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Un largo camino a casa.

 

Una Historia de Ficción de Starsky and Hutch

 

Secuela de la historia “Eclipse Total del Corazón”

 

Basada en el episodio “Starsky Vs. Hutch”

Por Maru Flores

 

Nota: Escrita por alguien que nunca ha visto el episodio, pero ha leído excelentes historias sobre él.

 

Disclaimer: “Starsky y Hutch”, así como todos los derechos reservados relativos al mismo, pertenecen a Spelling-Goldberg Productions, Twentieth Century Fox Studios, y a quienes otros pudieran pertenecer.

 

Esta historia ha sido escrita únicamente como entretenimiento para los fanáticos del show  “Starsky and Hutch”, y no es su propósito, en manera alguna, lucrar con los Derechos de Autor de la serie.

 

Categoría: Angustia, Drama. Traición entre compañeros. Gen. Un poco de lenguaje fuerte

 

*****

 

 

Los Detectives David Starsky y Kenneth Hutchinson empezaron a trabajar juntos otra vez. Starsky le había advertido a Hutch que las cosas nunca serían iguales entre ellos. Su amistad había terminado. Su relación sólo se restringiría a actividades relacionadas con el trabajo, y después cada uno se iría por caminos separados.

 

Los novatos Justin Thomas y Brian Kelsey dirían adiós a sus mentores, después de haber compartido dos meses de aprendizaje y trabajo juntos.

 

Justin y Brian habían tenido esperanzas de que las cosas se arreglaran entre los detectives, antes de que ellos abandonaran el Precinto, pero desafortunadamente, eso no había sido posible. El aire entre Starsky y Hutch  era todavía tenso, y los novatos habían intentado, de la mejor forma, aligerar la situación.

 

Todos sabían que las cosas habían cambiado para siempre. Sabían que Starsky estaba serio todo el tiempo. Y que Hutch estaba triste. Pero al menos seguían trabajando juntos.

 

Sus compáñeros de trabajo sabían que no debían hacer preguntas. Pronto aprendieron que la atmósfera en la Estación estaría silenciosa toda el tiempo.

 

El Capitán Dobey les hablaba lo menos posible. Todavía seguía decepcionado, y no quería perdonar. Pero tampoco quería deshacerse de dos excelentes oficiales de policía. Así que los conservó, y rezó por que la ira de su corazón desapareciera pronto.

 

El día en que  Brian y Justin dirían adiós, se iba a efectuar una pequeña fiesta de despedida en la Estación. El Capitán Dobey había dado su permiso, y todos los Detectives habían reunido dinero para hacer una celebración agradable para dos jóvenes policías, que serían la esperanza de las próximas generaciones.

 

Dos días antes de despedirse, Brian y Justin decidieron que no querían una fiesta. No creían que levantaría los ánimos en la Estación. Pero el Capitán Dobey les dijo que no sería justo para el resto de los Detectives. Y además, se necesitaba mucho un cambio de humor en el Precinto. Así que la fiesta se haría. El Viernes a las 5 PM. Justo antes de que los novatos dejaran el edificio  para siempre.

 

La fiesta fue pequeña. Pero todos habían aprendido a querer a estos chicos, y pensaron que se merecían una fiesta de despedida.

 

Después de un par de horas compartiendo con los policías de la Estación, llegó la hora de decir adiós.

 

Starsky y Hutch no se habían hablado mutuamente en la fiesta, y el Capitán Dobey tampoco les hablaba.

 

Cuando se estaban despidiendo, Justin se acercó a Starsky y le dio un gran abrazo. Después habló:

 

“Adiós, Detective Starsky. Fue un placer trabajar con usted. Es el mejor policía del mundo. Espero algún día ser como usted. Voy a extrañarlo”, Justin dijo con una gran sonrisa.

 

Después bajó la voz para que nadie más escuchara, y le habló a Starsky otra vez:

 

“Cómo quisiera que usted y el Det. Hutchinson estuvieran felices otra vez, señor. Todavía tengo esperanzas. Rezaré para que usted pueda perdonar a su compañero y amigo, señor. Todo esto ha sido muy triste. Ambos merecen algo mejor que lo que tienen ahora. Espero que su corazón se ablande pronto. Son los mejores policías. Pero es triste que no se hablen. Les deseo lo mejor a ambos, señor”, dijo.

 

“Gracias, hijo. Siento mucho no poder prometerte nada De hecho, no creo que las cosas cambien de ahora en adelante. El Det. Hutchinson y yo nos hablaremos sólo para cosas del trabajo. Pero espero que tú y Brian sí construyan una amistad fuerte y buena, fundada en la confianza. Espero que hayan aprendido de nosotros”, Starsky respondió.

 

“Sí, señor. Tristemente, sí. Aprendimos. Buena suerte, señor” Justin dijo mientras apretaba la mano de Starsky otra vez.

 

Hutch observaba desde su lugar. Empezaba a sentirse celoso del muchacho. Un buen chico que había encontrado la manera de ganarse el corazón de Starsky. Cómo deseaba Hutch poder abrazar a Starsky de esa manera algún día otra vez.

 

Observando a Hutch mirar a Starsky y Justin con una mirada tan triste, Brian se acercó a Hutch.

 

Brian, que era un chico mucho más callado que Justin, abrazó a Hutch y le habló con voz baja:

 

“Adiós, Det. Hutchinson. No esté tan triste. Estoy seguro que las cosas se pondrán bien otra vez. Creo que el Det Starsky tiene buen corazón, y todavía lo quiere mucho. Si no lo hiciera, no habría ido a su apartamento a ver si estaba usted bien”, Brian dijo.

 

“Gracias, Brian. Ojalá pudiera ser tan optimista como tú. Yo no creo que el Det Starsky me perdone algún día. Y si yo fuera tú, tampoco me perdonaría nunca”, dijo Hutch con voz triste.

 

“¿Qué dice, señor?” Brian preguntó.

 

“Sabes muy bien lo que digo, hijo. Casi hago que te maten. Fallé en protegerte. Ahora soy un mal policía. No creo que sea capaz de permanecer en la Fuerza por mucho tiempo, de todas formas. No se puede confiar en mí, y ya lo demostré. Espero que puedas perdonarme, hijo” Hutch explicó.

 

“Por favor, señor. No hable así. Usted es un buen hombre, y un excelente oficial de policía. Estaba bajo gran estrés. No estaba pensando claramente. Yo puedo entender eso”, Brian respondió.

 

“Sí,  Brian. Tú puedes entender. Seguro. Sólo pregúntales a tus padres si ellos entenderían, si alguien hubiera ido a tu casa a decirles que su joven hijo Brian está muerto porque un policía estúpido no podía ser confiable ya, y no estaba pensando con claridad. Vamos. Ve y díselos”, Hutch dijo de manera un poco agresiva.

 

“Señor!! Por favor!! No sea tan dramático!! No pasó nada, ¿okay? Estoy perfectamente bien. Usted se sentía mal. No fue su culpa!! Deje de hablar así!! Me está decepcionando, señor!!” Brian gritó.

 

Todos voltearon sus cabezas para ver la conmoción. Starsky abrió sus ojos muy grandes, al ver a un  muy enojado Hutch, y a un mucho más enojado Brian gritando.

 

El Capitán Dobey se acercó a ambos.

 

“Muy bien, caballeros. ¿Me pueden explicar qué está sucediendo aquí?” Dobey gritó también.

 

“No es nada, Capitán. El Det. Hutchinson y yo estábamos teniendo un pequeño desacuerdo. Eso es todo” Brian explicó.

 

“¿No crees que es un poco tarde para estar teniendo desacuerdos? Ya no trabajas aquí. Así que ya no importa”, Dobey dijo.

 

Justin se acercó a  Brian.

 

“Brian, por favor. Déjalo pasar.  No es tan importante, ¿o sí?” Justin dijo suavemente.

 

“No. Realmente no, Justin. Escuche, Det. Hutchinson. Lo siento. No debí haberle dicho esas cosas feas. Lo siento mucho. ¿Me perdona, por favor?” Brian dijo con una mirada triste.

 

Se arrepintió de haber sido tan grosero, pero pensó que Hutch necesitaba un pequeño empujón, para que no se sintiera tan culpable y tan mal. Era hora de que empezara a sanar, Starsky o no Starsky. Brian sólo había tratado de ayudarlo, haciéndolo reaccionar. Pero sintió que sólo había empeorado las cosas.

 

“No, Brian. Soy yo quien lo siente. Por favor perdóname”, dijo Hutch mientras bajaba la cabeza.

 

Esto enfureció a Starsky, quien estaba observando toda la escena. Ahora Hutch parecía un cachorrito perdido. A Starsky no le gustó la actitud que Hutch estaba mostrando. A Brian tampoco le gustó.

 

“Está bien, señor. Ambos tenemos derecho a tener opiniones diferentes. Está perfecto”, Brian dijo y abrazó a Hutch de nuevo.

 

Después de acercó a Starsky, y le pidió unos minutos a solas en el cuarto de interrogaciones. Quería decirle adiós, pero también quería decirle a Starsky ciertas cosas.

 

Ambos entraron al cuarto de interrogaciones, y se sentaron. Starsky sabía que Brian le diría lo que acababa de suceder entre él y Hutch.

 

Brian comenzó a hablar:

 

“Escuche, señor. Sé que está enojado y no quiere oír nada sobre el Det. Hutchinson. Pero él es un buen hombre, señor. Y aún cuando nunca quiso formar lazos conmigo, llegué a estimarlo mucho. Es un excelente policía y un buen ser humano. Por eso quiero decirle esto, para que al menos usted sepa lo que él está pensando”, Brian dijo.

 

“Okay. Escucho, muchacho”, Starsky respondió.

 

“Bueno, señor. Estoy muy preocupado por él. Me dijo varias cosas”, Brian continuó.

 

“¿Y? ¿Qué te dijo?” Starsky preguntó.

 

“Bueno, señor. Nos estábamos despidiendo, y me dijo que sentía mucho que casi me matan. Que no podía confiarse más en él. Le dije que yo entendía que había estado bajo mucha presión y no lo culpaba, y que, de todas formas, alguien más me había salvado la vida”, Brian explicó.

 

“Entonces le dije que yo entendía, y el hizo un comentario muy sarcástico, sobre mis padres ‘entendiendo’ cuando alguien tocara a su puerta y les dijera que su joven hijo Brian había muerto por culpa de un policía que no estaba pensando claramente, y en el que no podía confiarse más ya. Me enojé mucho, señor. Le dije que no hablara así. Le dije que estaba haciendo todo un drama, y entonces él se enojó también”, continuó.

 

“Pero lo que más me preocupó, señor, es que, además de la gran depresión que está mostrando, dijo que tal vez no permanezca en la policía. Dijo que no cree que pueda seguir trabajando aquí si no pueden confiar en él. Se está  castigando demasiado duramente, señor”, dijo.

 

“Tienes razón, Brian. Está llevando esto demasiado lejos. Tendré que observarlo por un tiempo, y después decidiré qué hacer. Debe entender que la vida no ha terminado, y debe aceptar que, de verdad, él y yo nunca seremos lo que fuimos. Pero es necesario que acepte la realidad. Le voy a dar un tiempo. Y si aún así no reacciona, tendré que obligarlo. No puede permanecer así por más tiempo”, Starsky dijo con seriedad.

 

“Pero estoy preocupado, señor. Podría intentar suicidarse, me temo”! Brian dijo.

 

“No lo creo, chico. El me dijo que no lo haría. No lo prometió, pero no creo que lo intente”, Starsky dijo.

 

“¿Está seguro, señor?” Brian preguntó.

 

“Casi seguro. He conocido al hombre por años. No me preocuparía si fuera tú”, Starsky dijo.

 

“Si yo fuera USTED, me preocuparía, señor. El es su amigo!! Su compañero!!! Sé que lo traicionó, señor, pero creo que es hora que usted olvide y perdone. Ambos han llevado esto más allá de todo límite razonable. Debería estar avergonzado. Ha sido muy rudo con él por más de dos meses. ¿No puede al menos mostrar un poco de compasión por el tipo?” Brian se estaba enojando.

 

“Escucha, niño. YO LE MOSTRÉ algo de compasión. Si no lo hubiera hecho, él estaría perdido ahora. Decidí quedarme aquí, con él como mi compañero de trabajo. ¿Y sabes por qué? ¿Recuerdas la carta que me envió? Bueno, él prácticamente ME SUPLICÓ que me quedara. Me pidió tener compasión hacia un hombre destrozado. Así que lo hice!!!” Starsky estaba gritando ahora.

 

“Asi que ahora usted es el salvador, ¿no? El le debe esto, ¿eh?” Brian estaba furioso. Y también gritó.

 

Desafortunadamente, no habían cerrado la puerta, y Hutch, así como todos los demás, incluyendo el Capitán Dobey, escucharon esta parte de la conversación.

 

Starsky y Brian estaban en shock. Pero ya estaba hecho. Nada podría borrar las palabras que acababan de pronunciar.

 

Entonces Hutch comprendió muchas cosas. Starsky había aceptado quedarse, por lástima. No por amistad, o esperanza, o amor, o algo así. Había sido simple lástima. Pero Hutch sabía que no tenía derecho a hacer reclamos ahora. Tenía que pagar por su pecado. Y, como le había dicho a Starsky, tomaría absolutamente todo lo que Starsky estuviera dispuesto a darle.

 

Brian salió del cuarto rápidamente. Estaba enojado y herido. Nunca esperó esta declaración de Starsky. Estaba muy decepcionado. No era la forma de hablar de alguien que había sido el mejor amigo que has tenido en la vida. Y no era la forma de dejar que todos se enteraran de las razones por las que se había quedado.

 

Brian se dirigió a Justin. Sus ojos inflamados por la rabia.

 

“Por favor, Justin. Vámonos. No tenemos nada más que hacer aquí. Gusto en conocerlos, caballeros”, Brian dijo mientras tomaba a Justin del brazo y lo sacaba del edificio.

*****

Dobey se acercó a  Hutch y le dijo que lo quería ver en su oficina.

 

Cuando Hutch entró a la oficina y cerró la puerta, Dobey habló:

 

“¿Estás bien,  Hutchinson?” Preguntó preocupado.

 

“Sí, señor. Lo estoy. Sé que merezco toda la basura que Starsky me está lanzando. La recibiré, señor. No hay problema. De verdad”

 

“Hutchinson!! No te hagas eso! Starsky no vale tanto la pena, hijo. Ya ha reaccionado con demasiada exageración. Necesita saber que ya fue suficiente” Dobey estaba furioso.

 

“No se preocupe, señor. Está bien. De verdad. No me importa. Mientras él se quede a mi lado, no me importa si me da toda la basura que pueda. Yo sólo sé que no podría trabajar con nadie más. Sólo con él. Creo que es mejor estar cerca de él, aún si es grosero conmigo, que seguir viviendo con la pena y con la culpa, señor. Yo merezco esto. Y lo tomaré. Cualquier cosa que Starsky me quiera dar”, Hutch no sonaba derrotado. Sonaba esperanzado. Estaba feliz de compartir al menos esta parte de Starsky.

 

“Hutchinson!! Escúchate a ti mismo. Estás hablando puras tonterías. Eres una persona muy valiosa. No mereces ser castigado así. No dejes que el bastardo te robe el último pedazo de dignidad que te queda, hijo. No es justo. Okay. Lo diré otra vez. Te equivocaste. Arruinaste las cosas de una terrible manera. Pero eso fue hace 2 meses. Ya es tiempo de que Starsky reaccione. No puedes dejarlo pensar que tiene el derecho de arruinar tu vida para siempre. Esto debe terminar, Hutch. Pero tú debes ayudarte”, Dobey dijo de manera paternal.

 

“Lo siento, señor. No hay nada que yo pueda hacer. Y no quiero hace nada, de todas formas. Lo dejaré arruinar mi vida si eso es lo que él quiere. Si eso lo hace feliz y lo compensa por el pecado que cometí, entonces será justo”, Hutch dijo suavemente.

 

“HUTCH!!” “Deja de hablar así!!!” Dobey dijo.

 

“Lo siento, señor. Pero es importante que usted sepa cómo reaccionaré, y cómo tomaré a Starsky de ahora en adelante. Le permitiré arruinar mi vida. Y por favor no interfiera con ello, señor. Es lo que yo merezco”, Hutch concluyó.

 

“Estás loco, Hutchinson. Pero respetaré tus deseos. No interferiré. Si quieres que ese hijo de... se salga con la suya para siempre, es tu problema. Sólo espero que no sea yo quien tenga que recoger los pedazos” Dobey dijo, derrotado.

 

“No se preocupe, señor. No habrá pedazos que recoger. Todo está ya roto en pedazos. Nadie puede reunir todos los pedazos. Tal vez algunos de ellos. Y tal vez algún día podamos armar el rompecabezas otra vez, aunque haya pedazos faltantes. Algo saldrá de todo esto. Lo sé“, Hutch respondió.

 

“Oh, Hutch. Lo siento. Bueno. Buena suerte, hijo. Puedes contar conmigo. Estaré de tu parte. Mereces que alguien te apoye. Estoy contigo, muchacho”, Dobey ofreció.

 

“Muchas gracias, señor. De verdad aprecio esto“, Hutch finalizó.

 

Hutch salió de la oficina de Dobey, con sentimientos encontrados. Por una parte, estaba satisfecho de que estaría cerca de Starsky, aunque tuviera que recibir todas las cosas malas que él le diera. Pero también estaba contento por que Dobey lo había perdonado. El sabía que nunca se perdonaría a sí mismo por haber roto el corazón de Starsky, pero estaba de acuerdo con Dobey de que no tenía que ser el fin del mundo. De cualquier forma, no quería separarse de Starsky para siempre.

 

Starsky se le acercó tan pronto como Hutch salió de la oficina de Dobey. Tenía una expresión seria en el rostro.

 

“Escucha,  Hutchinson. Siento mucho lo que dije en el cuarto de interrogaciones”, comenzó.

 

Hutch interrumpió.

 

“No te disculpes,  Starsk. Está bien”, dijo.

 

“Escucha, Hutchinson. Es Starsky, no Starsk. De ahora en adelante, apreciaría que me llamaras  ‘Starsky’. Yo te llamaré  Hutchinson. Y sí me disculpo”, dijo secamente.

 

“Te dije que no hay necesidad de disculparse. Merezco lo que reciba. Está perfecto, Starsk. Digo, Starsky. Prometo no molestarte”, Hutch ofreció.

 

“Okay. De todas formas, lamento mis palabras. No sabía que estabas escuchando”, Starsky terminó, y se volteó para caminar hacia su escritorio.

 

A Starsky no le gustó esta actitud de parte de Hutch. Hutch nunca había sido tan conformista. Nunca tomaba la basura que nadie le diera, ni mucho menos la que Starsky le diera. Preocupaba a Starsky el hecho de que Hutch realmente pensaba que debía ser castigado para siempre.

 

Starsky haría lo que le había dicho a Brian. Observaría a Hutch por un tiempo, y después actuaría. Hutch no era así. Bajando la cabeza para aceptar todo.

*****

 

Starsky y Hutch trabajaron juntos en algunos casos. Sólo se hablaban para cosas del trabajo. Algunas veces, iban a Huggy Bear por información sobre un caso. Huggy nunca le hablaba a Starsky. Sólo se dirigía a Hutch, todas las veces.

 

Starsky sabía que había perdido a más de un amigo. Pensó que era injusto. Había perdido a  Kira, Hutch, el Capitán Dobey y Huggy Bear. Se sentía triste y solitario, pues se suponía que él había sido la “víctima” de lo que Hutch le había hecho, y ahora todos le daban la espalda para apoyar a Hutchinson.

 

Por supuesto, Kira había estado alejada, y así permanecería para siempre. Y a Starsky ella ya no le importaba. Pero sí le importaban sus amigos, especialmente un muy particular amigo.

 

Algunas veces, por las noches, antes de irse a dormir, Starsky se sentaba en su sofá para recordar los buenos viejos tiempos. Algunas otras veces, sólo recordaba la traición de Hutch. Nada podía hacerla desaparecer. Ni siquiera el alcohol, el sueño, nada. Empezó a creer que realmente esta tristeza lo mataría. Extrañaba mucho a Hutch. Y sabía que no había retorno. Nunca! Starsky prefería morirse que perdonar a Hutch. Hutch se había llevado todo, y Starsky jamás lo perdonaría. Pero dolía mucho. Y nadie parecía notarlo. Todos estaban muy ocupados juzgándolo y condenándolo por haber sido tan cruel con Hutch.

 

Hutch, por su parte, estaba tratando de no demostrar cuán triste estaba todavía. Estaba trajabando eficientemente. Y se estaba humillando para recibir toda la basura que Starsky le daba, la cual era mucha. Hutch sabía que esta situación no era buena. El era un hombre orgulloso. Pero estaba tomando todo esto, porque era culpable. Y porque era la única manera que encontró sería justa, para que Starsky se pudiera vengar. Hutch esperaba que algún día, pronto, Starsky reconsideraría y lo perdonaría de una vez por todas. Eso esperaba.

 

*****

 

Cuatro meses después de regresar a trabajar juntos, tuvieron un gran desacuerdo acerca de un sospechoso. Starsky creía que era culpable. Hutch creía que era inocente Hutch jamás encerraría a alguien que fuera inocente. Starsky no estaba tan seguro. Si Starsky pensaba que era culpable, entonces era culpable hasta probar lo contrario. Hutch estaba odiando esto. Ambos habían interrogado al sujeto, y habían aplicado la rutina de “policía bueno-policía malo”. Pero no estaban fingiendo. Starsky realmente fue malo, y Hutch fue realmente bueno.

 

El sujeto estaba acusado de asesinato. Su nombre era Michael Bell. Toda la evidencia lo señalaba. Los vecinos lo habían escuchado amenazar de muerte a su mejor amigo. Resulta que el amigo había estado saliendo con la novia de Michael. Y a Michael no le gustó esto. Y después, su amigo fue encontrado con 17 puñaladas en la espalda. Y el cuchillo estaba en la mano de Michael. Cuando los vecinos encontraron a Michael, él estaba en shock. Mirando a su amigo y sosteniendo el cuchillo ensangrentado. Fue entonces que los vecinos llamaron a la Policía.

 

Después de haberlo interrogado por varias horas, el chico, que tenía 20 años, estaba exhausto. Y Starsky lo había puesto nervioso. Estaba a punto de hablar. Starsky y Hutch decidieron tomar un pequeño descanso antes de que Michael hablara. Ellos también estaban cansados y hambrientos. Salieron de la habitación por unos minutos. Cuando estuvieron en el pasillo, Starsky tomó por la camisa a Hutch y lo detuvo.

 

“Hutchinson!!!”, él gritó.

 

Esto tomó a Hutch por sorpresa. Starsky lo estaba mirando con ojos llenos de rabia.

 

Hutch abrió sus ojos muy grandes, y miró a Starsky con terror.

 

“S-sí, Starsky”, dijo suavemente. Estaba temblando.

 

“Bastardo!! ¿Cómo te atreves a dudar de mis palabras sobre que el tipo es culpable? El ES culpable, ¿me oyes? De ninguna manera puede ser inocente. ¿Qué es lo que te pasa? ¿Estás borracho o qué? Hasta un bebé podría ver que es culpable!!!” Starsky le gritó mientras sacudía sus hombros violentamente.

 

“L-lo siento,  Starsky. No sé. Todavía pienso que pueden haberle puesto una trampa o algo. No puedo creer que sea culpable”, Hutch explicó suavemente.

 

Esto enfureció más a Starsky.

 

“Tú, hijo de….¿No lo ves? El tenía motivos y oportunidad. Hay testigos. Vamos, Hutchinson. Abre los ojos!!!” Starsky gritó.

 

“Lo siento, Starsky. La próxima vez, trataré de respaldar tus palabras frente a un sospechoso. No debí contradecirte. Realmente lo siento. No volverá a suceder. Soy un idiota, lo sé “, Hutch dijo mientras bajaba la cabeza.

 

Starsky estaba muy enojado. Y estaba cansado. Lo único que pudo pensar, y pudo salir de su boca en esos momentos, fue:

 

“Vamos. Tráeme una taza de café.”

 

Para su sorpresa, Hutch se volteó y se dirigió a la cafetería.

 

Starsky no podía creer lo que estaba viendo. Esto había ido más allá de los límites de la auto-humillación. Starsky estaba furioso. No quería que Hutchinson reaccionara de esta manera.

 

Cuando Hutch regresó, le dio la taza de café a Starsky. Starsky lo miró con rabia. Tomó el café y dijo:

 

“Entremos ahí otra vez. Quiero terminar esto lo antes posible”

 

“Sí,  Starsky”. Hutch respondió y siguió a Starsky obedientemente.

 

Cuando entraron a la habitación, el chico lloraba inconsolablemente. Cuando los vio entrar, trató de calmarse y comenzó a hablar:

 

“Oh, cielos. Lo siento tanto. No quise hacerlo, lo prometo. Era mi mejor amigo. Lo quería tanto!!” Michael dijo.

 

“Sí, claro. Lo querías tanto! No me des esa basura. No puedes querer a tu mejor amigo tanto. Créeme, chico. Sé de lo que te estoy hablando. No hay tal cosa como un mejor amigo. Todos te traicionan”, Starsky dijo de manera cínica.

 

“¿Cómo sabe eso, señor? Eramos como hermanos. Se supone que nunca nos traicionaríamos”, Michael dijo mientras lloraba suavemente.

 

“Y ahora está muerto, ¿no es cierto?” Starsky dijo.

 

“Sí, lo siento tanto. Estaba ciego de furia. Oh, señor. Lo siento mucho. ¿Qué voy a hacer ahora? Estoy perdido. Lo voy a extrañar mucho! Iré a la cárcel para siempre”, Michael dijo.

 

“Eres un asesino, chico. Nada puede cambiar eso. Lo mataste a sangre fría. Pudiste detenerte cuando empezabas, pero le diste DIECISIETE puñaladas. DIECISIETE!!! Mira. Puedo entenderte un poco. Yo tuve un problema similar al tuyo”, Starsky empezó a decir suavemente, observando la reacción de Hutch a sus palabras.

 

Hutch observaba y escuchaba cuidadosamente.

 

Starsky continuó:

 

“Mi mejor amigo en todo el mundo. Al que yo quería más que a mí mismo, me traicionó con la mujer que yo creí que amaba. Y hombre!! Nunca podré perdonarlo. Lo atrapé saliendo de la alcoba de la mujer y rearreglándose la ropa. ¿Puedes imaginar lo que sentí?” Starsky dijo.

 

Hutch abrió sus ojos azules, y una lágrima escapó de su rostro.

 

“¿Y qué hizo usted al respecto, señor?” Michael preguntó.

 

“Pude haberlo matado ahí mismo, muchacho. Sentí ganas de hacerlo, creémelo. Pero soy un policía, ¿sabes? Y yo no mato gente. Sólo a los criminales. Y aún si mi amigo se comportó peor que un criminal, porque robó y mató mi corazón, nunca podría matarlo. Pero nunca, nunca lo perdonaré”, Starsky explicó.

 

Hutch tuvo que abandonar la habitación.

 

“¿Qué le pasa a él, señor?” Michael preguntó.

 

“Bueno, hijo. No es tu asunto, pero ese amigo del que te hablaba, es el hombre que acaba de salir del cuarto”, Starsky respondió.

 

“Oh, lo siento. Es un buen hombre”, Michael dijo.

 

“Sí, claro”, Starsky dijo mientras hacía que el chico hiciera una confesión completa del crimen. Desafortunadamente, el chico tendría que afrontar las consecuencias de su ira. Lo esposaron y se lo llevaron.

*****

 

Starsky buscó a Hutch. Hutch estaba saliendo del baño. Sus ojos estaban rojos, pero había recobrado la compostura.

 

Starsky se acercó a Hutch, y otra vez, lo tomó por la camisa con fuerza.

 

“Así que, muy listo, ¿eh? Era inocente, ¿no? ¿Sabes algo, Hutchinson? Si yo hubiera sido él, quizá tú estarías muerto ahora. Agradece que no te maté. Yo siempre, SIEMPRE supe que era culpable”, Starsky gritó.

 

“Sí, Starsky. Ahora lo sé. Lo siento mucho. De verdad lo siento. Soy un estúpido. Lo siento. Hasta un bebé ciego podría haberlo visto, Starsky. Siento mucho no haberlo visto yo”, Hutch dijo, bajando la cabeza otra vez.

 

Repentinamente, Starsky ya no pudo soportarlo más. Este no era el Hutchinson fuerte, valiente y orgulloso que Starsky había conocido y amado. Este era un cachorro enfermo anhelando un poco de comprensión. A Starsky no le gustaba esta persona. Y detendría esta actitud inmediatamente. Decidió que era por el propio bien de Hutch.

 

Sin mayor advertencia, Starsky abofeteó la cara de Hutch.

 

Todos en la Estación abrieron los ojos con incredulidad. El Capitán Dobey observó desde la distancia. Sabía que era hora de que estos dos arreglaran las cosas de una vez por todas.

 

Hutch se enfureció por esto, y no pudo soportarlo más. Así que reaccionó.

 

Tomó a Starsky con las manos. Y lo empujó hacia una pared violentamente. Después comenzó a hablar:

 

“Es suficiente, bastardo!! He recibido toda tu basura por seis meses. Estoy cansado y enfermo de ti. Seis meses y aún no puedes perdonarme. ¿Qué estás esperando? ¿Me perdonarás dentro de 20 años? ¿Qué tengo que hacer para lograr que me perdones? ¿Matarme? ¿Sabes qué, Starsky? Se acabó!! Estoy harto de esto. No tomaré más de lo que me das. Puedes irte al infierno!!!” Hutch estaba furioso. Y los ojos le brillaban de rabia.

 

“Tú, hijo de... NUNCA, NUNCA te perdonaré” Starsky gritó.

 

Hutch soltó a Starsky. Conocía a Starsky demasiado bien. Sabía que tomaría una corta caminata para tratar de calmarse. Y sí. Starsky salió del edificio inmediatamente, y fue a caminar.

*****

 

Una hora más tarde, Starsky regresó al Precinto.

 

Hutch no estaba ahí.

 

“Debe estar furioso ahora. Mañana regresará y tendremos que hablar. Tal vez tiene razón. Tal vez es tiempo de enterrar el pasado”, Starsky pensó.

 

Esa noche, Starsky durmió pacífcamente. Pensó que por fin la pesadilla terminaría. Extrañaba muchísimo a Hutch. Y tal vez era tiempo de dejar las cosas irse. Después de todo, ninguna mujer merecía el dolor ni las lágrimas de ninguno de los dos.

 

A la mañana siguiente, Starsky se acercó a su escritorio. Notó a alguien más dirigiéndose al escritorio de Hutch.

 

“¿Qué haces aquí? Es el escritorio del Detective Hutchinson. ¿Lo sabías?” dijo.

 

“Lo siento, Detective Starsky. ¿No fue informado? Soy su nuevo compañero”. El Detective dijo.

 

“¿Quéeeeé? ¿De qué hablas?” Starsky estaba incrédulo.

 

En ese monento, el Capitán Dobey salió de su oficina y llamó a Starsky.

 

“Entonces, Capitán. ¿Me explicará lo que sucedió? ¿Dónde está Hutch? ¿Por qué dice ese hombre que es mi compañero nuevo?” Starsky estaba temblando. No quería conocer las respuestas a estas preguntas, pero necesitaba saber.

 

“El Detective Jones es tu nuevo compañero, Starsky. Hutchinson debe estar llegando a San Antonio, Texas, mientras hablamos tú y yo. Ha sido transferido ahí. Voló para allá temprano esta mañana. Yo mismo lo llevé al aeropuerto. Ahora. Comienza a trabajar con Jones. Es todo. Puedes irte”, Dobey estaba siendo rudo a propósito. Sabía que esto le dolería mucho a Starsky, y que Starsky reaccionaría mal. Pero era necesario.

 

Starsky ciertamente reaccionó muy mal. Había tenido la esperanza de arreglar las cosas con Hutch hoy, de una vez por todas. Ahora Hutch se había ido. Para siempre. Starsky se deprimió mucho. Dobey se acercó a él y empezó a hablar:

 

“Lo siento mucho, Starsky. Pero Hutch ya estaba harto, hijo. Lo trataste como basura por demasiado tiempo. Y ayer, hasta abofeteaste su cara. Nunca antes le habías puesto una mano encima,  Starsky. Eso le dolió demasiado, y lo trajo de vuelta a la realidad. No me extrañaría que lo hubieras hecho a propósito, exactamente para hacerlo reaccionar. Pero no lo tomó muy bien. Cuando saliste a caminar ayer, vino a mi oficina y dijo que tomaría cualquier transferencia que hubiera disponible en el momento. San Antonio lo estaba, y la tomó inmediatamente”, Dobey explicó mientras trataba de consolar a Starsky.

 

“Oh,  señor. Lo siento tanto. Iba a hablar con él hoy. Ahora se ha ido, señor. No puedo trabajar con nadie más, señor”, Starsky dijo con tristeza.

 

“No hay nada más que puedas hacer, hijo. Fue su decisión”, Dobey respondió.

 

“Sí, tiene razón. No puedo hacer nada al respecto ahora. Si él decidió estar lejos de mí y nunca regresar, tengo que respetar su decisión. Tal vez esto tenía que suceder después de todo, señor. Tal vez hemos sido malos el uno para el otro, y esta fue la oportunidad perfecta para cambiar para siempre” Starsky sollozó.

 

“No, Starsky. Te equivocas. Ustedes dos tenían una maravillosa amistad. Todavía pienso que deberían estar juntos. Es sólo que ambos arruinaron las cosas, y ahora no pueden arreglarlas. Tal vez algún día en el futuro, Starsky”, Dobey dijo.

 

Starsky estaba muy triste. Sollozó un poco en la oficina de Dobey, y después recobró la compostura, y dijo:

 

“Lo intentaré, señor. Le daré a este tipo una oportunidad, pero no puedo prometerle nada”

 

“Lo sé, hijo. Espero que estés bien”, Dobey djo.

 

Starsky abandonó la oficina de Dobey, con el corazón destrozado. Ahora realmente había perdido a Hutch para siempre. En estos momentos, él supo que ahora no había vuelta atrás. Se había terminado. La vida se había terminado.

*****

 

Hutch encontró a la Ciudad de San Antonio, Texas,  una ciudad más bien pacífica. Era una ciudad grande, pero los índices de criminalidad no eran altos. Tenía una linda oficina. Tenía un compañero aceptable, y estaba dispuesto a comenzar otra vez. Había decidido dejar todo su pasado atrás. Incluyendo a Starsky.

 

Comenzaba a ajustarse a su nueva vida, y sentía una gran paz mental, sabiendo que había hecho todo lo posible para que Starsky lo perdonara. Ahora sabía que todo había sido inútil. Y estaba dispuesto a mirar hacia adelante.

 

Seguía viviendo en un hotel, porque no había tenido mucho tiempo libre para buscar apartamento. Pero eso no le preocupaba. Estaba más preocupado por conocer su ciudad, el Precinto, a sus nuevos compañeros de trabajo, a su jefe, etc.

*****

 

Starsky era un desastre total. No podía concentrarse en el trabajo. Estaba muy callado. No estaba comiendo bien, y trataba mal a su nuevo compañero.  De hecho, no podía tener un compañero.

 

El Capitán Dobey estaba muy preocupado por él. Había dejado de ser el viejo y feliz David Starsky. Hasta Huggy Bear estaba preocupado. Le había devuelto su amistad a Starsky, porque sabía cuán triste, solitario y arrepentido estaba.

 

Por las noches,  Starsky se iba a casa a llorar, o al lugar de Huggy a beber hasta perderse, al grado que Huggy tenía que llevarlo a casa. A veces, Huggy trataba de consolarlo, sabiendo que ya no había más consuelo para Starsky.

 

“Vamos, amigo. Tienes que ser fuerte. A Hutchie no le gustaría que estuvieras así. Vamos, Starsk. Estoy seguro que Hutch lo pensará bien, y regresará. Ya sabes. Está muy arrepentido por lo que te hizo”, Huggy decía.

*****

 

Finalmente, dos semanas después de la partida de Hutch, Starsky no pudo soportarlo más.

*****

 

El teléfono de su escritorio sonó. El corrió a contestar.

 

“Hutchinson”, él dijo.

 

No hubo respuesta.

 

“Hey, vamos. Hable”, Hutch dijo.

 

No hubo respuesta.

 

“Escuche. Esto es una Estación de Policía. No me haga bromas, o se arrepentirá. Su llamada será rastreada”, Hutch empezaba a enojarse.

 

“Hutch?” Una voz suave y temblorosa dijo.

 

“Starsky!!!”, dijo Hutch.

 

Hutch inmediatamente sintió las lágrimas llenar  sus ojos. Nunca imaginó que Starsky lo llamaría.

 

“¿Qué pasa, Starsky?” Hutch preguntó casualmente.

 

“Oh, Hutch. Lo siento tanto. Te extraño mucho. Por favor regresa”, Starsky estalló en llanto al terminar la última frase.

 

Hutch agarró el teléfono con sus dos manos, como abrazando a Starsky. Sus propias lágrimas caían libremente ahora.

 

“Todo estará bien, amigo. Te lo prometo”,  dijo Hutch con una suave voz.

 

Starsky colgó el teléfono. También Hutch.

*****

 

Hutch se dirigió a la oficina de su nuevo jefe.

 

El Capitán Daniels era un buen hombre. Pero era muy estricto, y exigía disciplina de sus hombres.

 

“¿Puedo entrar, Capitán?” Hutch preguntó.

 

“Seguro, Hutchinson. ¿Qué sucede?” El Capitán dijo.

 

“Siento mucho informarle esto, Capitán. Pero regreso a Los Angeles esta noche. Algo sucedió y debo regresar. No puedo quedarme a trabajar con usted”, Hutch explicó.

 

“¿Estás loco, Hutchinson? ¿Crees que esto es un juego? No puedes cambiar de puesto nada más así. Te lo advierto. Puedes perder tu trabajo para siempre. Estás empezando a tener una reputación de ser rebelde”, el Capitán dijo enojado.

 

“No me importa el trabajo, Capitán. Regreso a Los Angeles, y nada ni nadie me detendrá. Fue un placer trabajar para usted, señor”, dijo Hutch secamente, pero casi amablemente. Tomó sus cosas de su escritorio. Se dirigió a su hotel, y se preparó para regresar a casa.

*****

 

Hutch llegó a su apartamento en California el Viernes por la noche. Dejó su equipaje. Tomó una ducha y se dirigió a casa de Starsky.

 

Se alegraba de haber conservado la llave extra del apartamento de Starsky. Odiaba entrar sin permiso, pero esta vez sabía que tendría que hacerlo.

 

Hutch abrió la puerta de Starsky calladamente, para no asustarlo si escuchaba ruidos extraños. Hutch podía oír el triste llanto que venía de la alcoba. Se sentó en la orilla de la cama de Starsky, lo abrazó, y lo dejó llorar libremente.

 

Ambos compañeros lloraron por un rato.

*****

 

Un poco más tarde, Starsky habló:

 

“Hutch. Lo siento tanto. Por favor perdóname. He sido un idiota!! Perdóname por lo mal que te traté. Es que me dolía tanto!!”

 

“Shh. Por favor, Starsk. Lo sé. Sé que dolió. Pero ya terminó todo, amigo. Es hora de decir adiós al pasado. Olvidemos y perdonemos, Starsk. Hemos llorado demasiado sobre esto. Ninguna mujer en el mundo merece que hayamos pasado por todo esto. Ninguna mujer puede separarnos. De ahora en adelante, sólo nosotros importamos, ¿de acuerdo?” Hutch trató de tranquilizar a Starsky.

 

Starsky dijo después:

 

“Sí, amigo. Empecemos otra vez. No recordemos esta pesadilla nunca más. Te he extrañado mucho. Siento mucho todo lo quo pasó”.

 

“Cálmate, Starsk. Vamos a estar bien, ya verás. Yo también siento mucho todo. Pero ya pasaron 7 meses, Starsk. Hemos perdido mucho tiempo. Debemos recuperarlo”, dijo Hutch.

 

“Esta fue una lección dolorosa de aprender, pero estoy seguro que ambos aprendimos, ¿no?” añadió Hutch.

 

“Vaya que si aprendimos. Me alegro que todo haya terminado, Hutch. Gracias por regresar”, respondió Starsky.

 

“Te dije que haría cualquier cosa que me pidieras, amigo. Me pediste que viniera, pues entonces vine”, Hutch dijo.

 

“Gracias, amigo”, dijo Starsky suavemente.

 

“Usted y Yo otra vez. ¿Sí, amigo?” dijo Hutch.

 

“Sí. Usted y Yo. Te quiero, Hutch”, dijo Starsky con una sonrisa.

 

“Yo también te quiero, Starsk”, respondió Hutch.

 

*****

 

Los muchachos le pidieron al Capitán Dobey unos días libres. Para irse de vacaciones y poder ponerse al día respecto a los últimos 7 meses. Hicieron las paces, y después regresaron a trabajar.

 

Había sido un largo camino a casa. Pero al fin habían llegado, y ahora estaban ahí.

 

FIN

 

 

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