desde entonces comenzarían a recorrer los circuitos musicales entusismados y con la ilusión de, alguna vez, recoger la posta de los por ese entonces próceres de la música nacional como Soda Stereo, Sumo, Virus, Los abuelos de La Nada. Este era al menos un deseo que salpicaba a miles de chicos que habían educado sus oídos en un ambiente de apertura.

 

    Y allá andaba un grupode amigos de la zona oeste del conurbano bonaerense, entre Villa Bosh, Ciudad Jardín, El Palomar: Andrés Ciro Martínez, Pablo Guerra, Miguel Angel Rodríguez, Daniel ``Piti´´ Fernandez, Daniel Buira y Lisa Di Cione. Los chicos compartían habitualmente algunas cervezas en bares de la zona, cada tanto un partidito de fútbol, y por sobre todas las cosas un apasionado gusto por la música. Pero este apetito cruzaba las fronteras del rock and roll, el gusto de los muchachos iba más allá en un curioso placer por diferentes géneros, que con el tiempo se fijaría como una característica embrionaria. Además del rock, el espíritu musical de los muchachos tenía una marcada influencia de sonidos rioplatenses como el tango y el candombe. Ese fue, en definitiva, el perfil que muy poco después comenzaron a trasmitir los chicos, pero ya bajo el nombre de los piojos.

 

   Primero fueron los escenarios domésticos, como algún living o garage. Pronto la cosa se hizo un poco más seria y entonces empezaron las actuaciones en bares y pubs de la zona. Fue por estos días cuando se afianzó como ingrediente importante de la escencia de Los Piojos la propuesta escénica claramente marcada por el teatro. Varios de los chicos tenían una acentuada tendencia a la actuación y fue por eso que finalmente la banda adoptó este otro costado característico para expresarlo en vivo. A pesar que tras el resonante éxito que tuvo Tercer Arco son miles y miles los que aseguran haber sido testigos de aquellas memorables actuaciones del grupo en pequeños bares del Oeste, las primeras actuaciones fueron ante cuarenta o cincuenta personas, y a veces menos. Sin embargo, los muchachos se divertían y con el tiempo iban sumando público dentro del circuíto under del oeste, que tantos hijos prodigios le dió al rock nacional.

 

   La década del '80 agonizaba, pero en la cabeza de Los Piojos quedaban selladas imágenes, historias, datos y un conjunto de ingredientes que en el puño y la voz de Andrés Ciro llegarían después a los oídos de sus fans en canciones. El disco debut todavía parecía un tanto lejano, pero los comentarios del ambiente y la respuesta d ela genteante cada actuación dejaban entrever que la cosa de estos chicos iba en serio.

 

   Fue por esta época que en algunos de esos shows, mezclados entre la gente, se filtraron algunos informantes de Los Redonditos de Ricota. El grupo les pegó y los comentarios llegaron a los oídos de Los Redondos, próceres indiscutidos del momento. Para los Piojos fue un espaldarazo solemne e histórico que pareció marcar el inicio de una nueva etapa. A fines del año 1990, los Redonditos de Ricota señalaban a Los Piojos como la banda revelación y ya entonces las cosas serían distintas. En el pasado parecía quedar los primeros pasos en el mundo del Rock, la aventura de salir a tocar casi como un hobbie. En cambio hacia adelante se dibujaba un horizonte auspicioso, lleno de posibilidades, pero a la vez de riesgos y de incógnitas. La conección Redondos sería oro puro y hasta el afamado Skay Beilinson, guitarrista del grupo del Indio Solari, participó en alguno de los típicos recitales que seguían por esa época en locales nocturnos.

 

   El crecimiento de Los Piojos no se detenía y ya entrendo el año 1991 habían cruzado la frontera de la Capital Federal y se inyectaban en pubs, bares y pequeños teatros en donde se hacían recitales de rock. En estas expediciones a nuevos territorios no les fue nada mal a la banda y con empeño y perseverancia se fueron acomodando en un circuíto porteño y acumularon simpatía.

 

   Todaví1a no se habían ido los calurosos días de febrero del '91 cuando Andrés Ciro y Piti Fernandez recibieron una noticia que les congeló la sangre: habían sido invitados a Francia paraa tocar en un mega recital con grupos de otros países del mundo. Todavía no tenían editado un primer disco y los muchachos de Villa Bosh y El Palomar ya se imaginaban caminando por las calles de París, las mismas que recorrió Carlos Gardel, pero despúes de haber grabado más de media docena de discos. Quién lo hubioese dicho! En definitiva, a mediados de ese año llegaron a París para participar del Festival de música Antirracista de Países del Tercer mundo. La fiesta se realizó en el barrio parisino de Bondy y contó con la participación de grupos provenientes de Burkina Faso, Marruecos, Cuba e incluso España y Francia, representada por los famosos Mano Negra. Los Piojos tuvieron una buiena actuación y sorprendieron desde el escenario por su presencia escénica.

 

   Ya de regreso a Buenos Aires, Los Piojos se mantuvieron fieles a sus raíses y retomaron los antiguos hábitos: tocar por los pubs. Sin embargo, la grabación de un primer trabajo discográfico era la obseción irremediable y por eso comenzaron a trabajar en él. Las letras y las canciones que iban a ser incluídas en el primer disco ya estaban más o menos determinadas y una vez que pasó el tan comentado VERANO DEL '92 - momentos que tomaron forma de canción en el exitoso álbum Tercer Arco-, diagramaron la grabación. Para esta época ya había abandonado el grupo el guitarrista Pablo Guerra, quién terminó pasando a la vecina bandA Los Caballeros de La Quema. Luego de este primer alejamiento, ingresó a los piojos Gustavo Kupinski, un impetuoso violero del barrio porteño de Belgrano. Finalmente, Los Piojos ingresan a estudios a mediados del '92 y durante varias semanas de trabajo expresan el entusiasmo acumulado durante cinco años. El gran golpe de gracia que tuvo esta primera placa fue la inclusión de una memorable versión del tema ´Yira Yira´, de Enrique Santos Discépolo. Nada menos que Yira Yira para exponer en público ese sentimiento de admiración hacia otros géneros más allá del rock como en este caso el tango. Esta versión del legendario tema de discépolo es además un homenaje al compositor, de quién los integrantes de la banda, y en especial Andrés Ciro, son admiradores. El disco salió finalmente en noviembre de ese año y llevó por título ''Chac Tu Chac''.

 

   La difusión de la placa fue bastante buena teniendo en cuenta que se trataba de un disco debut y que Los Piojos no venían con el marketing que quizá puedan tener otro tiopo de artistas. El grupo sonó por la raio y las presentaciones no cesaban. Incluso se presentó laa posibilidad de salir a tocar por el interior del país y los chicos del oeste bonaerense agarraron viaje sin dudarlo. Los primeros shows fueron en Bahía Blanca, Mar del Plata y Rosario. Tal vez esta serie de actuaciones por el interior haya sio eje principal de un año clave para la banda, momento en el que necesitaban afianzarce, difundir el disco y allanarse el camino para un segundo trabajo discográfico. De vuelta en el barrio, sus recitales eran casi una ceremonia y sus canciones una suerte de identificación.

 

   Entre presentaciones en vivo en San Telmo, algunos locales de la Boca y los clásicos pubs más la composición dce nuevos temas se fue pasando el 1994. justamente ese año los argentinos nos habían quedado marcados a fuego por un desengaño fatal que tuvo comoescenario la Copa Mundial Estados Unidos 1994, a Diego Maradona como protagonista central y a Joao Havelange, Joseph Blatter y companía en el reparto. Pocos podrán olvidar es invierno que llenó a todos de ilusión con el seleccionado argentino ganando en el Mundial y luego la resonante marginación de Maradona por un dóping positivo. Todos opinaron sobre el tema en el país, y Los Piojos, espiando la situación desde su perspectiva no quisieron dejar pasar por alto el episodio. Y Andrés Ciro escribió finalmente ´Maradó´.

 

   Antes de que finalice el año, vio por fin la luzz, el segundo disco, AY AY AY, que contó con la producción de Alfredo Toth, un reputado hombre del rock nacional que formó parte de los Gatos y GIT. Ya el perfil del grupo no era el mismo, al menos sus temas comenzaban a trascender las fronteras de las radios dedicadas al nuevo rock nacional, sus recitales ya contaban con fans provenientes de otras tribus. Para ese entonces, en la banda se había producido el segundo abandono, ya que la tecladista Lisa Di Cione había decidido abandonar y Los Piojos pasaron a ser un quinteto. Ya como una reafirmación de que la banda había ingresado en otra etapa de su carrera, la presentación del flamante disco estubo acompañada con el video del tema ´Babilonia´.

 

   Por fin Los Piojos deambulaban ahora por senderos más populares y podían expandir su música a los sectores más diversos del ámbito musical. Las canciones seguían afirmando un concepto lírico cada vez más pulido y ese estilo musical que mezzclaba rock con ritos folclóricos del Río de La Plata se fue convirtiendoen el símbolo de la banda. Pasó el '95 y pareció dejar la mecha encendida para que en el '96 explotasen finalmente como la banda sensación de la Argentina y as} llegaron las mieles de éxito, los recitales a tope, la difusión masiva.

 

    Los primeros meses de este '96 fueron a puro recital y ya sobre mediados de año, Los Piojos ingresaron a los estudios Del CIelito para registrar su tercera placa, TERCER ARCO, álbum que los llevó a la consagración. Después de declinar su participación en el ciclo Buenos Aires Vivo, Los Piojos partirán en gira promocional por México, en dónde Tercer Arco fue editado por la companía Universal. El disco fue un trampolín y finalmente terminaron siendo elegidos como la banda del año en el suplemento Sí de Clarín.

 

   Para presentar este  tercer trabajo discográfico realizan dos impresionantes recitales en el microestadio de Obras Sanitarias en el mes de Septiembre, la gente responde en forma masiva y consiguen llenar. El tema ´EL FAROLITO´ se instaló definitivamente en los rankings radiales y comenzó a sonar constantemente al igual que ´VERANO DEL '92´, un poco más tarde.

 

   Fue con este disco y con algunos toques sutiles como por ejemplo el tema ´DON'T SAY TOMORROW´ que Los Piojos consiguen capturar oídos de reconocida reputació2n en el ambiente. ´TODO PASA´ y ´SHUP-SHUP´ alcanzan tambié0n elogios importantes. En definitiva, las cosas seguían mejorando y para rematar un año estupendo, el grupo realizzó dos presentaciones memmorables en el microestadio de Ferro Carril Oeste a lleno total. Si bien ya podían darse por satisfechos, en el epílogo de este 1996 vuelven a la meca del rock de Belgrano -Obras Sanitarias- para cerrar la temporada con otros dos recitales con entradas agotadas. Para completar un panorama sumamente alentador, lanzan el video del tema ´MARADO´, que en muy poco tiempo llegó a los puestos de vanguardia entre los top ten de MTV.

 

   Para el '97, Los Piojos  mantienen el lazo fraternal que los une con sus fans de todas las épocas y vislumbran una agenda repleta de presentaciones en la Argentina y otros países de Latinoamérica.

 

     

Hosted by www.Geocities.ws

1