|
CIENCIA MODERNA Y FILOSOFÍA. RACIONALISMO 1.
CONTEXTO SOCIO- HISTÓRICO El siglo XVII es un momento histórico que marca la transición desde una sociedad señorial a una sociedad nueva, burguesa, resultado del nuevo modo de producción capitalista. El tránsito lleva consigo la superación de una concepción del ser basada en la teología y la autoridad y la interpretación de la realidad desde la autonomía del pensamiento racional. La nueva ciencia y la filosofía serán expresión de este complejo proceso de transformación. En el plano económico, el siglo XVII se caracteriza por ser una época
de crisis a nivel mundial. Fruto de esta crisis será el estancamiento político
y económico del Imperio Español y de los Estados Alemanes, pero también las
guerras comerciales que desplazan el centro económico desde los países
mediterráneos al noroeste europeo, llegando Holanda a ostentar la primacía
mercantil durante el siglo XVII. En el ámbito político, el siglo XVII se caracteriza por una
reorganización de los estados en torno a dos modelos muy diferentes: Ø
Modelo
absolutista:
representado en Francia por Luis XIV Ø
Modelo
liberal: de
Inglaterra y Holanda Este panorama sociopolítico permitirá la libertad intelectual y
propiciará la aparición de investigadores con autonomía suficiente para
construir la nueva ciencia. En este contexto, Descartes iniciará la Filosofía
Moderna. Ø
Discurso
del método (1637) Ø
Meditaciones
metafísicas (1641) Ø
Principios
de filosofía (1644) Ø
Las
pasiones del alma (1649) Ø
Reglas para
la dirección del espíritu (1628,
publicada después de su muerte) Entre los factores que explican esta revolución científica, unos son de tipo técnico como la invención del cañón o el desarrollo de la navegación, y otros de tipo filosófico – científico como el descubrimiento de textos antiguos de los pitagóricos y de Demócrito. Las características de la ciencia moderna son: Ø La autonomía de la ciencia frente a la religión y de la naturaleza frente a Dios. Ø El mecanicismo El modelo de la naturaleza es la máquina – reloj. La materia es inerte y hay una eterna repetición de lo mismo sin pérdidas ni conquistas de estados nuevos. Ø El determinismo. Se busca conocer las causas eficientes que producen los fenómenos naturales para poder predecirlos. Ø Triunfa el principio de simplicidad. Ya no hay dos mundos, sino uno solo y para explicarlos basta con recurrir a la materia y al movimiento local. Ø La concepción cuantitativa de la naturaleza, que se reduce a números y figuras. La naturaleza es como un gran libro escrito en lenguaje matemático, por tanto el orden de la naturaleza es racional y necesario. Ø Se analiza el fenómeno a estudiar y se reduce a sus elementos esenciales (inducción). Ø Se formula una hipótesis matemática, que enlace esos elementos y de la que se pueden deducir consecuencias (deducción). Ø Se comprueban mediante experimentos las consecuencias deducidas de dicha hipótesis. Descartes se encuentra con que el saber más seguro por su certeza y evidencia son las matemáticas. Siempre aplicadas con éxito a las ciencias mecánicas y sin embargo no se aplicaban al fundamento de todas las ciencias, es decir, a la Filosofía. Descartes descubre el peligro de esta situación; por un lado la Filosofía no avanzaba con seguridad y daba lugar a opiniones opuestas sobre un mismo tema y, por otro lado, al ser la Filosofía fundamento o raíz de las ciencias, si esta base no es sólida todas las ciencias están en peligro. Descartes conocedor de las matemáticas y de su aplicación a las ciencias, se impone la tarea de elaborar el método matemático para luego aplicarlo rigurosamente a sus estudios filosóficos. A partir de aquí la Filosofía Moderna se planteará los temas con independencia de la fe, basándose en el método matemático racional y en la capacidad y en la experiencia personal del sujeto. La realidad material se regirá por el mecanicismo y el único ser libre será el hombre. Luego los empiristas subordinarán la razón a la experiencia, criticarán la metafísica y seguirán estudiando el conocimiento y valorando lo cuantitativo. Así la Filosofía Moderna dará un profundo giro a favor del sujeto, de la razón personal como base del conocimiento del método como elemento fundamental del trabajo y de la matización como expresión más precisa. 4.
CARACTERÍSTICAS DEL RACIONALISMO El racionalismo junto con el empirismo constituyen la filosofía del siglo XVII en Europa. En ambos movimientos la razón es sinónimo de objetividad, imparcialidad e inteligibilidad (entender). Pero en el racionalismo la razón es matemática, se desarrolla en un plano teórico, mientras que en el empirismo se da una razón empírica, que se desarrolla en un plano práctico. Los grandes temas del Racionalismo son: Dios, alma y mundo. El iniciador es Descartes, pero también Malebranche, Espinoza y Leibniz. Se vuelve a San Agustín, buscando un Dios más íntimo y personal. El método científico se aplicará a la filosofía y dará lugar a un camino totalmente racional desapareciendo prácticamente la experiencia. En el conocimiento la única fuente válida y origen de los conceptos es la razón. El conocimiento se alcanza por intuición racional directa, evidente y luego deducción. Los sentidos nos engañan y por tanto pierden valor. Las ideas son innatas, percibidas directamente por el entendimiento. Dios garantiza el valor real del conocimiento. El conocimiento pasa ahora a ser el tema fundamental y el método es preocupación de todos. En lógica no se utiliza la semejanza o analogía como en Aristóteles, sino la evidencia como base de los razonamientos. El sujeto, yo, es punto de partida y obligado para el análisis filosófico. En ontología (estudio del
ser), la realidad es sustancial. (Aristóteles) Parte de una actitud crítica frente a la Filosofía Escolástica, rechaza la autoridad, confía sólo en su razón y toma como modelo las matemáticas, por su certeza y evidencia. Busca un principio sólido, una verdad evidente a partir de la cual pueda ir construyendo su filosofía a través de la razón. Para conseguir su objetivo crea un método que consta de cuatro reglas: Ø Regla de evidencia: consiste en no aceptar como verdadera, cosa alguna que no sea clara y distinta, evitando precipitaciones y prevenciones. Así purificará su mente para poder captar por intuición la verdad de modo evidente. Ø Regla de análisis: las verdades o problemas complicados se descomponen en elementos simples que pueden ser conocidos por intuición. Ø Regla de síntesis: es una recomposición ordenada del problema antes descompuesto viendo como las ideas se encadenan y derivan unas de otras. A este proceso se le denomina deducción. Análisis y síntesis son llamados preceptos de orden. Ø Regla de enumeración: son revisiones generales que nos permiten controlar las deducciones ya realizadas y los contenidos guardados en la memoria. Nos dan una visión global del problema y la seguridad de no haber omitido nada. En este proceso: Ø Analiza y critica los principios o razones en los que se basan nuestros conocimientos y creencias. Ø Busca un principio, una verdad sólida que resista esta duda y que pueda ser la base de sus filosofía. Ø Esta duda es metódica, hipotética, duda porque quiere, voluntariamente y además es el camino para la certeza. Ø Motivo de duda: los sentidos. Nos han engañado alguna vez, no podemos fiarnos de ellos. Duda de los que nos dan los sentidos. Duda de las cualidades de los cuerpos materiales. Ø Motivo de duda: los sueños. No tenemos suficientes motivos para distinguir los sueños de la vigilia. Duda de la existencia de los cuerpos materiales, incluso del suyo. Ø Motivo de duda: Dios engañador. Son motivos metafísicos. Puede suceder que Dios nos haya hecho de tal manera que nos engañemos siempre. Duda de todos sus conocimientos científicos. Ø Motivo de duda: genio maligno. Es un mounstro inventado. Puede existir un genio poderosos que nos esté engañando siempre. La duda se radicaliza y anula cualquier prejuicio. 7.
LA PRIMERA CERTEZA. EL COGITO. Cuando Descartes ha dudado de todo, incluso de sus conocimientos científicos, aparece la primera certeza. La existencia del sujeto, del propio yo. En el acto mismo de duda se revela la existencia del sujeto que duda con toda claridad. Esto lo expresa con la frase “Cogito, ego sum” que es Pienso, luego existo. Esta verdad (la existencia del yo), es evidente, firme y segura, resistente a toda duda y por tanto puede ser aceptada como el primer principio firme y sólido de su filosofía. Es una verdad intuida, conocida directamente. Descartes en su propio pensamiento ve necesariamente la existencia. Pero este yo es un yo sin cuerpo. Es puro pensamiento o conciencia, ya que los cuerpos materiales están todavía bajo sospecha de la duda. Descartes se pregunta: ¿qué soy? – Una cosa que piensa – El yo es Res cogitans, sustancia pensante, es decir, se caracteriza por el pensamiento. Por pensamiento entiende toda la vida psíquica: dudar, entender, afirmar, negar, querer, imaginar y sentir. El hombre será para Descartes
ante todo pensamiento, vida psíquica. 8.
EL CRITERIO DE CERTEZA Distinta es aquella idea que no podemos nunca confundirla con otra porque su contenido es preciso. Clara es aquella idea que se manifiesta al espíritu y se acepta por sí misma. Por tanto, todo lo que sea claro y distinto será verdadero y podremos aceptarlo como cierto. Gracias a este criterio, Descartes va revalidando parte de aquellos conocimientos que el proceso de duda había dejado entre paréntesis pero la existencia del mundo sensible, es decir, de los cuerpos materiales y los contenidos de la memoria no son claros y distintos, necesitan otro criterio de certeza que será la veracidad divina. Descartes probará la existencia de Dios y que no es engañados y a partir de él garantizará la existencia de los cuerpos materiales del mundo sensible y también los contenidos de la memoria aunque éstos habrán de ser revisados con atención y frecuencia. Distingue tres clases de ideas: Ø Innatas: son independientes de la experiencia, pocas pero fundamentales, son objetivas y base de todos nuestros conocimientos. Ø Adventicias: proceden de lo sensible, no son fiables. Ø Inventas (facticias): son elaboradas por el sujeto a partir de las anteriores. No son objetivas. Utiliza tres argumentos para demostrar la existencia de Dios: Ø
Argumento de la infinitud:
tenemos la idea de un ser infinito, eterno, inmutable. Esta idea no puede ser
adventicia, es decir, procedente de la experiencia externa, ni tampoco inventada
por mí ya que tanto la experiencia externa como el yo son finitos, limitados.
Por tanto tiene que ser innata, es como el sello del artífice. Luego Dios
existe y ha depositado esa idea en el alma. (Argumento a priori). Ø
Argumento ontológico:
Dios es un ser perfecto por tanto tiene que existir porque de lo contrario
le faltaría una percepción: la existencia real. (Argumento a priori). Ø
Argumento que parte de la propia
existencia personal: yo me reconozco como un ser
imperfecto, por tanto he sido creado por un ser superior y perfecto que es Dios. Así, Dios aparece en la filosofía cartesiana como un ser que posee todas las perfecciones, por tanto absolutamente bueno y veraz. De este modo, Dios no puede consentir que nos engañemos al creer en la existencia de los cuerpos materiales del mundo sensible. Luego el mundo sensible existe. Dios es la única garantía de que las ideas del yo se corresponden con las cosas materiales y refuerza así el criterio de claridad y distinción. Nosotros conocemos la sustancia por sus atributos y así la infinitud es la esencia divina, el atributo fundamental de Dios, que además posee sabiduría, omnipotencia, inmutabilidad y eternidad. El principal atributo del yo es el pensamiento o vida psíquica; esta es la esencia humana, y el principal atributo de los cuerpos materiales es la extensión. Las variaciones y modificaciones de los atributos son los modos. Como en Dios no hay cambios, no tiene modos. Los modos del pensamiento son los pensamientos individuales y los modos de la extensión son figura, tamaño y lugar. Descartes es dualista. El hombre está compuesto por dos sustancias: sustancia pensante o alma y sustancia extensa o cuerpo. Son dos realidades diferentes e independientes, unidas accidentalmente. El alma es inmortal y libre, por ser distinta e independiente del cuerpo. Pero cuerpo y alma se relacionan e influyen mutuamente. Llega a decir que el alma se localiza en el cerebro. Descartes deja así planteado el problema de relación cuerpo-alma que tratarán de resolver después Malebranche y Leibniz. En relación con el hombre es tema importante la libertad. Descartes dice que la voluntad es libre. La existencia de la libertad es una idea clara y distinta. Es una de las primeras ideas innatas. La libertad nos permite ser dueños de nosotros mismos y de la naturaleza. Libertad no es indiferencia ante varias alternativas ni posibilidad de decir arbitrariamente a todo que no. La libertad consiste en elegir lo que el entendimiento propone como bueno y verdadero. D exige que la voluntad se subordina al entendimiento porque sólo así obraremos moralmente bien. Dado que el único ser libre es el alma o res cogitans es también el único ser moral. Parece que tenía intención de desarrollar más su teoría moral, pero en el Discurso del método presenta unos preceptos que nos ofrecen un modelo ético caracterizado por: Ø Moderación: obedeciendo las leyes y costumbres del propio país. Ø Defensa: del valor de la decisión personal. Ø Talante estoico: dominio de las pasiones y deseos, soportando con serenidad las penalidades de la vida. Ø Intelectualismo ético: ya que coloca el ideal de vida en el cultivo de la razón. 13.
EL MUNDO La existencia de las cosas materiales se funda en Dios, por tanto la física depende de la metafísica ya que la concepción de la naturaleza parte de los principios metafísicos derivados de su método. Acepta el mecanicismo de la época. Todo el mundo material incluidos los animales y el cuerpo humano, son como una máquina que se reduce a materia inerte y movimiento local, y en el que todo está rigurosamente determinado. Dios crea la materia inerte y le imprime una cantidad de movimiento que permanece constante. Esta materia se divide en innumerables átomos que chocan entre sí y dan lugar a los diversos cuerpos. La característica final de la materia es la extensión.. de ello se siguen varias consecuencias: Ø Geometría de los cuerpos materiales. Ø La materia es infinitamente divisible por lo tanto los átomos son divisibles. Ø El universo es uno e infinito, la materia llena todo y es la misma en el cielo que en la tierra. Ø Principio de inercia, principio de que todo tiende a moverse. Ø Principio de que todo tiende a moverse en línea recta. Ø Principio de conservación del movimiento. Ø Las partes mas gruesas de la materia agrupadas en distintos centros (planetas, satélites...) Ø Partículas redondas, transparentes, que llenan los espacios interplanetarios. Descartes lo llamó éter siguiendo la tradición griega. Ø Partículas diminutas que forman el tejido de las estrellas y constituyen la luz. Los problemas planteados por la física cartesiana serán definitivamente superados por Newton. 14.
EL RACIONALISMO DESPUES DE DESCARTES Parten de Descartes. El alma es sustancia presente. El cuerpo sustancia extensa, totalmente distintas y unidas accidentalmente. El alma es libre mientras que el cuerpo está sujeto al mecanicismo. A pesar de que Descartes dice que alma y cuerpo se relacionan e influyen mutuamente (intercausalidad), los racionalistas posteriores van a negar la causalidad de dichas sustancias, es decir, niegan la posibilidad de que una sustancia influya o actúe sobre otra. Para resolver el problema Malebranche introduce la doctrina ocasionalista. En el hombre cuerpo y alma son dos sustancias sin comunicación alguna, pues unas sustancias no actúan sobre otras. Es Dios quien realmente actúa , así por ejemplo una lesión cerebral no es causa de la pérdida de memoria, sino solamente ocasión para que Dios actúe causando la pérdida de memoria. Malebranche cree que conocemos gracias a la presencia de Dios, gracias
a la presencia de Dios nuestra alma y no actuamos por nosotros mismos, sino que
somos ocasiones o instrumentos para que Dios realice su obra. Espinoza decía entonces un mecanicismo sustancial . La sustancia es lo incondicionado , por tanto, Dios. La sustancia se expresa en atributos que son infinitos en número pero de los que conocemos dos: pensamiento y extensión. Los atributos se manifiestan en modos que son ya seres concretos. Así no se plantea el problema de la relación alma-cuerpo, ya que
ambos son parte de la misma sustancia, de Dios, aunque conozcamos bajo dos
atributos distintos. El hombre no es libre está sometido al orden necesario de la
Naturaleza Leibniz no acepta el átomo extenso de Descartes y en su lugar propone
las mónadas, sustancias simples que componen el mundo real. Las mónadas
son energía y fuerza. Son creadas por Dios pero se mueven por sí mismas. Se
distribuyen por sus características psíquicas. El alma es una mónada el cuerpo es un agregado de mónadas, por tanto,
la única posibilidad de relación es la armonía preestablecida, ya que las mónadas
son cerradas no influyen unas en otras. Dios las crea tan perfectas que marchan
al unísono, a cada acto del alma le corresponde uno del cuerpo sin necesidad de
relación o influencias. El hombre es libre pero la voluntad busca siempre lo mejor, y por ello
un acto es libre si es contingente, racional y no coaccionado. Leibniz sin
pretenderlo cae en el determinismo psicológico. |