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Superman se quedó cojo, Spiderman envejeció, Daredevil se operó los ojos, Batman perdió su cinturón y Conan su espada, a Iron Man se le oxidó la armadura, la Masa está encerrado en el zoo, junto a la Patrulla-X, El Capitán Planeta no podía con todo... la Humanidad estaba falta de un superheroe...

EL CAPITÁN SANTI

Ésta es la única foto conocida por el momento del Capitan Santi.

El Capitán Santi y el monstruo del Guadalquivir

El Capitán Santi y el Ataque de los Castores

Primera historia: El Capitán Santi y el monstruo del Guadalquivir.

Una vez estaba yo bañándome en el Guadalquivir y vi venir algo hacia mi. Yo , asustado por lo que podría salir del agua empecé a nadar con todas mi fuerzas hacia la orilla, pero entonces lo que fuese me cogió y me arrastró hacia la torre del oro. Me puse a gritar como loco aterrorizado -!!!A la torre del oro no¡¡¡. En ese preciso instante vi algo volar sobre mi cabeza, ¿seria un pájaro? ¿seria un trozo de...
...pizza rancia que habría tirado algún conductor borracho?
¡NO! !!!Era el Capitán Santi con su capa y su melena al aire¡¡¡
Pero llegó demasiado tarde, el bicho ya había llegado a la torre y había empezado a engullirme.
Ustedes se preguntaran como estoy contando esta historia, pero esa es otra cosa que contaré en otro momento.
FIN
 

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Segunda historia: El Capitán Santi y El Ataque de los Castores.

Había una vez un pueblo pequeño al lado de un río, de unos trescientos cincuenta habitantes que se quedó con treinta habitantes en cinco meses por la llegada de los castores asesinos. Cuando quedaban menos habitantes que exámenes en agosto, el alcalde se le ocurrió la mayor estupidez de su vida, pero su única esperanza, llamó al Capitán Santi. Respondió a la llamada, fue a ver a los castores y huyó gritando: ¡Sálvese quien pueda! Pero al huir, se tropezó con una piedra y el castor jefe, que debía medir unos cuarenta metros se lo tragó. El Capitán Santi, desesperado y cagado de miedo, se deslizó por la garganta del absurdo monstruo, hasta llegar a lo que creyó sería el estomago (una cavidad de gran tamaño lleno de personas vivas agarradas a las paredes como podían para no caer al extraño líquido humeante que había en el fondo). El Capitán se agarró como pudo a una vieja de unos noventa y tres años que estaba sostenida por un niño de ocho años que se agarraba desesperadamente al esqueleto de un bebé. El niño no aguantó, se resbaló la mano del fémur al que se agarraba, y cayeron los tres hacia el líquido extraño. El Capitán, al sentir un curioso calorcito en su parte trasera (el culo vamos) reaccionó y se acordó de que sabía planear (ojo, no volar). Alargó los brazos estirando así unas membranas hechas de nylon y voló (es un decir) en dirección a un agujero estrecho en la base de la caverna. Cuando estaba llegando oyó tras e sí dos gritos agudos seguidos de un shhff... haciéndose el sueco se introdujo en el siniestro agujero.

Estaba oscuro, muy oscuro, olía mal, muy mal, casi no se podía respirar, ni moverse. El Capitán Santi pensando que ese sería su fin recurrió a "Llamita", su espada de luz para ver un poco en ese pasillo sin iluminación. Sin querer, con "Llamita" rasgó una de las paredes membranosas produciendo un chorro de un líquido (indescriptible) que le empapó y le arrastró hacia lo más profundo  del monstruo. En ese viaje "Llamita" fue acariciando las entrañas del bicho produciendo una serie de temblores, entonces, el Capitán Santi tuvo una revelación, una idea que a cualquier Jedi se le hubiese ocurrido, hacer tajos con la espada hasta encontrar una salida. Mientras, en el exterior, una familia miraba atónito como el castor gigante se retorcía:

-Mira mami, está poniendo un huevo.-dijo el niño-
-No hijo, los castores no ponen huevos.
-Puede que esa aberración de la naturaleza si los ponga.-sugirió el padre-
-Da igual, yo creo que tiene gases.-dijo la madre-
-Pues como se pea nos va a matar del tufo.-le contestó su marido-
-Mira, ahora tiene retortijones, irá a cagar.-parló la madre-
-Pues como cague como tu "amiguito".-dijo en voz baja e irónica el padre-
-Su mierda huele mejor que la de la zorra de tu amante.-Saltó la madre-
-¡CALLAOS DE UNA PUTA VEZ!-gritó con furia el niño, que no tendría mas de 9 años.-se ha llevado las manos a la barriga y le sale sangre.-señaló.
-A lo mejor está abortando como tu putita.-Dijo la madre al padre.
-¡Cállate! le está saliendo algo por el ombligo.-soltó el padre.
-¿Los monstruos feos cagan por delante?-Preguntó el ignorante niño.
-Es una piedra del riñon.-dijo la madre.
-Se está metamorfoseando.-señalo entusiasmado el padre.
-No, es Superman.
-¡CÁLLATE NIÑO!-gritaron al unisono los padres.
-Es el Capitán Santi.-dijo el Capitán al que le había dado tiempo a salir del bicho e ir hasta ellos (por cierto, no iba muy limpio).
-Oh, ha matado al monstruo, ahora los castores huirán, gracias, gracias Capitán, gracias.-Le dijo el alcalde corriendo hacia él.
-No hay de que.-respondió- Ya saben, si tienen algún problema, si no saben limpiarse el culo o les invaden extraterrestres no lo duden, llamen a Spiderman porque yo me voy de vacaciones, adiós.-dijo y se fue.

EPÍLOGO

Los demás castores no huyeron y allí no quedó ni Rambo

FIN

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Anotaciones del webmaster:La inmensas tonterías dichas en estas historias tienen como fin entretener, son divertidas sí, pero con humor también se hacen críticas. Por eso si a tu zona de pesca le ocurre algo, algo grave, no dudes, recurre al Capitán Santi. Adiós y buena pesca.

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