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MILESIOS.

 Se le llamo así al primer grupo de filósofos por haber nacido en Mileto, la mas poderosa de la ciudades griegas del Asia Menor. Con Tales, Anaximandro y Anaxímenes de Mileto surge el objeto de estudio propio de la filosofía en su primer periodo: la naturaleza. La cuestión ¿de dónde procede todo? Es la pregunta que inquieta la mente de estos hombres y los incita a buscar una respuesta elaborada por su intelecto. 

TALES DE MILETO.    640 – 550 a.C.  

La mezcla del filósofo y del científico práctico se ve muy claramente en el caso de Tales de Mileto. Dícese que Tales predijo el eclipse de sol que, Según Herodoto, se produjo al final de la guerra entre los lidios y los medos. Calculan los astrónomos que un eclipse que fue probablemente visible  en Asia Menor ocurrió el 28 de mayo de 585 a.C. Entre otras actividades científicas se le atribuyen a Tales la elaboración de un almanaque y la introducción de la práctica fenicia de orientarse por la Osa Menor en las navegaciones.  

Es el primer pensador que se plantea el problema del origen de todas las cosas; el problema de saber qué es aquello de lo que están hechas todas las cosas. Tales considera que detrás de la aparente variedad y multiplicidad de objetos que hay en el universo, ha de haber un elemento único del cual procedan y al cual vuelvan cuando se corrompen. Para Tales, este primer principio es algo material: el agua. Probablemente influyó en su afirmación el hecho de que el agua es necesaria para la vida y de que en ese tiempo se creía que la tierra flotaba sobre el agua, además de que él vivía en Mileto, lugar donde el mar baña incesantemente sus costas, y el ver que las semillas son todas de naturaleza húmeda, que animales y vegetales la necesitan para vivir, lo lleva a la conclusión de que todo se reduce a agua. Fue el iniciador de esta filosofía al sostener que es el agua ( y por ello manifestó que la tierra esta sobre agua). Tal vez llego a esta concepción al observar que todas las cosas tienen un alimento húmedo. y que el calor se produce y se mantiene en la humedad.  Por eso llego a esta concepción y también por que todas las semillas son de naturaleza húmeda y el agua es el principio naturas de todas cosas húmedas.  

Tal afirmación de que todo procede del agua puede parecer ingenua a primera vista; sin embargo, se toma en cuenta lo que significa dicha frase:  

En primer lugar, como ya mencionamos anteriormente, es la primera vez en la historia del pensamiento que se propone un elemento natural como origen de todas las cosas; ya no se atribuye a una fuerza personal –como ocurría en el mito o la religión griega- ser la causa de todo lo que hay en el universo. Tales se libera así de los prejuicios de la tradición y postula un elemento material, sugerido por la razón. 

Por otra parte, su afirmación tiene la novedad de sugerir para toda la multiplicidad de cosas del mundo un origen común.

Tales afirmo que el principio de todas las cosas  que aparecen es agua, y fueron conducidos a esto por la observación pues lo caliente vive por la humedad y los cadáveres se secan, mientras que las semillas de todas las cosas son húmedas y todo alimento es jugoso, y cada cosa se alimenta naturalmente de aquello de donde procede. El agua es el principio de la naturaleza húmeda y lo que comprende en si a todas las cosas. En consecuencia, pensaron que el agua es el principio de todo y sostuvieron que la tierra reposa sobre agua” (Fis. 23, 21-29).  

Creía que la tierra descansaba sobre agua, que el agua es el principio único de todas las cosas y que todas las cosas están «llenas de dioses». Desconocemos si quería decir que todas las cosas son -o se componen de- agua o, simplemente, que la tierra procede de ella, puesto que sobre ella flota.  

• Muy probablemente Tales recogió estas ideas de la cosmología egipcia y babilónica, además de sus observaciones personales (vivía en Mileto, importante puerto de mar, y el agua es imprescindible para la vida). Cuando afirma que «todas las cosas están llenas de dioses», probablemente se refería a que toda la naturaleza, compuesta básicamente de agua, tiene vida y movimiento propios; en ella, todo está vivo y animado (hilozoísmo).  

"Aunque la propuesta de Tales pueda parecer "rudimentaria", dio un paso fundamental. Comenzó a creer en algo natural, el agua, como clave de todo. En tanto que matemático y astrónomo, rechazaba las explicaciones míticas y alegóricas. La formulación de hipótesis físicas para explicar el universo le convirtió en la excepción entre los griegos de su tiempo." [F. Nietzsche, La filosofía en la época trágica de los griegos. Obras Completas, Madrid, Aguilar, 1932: 329-330] 

Aristóteles sugiere, sin mostrarse muy seguro, que Tales fue influido por las teologías más antiguas en las que el Agua era objeto de juramento entre los dioses. Será como fuere, esta claro que el fenómeno de la evaporación sugiere que el agua puede transformarse en niebla o en aire, mientras que el fenómeno de la congelación puede sugerir que si el proceso continuara el agua llegaría a convertirse en tierra. En todo aso, la importancia de este pensador primitivo consiste en que él fue quien planteó la cuestión acerca de cual sea la naturaleza última, fundamental, del mundo y no en la respuesta que él diese de hecho a tal pregunta, ni en las razones con que apoyara su respuesta, fueran las que fuesen.  

Otra afirmación atribuida a Tales por Aristóteles, la de que todo está lleno de dioses, o que el imán tiene un alma porque mueve al hierro, es imposible interpretarla con certeza. Tales concebía “ las cosas” como cambiantes formas de un primario y último elemento. Que designase el agua como este elemento es la característica histórica que le distingue, por así decirlo; pero el lo que le ofrece su titulo de primer filósofo es el hecho de haber sido él el primero en concebir la noción de la Unidad en la Diversidad, y el que, aun aferrándose a la idea de la unidad, intentara explicar las evidentes diferencias que se perciben en lo múltiple.    

ANAXIMANDRO 610 – 545 a.C.  

Discípulo de Tales de Mileto.  Fue el primero de los griegos que conocemos que escribió un discurso sobre la naturaleza. También fue el primero que compuso un mapa – probablemente  para uso de los milesios que navegaban por el mar Negro- , sobre las estrellas fijas, determino el perímetro del mar y de la tierra. Invento lo que se conoce como Gnomon: escuadra o varilla colocada perpendicularmente sobre un plano de modo que su sombra indica la dirección y altura del sol. Participo en la vida política lo mismo que tantos otros filósofos griegos, y condujo una expedición colonizadora a Apolonia.  

Anaximandro busco, como Tales, el elemento primordial y básico de todas las cosas; pero decidió que ese elemento no podía ser ninguna clase particular de materia, tal como el agua, puesto que el agua o lo húmedo, era en sí mismo uno de los contrarios. Si el nacimiento y la muerte, el crecimiento y la vejez, se deben a un conflicto, el auge de un elemento a expensas de otros, resulta difícil de entender por qué los demás elementos no han sido disueltos desde hace ya mucho tiempo por el agua. Si todo se originara del agua, como había propuesto Tales, entonces no existiría el calor ni el fuego, pues el agua no engendra fuego, si no que lo destruye. Además el agua no se puede transformar en algo completamente distinto a ella.  

Anaximandro llego a la conclusión que el elemento primero era indeterminado. Era más primitivo que los opuestos, por ser aquello de lo que éstos salían y a lo que volvían al corromperse. Anaximandro no está de acuerdo con la tesis de su maestro, el pensó que el elemento primero del cuál surgen todas las demás cosas habría de ser como una masa indiferenciada –indefinida- de enorme extensión, en la que los elementos contrarios frío - calor, seco – húmedo, etc. aún no estaban definidos, aunque los contenía en sí de un modo latente o potencial completamente fusionados. A este elemento primigenio Anaximandro lo llamó apeirón, que significa: lo indeterminado o lo indefinido; y se caracteriza por ser inmortal e indestructible, además de moverse por sí mismo. Del apeirón surgen todas las cosas, pero el apeirón no es ninguna de esas cosas determinadas a que da lugar. Este surgir de las cosas a partir del apeirón se da por un proceso de segregación; porque según Anaximandro esa masa originaria –el apeirón- está en incesante movimiento –como de criba- y, como mezcla original empezaron a separarse, dando lugar así a la gran diversidad de cosas del mundo. 

No es ni el agua ni ningún otro de los llamados elementos, sino una naturaleza diferente de ellos e infinita, de la cual proceden todos los cielos y los mundos en éstos encerrados. Es el apeirón la sustancia sin limites. Eterna y sin  edad, abarca todos los mundos.  

En el mundo las cosas están generándose y pereciendo continuamente, pero este nacer y morir de las diferentes cosas es una injusticia, un predominio de un elemento sobre otro lo (frío sobre lo cálido, lo seco sobre lo húmedo o viceversa) y por eso existen individuales, pero hay una necesidad que hará volver a todas las cosas a esa mezcla primigenia, donde no se da la injusticia, donde predominan unos contrarios sobre otros. 

El fue el primero que utilizo los vocablos principio y elemento para referirse a las naturaleza de las cosas.  Afirmando que el principio de las cosas es el Infinito. El sustrato de las cosas es el principio.  

(Principio)… “Aquello a partir de lo cual existen todas las cosas, lo primero a partir de lo cual se generan y el termino en que se corrompen, permaneciendo la sustancia mientras cambian los accidentes, dicen que es el “elemento” y el “prinicipio” de  todas las cosas… aquello a partir de lo cual se generan las cosas es el principio de ellas.”. (Aristóteles. Metafísica. I. 3, 938b). 

EL CONCEPTO DE APEIRON.  

Anaximandro dijo que el principio es lo Infinito pues a partir de él se generan todas las cosas. Postulo una cierta naturaleza infinita como principio de todas las cosas.  Entendido lo infinito  retomando  la expresión empleada por Homero, para sugerir la imposibilidad de recorrerlos  por completo con lo cual pretendía expresar la existencia de algo total, omniabarcante y por eso mismo innombrable, para determinar el ápeiron, lo infinito como  “ lo mas profundo, inescrutable, inabarcable” 

“La madre y receptáculo de todo lo que nace, que es visible y en general sensible no es tierra ni aire, ni fuego, ni agua, ni ninguna de las cosas que nacen de ellas o de las cuales han nacido ellas, sino que es una cierta Idea invisible y amorfa, que recibe todo y participa de lo inteligible de algún modo muy difícil” (Platón. Timeo 51ª) 

Ninguna sustancia concreta de las que existen en el universo podría ser el principio de todo, pues todas proceden de él; por tanto, debe ser algo indefinido/indeterminado (ápeiron [apeiron]. El ápeiron es «inmortal e indestructible», «eterno y no envejece» (le atribuye caracteres propios de los dioses de la mitología griega).  

«El principio (arch) de todas las cosas es el ápeiron. Ahora bien, a partir de donde hay generación para las cosas, allí también se produce la destrucción, según la necesidad; en efecto, pagan las culpas unas a otras y la reparación de la injusticia según el orden del tiempo» (Fr. I). 

• La destrucción de unos seres engendra otros, y este es un proceso necesario, regular e inevitable en el cosmos. Hay una especie de ritmo cíclico en el universo, dentro del cual todo sale de y todo vuelve al ápeiron. Anaximandro sugiere la posibilidad de innumerables mundos sucesivos, que aparecen y desaparecen dentro de un mismo marco temporal.  

• Entiende el orden existente en el universo como un orden jurídico y moral («pagar culpas», «reparar», «injusticia»). Algunos entendieron aquí que existir es separarse del magma inicial y vivir supone usurpar el futuro, una injusticia que ha de ser pagada con la muerte (= budismo). Probablemente sea más acertado pensar que del ápeiron comienzan a separarse sustancias opuestas entre sí; cuando una prevalece sobre otra, se produce una reacción que restablece el equilibrio (ej.: la alternancia de estaciones frías/húmedas y cálidas/secas).  

• Anaximandro ya incluye una cosmología que narra la formación del cosmos (y del hombre) sin recurrir a representaciones míticas. Por rotación se separan en el ápeiron lo frío y lo caliente. Lo frío/húmedo ocupa el centro, y a su alrededor gira una masa de fuego. Por el calor se evapora una parte del agua y surge la tierra seca; se forma el cielo como una cortina de vapor, por cuyos orificios podemos ver el fuego exterior, las estrellas. Los primeros animales surgieron del agua o del barro calentado por el sol, y del agua pasaron a la tierra. Los hombres descienden de los peces; probablemente los primeros se criaron dentro de alguno y, ya adultos, fueron arrojados a la tierra. 

ANAXÍMENES DE MILETO  

Tercer filósofo de la escuela de Mileto. Debió ser más joven que Anaximandro. La doctrina de Anaxímenes parece un retroceso  con respecto a la posición alcanzada por Anaximandro, pues, abandonando la teoría del Apeirón, sigue a Tales en lo de indicar una sustancia determinada como elemento primigenio. Este elemento determinado no es el agua, sino el aire.

Para el la sustancia originaria es el aire, que asocia con la respiración o aliento indispensable para la vida, y explica éste por un proceso de rarefacción y condensación, el cual da lugar a todo lo que existe. El aire al enrarecerse se vuelve fuego; al condensarse se convierte en viento; después en nube y mas condensado en agua, tierra y piedra; la condensación la produce el frío y la rarefacción el calor. 

Talvez se lo sugiriese así el hecho de la respiración pues el hombre, mientras respira, vive, y es fácil que, por ello, parezca el aire el principio vital.  En realidad Anaxímenes traza un paralelo entre el hombre y toda la naturaleza. “así como nuestra alma, siendo aire, nos mantiene unidos, así también el aliento y el aire circundan todo el Cosmos. El Aire es por consiguiente el principio de mundo, del que se originaron las cosas que existen, existieron y existirán, los dioses, las cosas divinas, mientras que los demás seres proceden de su descendencia. 

 

El aire es de suyo invisible, pero se hace visible en este proceso de condensación y rarefacción, convirtiéndose en fuego cuando se dilata o enrarece, y en viento, nubes, agua, tierra y finalmente en piedra cuando se condensa. A decir verdad, esta concepción de las condensaciones y rarefacciones sugiere otro motivo por el que Anaxímenes pudo identificar el elemento primordial con el aire: penso que, cuando el aire se enrarece, se hace más cálido y, así, tiende a transformarse en fuego, mientras que cuando se condensa se enfría y tiende a la solidificación. El aire se halla, pues, entre el círculo de llamas que lo envuelve todo y la masa fría y húmeda de su interior, y Anaxímenes se decidió por el aire como una especie de ambiente vital intermedio.

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