1.
CIRCUNSTANCIAS
HISTÓRICAS DEL MARXISMO.
El marxismo como todo fenómeno histórico no surge espontáneamente como producto del azar, sino como resultado de todo un proceso histórico-cultural y del desarrollo mismo de la sociedad europea, en un determinado momento.
Las raíces están vinculadas a un cumulo de avances en todos los campos
del saber y del desarrollo de la ciencia y de la técnica, unidos a las
múltiples contradicciones del capitalismo y a la incapacidad de solucionar
las necesidades sociales.
Los factores que incidieron,
son:
1.1
Factores
sociopolíticos
La primera mitad del siglo XIX se caracteriza por la victoria definitiva del modo de producción capitalista, lo que condujo al afianzamiento de las posiciones económicas y políticas de la burguesía en los principales países europeos. Esta burguesía con la invención de la maquina de vapor y sus consecuencias en el transporte, comunicaciones y comercio, se fortalece creando grandes sociedades industriales que dinamizan la producción, obteniendo con esta grandes beneficios.
Frente a este proceso de desarrollo del sistema capitalista se oponen,
desde sus comienzos, tendencias socialistas nacidas de las masas obreras que
se van centrando en los principales centros urbanos. La masa obrera es la que
sufre las peores consecuencias de este nuevo sistema de producción
capitalista, caracterizado por una explotación inhumana del obrero.
Marx, desde sus años de formación intelectual, en un medio
universitario dominado por la tendencia especulativa del idealismo alemán, de
ser hegeliano de izquierda y demócrata liberal, pasa pronto a tomar partido
por las corrientes socialistas y comunistas que empiezan a gestarse en los
medios obreros de los países más industrializados como Inglaterra y Francia.
1.2
Factores
ideológicos
En el siglo XIX
europeo se consolidan varias ideologías que desde entonces marcan, desde el
punto de vista político, las dialéctica de las actuales ideas: el idealismo
liberal y el ideario socialista.
-
El
liberalismo
se presenta históricamente como una ideología racionalizante de los países
capitalistas industrializados de Europa; como la ideología de la burguesía,
que estaba en pugna por los intereses y la cultura medieval y por eso aparece
como una filosofía del progreso, de la libertad, de la racionalidad,
justificando el cambio operado por las relaciones económicas.
Por
eso, en esta época, el liberalismo cumplía un
papel esencialmente progresivo, revolucionario, pese a que solo
consolidó un tipo restringido de democracia parlamentaria y un ideario
abstracto de los derechos humanos.
El
Marx de la primera etapa, el periodista de la Gaceta Renana, esta totalmente
imbuido de la ideología liberal y dentro de esta óptica escribe los primeros
articulos.
-
Otra ideología
es la socialista que de algún modo
pretende modificar los males del capitalismo naciente. La palabra socialista
designa a todos aquellos que
postulan un “nuevo sistema social” en contraste con el orden
individualista que prevalecía en lo económico; pero que originariamente no
tenía en cuenta, ni hablaba del proletariado ni de la lucha de las clases
contra algún sistema.
Dentro del
socialismo europeo hubo tres tendencias que fueron consideradas más tarde por
Marx como “utópicas”, no por sus ideales comunitarios, sino por los
medios y estrategias de cambio que promovían sin tener que pasar por la
revolución. Representantes de estas tendencias son: Fourier, Saint Simón y
Ethienne.
-
Las ideologías filosóficas de la época giraban en torno a la filosofía de Hegel.
A su muerte, sus ideas se fragmentaron en dos grupos de seguidores: la
izquierda hegeliana, que aceptaba el método dialéctico y rechazaba el
sistema idealista; y la derecha hegeliana, que aceptaba el conjunto de la
filosofía de Hegel.
1.3
Factores de
desarrollo de las ciencias
Ya
desde el Renacimiento habían comenzado a desarrollarse en forma considerable,
el método experimental así como las diversas ciencias naturales, llegando a
un desarrollo notable en el siglo XVIII por causa de los descubrimientos y
adelantos técnicos.
El
marxismo se siente heredero de este
gran desarrollo de las ciencias naturales y ve en él las premisas
científico-naturales necesarias para sus ideas dialécticas.
El
materialismo dialéctico afirma el carácter científico y se opone
radicalmente a la metafísica, al idealismo y a la religión. También hay que
destacar la insurgencia de otras ciencias que estaban en proceso de
maduración en los siglos XVIII y XIX, como
son: psicología dentro de las corrientes empiristas, la sociología de
Augusto Comte, la economía política de Adam Smith.
En
síntesis, podemos afirmar que el marxismo surge de la problemática que se
venía gestando en el siglo XIX, y se caracteriza fundamentalmente por la
comprensión científica de la realidad natural y social, y por su rechazo al
capitalismo dominante, con la finalidad de transformar las condiciones
sociales de la humanidad.
Marx
en su actividad intelectual y política tuvo la ayuda y colaboración de
Engels, si bien este se mantuvo en un voluntario segundo plano y siempre
reconoció a Marx como el autentico responsable de la formulación del
marxismo.
2.
VIDA Y OBRAS DE
CARLOS MARX (1818-1885)
Nace
en Tréveris (Renania) región de Prusia, próxima a Francia, donde se había
producido mayor desarrollo económico y social. Nieto y sobrino de rabinos
judíos; su padre era abogado liberal convertido al protestantismo,
simpatizante de las ideas ilustradas de la Revolución Francesa.
Se
traslada a la universidad de Bonn y luego a Berlín (1836), seis años
después de la muerte de Hegel. Abandona progresivamente el estudio de derecho
por el de la historia y la filosofía. En Berlín se integra al grupo de
jóvenes hegeliano con los que comparte su inconformismo político y su
concepción crítica de la filosofía. Realiza su tesis doctoral en
filosofía, titulada: “Diferencias entre la Filosofía de la Naturaleza en
Demócrito y Epicuro”.
2.1
Periodo especulativo
(1842-1848)
Con
el bagaje filosófico adquirido y una formación fundamentalmente
especulativa, muy influida por la obra de Hegel, Marx entra primero de
colaborador y luego, redactor de la Gaceta Renana (1842), diario de oposición
liberal en la zona más industrializada de Alemania.
En
su nueva situación periodística tiene que enfrentarse a diario con los
problemas concretos en los que se hace patente la lucha de intereses
económicos y sus estrechas relaciones con el poder político. Las
dificultades con la censura le obligan a abandonar el periódico. Se casa y
emigra a París (1843) donde entra en contacto con las sociedades secretas
socialistas y comunistas. El enfrentamiento con la realidad política y
económica que supuso para Marx su paso por la Gaceta Renana le lleva a
revisar sus concepciones filosóficas anteriores.
En París redacta los “Manuscritos de economía y filosofía” donde
influenciado por Feuerbach hace una crítica a la filosofía hegeliana y a la
economía política. En ella expone su teoría de la “alienación”.
Expulsado de Francia por presión del gobierno prusiano, llega a Bruselas, y
con Engels, a quien ya conocía, emprende una serie de trabajos polémicos
donde expone sus nuevas ideas. En Bruselas escribe: La
Sagrada Familia, La ideología alemana, Tesis sobre Feuerbach, Miseria sobre
la filosofía y Manifiesto del partido comunista. En estas obras
encontramos las primeras formulaciones de la nueva concepción de la sociedad
y la historia.
2.2
Periodo
revolucionario
Al
producirse la revolución del 48, Marx es expulsado de Bruselas. Después de
pasar algún tiempo en París, invitado por el gobierno revolucionario, y
luego en Colonia, donde dirige la Asociación Obrera y redacta la “Reivindicaciones
del partido comunista de Alemania”, Marx se traslada definitivamente a
Londres (1847), donde vive hasta su muerte. Estos años están consagrados al
estudio y a la investigación y a la actividad política en la dirección del
movimiento comunista internacional. Su situación familiar, amenazada
frecuentemente por la enfermedad y la miseria económica, es apenas mitigada
por las ayudas que recibe Engels.
Los
trabajos teóricos de Marx en estos años, aparte de sus abundantes
colaboraciones periodísticas sobre actividad política, se centran
fundamentalmente en el análisis histórico de los grandes movimientos
sociales, hecho según los presupuestos de su nueva concepción de la sociedad
y de la historia (materialismo
histórico). Y sobre todo, durante largos años de estudios de economía,
redacta su gran obra: El capital, donde
expone las bases de sus ideas económicas socialistas, sus criticas de la
sociedad existente, del modo de producción
capitalista y de sus consecuencias.
En
cuanto a su actividad política, esta relacionada principalmente con la
creación en 1864, y la posterior evolución, hasta que se disuelve en 1876,
de la Asociación Internacional de Trabajadores, la Primera Internacional
Socialista, a la que Marx aporta el cuerpo de doctrina más consistente y
elaborado. En ella se enfrenta a aquellos que esperaban la solución de los
problemas de la reforma del sistema capitalista o que daban un giro
nacionalista a la lucha de los trabajadores. Defiende la necesidad de
constituir un poder político fuerte para la clase obrera (dictadura del
proletariado), que debía asegurar el éxito de la revolución y el paso a una
sociedad socialista.
3.
CRITICA A LA
FILOSOFÍA DE HEGEL: FUERBACH
La
izquierda hegeliana apoyándose en la
dialéctica critica el sistema filosófico de Hegel.
Feuerbach
fue el primero en calificar la
filosofía de Hegel como idealista, abstracta y deformadora de la realidad.
Recordemos
que la categoría principal en el sistema de Hegel es el “Espíritu”. Este
concepto (que ha podido asociarse a la idea de Dios concebido en forma
panteísta) en el que finalmente se resume la realidad en la forma de “idea
absoluta”, se manifiesta como “espíritu absoluto” de diversos modos, (y
en concreto el cristianismo protestante, religión del Estado prusiano) queda
asumida en el sistema de Hegel como suprema manifestación de la razón,
(aunque aparezca subordinada a la filosofía) Feuerbach entre en la discusión
que de estas tesis se hacían en los círculos de los jóvenes hegelianos y
llega a la conclusión de que Hegel hace una teología “camuflada”. La
idea absoluta ocupa, según Feuerbach, en la filosofía de Hegel, el lugar de
Dios en la teología, y la naturaleza y el hombre aparecen como seres emanados
de ese Dios.
Feuerbach,
que primero fue teólogo y luego ateo, considera que la teología de Hegel hay
que reducirla a “antropología”. Según él, el principio radical de la
filosofía no es el “espíritu”, sino el “hombre”, la especie humana
que ha de ser considerada como el punto de partida de cualquier
especulación filosófica valida.
Desde
esta perspectiva la religión y los dioses son creación humana. Feuerbach
afirma que los hombres han creado a Dios, de acuerdo con sus necesidades y
angustias, y no al revés; y lo han creado a su imagen y semejanza proyectando
e hipostasiando luego en la idea de Dios las cualidades de la humanidad.
Este
proceso por el que el autentico creador, el hombre, termina subordinandose y
adornando su propia creatura, Dios, Feuerbach lo llama “alienacin”, es
decir se da un sometimiento a “algo” que es extraño al hombre: Dios.
El
hombre debe liberarse de esta “alienación” mediante la educación y la
ilustración, y ocupar el lugar que Dios le ha usurpado en el marco de una
nueva religión de la humanidad, de un nuevo humanismo.
Feuerbach
resumió así su evolución intelectual: “Mi primer pensamiento fue Dios; el
segundo la razón; el tercero y el último el hombre”. El sujeto de la
divinidad es la razón, pero el de la razón es el hombre.
4.
MATERIALISMO
DIALÉCTICO: ENGELS (1820-1893)
Engels
procede también de las filas de la izquierda hegeliana, su biografia
intelectual y política esta unida a la de Marx.
Nacido
en Barnen (Alemania) hijo de un industrial que poseía manufacturas en
Inglaterra. Engels desde su posición económica holgada conoce las
condiciones de vida infrahumana de los obreros en el nuevo sistema
capitalista.
Desde
su encuentro con Marx en París (1844) es su colaborador en los trabajos
teóricos y en las tareas políticas de organización de las sociedades
obreras.
Juntos
escriben La Sagrada Familia, La
ideología alemana, Manifiesto del partido comunista.
Pero
Engels fue autor en exclusividad de la Dialéctica
de la Naturaleza, AntiDühring, L. Feuerbach y el final de la filosofía
alemana y el Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. En su
obra: Dialéctica de la Naturaleza,
Engels fundamenta las tesis del materialismo dialéctico, que Marx aceptó.
En
líneas generales el “materialismo dialéctico” es una teoría explicativa
de la realidad, que acepta como principio la dialéctica hegeliana “invertida”,
es decir, donde Hegel afirma como principio el “espíritu”, Engels afirma
la “materia”.
El
“materialismo dialéctico” consiste en la “visión dialéctica de la
realidad material: la realidad, la materia, es dialéctica; esto es, que a
través de los cambios que se operan en su seno va generando formas superiores
de realidad. La materia “inanimada” pasa a ser materia “viviente”;
esta pasa a ser materia “sensitiva” y cuando esta es suficientemente
compleja (cuando la masa encefálica es suficientemente compleja) aparece el
“hombre”.
En
consecuencia, para el materialismo dialéctico, lo único existente es la “materia”,
pero esta es esencialmente “dinámica”, que evoluciona y actúa de modo
dialéctico.
El
continuo movimiento a que esta sometida la “materia” no es casual, sino
que esta sujeto a leyes, que Engels denomina: leyes
dialécticas. Estas “leyes dialécticas” son:
a) Ley del salto cualitativo:
Según esta ley en la realidad se dan pequeños “cambios cuantitativos”
(aumento o disminución), y estos cambios pueden llegar a producir “transformaciones
cualitativas” (paso de un estado a otro). Ejemplo: el agua a determinada
temperatura cambia la “cualidad”, se hace vapor o hielo.
b)
Ley de la unidad y
lucha de los contrarios:
La
realidad es esencialmente “contradicción”, oposición dialéctica. Engels
afirma: “Toda realidad es una lucha de contrarios”, esto es, cada estado
de la materia lleva en si su contrario. Las contradicciones internas son
propias de los objetos, de las cosas, pues todas esas realidades tienen algo
positivo y algo negativo. Ejemplo: la semilla de arroz tiene una fuerza que la
impulsa a quedarse en semilla y otra a pudrirse. La espiga es la negación de
la semilla.
c)
Ley de la negación
de la negación:
La
oposición de los contrarios en el enfrentamiento dialéctico se supera
mediante la “negación de la negación”. O como decía Hegel: “Aquello
que perece, se aparece de algún modo, en algo nuevo, que al negarlo se
conserva, constituyéndose a la vez en un nuevo momento del proceso”. Este
proceso dialéctico de la realidad el materialismo dialéctico lo expresa a
través de tres momentos: “Tesis” = afirmación de algo; “antítesis”
= negación de la tesis; “síntesis” = negación de la negación.
En
virtud de esta “síntesis” es como se realiza la evolución en el universo
que, para el marxismo, es siempre evolución progresiva. Por eso surge de lo
simple a lo complejo, de lo inferior a lo superior.
5.
MATERIALISMO
HISTÓRICO: CARLOS MARX
El
estudio del materialismo histórico supone entrar en el examen de las “categorías”
o “conceptos fundamentales” del marxismo de Marx y de su aplicación al
análisis y a la interpretación de los fenómenos sociales e históricos.
Marx
sintetiza su teoría de la sociedad y de la historia (materialismo histórico)
en el prólogo de la obra: Contribución
a la critica de la economía política. Este texto es considerado
por algunos como la carta fundamental del materialismo histórico, en el que
Marx expone sus categorías fundamentales.
Tratamos
aquí de hacer un resumen de ellas y con ello conseguir una visión general de
la evolución teórica de Marx y de sus principales resultados.
5.1
Anatomía de la
sociedad civil
Hegel
en su Filosofía del Derecho hace
un análisis de la sociedad, distinguiéndose entre “sociedad civil” o
esfera en que se produce la lucha de interés individuales y de grupo; y el
“Estado”, o esfera que encarna el poder universal y el interés general
(situándola por encima de la sociedad civil).
Marx
realiza una crítica a esta estructura social y afirma que, en realidad, el
Estado es una creación de la sociedad civil y que lejos de encarnar el
interés general, esta condicionado por las relaciones sociales-económicas,
que son las que constituyen en la base de la sociedad civil.
Por
“anatomía de la sociedad civil”, Marx entiende las estructuras
fundamentales que constituyen el tramado básico de las actividades
económicas que es la sociedad civil.
Luego
la “anatomía de la sociedad civil” hay que buscarla, según Marx, en la
economía política, es decir, en el estudio sistemático de las relaciones
sociales relativas a la producción y distribución de bienes materiales.
5.2
Producción social
de la vida
En
Bruselas sigue sus estudios de economía política y llega a la categoría “producción
social de la vida”.
Según
Marx, la diferencia entre el hombre y el animal se inicia a partir del momento
en que el hombre comienza a “producir medios de vida”. Al producir sus
medios de vida produce indirectamente su propia vida material.
La
forma de producir los hombres sus medios de vida depende ante todo de la
naturaleza misma de esos medios de vida que encuentra a su alcance. Este modo
de producción consiste en un determinado modo de manifestar su vida, es
decir, de un modo de vivir.
Según esto, Marx afirma que: “Tal y como los hombres manifiestan su vida,
así son”, entonces lo que ellos son coincide con lo que producen y con su
modo de producción. La producción social de la vida, Marx la desarrolla en
tres momentos:
a)
En un primer
momento: es necesario que los hombres se hallen
en “condiciones de poder vivir”. Pero para poder vivir hace falta comer,
beber, alojarse bajo un techo, vestirse, salud, etc., es decir, que puedan
producir los medios indispensables para satisfacer estas necesidades básicas
para la “producción de la vida”.
Esta
condición necesita cumplirse todos los días, en todos los pueblos, en todo
tiempo, para asegurar la vida de los hombres.
b) El segundo momento: una vez satisfechas estas necesidades básicas (que suponen una serie de acciones para satisfacerlas, y al mismo tiempo los medios necesarios) estas lo llevan a nuevas necesidades. La creación de nuevas necesidades constituye el primer hecho histórico.
c)
El tercer momento:
en el desarrollo histórico: al renovarse diariamente los hombres su propia
vida, comienza la “procreación” de nuevos hombres, creando “nuevas
relaciones sociales”. A la primera relación social que se da en la familia
al multiplicarse los hombres y multiplicarse las necesidades, las relaciones
familiares quedan en segundo plano, ante las nuevas relaciones que se van
presentando.
En
consecuencia: “la producción de la vida” pasa por diversos momentos en
los que se van creando nuevas necesidades y nuevas relaciones sociales. De
donde se deduce que un determinado modo de producción conlleva a una
determinada relación social.
5.3
Relaciones de
producción
Las
relaciones de producción son las relaciones que se establecen entre los
distintos miembros de una sociedad histórica concreta, en la realización de
las actividades que aseguran, en un sentido amplio, la “producción social
de la vida” según un determinado “modo de producción”.
Estas
relaciones vienen determinadas, por una parte, por el lugar que se ocupa en la
“división social del trabajo”; es decir, qué es lo que a cada cual le
toca hacer en ese concreto modo de producción; y, por otra parte, por el “intercambio,
la distribución y apropiación del beneficio social”, esto es, qué parte
se lleva cada cual del producto global obtenido para satisfacer las
necesidades de los distintos miembros de la sociedad.
De
aquí que las relaciones de producción tengan su expresión jurídica en las
relaciones de propiedad.
La
desigual distribución del trabajo y del beneficio que caracteriza las
relaciones de producción de las sociedades donde existe la propiedad privada
de los medios de producción conlleva, según Marx, a la existencia de “clases”
antagónicas: (esclavo-hombre = sociedad esclavista), (siervo de la
gleba-señor feudal = sociedad feudal), (proletario-capitalista = sociedad
capitalista).
Esta
existencia de clases antagónicas conlleva la “lucha de clases” como
fuente permanente de conflictos sociales y motor de la historia, con sus
correspondientes efectos en otras manifestaciones de la vida social. En
conclusión: los hombres (igual que nacen en una determinada familia o en un
determinado país) se encuentran, necesaria e independientemente de su
voluntad, formando parte de un sistema de “relaciones de producción” que
corresponden a una determinada fase de desarrollo de las fuerzas productivas.
5.4
Fuerzas productivas
En
el proceso de trabajo intervienen:
- El objeto sobre el que se trabaja: la materia prima o bruta.
- Los medios de trabajo (conjunto de instrumentos: sierra, martillo, máquinas,etc.).
- Fuerzas de trabajo: la energía humana empleada (no la que desarrolla una máquina; esta desarrolla trabajo, pero no fuerza de trabajo).
-
Fuerza productiva:
es el resultado o combinación de dos factores: la fuerza de trabajo (energía
humana-formación técnica del hombre), y los medios de trabajo (instrumentos,
máquinas que se emplean en el trabajo).
Estos
son los factores que dispone una determinada formación social en un momento
histórico concreto para resolver las necesidades de producción.
Desde
los tiempos prehistóricos en los que el hombre vive fundamentalmente de lo
que ofrece la naturaleza y existe una elemental división del trabajo según
el sexo, Marx constata un largo proceso de desarrollo social del trabajo,
desarrollo que se va incrementando de forma especial con la revolución
industrial y el modo de producción capitalista.
Marx
atribuye una importancia decisiva a las transformaciones en el desarrollo de
las fuerzas productivas, de las que hace depender en gran medida los cambios
en el orden de las relaciones de producción.
5.5
Estructura
económica de las sociedad: infraestructura
Las
relaciones de producción ligadas estrechamente al desarrollo de las fuerzas
productivas, constituyen para Marx la estructura económica de la sociedad,
base real de la sociedad. A esta estructura económica la llama infraestructura. La infraestructura económica la constituyen:
producción, distribución, intercambio y consumo.
Marx
al calificar la infraestructura como “base real” de la organización
económica de la sociedad, está
señalando lo que considera el nudo central en la explicación de los
conflictos sociales y de los grandes cambios históricos; frente a otros
interpretes de la historia, que atribuyen una fuerzas decisiva de factores de
otro orden (a la acción de Dios, a la acción de grandes hombres, etc.).
5.6
Superestructura
Sobre
la “infraestructura” base real de la organización económica de la
sociedad, Marx sitúa, en estrecha relación con ella, a otras instancias o
manifestaciones de la vida social, que las llama “superestructura”. Esta
superestructura, consiste en construcciones que dependen de factores
económicos (infraestructura) de la misma forma que un edificio se apoya en la
cimentación.
La
superestructura se manifiesta en:
a)
El derecho y el
Estado
El
derecho en cuanto conjunto de normas que regulan el orden social; y el Estado,
como institución política que busca el interés general de la sociedad.
Según
Marx en una sociedad de “clases”, como es el caso del modo de producción
capitalista, donde a través de un régimen de propiedad privada la clase
dominante ejerce la propiedad de los medios de producción, también ejerce el
control del poder del Estado y de las leyes que rigen la sociedad, poniendo
orden político y jurídico en defensa de sus intereses contra los intereses
de las clases trabajadoras.
b) Ideología: formas de conciencia social
Además en la superestructura se dan las “formas de conciencia social” o formas ideológicas o ideologías.
Althusser define la ideología como un sistema (que posee su lógica y
rigor propios) de representaciones (imágenes, mitos, ideas o conceptos)
dotadas de una existencia en el seno de una sociedad dada.
Sin embargo Marx le asigna un carácter negativo a la ideología, denominándola “falsa conciencia”. La ideología “enmascara” los intereses de quienes posen el poder de la sociedad.
La “falsa conciencia” que tiene la ideología hace referencia a aquellas “racionalizaciones” elaboradas y defendidas como verdaderas explicaciones de la realidad que no hacen sino ocultar o justificar los intereses propios de la clase dominante. Según el marxismo la ideología enmascara, oculta, encubre la verdadera realidad.
En una sociedad puede haber diversas clases de ideologías:
- Ideología jurídica: se da cuando en las constituciones de los Estados se proclama a los ciudadanos “jurídicamente libres e iguales y al pueblo como soberano”, siendo esto en la mayoría de los casos “puramente formal” pues la realidad es otra.
- Ideología política: cuando el Gobierno “teóricamente” es arbitro imparcial en la defensa de los ciudadanos, mientras que en realidad es instrumento de opresión en manos de una clase dominadora.
- Ideología religiosa: cuando se usa a la religión como sinónimo de “resignación” ante las injusticias, y como justificación de los poderosos, y no se usa como instrumento de “liberación”.
- Ideología filosófica: cuando se usa la filosofía como justificación de un sistema de explotación, negándole el carácter crítica ante todos los procesos ideológicos de la sociedad.
5.7 Filosofía de la historia
Siguiendo la evolución intelectual de Marx, después de elaborar una teoría explicativa de la “producción de vida”, pasa a una generalización sobre el conjunto histórico de la humanidad, es decir, hace una “filosofía de la historia”.
5.7.1 La historia como proceso dialéctico
Marx concibe la historia como un proceso de maduración de la especie humana para “producir” medios con los que satisface las crecientes necesidades.
Siguiendo a Hegel afirma que la historia es “dialéctica”, es decir,
la concibe animada por “contradicciones” históricas que tienen lugar en
la “infraestructura” económica, esto es, en la relación entre
propietarios de los medios de producción y las fuerzas productivas. Estas
contradicciones se manifiestan en la “lucha de clases” que operan como “motor
de la historia”. Las contradicciones entre las clases que en un momento son
conflictivas, posteriormente se vuelven “antagónicas” en cuanto que cada
clase defiende su posición en el proceso productivo.
En
el manifiesto del partido comunista,
Marx, dice: “La historia de todas las sociedades que han existido hasta
nuestros días es la historia de la lucha de clases”. De aquí que la
historia sea también para Marx el escenario de la “alienación creciente
del hombre”.
5.7.2 La alienación en Marx
Para
Marx el sujeto de la historia es el “hombre”, el hombre concreto, real,
viviente, que necesita realizarse en el trabajo. El trabajo es la actividad
creadora del hombre. El hombre fundamentalmente, no es conocimiento
contemplativo, sino “trabajo productor”, trabajo creador.
El
hombre al trabajar “se proyecta sobre los productos de su trabajo”, es
decir, pone en cada producto algo de su ser, toda su energía humana, sus
cualidades, su imaginación, sus esfuerzos, su mente; de esta forma el
producto tiene su rostro humano. Nosotros podemos conocer al hombre del
neolítico, porque podemos estudiar lo que ese hombre ha producido (dólmenes,
menhires, hachas de sílex, etc.). En esos productos conocemos al hombre
porque en ellos se proyecta de tal manera que el producto queda “inhumanizado”.
Pero,
¿qué ha sucedido a lo largo de la historia? Que el producto del trabajo que
los hombres han realizado con su trabajo no les ha servido para mejor
producción de vida (comer, vestir, salud, educación, etc.), sino que ha
sucedido todo lo contrario, los ha empobrecido más, es decir, los ha “alienado”.
El
producto del trabajo queda convertido en “mercancía” que vende en el
mercado a cambio de un salario, destinado a reponer la fuerza de trabajo. Ese
producto “mercancía” es vendido a los propietarios de los medios de
producción que lo utilizan para fines lucrativos, y para obtener mejores
ganancias.
Entre la fuerza de trabajo pagada en “salario” y la utilidad obtenida por el patrón al vender el producto existe una diferencia de valor que la apropia el capitalista y la utiliza según la lógica del sistema capitalista.
A esta diferencia de valor, Marx la llama “plusvalía”: “valor no
pagado al obrero”.
5.7.3
Hacia una sociedad
sin clases
¿Cómo
se produce el cambio de una sociedad capitalista a una sociedad socialista o
comunista? Marx es consciente de que cada día las relaciones de producción
entre las dos clases se van haciendo más conflictivas. Es necesario un cambio
“cualitativo”, es decir, un cambio histórico profundo en los medios de
producción, ya que son estos lo que han cambiado la historia.
Este
cambio cualitativo, de una forma social de producción (capitalista) basada
en la propiedad privada de los medios de producción sean colectivos,
solo es posible por medio de la “revolución”.
Marx,
en la Ideología
alemana, refiriéndose a la revolución, dice: “La revolución no solo
es necesaria porque es el único medio de derrocar
a la clase dominante, sino también porque la revolución permite a la
clase que derriba a la otra, “barrer” toda la podredumbre del viejo
sistema en que esta sumergida y hacerse capaz de fundar una sociedad sobre
bases nuevas.
En
este proceso de cambio profundo la clase obrera irá tomando conciencia de
clase, donde finalmente conseguirá, a través de sus organizaciones
políticas, apoderarse del poder político y arrebatar despóticamente
(dictadura del proletariado) los medios de producción a la burguesía, en
nombre de la inmensa mayoría.
A
través de un periodo de transición, en el que aun perdurarán rasgos de la
sociedad anterior, se irá logrando progresivamente la desaparición de las
clases y también el paso a un nuevo modo de producción: “la sociedad
socialista”, donde el “poder sobre las personas” serán sustituido por
la “administración de las cosas”.
6.
SEGUIDORES DEL
MARXISMO
El
marxismo de Marx y de Engels fue adaptado por los organizadores de la
Revolución Rusa (1917) que impusieron el comunismo en las Repúblicas
Soviéticas. Dentro de los seguidores del marxismo podemos identificar dos
corrientes:
6.1
Marxismo ortodoxo
Una
vez hecha la revolución los dirigentes, Lenin primero y Stalin después, se
constituyen en guardianes y únicos interpretes autorizados de las doctrinas
de Marx y de Engels. Todo esto lo realizan a nombre del partido Comunista.
Para salvaguardar la unidad y asegurar los frutos de la revolución consideran
indispensable guardar estrictamente las enseñanzas de Marx y de Engels; así
sistematizan una doctrina social del Partido que tienen que aceptar todos sin
excepción. Se constituye así la ortodoxia marxista y el Partido tratará por
todos los medios de mantenerla intacta. Con ello la labor filosófica en Rusia
se ha limitado a una mera exégesis o exaltación de la doctrina oficial.
6.2
Marxismo occidental
Fuera
del dominio ruso se dan una serie de autores que declarándose marxistas se
han negado a admitir la tutela de la doctrina oficial y han emprendido la
interpretación personal del marxismo, volviendo a los textos originales de
Marx y de Engels. Estos filósofos con las debidas peculiaridades en cada
caso, forman lo que se ha llamado marxismo occidental, en contraposición al
marxismo ruso y chino que se consideran doctrinas oficiales.
Estos
filósofos consideran que en Marx, junto a unas ideas aun validas, hay otras
ideas que por las circunstancias históricas y políticas ya han sido
superadas.
La
liberación del dogma oficial y la consiguiente libertad de interpretación
hacen posible que en un mismo pensador, junto a las raíces auténticamente
marxistas, aparezcan otras influencias debidas a las modernas corrientes del
pensamiento, entre las que priman el humanismo, el historicismo y el
estructuralismo.
-
Antonio
Gramsci (1891-1937)
Escribe
casi toda su obra prisionero de los fascistas italianos. Considera que la
filosofía de la praxis es una teoría de la historia. La autentica filosofía
de la praxis es la dialéctica, donde se anudan historia, economía,
política.
Esta
filosofía no es ya únicamente patrimonio de los grandes intelectuales, o de
los filósofos de profesión, sino que tiene que hacerse patrimonio de las
masas. Pero no porque estas la adquieran por sí mismas, sino porque se la
impone una minoría intelectual dirigente y se la impone de un modo
dogmático. Gramsci dirá que la masa no posee una capacidad de critica o
discernimiento, sino de asimilación; por ello asume una serie de opiniones
que se le presentan como certezas sin lugar a discusión.
-
Gyorgy
Lucacs (1885-1961)
Asigna al
marxismo, como función primordial, la explicación total del hombre y del
proceso histórico a que se halla sometido. Formuló serios reproches al
dogmatismo ruso y a su polarización en la acción revolucionaria, así como
sus vacíos notables en el campo de la ética y estética. Advierte los
errores que pueden cometerse con la mera aplicación de las leyes dialécticas
y piensa que en el fondo lo que la dialéctica pide es una constante
renovación y superación de la actividad humana.
- Hebert Marcuse (1899-1979)
Tiene gran influencia en la juventud universitaria debido a que en sus obras halaga no solo las aspiraciones mas nobles, sino también los impulsos instintivos.
Observa que las masas obreras se han integrado en la sociedad
capitalista en la que reciben indudables mejores, pero sin alcanzar la
libertad. A pesar de ello cree en la liberación futura de la humanidad que se
conseguirá mediante la acción revolucionaria de la juventud y en particular
de la juventud universitaria. En consecuencia, niega al proletariado su
condición de protagonista de la revolución.
Considera Marcuse que en la actual sociedad capitalista se hallan técnicamente presentes todas las fuerzas materiales e intelectuales necesarias para realizar su transformación en una sociedad libre que se caracteriza por la estética y la erótica.