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EL
CONCEPTO DE FILOSOFÍA Discusión
previa. ¿Tiene derecho a hablar sobre arte quien nunca ha hecho arte? ¿Tiene
derecho a hablar sobre matemáticas quien nunca ha hecho matemáticas? Podemos hablar de arte sin ser artistas, como podemos hablar
de ciencias sin ser científicos, pero nadie mejor que el artista entiende lo
que es el arte, y nadie mejor que el científico, lo que es la ciencia. Entender
es mucho más que describir. Podemos describir lo que es una flor, pero solo el
árbol podría entender a cabalidad lo que es, lo que significa. Cuando pensamos
sobre algo desde fuera, sólo estamos describiendo o, a lo más, repitiendo lo
que hemos oído a otros. Vemos por primera vez una maquina extraña, preguntamos
para qué sirve, cómo funciona, nos formamos un concepto, y creemos que hemos
entendido suficientemente, pero si la vemos trabajar, si la desarmamos y
volvemos a armar, entonces caeremos en la cuenta de qué superficial e imprecisa
era la idea que de ella nos habíamos formado. No se entiende desde fuera, se
comprende desde dentro, en, y a través de la acción. Quien nunca en su vida ha
hecho el intento de plasmar en el lienzo un rostro, un paisaje, un sentimiento,
sólo puede entender desde lejos lo que es la pasión artística, el esfuerzo
creador. Quien nunca ha entrado en el mundo abstracto y rígido de la matemáticas,
no puede entender a cabalidad lo que estas significan dentro de la historia del
pensamiento humano. Hablamos acerca de muchas cosas,
y entendemos de muy pocas, repetimos incesantemente lo que de otros hemos
oído, y sabemos muy poco de nosotros mismos. ¿Qué es, entonces la filosofía?
¿Cómo responder, sin haber entrado aún dentro del mundo de la filosofía? Si
al alumno que comienza a estudiar los primeros rudimentos del álgebra se le
dijera que esta es la ciencia de los números, por medio de las letras, que
representan un numero cualquiera, y no un numero determinado, como hace la aritmética.
¿Entendería de una manera adecuada lo que es el álgebra? ¿Su mecanismo
interno, su importancia como instrumento universal para las demás
ciencias exactas, etc.? Algo semejante pasa con la filosofía, se puede definir,
pero la definición carece de sentido para quien esta fuera, para quien no ha
hecho filosofía. Pero no sólo para entender es necesario “hacer” sino que
todo entender es histórico. Las matemáticas, la física, la química, tuvieron
un comienzo y un desarrollo en el tiempo. El álgebra nació en el siglo XVI con
Vieta y Descartes, la física en el siglo XVII, con Galileo y Newton, la química
a finales del siglo XVIII, con Lavoisier. La Psicología y la sociología son
mucho mas recientes, de comienzos del siglo XX. El concepto de las matemáticas
antes del siglo XVIII es muy distinto al concepto que se pueda tener hoy en día,
después de los grandes descubrimientos del calculo integral y diferencial, teoría
de conjuntos, etc. Las ciencias no surgen de un momento para otro, son el fruto
de muchos siglos de historia, el compendio de un pasado de reflexión y de
observación, cuyo principio se remonta al origen del pensamiento mismo. Y no
son sólo fruto del pasado, sino germen del futuro. Nuestros conocimientos científicos
a pesar de un aspecto imponente con respecto a las generaciones anteriores, son
sólo los primeros pasos de la ciencia del futuro. Nada hay estático dentro de
la dimensión del espíritu, el presente es compendio del pasado y semilla del
futuro. Las definiciones estáticas desconocen la dimensión histórica de toda
creación del espíritu humano. La filosofía no es algo acabado, se está
haciendo, y se continuara haciendo. El concepto de filosofía de los griegos es
muy diferente del concepto de filosofía de la Edad Media. Para los pueblos
orientales la filosofía ha sido una especie de contemplación, de meditación;
para los occidentales la filosofía, la filosofía ha sido prevalentemente
discursiva, de tipo lógico-racional. Es muy posible que esté en germen en
nuestro tiempo un estilo de filosofía, entonces algunos de nosotros, de meros
espectadores, nos podemos convertir en actores. Todo estudioso es en potencia un
revolucionario y como revolucionario creador. El primero en utilizar la palabra filosofía parece que fue
Pitágoras en el siglo VI antes de Cristo. Filosofía significa amor a la
sabiduría, es decir, amor a la especulación pura, desinteresada. Los caldeos y
los babilonios conocieron antes que los griegos las leyes más simples de la
medición y el calculo, pero estas leyes solo tenían interés en cuanto servían
a las relaciones comerciales de los pueblos y de los individuos entre si. La
aritmética en sus comienzos fue una aritmética exclusivamente comercial,
utilitarista. Los pitagóricos fueron los primeros en dedicarse al estudio de
los números independientemente de su aplicación práctica, y, como tales, se
llamaron así mismos filósofos, amantes de la sabiduría, del misterio, de la
verdad, del conocimiento puro. En el tiempo de Aristóteles se tienen una imagen peculiar de
lo que el filosofo. Aristóteles nos lo describe de la siguiente manera: “el
filosofo tienen conocimientos amplísimos sobre todas las cosas y, sin embargo,
no posee la ciencia especifica de cada una de ellas. Posee los conocimientos más
difíciles aquellos a los cuales no llega el común de las gentes. Ama su
ciencia por sí misma y no por la
utilidad que le pueda reportar. Puede imponer criterios a la demás ciencias,
pero ninguna de estas puede imponer criterios a su saber filosófico”. La
aritmética estudia los números y sus relaciones, la física, la naturaleza,
sus leyes y su constitución. Todas estas ciencias una área determinada de la
realidad y bajo un aspecto determinado. La filosofía, en cambio, estudia la
realidad de su totalidad y bajo el aspecto de sus primeros principios o causas.
La filosofía trata del ser en cuanto ser. ¿Por qué existe algo? ¿Por qué no
existe absolutamente nada? ¿Tienen los seres algo en común? Y si no, ¿Qué
podría significar dos seres totalmente distintos? Todo cambio es llegar a ser
lo que no se era antes, es pasar del no ser al ser, ¿Cómo es esto posible? ¿Puede
surgir de la nada el ser? Entonces,
¿Cómo es posible el cambio? ¿El movimiento? ¿Puede alguien moverse a si
mismo? ¿No se necesita en todo móvil algo que mueva y algo que sea movido? Y
si todo lo que mueve es movido por otro ¿no es necesario llegar a un motor inmóvil,
que mueva sin ser movido? ¿Es el mundo infinito? ¿Es la materia eterna? ¿ Es
el universo resultado de la casualidad, del azar? ¿Con que derecho hacemos
afirmaciones validas para todo tiempo y para todo lugar? ¿No es acaso el mundo
de la experiencia un mundo mudable, temporal? Nada permanece idéntico a si
mismo, ¿Cómo es posible, entonces, el conocimiento científico que se basa en
afirmaciones universales y eternas? El filosofo de la edad media hasta el renacimiento es muy
semejante al filosofo del tiempo de Aristóteles, sólo que a las preguntas
anteriores se añaden nuevas preguntas, surgidas de la confrontación del
cristianismo con el pensamiento racional. ¿Solo existe la materia? ¿Y no es
Dios espíritu? ¿Y el alma? ¿Es acaso algo material? ¿Entonces como explicar
el pensamiento? ¿En que consiste la libertad? ¿Cómo compaginar libertad y razón,
libertad y omnipotencia divina? ¿No es Dios infinitamente bueno y bondadoso? ¿Entonces,
como explicar el dolor, la muerte, el mal en el mundo? A partir del siglo XVII el problema del conocimiento ocupa de
una manera especial el interés de los filósofos ¿Hay algo mas intimo a
nosotros mismos que nuestros propios conocimientos? Y si es así ¿Cómo es
posible que, a través de lo que es más intimo a nosotros mismos, conozcamos lo
que distinto a nosotros, el mundo exterior? El problema del conocimiento sigue vigente hasta nuestros días
como uno de los problemas fundamentales
de la filosofía, pero planteado bajo una dimensión histórica. La realidad no
es estática, idéntica a si misma , está en continua transformación. Todo ser
tiene historia, es compendio de un largo pasado y germen de un futuro cuyos
limites en el tiempo no se pueden vislumbrar. En cualquier semilla hay miles de
años de historia, y, al mismo tiempo, es el comienzo del árbol que se esta
haciendo. Lo mismo pasa con toda actividad del espíritu, las ciencias no
aparecen de un momento a otro, todo sabio construye sobre los conocimientos de
sus antecesores. El pensamiento tiene también una historia, no se puede liberar
del pasado, como el futuro no se puede liberar del presente. No existe un
pensamiento aislad, el mío o el tuyo, no existe un pensamiento sin
condicionamientos históricos, sin pasado, sin historia. El pensamiento no es
libre, como no es libre el presente con respecto al pasado. Hay cierta
esclavitud del pensamiento debida a los condicionamientos socioeconómicos que
forman su presente histórico. La filosofía se vuelve combativa, tienen una
misión, liberar de la esclavitud. Se puede estudiar matemáticas sin ser matemático, como se
puede estudiar música sin ser un talento especial para la música. De una
manera semejante, se puede estudiar filosofía sn nunca llegar a ser filosofo.
La información sobre una ciencia no
otorga, por ese simple hecho, el espíritu propio de la ciencia. La información
no es creativa, la información o habla desde dentro, sino desde fuera. Con
frecuenta se confunde al filosofo con el memorista de nombres, fechas y lugares
y obras. Es un error que hay que evitar. Ser filósofo es una vocación, tiene mucho de temperamental,
de estilo mental, de inclinación. Pero la vocación sólo se descubre en el
esfuerzo por entrar dentro de un mundo hasta entonces desconocido. El indicio
fundamental de toda vocación es el placer que proporciona el ejercicio de una
actividad determinada. El artista vive del arte, el científico de las ciencias,
el filósofo de la filosofía. CUESTIONARIO PREGUNTAS DE COMPRENSION
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