Flechazo súbito

De sus cuellos no cuelga ningún cartel que les identifique, nadie sabe de dónde vienen y jamás lucirán una medalla al mejor ejemplar. Son chuchos, perros sin raza ni pedigrí, ejemplares de segunda o tercera que, en realidad, nada tienen que envidiar a muchas razas de abolengo. Sirva la imagen que acompaña estas líneas para demostrar que los cachorros nacidos al azar, que llevan en sus venas mezclas de cincuenta sangres, pueden ser hermosísimas. Los expertos aseguran que son más espabilados, fieles y agradecidos que los de buena cuna, y en ocasiones incluso más atractivos. Por lo general las naturaleza les ha dotado de una salud de hierro ya que suelen ser producto de una durísima selección natural.

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1