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PRIMERA FILOSOFIA (FILOSOFIA PRESOCRATICA) La
filosofía presocrática se desarrolla a lo largo de dos siglos ( VI-V a de
Cristo). En esta introducción vamos a intentar aclarar las razones que nos
explican el porque la filosofía nace en Grecia (y no en otro lugar) y, porque,
dentro de Grecia, en las colonias. En
relación con la primera cuestión, es decir, porque nace la filosofía en
Grecia, es importante señalar lo siguiente: durante los siglos VI-V antes de
cristo se producen, a nivel general, en el planeta una serie de
acontecimientos que parecen afectar simultaneamente a diferentes culturas:
Lao-Tse y Confucio en China; Buda en la India; Zoroastro en Persia; Jeremías,
Daniel y Ezequiel en Israel. La aparición simultanea de esta serie de
acontecimientos llevó al filósofo alemán, Jaspers (1833-1969), a
hablar de tiempo-eje. Según este filósofo, se habría producido en estas
fechas una especie de crisis de la humanidad mediante la cual ésta despegaría
de una vida eminentemente natural y cuasimágica, para poner el pie en una vida
universal y más humana. Según este autor, se habría producido en la humanidad
una especie de sacudida mística y espiritual. Aunque estas conclusiones de
Jaspers sean criticables, lo curioso es el hecho de la simultaneidad de
acontecimientos que, sin duda, tuvieron una gran significación histórica. Ahora
bien, ¿qué papel juega en todo esto la Filosofía? Pues nada menos que la
filosofía presocrática sería la manifestación griega del tipo de
acontecimientos que Jaspers sitúa dentro del tiempo-eje. Los filósofos presocráticos
son los contemporaneos de Buda, Zoroastro y los Profetas. Los presocráticos son
los profetas del círculo cultural helénico. Lo que sucede es que la crisis que
su filosofía motiva, tanto en Grecia como en el conjunto la humanidad, es de un
signo enteramente peculiar y muy distinto al presente en otras areas culturales
en dónde la crisis tiene más una dimensión mística que racional. ¿Por
qué la filosofía occidental, que nace en Grecia, no lo hace, en lo que más
adelante será su centro neurálgico (Atenas), sino en la periferia, es decir,
en las colonias? Para entender esta cuestión es necesario hechar mano de la
historia y de los acontecimientos sociales y políticos acontecidos en la Grecia
antigua. Sabemos que en el siglo XII, antes de Cristo, se producen en Grecia las
migraciones dorias las cuales determinarán profundas modificaciones en la
organización de los pueblos que habitan el continente griego (eolios, jonios,
aqueos). Estos pueblos, asentados sobre la antigua civilización cretense y
organizados en reinos minúsculos, había sido los que, confederados, acabarán
por destruir Troya. Los relatos de Homero tienen como escenario este paraiso
perdido que los nobles y, de alguna forma todos los griegos, añorarán siempre
como una edad dorada. Pues bien, la migración doria es como un mazazo a este
estado de cosas. Los dorios someterán a la población aquea, intentarán
mezclarse con ella y, sobre todo, motivarán grandes desplazamientos de población
hacia otros lugares. En este contexto, no podemos dejar de citar la que llevará
a cabo un tal Neleo (siglo X), el cual dirigirá un grupo de jonios que se
establecerá en Mileto. No debe olvidarse este nombre (una isla) pues más
adelante volveremos, sin duda, a citarlo. En
definitiva, el orden social anterior a la invasión doria se resquebraja y la
cultura anterior decae. Con la invasión comienza lo que muchos denominan como
Edad media (oscura) de Grecia. Pero esta decadencia significa tambien la semilla
de un nuevo tipo de sociedad, de cultura, y de pensamiento. Las nuevas colonias,
que a partir de ahora surgen por toda Grecia, representan el amanecer de una
nueva mentalidad. Dado que tienen que empezar de nuevo se preguntan por qué no
romper con muchos aspectos de la tradición (sobre todo con aquellos que
consideran como un freno) y por qué no llevar a cabo nuevas invenciones en los
diferentes ámbitos del espíritu. Sea lo que fuere, en los siglos VIII-VII se
producirá en Grecia el fenómeno de las grandes colonizaciones. Los griegos
pegan el gran salto a diversos puntos del Mediterraneo, del sur de Italia y de
las costas del Asia Menor, como las ranas en torno a la charca, tal como nos
cuenta Platón. Pues
bien, entre los muchos efectos producidos por esas colonizaciones, uno de ellos
se refiere precisamente a la aparición de la filosofía. Y es que aunque
los colonizadores iban lejos (apoikía es el nombre griego de colonia con el
significado de vivir lejos) , y conservaban, de algún modo, los patrones
culturales de la metrópoli, lo cierto es que el mal ya estaba hecho. De una
forma necesaria esos patrones iban a modificarse y disolverse, creándose otros
distintos. Los que organizan las nuevas colonias tienen la oportunidad de
asistir a la formación de nuevos estados, y, sobre todo, de ejercitar un nuevo
tipo de racionalismo político para acabar por convertirse en abanderados en el
enfretamiento con aquellas culturas relacionadas con los pueblos místicos del
tiempo-eje de Jaspers. En este contexto, no está de más reseñar el
enfrentamiento crónico que se producirá entre las colonias griegas del Asia
menor (por ejemplo, Mileto, lugar del nacimiento de la filosofía) con los
persas (lugar de concepciones místicas y religiosas como la de Zoroastro).
Tampoco está de más señalar que el nuevo pensamiento que ahora se irá
creando en las colonias acabará por colonizar a su vez a la Grecia central
(Atenas) prisionera, en esta época, de concepciones místicas y mitológicas. Por
lo tanto, se podría afirmar que la filosofía presocrática es el resultado de
un nuevo racionalismo que surge con el fenómeno de las colonizaciones. Los
temas, que la nueva realidad plantea, necesitan de nuevas respuestas que
los grandes mitos ya no son capaces de dar. Es curioso notar que al mismo tiempo
que se va produciendo este hecho en las colonias, en el continente (Atenas,
Esparta) subsisten las tradiciones más arcaicas. Esto explica el por qué la
filosofía presocrática (es decir, la filosofía occidental) se desarrolle en
la periferia de Grecia, es decir, en las franjas que sucesivamente
flanquearon a la Grecia continental, es decir, Asia Menor (Mileto, Samos, Efeso,
Clazómene) y la Magna Grecia (Crotona, Elea, Siracusa, Agrigento). Para
que la filosofía entre en Atenas tenemos que esperar a la victoria de Salamina
(480 a de Cristo) de los griegos sobre los persas. A partir de entonces, Atenas,
se convertirá en le centro del helenismo y los sabios-filósofos, que viven en
las colonias, acudirán a Atenas a mostrar sus nuevos conocimientos. Eso sucederá,
por ejemplo, con Anaxágoras o Protágoras. Esos nuevos conocimientos serán
claramente asumidos por una nueva generación (Sócrates, Platón, Aristóteles)
que convertirá la filosofía en una disciplina definitivamente racional. |