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Recalcar
Recostado en el hombro etéreo del tiempo,
Despertaste de un sueño largo y profundo
Y me
diste tu abrazo frágil de humo
Recalcando las letras del sentimiento
Adormecido, con la tinta de tu luz.
Recalcaste cada letra del poema
Que
tu vida escribió junto a la mía
Y
adentrándote en mi alma vas buscando
Entre
escombros el tesoro que dejaste
Olvidado, bien seguro que estaría
Sobrio, intacto en tu dulce despertar.
¿Fue
tu sueño acaso pleno de placeres?
¿O
turbaron los demonios tu descanso?
Ven,
que mi alma está dispuesta a contemplarte
Y
cordial el corazón quiere escucharte.
Quiero ver si vienes pleno de descanso
Con
el don de tu cordura a embalsamarme
O
escuchar de tus palabras la congoja
Por
el daño que el letargo dio a tu vida
¿Traes la gloria aprisionada en el puño
Como
antes de dormirte la tenías?
¿Traen tus labios dulces, nectarinos
La
verdad; o por temor ocultan hieles?
Abandona tu bostezo y abre el alma;
Que
mi alma siempre abierta está en tu vera.
Y
formemos una mezcla prodigiosa
De
experiencias, de ilusiones y cariño.
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