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LA FILOSOFÍA. Su origen y especificidad como forma de conocimiento. (un texto para estudiantes que comienzan a estudiar filosofía)
por Felix Valdés García. Investigador Auxiliar. Instituto de Filosofía. Material de apoyo a la docencia. Tema 1 de Filosofía. Universidad de La Habana
Una cosa es el mundo y otra la representación, la reproducción que los hombres se han ido haciendo a lo largo de la historia, creyendo siempre que su representación individual y también colectiva coincide con el mundo, con la totalidad de cosas que le rodean. Esta ilusión mantiene aún a los individuos aferrados a diferentes interpretaciones, modelos, esquemas etc. que dan obstinadamente por el mundo mismo, sin percatarse la mayor parte de las veces, de la trampa y el engaño, así como también del poderío que tienen las ideas y esos esquemas creados y actuantes sobre ellos mismos. Entre las primeras formas de reproducción ideal de la realidad tenemos, por mencionar las mas conocidas, al arte, la religión las primeras normas ideales y objetivadas de la moral, etc. Por ejemplo, por medio del arte en la sociedad primitiva el individuo representaba diferentes facetas de su actividad fundamental: la productiva, que podemos ver en las pinturas rupestres mostrando en las cavernas escenas de la cacería y de un modo u otro se observa una reproducción de su vida en imágenes, en este caso artísticas, mediadas por el creyón (u objeto que pinta), su mano y la pared de la caverna. Lo mismo sucede con el baile cuando por medio del movimiento del cuerpo, el ritmo y la música se representan esquemas de vida, aspiraciones, diferentes pasajes, estados anímicos, etc. Cuando hablamos de sociedad humana y de reproducción ideal del mundo, queda de hecho claro que estamos haciendo referencia a las ideas propiamente dichas, a la conciencia. Por tal motivo podemos hablar de diferentes formas de la conciencia que se adquieren en dependencia del tipo de relación real que los individuos establezcan hacia la Naturaleza y entre ellos mismos. A diferencia de los animales los seres humanizados establecen relación hacia las cosas y en dependencia del tipo de relación, (que pueden ser diferentes), aparecen diferentes representaciones ideales del mundo. Este tipo de conciencia o como se ha dicho anteriormente, reproducción ideal de la realidad, va desde la reproducción inmediata de la realidad hasta la reproducción teórica de esta, que aparece en un momento determinado del desarrollo social, cuando ya hay un nivel de complejidad mucho mayor, precisamente cuando el trabajo intelectual se diferencia del trabajo manual y aparecen individuos para los cuales su esfera de actividad no va a ser la agricultura, la ganadería. Su "oficio" va a ser el cultivo de las "ideas" la reflexión, el cultivo del intelecto, la sistematización de las normas y esquemas de actividad y de determinados ideales, los cuales son necesarios por ser estos diversos y opuestos (ya que existen grupos distintos con intereses económicos concretos y de hecho representaciones distintas de las cosas.) el surgimiento de la Filosofía en la sociedad esclavista madura. Entre los primeros modos de reproducción teórica de la realidad que aparecen en el mundo antiguo está la filosofía, la cual surge cuando la sociedad ha alcanzado ya determinado nivel de madures y ya está organizada profesionalmente. No se puede determinar con seguridad cronológica el "momento" en que ella surge, ni dibujar con toda precisión la frontera divisoria entre la producción estrictamente filosófica y las formas de producción pre-filosóficas que le anteceden. Es admitido que la filosofía tiene un centro fundamental: La Grecia Antigua (Siglo VII al V a.C.) Estos siglos coinciden, en estas regiones, con el periodo de tránsito del esclavismo temprano a la sociedad esclavista madura. Esta es la época que marca la transición del sistema patriarcal de economía esclavista, cuyo objetivo era la producción dirigida directamente al consumo, hacia la producción encaminada a lograr el excedente destinado al intercambio mercantil. El tránsito hacia la producción mercantil dentro del sistema esclavista tiene varias consecuencias que influyen determinantemente en la aparición del pensamiento filosófico en la antigüedad: En primer lugar, el aumento de la productividad del trabajo y la aparición de un excedente productivo permite, por primera vez, la aparición de un grupo de personas que se desvinculan del proceso inmediato de producción material, creándose de este modo la producción intelectual de la que habíamos hablado anteriormente y que nos demuestra que la filosofía no es producto simplemente de la capacidad de asombro de los individuos, o del ocio o de la simple inclinación natural hacia la reflexión. En segundo lugar, el aumento considerable de la productividad del trabajo humano trae consigo un alce en el poderío del hombre sobre las fuerzas de la Naturaleza motivando a una reflexión sobre el lugar del Hombre en el mundo y su relación con la Naturaleza. En tercer lugar la aparición de la producción mercantil trae consigo la necesidad de la abstracción, - germen del pensamiento teórico -, al aparecer la relación de compraventa regulada por el dinero, donde este lleva en sí el valor de diferentes mercancías sin ser ninguna de ellas, lo que significa un nivel de idealización y abstracción desconocidos por la producción natural dirigida solamente al consumo. Esta nueva etapa trae consigo el cuestionamiento de la tradición establecida, de las creencias compartidas, aparece una actitud crítica ante las verdades establecidas y aceptadas como definitivas. La sociedad dividida en clases sociales quiebra la autoridad de la tradición y es cuestionado sobre todo el aspecto cosmovisivo, es decir la visión del "cosmos", de la realidad. En estos momentos no puede ya hablarse de una visión general única, de una cosmovisión unánimemente aceptada porque la producción es diversa y la sociedad dividida en clases con intereses distintos y opuestos. De este modo se aprecia que la producción mercantil esclavista demanda de la filosofía, de la búsqueda de nuevas verdades y nuevas representaciones del mundo. · La Mitología como antecedente inmediato de la Filosofía En el terreno de las producciones espirituales existía un antecedente inmediato: La Mitología, con su función cosmovisiva, reguladora de los comportamientos de los individuos y única via del conocimiento. La mitología antigua es una forma de asimilación práctico espiritual del mundo, la cual tiene la capacidad de dominación y transformación de las fuerzas de la naturaleza y la sociedad en la imaginación. El elemento imaginativo que compone el núcleo de toda cosmovisión mitológica se explica por el nivel insuficiente de desarrollo de las fuerzas del hombre para dominar realmente el mundo natural y humano. El mito funciona como una verdad incuestionable. El mundo mítico constituye para este sujeto como un mundo indudablemente real, quizás mas real que el mundo empíricamente registrable en que vive, se constituye en la verdad del mundo cotidiano, el cual deviene en su conciencia un reflejo imperfecto y pecaminoso del mundo mítico de los dioses. Su función fundamental es la regulación moral de la sociedad, aunque el mito cumple de esta forma también una función cosmovisiva en tanto brinda un cuadro del mundo general al sujeto mítico. En el mito los individuos encuentran respuesta a los interrogantes acerca de quien es él, que papel juega el genero humano en la creación del universo, cual es su lugar en el "Cosmos" etc. Pero además el mito cumple la función de ofrecer una vía de conocimiento de la realidad totalmente justificada de acuerdo al desarrollo de la practica historica de la cual es expresión: en la mitología antigua el hombre encuentra respuesta igualmente a sus cuestionamientos acerca de la constitución del mundo físico, sobre su origen y estructura. Además el mito, en ocasiones, recoge la misma experiencia humana de transformación y dominación de la Naturaleza y la sociedad: la mitología antigua es abundante en recomendaciones y enseñanzas de carácter practico utilitario, que sintetizan las artes y oficios de los mismos hombres, solo que en este caso la "revelación" de estas verdades no se considera resumen de la experiencia practica de la humanidad sino como una suerte de benevolencia de los dioses respecto a la criatura humana. Además, la mitología tiene como rasgos el simbolismo, lo alegórico y la generalización y estas características, sin duda, marcan un momento de continuidad entre la mitología y el pensamiento filosófico naciente. La filosofía temprana incorpora a su cuerpo elementos míticos de esta índole, se alimenta de ellos aunque lo mitológico en la filosofía antigua es transformado (racionalizado) dentro de esta misma. Comunmente se ha pensado que la filosofía surge como una racionalización del mito, de forma que el camino de la producción espiritual del esclavismo transita del mito al logos. Este punto de vista parece en principio correcto, sin embargo requiere ser precisado. La filosofía hereda de la mitología su visión generalizadora (función cosmovisiva del mito), debe tenerse en cuenta que entre la filosofía y la mitología existe un momento de ruptura fundamental. El deslinde entre ambas producciones espirituales no debe pensarse como una continuación del mito a un nivel superior de abstracción, sino como la ruptura con las nociones que el mito ofrece y que ya son insuficientes. El desarrollo socio económico y político, así como el desarrollo aun incipiente de los conocimientos "científicos" (que responden a las nuevas exigencias de práctica: de la producción, del mercado, la "tecnología" militar, la navegación, la astrología, la medicina o arte de las curaciones, etc.), demandan un conocimiento distinto, un conocimiento objetivo, empíricamente efectivo. Aparece en general una contradicción insalvable con las leyendas míticas ya insuficientes para explicar el mundo. Es un período de un gran vacío cosmovisivo y la búsqueda de nuevas respuestas no ya míticas, sino "científicas", producto de la investigación. Por estas razones aparecen en diferentes regiones de la Grecia Antigua, si la tomamos como ejemplo clásico, los filósofos y la filosofía como forma de saber específico, que desde sus inicios se distingue como tal. Ante tales preguntas "eternas" de quien soy, cual es el lugar de los individuos en el mundo, que es el mundo, se puede o no conocerlo etc. surgen cualitativamente nuevas respuestas. Tales, pensador de la ciudad de Mileto, (siglo VI-V ane) se reconoce en todas las historias de la filosofía como el punto de partida de la filosofía griega. Para él y sus discípulos (Anaximandro y Anaxímenes) el tema fundamental que los ocupó fue el de la Naturaleza o Physis (De ahí que a ellos se les conozca como físicos o filósofos de la Naturaleza. (Aristóteles les llamó físicos), y este tema remite al cuestionamiento del principio (arjé), al origen, y causas de la misma, considerando una sustancia como único principio de todas las cosas. Para Tales fue el agua el principio a partir de lo cual todo existe. Para Anaxímenes fue el aire y para Anaximandro no es ninguna sustancia natural determinada sino que es el apeiron (lo indeterminado e indefinido). En otra ciudad de Grecia, en Crotona, Pitágoras y sus discípulos consideraron al número, a los principios de las matemáticas como la causa del todo. Para ellos los principios de las matemáticas son también los principios de los seres reales y así los números constituyen la naturaleza del universo. A cada cosa le corresponde un número, todo esta dado en una relación numérica. En Efeso, Heráclito consideró como causa del todo el fuego. Y uno de los rasgos más importante de su pensamiento es la idea de que todo cambia, nada permanece, el universo es un continuo devenir en el que la identidad de cada cosa consigo misma carece de vigencia al estar todas las cosas sometidas a incesante transformación. A un río, decía sólo se puede entrar una vez, porque a la segunda ya no es el mismo río, ni las mismas aguas. Pero no hubo en todos los filósofos griegos de la naturaleza unidad en sus concepciones. Parménides, otro pensador de la época expuso en su Poema una concepción distinta a la de Heráclito. Para él, la realidad es un ente único e inmóvil. A partir de una única realidad es imposible que surja la pluralidad, además que el ente, lo que hay es inengendrado, finito, inmutable, indivisible y esférico. Para él el movimiento y la pluralidad es irracional e ininteligible, es asunto no de la realidad sino de los sentidos del hombre que la ven asi, cambiante, mutable, plural. Lo que existe, el ente, es único e inmutable. Esta posición opuesta de Heráclito no fue nula para el mundo antiguo ni para concepciones posteriores. Demócrito no se cuestionó la existencia de una única realidad Esta está compuesta por partículas indivisibles (átomos) que se diferencian unos de otros y están dispuestos en el vacío. Una época distinta en el desarrollo de la filosofía en la Grecia Antigua aparece con la filosofía que se desarrolla en Atenas, ciudad estado que para mediados del siglo V aC. había experimentado un amplio desarrollo en la vida política (aparecía la Democracia como forma de gobierno, después de haber pasado por una historia precedida de Tiranía, Aristocracia etc. Y había vivido diferentes guerras como la que acababa de pasar contra los Persas); en la vida económica y cultural, la literatura, el teatro, la escultura y la arquitectura se desarrollaron como nunca antes. Estas nuevas condiciones propician el surgimiento de la filosofía en Atenas, (y ello muestra que la filosofía surge como demanda, sobre la base de determinadas condiciones como forma de saber específico y necesario) lo único que aquí dejan de ser de primer orden las cuestiones cosmológicas, para ser más importante el tema humano, la educación del individuo para las condiciones de la democracia, su comportamiento moral y la política. Los primeros de estos pensadores de mitad del siglo V son los sofistas quienes desarrollan las posibilidades del lenguaje en su ambivalencia y amplitud, cuestión esta de gran importancia para las nuevas condiciones del individuo en la sociedad democrática en las cuales además de linaje se necesita para el triunfo la aceptación popular, la habilidad en el discurso, la capacidad oratoria así como determinados conocimientos de la ley, lo justo, lo conveniente, el Estado etc. Uno de los rasgos fundamentales de los sofistas es su consideración del carácter relativo, convencional de las leyes que rigen el Estado, las instituciones políticas así como de las normas e ideas morales, la sociedad humana y esto se hace extensivo a la noción epistemológica de la verdad. Sin embargo a pesar de la diferencia con el pensamiento anterior para lo cual las leyes dependen del orden del universo, es diferente a las concepciones mitico-religiosas de la era prefilosófica en que las leyes y el orden dependen de los dioses. Un punto particular en el desarrollo de la filosofía griega es la vida y obra de Sócrates, filósofo que perteneció al ambiente teórico y cultural de los sofistas y al mismo tiempo fue su enemigo principal. El se opuso al carácter relativo de lo justo, lo bueno y pretendió una explicación distinta. Es necesario definirlo porque sabiendo que es lo justo, lo bueno se puede obrar bien y esto además del intelectualismo que presupone, indica la definición pura de la idea de lo justo, lo bueno, lo bello, independientemente de las acciones concretas, pero además que queda en pie la convicción de que la idea es anterior, fundante, punto de partida, es decir anterior. La idea es el arquetipo de la realidad concluye luego Platón, discípulo principal de Sócrates, diferenciando un mundo de las ideas del mundo real en el cual el real es accidente de la idea arquetipo, secundario e individual, siendo el mundo de las ideas el mundo de las esencias de las cosas. Y a su vez las ideas son entidades absolutas y universales, son forma de la cual participan las cosas reales Además de esta concepción, para Platón la naturaleza está regida por una inteligencia ordenadora a la que él llamó "Demiurgo" · Especificidad de la Filosofía En primer lugar hemos apreciado que la Filosofía no es un simple amor por la sabiduría como tradicionalmente se define. No es suficiente tener amor por el saber para estar en presencia de esta. La filosofía es de hecho un tipo de saber profesionalmente desarrollado a lo largo de la Historia que existe por la demanda de este tipo de reflexión. El saber filosófico es un saber acerca del presente y desde el presente. Es un saber que presupone, como hemos visto solo desentrañando la historia del pasado, otros saberes previos como son los saberes técnicos, políticos, matemáticos, físicos etc. Así como un determinado nivel de desarrollo de la vida política, socioeconómica y cultural. En segundo lugar observamos que la filosofía es un tipo de conocimiento general sobre el mundo, que se cuestiona no los hechos individuales y aislados sino los nexos estables, esenciales de los procesos de la realidad, dedicándose entonces a problemas generales sobre la realidad, es decir sobre la relación del hombre hacia el mundo. Por tal razón son del ámbito filosófico los problemas cosmovisivos, es decir de visión general del mundo, donde aparece una cuestión principal que ya vimos como se esbozó en el pensamiento griego antiguo. Y es la relación pensar–ser, espíritu-naturaleza, conciencia-materia. Es decir que en la explicación del mundo late una cuestionante: la primacía de lo material o de lo ideal y las posibilidades de los individuos de conocer, adecuadamente el mundo. Estas dos líneas se han mantenido a lo largo de la Historia de todo el pensamiento filosófico. Pero en la búsqueda y la solución de cada uno de los sistemas filosóficos dados en la historia se aprecia que la Filosofía es, en la cosmovisión del hombre, el centro, el núcleo teórico principal de toda cosmovisión. Y este aspecto es muy importante comprenderlo para entender entonces la relación establecida a lo largo de la historia entre la filosofía y las ciencias. Generalmente se lee en cualquier manual, que la filosofía es la más antigua de las ciencias y también que de la filosofía se desprendieron luego las ciencias particulares. En un inicio las ciencias como las matemáticas, las física etc. no estaban bien diferenciadas, pero como a quedado planteado en la historia anterior, la filosofía surge sobre la base de conocimientos rudimentarios aún de las ciencias que comienzan a diferenciarse. Además que a la filosofía le preocupa no el saber exacto, la descripción de los hechos reales, sino cuestiones generales, cosmovisivas, valorativas, el todo y no una esfera particular de la realidad. Al mismo tiempo se destaca que el saber filosófico no es un saber exclusivamente valorativo, cosmovisivo (como lo es la política, la moral, el arte o la religión) sino es un saber que encierra conocimientos científico-teóricos de la realidad. Además que por esta especificidad señalada, de la preocupación filosófica, la filosofía no espera o recoge de las ciencias exactas, no es simple parásita de estas sino que en momentos específicos desde la filosofía se han adelantado supuestos científicos. Así, la filosofía puede ser definida como un saber teórico que expresa la relación activa y multifacética del hombre hacia el mundo a través de conceptos y categorías, (no de imágenes artísticas, descripciones de hechos o de dogmas religiosos) que se caracterizan por ser conceptos y categorías generales, universales y que sintetizan un determinado grado de desarrollo de la práctica humana. La filosofía es la apropiación practico-intelectual del mundo de carácter sintético-totalizador. Ella es expresión teórica que fija en categorías filosóficas los resultados del pensamiento humano. Y estas categorías filosóficas se forman sobre la base de la actividad multifacética de los hombres como resultado de su actividad práctico material, cognoscitiva y valorativa. En las categorías y presupuestos filosóficos se recoge a la experiencia humana con todo lo establecido en ella, se recoge a toda una época. Además, este saber es un saber crítico, un saber que desde sus inicios pretende oponerse a las verdades compartidas tradicionalmente, a los mitos, y se eleva por encima del sentido común que deja al mundo tal cual es sin cuestionarse su origen o su legitimidad. La filosofía es un saber que hurga más allá de lo establecido, de lo dado, lo inmediato y perecedero, pero al mismo tiempo puede ser, y es en efecto, un saber que expresa intereses y puntos de vista de alguien, ideas que pretenden establecerse y eternizarce, dándose por universales y válidas, de todos, aunque sean las aspiraciones y la racionalización de una clase social, un grupo en una época. Por ello la filosofía es también falsa conciencia. Y de ahí una de sus funciones sociales es su función ideológica. |