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Eclipse total del  corazon.

 

 

 

Basada en el episodio “Starsky Vs. Hutch”

Por Maru Flores

 

Nota: Escrita por alguien que nunca ha visto el episodio, pero ha leído excelentes historias sobre él.

 

Disclaimer: “Starsky y Hutch”, así como todos los derechos reservados relativos al mismo, pertenecen a Spelling-Goldberg Productions, Twentieth Century Fox Studios, y a quienes otros pudieran pertenecer.

 

Esta historia ha sido escrita únicamente como entretenimiento para los fanáticos del show  “Starsky and Hutch”, y no es su propósito, en manera alguna, lucrar con los Derechos de Autor de la serie.

 

Categoría: Angustia, Drama. Traición entre compañeros. Gen. Un poco de lenguaje fuerte.

 

*******

 

Días después del problema que los Detectives David Starsky y Ken Hutchinson habían tenido respecto a una mujer llamada  Kira, todavía no se dirigían la palabra entre sí.

 

David Starsky nunca creyó posible que su mejor amigo, y compañero de trabajo por más de diez años, lo traicionaría de esa manera, y todo a causa de una mujer.

 

Estaba muy decepcionado, y pensó que nunca más podría volver a trabajar con su antiguo compañero. Nunca más.

 

No estaba comiendo ni durmiendo bien. Todavía no podía pensar en una buena justificación. Todavía pensaba que había sido incorrecto! Nunca, nunca en sus peores pesadillas habría creído que Hutch le volvería la espalda.

 

El dolor que sentía en su interior estaba consumiendo toda su energía. No quería seguir viviendo así. No había forma de que continuaran trabajando juntos. El sabía que pronto tendría que hacer una elección. Una que le traería mucha zozobra.  Pero era lo único que él pensaba que era adecuado hacer después de la traición de Hutch.

 

Ellos habían construído una amistad como ninguna otra en este mundo. Habrían dado sus propias vidas para salvar al otro. Se amaban de tal forma, que era imposible separar al uno del otro. Eran una sola alma, viviendo en dos diferentes cuerpos. Tenían una clase de amistad que sólo se puede encontrar en la ficción. El suyo era un cariño más allá de la vida y de la muerte.

 

Los años que habían compartido juntos, habían servido como un lazo invisible que los unía fuertemente. Habían aprendido a respetar sus diferencias y similitudes. Sabían cuándo estar cerca y cuándo alejarse un poco. No necesitaban palabras. Tenían una comunicación perfecta.

 

Starsky siempre había visto a Hutch como alguien de quién aprender a ser una mejor persona. Hutch era el perfecto caballero. El Caballero Blanco. El mejor amigo. ¡Dios! ¡Cómo admiraba Starsky a Hutch!!

 

Y ahora este dolor. ¡Cómo dolía! ¡El perfecto amigo! ¡Traicionándolo por causa de una maldita mujer! ¿Quién lo hubiera creído?

 

Por otro lado, Ken Hutchinson se sentía un hombre miserable. Nunca supo qué sucedió. ¿Por qué razón había caído en los encantos perversos de una mujer que no comprendía una sola palabra sobre lealtad? La maldita mujer había estado saliendo con Starsky por casi un mes. Starsky estaba feliz, y así se lo comunicó a Hutch. Le dijo que la amaba. ¡La amaba! El, Starsky, su mejor amigo y compañero, le había dicho que amaba a Kira. Hutch lo había escuchado. De verdad. Lo había escuchado.

 

Entonces, ¿por qué había Hutch ido a la casa de Kira y caído en la tentación de sus dulces palabras? Ninguna mujer era lo suficientemente valiosa como para perder la amistad de Starsky. Ninguna mujer, hombre, niño, u otra creatura de este mundo. Y Kira había dicho que amaba a ambos hombres. ¡Ambos! No puedes amar a dos hombres al mismo tiempo. Eso no es amor.  Es egoísmo.

 

Así que ella estaba decidida a destruirlos. ¡Y vaya! ¡Lo hizo! ¡Y de qué manera!

 

Hutch estaba inconsolable también. No podía comer o dormir, tampoco. Sabía lo que había hecho. Cuando Starsky fue a casa de Kira, y encontró a Hutch saliendo de su alcoba, arreglándose la ropa, el mundo de Starsky se derrumbó. Y el de Hutch también.

 

Starsky estaba en shock, y Hutch también. Starsky maldijo a Kira y a Hutch. Le dijo cosas terribles a Hutch. Esto nunca lo olvidaría. Todo había terminado. Su sociedad estaba terminada. Para siempre.

 

Starsky encendió su Torino, y salió tan rápidamente como pudo. Se dirigió a su hogar. Detuvo el auto, azotó la puerta y corrió a su apartamento. Cerró la puerta y se lanzó sobre su cama. Comenzó a llorar de rabia. Sí. De rabia. Estaba furioso. Recién acababa de presenciar una escena que nunca soñó que sucedería. Su mejor amigo. Su Hutch. Haciéndole esto. ¿Cómo podría Starsky volver a confiar en Hutch?

 

Sentía una ira que sobrepasaba con mucho toda la ira que había sentido durante toda su vida. Como si todas las cosas malas del mundo estuvieran cayendo sobre él ahora.

 

No podía creerlo. No quería creerlo. Si no hubiera visto toda la escena con sus propios ojos, jamás habría creído tal perversidad. Pero él lo había visto. No había por qué negarlo. No le haría ningún bien negarlo. Sabía que su mundo cambiaría drásticamente. No quería aceptar la realidad, pero su ser interior le decía que tendría que luchar con esta verdad.

 

Después de que varios minutos pasaron, ya no sintió ganas de llorar. Estaba enojado. No. No enojado. Furioso.  Furioso contra la persona a quien había dado su confianza ciega y su lealtad. Ahora su corazón estaba lleno de odio. Un odio que él no sabía que existiera. Hacia la persona que más había amado en este mundo. Ese amor se había convertido en odio.  No había retorno. De ahora en adelante, él odiaba a Kenneth Hutchinson. Tan simple como eso.

 

Apagó la luz de su alcoba. No quería ver nada. No dormiría esa noche. No. Sólo pensaría en los últimos acontecimientos, una, y otra, y otra, y otra vez. Pero no quería hacerlo con las luces encendidas. Sus ojos dolían con la luz. Y no quería comenzar a llorar otra vez. Sin embargo, si estaba en la oscuridad, el dolor en sus ojos no lo apuñalaría. Así que podría estar en su cama y odiar. Pero no llorar.

 

Decidió que la traición de Kenneth Hutchinson no valía sus lágrimas. Ya no más. Starsky había derramado millones de lágrimas por Hutch a través de los años. Lágrimas de alegría, de miedo, tristeza, compasión, etc. Pero eso había sido hace mucho tiempo. Habían compartido el dolor de sus corazones infinidad de veces. Y ahora eso era un recuerdo distante. Un recuerdo doloroso, hiriente. Nada cambiaría eso.

 

Así que permaneció en la cama. Con las luces apagadas. Y pasó la noche pensando qué hacer. No quería volver a ver a Hutch nunca más. Tendrían que ir por caminos separados. Pero él no quería renunciar a la Policía. Amaba su trabajo, y eso era algo que Kenneth Hutchinson  no le robaría. Ya le había robado demasiado: casi todo. A Starsky sólo le quedaban su orgullo y su dignidad. Aprendería a vivir sin todo lo demás. Después de todo, él nunca recobraría todo lo demás. Hutch se había llevado todo y lo había destruido. Ahora Starsky sólo era un cascarón vacío.

 

Por otra parte, Hutch había salido del shock en la casa de Kira, cuando ella lo besó suavemente en la mejilla y le dijo que todo estaría bien.

 

El se la quitó de encima, tomó sus cosas y se fue a casa, también. Sabía que esta vez no había futuro. Sabía que Starsky se sentía traicionado y decepcionado. El no había querido herir a Starsky. Pero ahora era demasiado tarde. Hutch lo sabía bien. Había conocido a Starsky  a través de los años. Sabía que Starsky tenía un carácter sencillo, y siempre lo perdonaba cuando tenían sus diferencias. No era difícil de hacer. Pero ellos nunca habían tenido este tipo de problemas. Esta vez, Hutch había fallado a la confianza de Starsky. Eso era algo que Starsky jamás le perdonaría.

 

Hutch llegó a su casa y cerró la puerta tras él. Se lanzó en su cama, y se puso a sollozar tan tristemente como jamás imaginó que podría. Se maldijo a sí mismo por haber roto el corazón de su mejor amigo. Sabía que nunca se perdonaría a sí mismo.

 

No podía dejar de llorar. Sabía lo que venía para él. Sabía que su vida había terminado. Todo por una estúpida mujer. Y no podía entender por qué había reaccionado así ante ella. Sabía que esta mujer pertenecía a Starsky. Al menos, eso era lo que Starsky deseaba. Hutch sabía que no debía ni acercarse a ella. Pero había seguido el llamado de la naturaleza, y no había pensado dos veces en el dolor y la tristeza que causaría con sus acciones.

 

Esto era inusual en él. El siempre pensaba primero en Starsky, antes de hacer algo que pudiera afectar a su compañero. Era algo natural para él. Entonces, ¿por qué hoy no se había detenido a pensar?

 

No quería conocer la respuesta a esa pregunta. No había caso. El sólo sabía que se quería morir. Sabía que Starsky jamás dejaría pasar esto. Hutch había pagado el precio más alto de todos, sólo por unos cuantos momentos de placer.

 

Finalmente, los eventos del día le cobraron la factura. Lloró hasta quedarse dormido.

 

Estaba teniendo pesadillas durante su sueño, así que decidió dar un paseo por la playa. Caminó por la orilla del mar por varias horas, hasta que fue hora de ir a casa y alistarse para ir a trabajar.

 

Bueno. No pensaba que conservaría su empleo, de todas formas. No estaba seguro de qué hacer. Y no había querido pensar en ello. Al menos todavía no. Primero tenía que procesar los eventos de las últimas horas. Después de empezar a comprenderlo, entonces tal vez podría pesar en qué hacer. Pero no ahora. Ahora estaba sufriendo demasiado.

 

*******

 

A la mañana siguiente, Hutch se sorprendió de encontrar a Starsky ya en la Estación. Estaba en la oficina del Capitán Dobey. Parecía estar ahí desde hacía un rato.

 

Cuando Dobey vio que Hutch había llegado, lo llamó a su oficina. Starsky estaba sentado en un rincón de la habitación. Hutch se sentó en frente de su superior.

 

“Buenos días, Señor. Buenos días,  Starsk”, Hutch dijo al entrar a la oficina.

 

“Buen día, Hutchinson”, Dobey respondió.

 

No hubo otro sonido. Starsky ni siquiera parpadeó.

 

Hutch se percató de que algo malo sucedía aquí. Algo estaba muy mal. Temió las siguientes palabras del Capitán Dobey.

 

“Escucha, Hutchinson. David ha hablado commigo. Dice que quiere una nueva asignación. Dice que no puede trabajar contigo como compañeros más ya. Dice que no puede confiar en ti. Y francamente, Hutchinson, yo tampoco lo haría. Después de lo que le hiciste, tú serías la última persona en la que yo volvería a confiar”. Dobey sabía que estaba siendo injusto. Amaba a sus dos detectives como si fueran sus propios hijos, pero tenía un corazón más suave hacia Starsky. Así que esta vez, se puso de parte de Starsky. Hutch lo notó.

 

El corazón de Hutch estaba rompiéndose, pero sabía que lo merecía. Cualquier cosa que recibiera ahora, se la merecía. Y era poco, a comparación del dolor que él había inflingido a Starsky. Si pudiera, recibiría todos los castigos del mundo, sólo para pagar lo que le hizo a su mejor amigo. Así que sabía que lo tenía bien merecido. Escuchó cuidadosamente. Sabía que Dobey no había terminado de hablar:

 

“Hay un par de novatos aquí en la Estación. Esta es la oportunidad perfecta para que ellos aprendan de policías más antiguos y expertos. Pienso que aprenderán mutuamente. Ustedes enseñarán a los novatos todas sus experiencias. Será una lección valiosa de aprender. Cada uno de ustedes tendrá un novato como compañero. Trabajarán con ellos durante un par de meses. Después de eso, veremos qué hacer con ustedes. Tal vez les pueda conseguir compañeros nuevos definitivamente. O tal vez una transferencia”, Dobey explicó. El odiaba la palabra ‘transferencia’. Nunca pensó que la utilizaría con sus dos detectives favoritos. El nunca hubiera querido a ninguno de los dos transferido lejos de él. Tendría que pensar en ello dentro de dos meses. Ahora tenía que concentrarse en la tarea inmediata.

 

“¿Estás de acuerdo, Starsky? ¿Crees que será una buena experiencia enseñar a un novato?” Dobey le preguntó a Starsky.

 

“Seguro, Cap.” Dijo secamente.

 

“Llámeme cuando esté listo, Cap”, Starsky dijo mientras caminaba hacia la puerta. Fue a su escritorio, y fingió empezar con trabajo de papeleo.

 

Hutch estaba en shock. El no quería un nuevo compañero. Y mucho menos un novato. Los novatos tienen mil cosas que aprender, y es difícil protegerlos. Todavía no saben cómo reaccionar en situaciones peligrosas, y Hutch sabía que no estaría de humor para cuidar a un niño policía.

 

Pero sabía que no había otra solución. No quería perder su empleo. Lo amaba. Amaba este lugar. Amaba a Dobey y a todos los demás, y Dios! Amaba a Starsky. Al menos podría estar cerca de él, verlo todos los días, y compartir el mismo espacio.

 

No era ningún consuelo, pero lo intentaría por 2 meses. Con suerte, Starsky reconsideraría sobre su sociedad y su amistad. Dos meses era un buen tiempo. Lo intentaría, por supuesto.

 

“Gracias, Capitán. Espero que las cosas se arreglen entre Starsky y yo durante estos dos meses. Gracias por no transferirme ahora mismo. Y por no transferirlo a él, tampoco. No podría perderlo ahora”, Hutch dijo con ojos tristes.

 

“Yo no estaría tan agradecido y confiado si fuera tú, Hutchinson. Mira. Siéntate”, Dobey dijo.

 

Hutch se sentó otra vez, después de cerrar la puerta de la oficina de Dobey.

 

“Hutch. Te comportaste mal. Muy mal. Nadie en el mundo habría esperado que reaccionaras de la manera en que lo hiciste. Le diste la espalda a Starsky. ¡Hombre! Nunca imaginé que llegaría el día en que mis ojos presenciarían algo así. Pero sucedió. Sé que te sientes miserable, hijo. Y qué bueno. Pero conozco a David. Te ama muchísimo. Está muy herido ahora mismo. Honestamente no creo que algún día llegue a perdonarte. Tu traición fue mucho más allá de lo que él esperó de ti alguna vez. Eres algo así como la mitad de su alma. Uno no traiciona a su propia alma, Hutch. Lo apuñalaste por la espalda. Y él nunca dejará esto pasar. Lo sé”.

 

Dobey continuó:

 

“No creo que los 2 meses ayuden. Al contrario, creo que las cosas se pondrán peores. El dolor en ambos se incrementará. Sus corazones estarán demasiado destrozados. No creo que sea una buena idea, pero espero que los novatos les den una nueva perspectiva de las cosas. Tal vez puedan ayudarlos a ustedes, después de todo”.

 

“Escucha, Hutch. Quisiera poder ayudarlos. Sabes cuánto los amo a ambos. Pero Starsky tiene todo el derecho de sentirse como se siente ahora. No puedo culparlo. Quisiera verlos sonriendo y felices otra vez. Personalmente no hay nada que yo pueda hacer por ustedes. Tal vez estos chicos puedan. Quiero que me tengas informado de todo lo que suceda entre tú y el novato que te asignaré. Tal vez ellos sean la solución para su amistad arruinada”,  Dobey concluyó.

 

“Oh, Capitán. Espero que tenga razón. Espero que estos chicos ayuden. No veo cómo, pero tal vez el nuevo compañero de Starsky pueda hablar con él y hacerlo pensar.  Oh, Capitán. No sabe qué mal me siento. Me quiero morir!” Hutch dijo.

 

“Lo sé, hijo. Sé que duele. No necesito recordarte que fue tu culpa. Esto nunca debió haber pasado. No estarías aquí casi llorándole para que te perdone, y él no estaría odiando todo y a todos. Odio verlos así. El, como un cadáver caminando, y tú, como un alma en pena, arrastrando cadenas y asustando a todos.”

 

“Estoy preocupado, Capitán. No sé qué hacer. Sólo me quiero morir”. Dijo Hutch.

 

“No hables así, Ken. Dale algún tiempo. Esperemos que él reconsidere. Es un buen hombre. Y te quiere mucho. No puede simplemente empezar a odiarte así. Estoy seguro de que te perdonará”, Dobey trataba de convencerse a sí mismo, también.

 

“Ahora. Ve a tu escritorio. Estoy haciendo los arreglos necesarios, y los llamaré muy pronto para presentarles a sus nuevos compañeros. Ve y trata de relajarte un poco, hijo”, Dobey terminó con voz suave.

 

Pero nada podía consolar a Hutch. Realmente quería morirse. No podía pensar en tener ningún otro compañero, novato o no novato. Su único compañero era David Starsky, y nada podría cambiar eso.

 

Starsky estaba ocupado en su escritorio. Nunca dejó que sus ojos abandonaran los papeles con los que estaba trabajando. Esperó en silencio hasta que el Capitán los llamó a su oficina otra vez.

 

“Starsky. Hutchinson. A mi oficina. Ahora”, dijo.

 

Había 2 jóvenes oficiales de Policía en la oficina del Capitán. Uno era rubio, con ojos tan azules como los de Hutch. Se veía tan joven, que parecía no tener más de 15 años. Starsky se sorprendió de ver el parecido tan extraordinario con Hutch. Este chico era joven, ansioso por vivir y por aprender. Tenía un buen temperamento. Se veía como un angel. Starsky se preguntaba qué hacía un chico como él en la Policía. Debería estar en casa con sus padres, o empezando la escuela para obtener una educación universitaria. El trabajo de policía no parecía apropiado para este chico.

 

Dobey se dirigió a  Starsky y a Hutch:

 

“Este es Justin Thomas. Es uno de los novatos más jóvenes que tenemos aquí. Tiene 19 años, Starsky. Justin será tu compañero durante los siguientes dos meses. Quiero que le enseñes las habilidades que necesita, para llegar a ser pronto un gran policía.”

 

Starsky no había creído que este chico le sería asignado como compañero. Esto lo asustaba. Era demasiada responsabilidad hacerse cargo de un chico tan joven. Pero le agradó el chico inmediatamente. Tal vez porque le recordaba mucho a Hutch. Por otra parte, esto lo hería demasiado. El ya no sería el compañero de Hutch, pero este chico Thomas le recordaría a Hutch todo el tiempo. Starsky rogó al cielo que pudiera sobreponerse a esto.

 

Starsky le extendió la mano a Justin. Justin le dio una gran sonrisa. El Capitán Dobey ya había informado a los jóvenes novatos acerca de la situación de Starsky y Hutch. Normalmente el Capitán no discutiría los asuntos personales de sus detectives, pero juzgó necesario que estos chicos supieran a lo que se estaban enfrentando, y por qué sus hombres se comportarían de la manera en que lo harían.

 

El otro novato era un poco mayor. Tenía 24 años aproximadamente. Tenía cabello oscuro y ojos color miel. Era muy alto y delgado. Era agradable, pero era más callado que Justin.

 

“Este es Brian Kelsey, Hutchinson. El será tu compañero por un par de meses.” Dobey los presentó.

 

Hutch extendió su mano al muchacho sin mostrar ningún signo de emoción.

 

Dobey continuó explicando:

 

“Escuchen.  Justin y Brian son amigos. Se han conocido desde siempre. A pesar de la pequeña diferencia en sus edades, se quieren como hermanos. Decidieron unirse a la Policía, porque querían servir a su País, y encontraron que este era un buen camino para lograrlo. Fueron a la Academia juntos. Son vecinos en casa y prácticamente se quieren como si fueran hermanos gemelos. Algo con lo que ambos de ustedes pueden relacionarse, creo yo.” Dijo Dobey.

 

 “De cualquier manera. Starsky. Quiero que le enseñes a Justin todo lo que puedas. Estoy seguro que se convertirá en un gran policía. Y tú, Hutchinson. Enséñale a Brian todo lo que sepas. Estoy seguro, caballeros, que este experimento rendirá excelentes resultados. Ahora. Organízense y comiencen a trabajar. Se reportarán conmigo cada vez que terminen un caso. ¿Entienden?” Concluyó el Capitán.

 

“Sí, señor.“ Dijeron los 4 al mismo tiempo, mientras salían de la oficina de Dobey.

 

 

*******

 

Justin Thomas y Brian Kelsey eran los mejores amigos. Cuando escucharon que serían los compañeros de los Detectives Starsky y Hutchinson, no podían estar más emocionados. Admiraban muchísimo a los detectives. Starsky y Hutch tenían una gran reputación en la Estación, y eran el sueño de todo novato: Tener un equipo como el de ellos dos.

 

Antes de ponerse a trabajar, Justin se acercó a Brian y habló con él:

 

“Buena suerte, amigo. No creo que la necesites, pero quiero deseártela de todas maneras. Te voy a extrañar, muchacho”, dijo.

 

“También te extrañaré, chico. Sé bueno y trata de aprender mucho, eh? Nos veremos todo el tiempo, ya verás.” Brian respondió.

 

Se abrazaron alegremente, y luego se separaron para reunirse con sus nuevos compañeros.

 

Starsky y Hutch no pudieron evitar sonreír mientras observaban. Estos chicos les recordaban los buenos y felices tiempos que ahora sólo eran un recuerdo borroso en sus mentes.

 

Pero eso era parte del pasado. Starsky nunca olvidaría la escena en casa de Kira. Y Hutch nunca se atrevería a mirar a Starsky a los ojos otra vez. Mucho menos abrazarlo como estos chicos recién habían hecho.

 

 

*******

 

Los días pasaban lentamente para Starsky y para Hutch. Los novatos estaban haciendo las cosas muy bien, y era agradable tenerlos cerca. Pero no era lo mismo.

 

Starsky estaba contento después de todo, de que le hubieran asignado a Justin Thomas. Era un chico amable, deseoso por vivir y aprender. Tenía un corazón de oro, y a Starsky le gustaba su compañía. Este chico era un buen compañero. Y muy listo. Y parecía ser honesto. Es muy importante que los policías sean honestos. Y Starsky podía ver que Justin lo era. Al menos, los días de Starsky no estaban siendo tan largos en el trabajo. Por las noches, a veces visitaba The Pits, donde Huggy Bear hablaba con él un poco. A veces, Starsky bebería hasta perderse, pero estaba tratando de controlarse recientemente. Huggy había aprendido pronto, que Starsky no quería hablar ni media palabra sobre Hutch, ni sobre lo que había sucedido entre ellos. Una vez que Huggy comprendió y aceptó esto, Huggy se comportó como un buen amigo, y Starsky se sintió confortado por la presencia de su viejo amigo.

 

Starsky no hablaba mucho con Justin, pero Justin podía arreglar eso. El hacía toda la charla por ambos. Secretamente, Starsky estaba satisfecho y orgulloso de este joven.

 

Justin comprendía que Starsky se sentía muy herido. Al principio, el muchacho no le dijo nada acerca de Hutch. Esperaría la oportunidad de hacerlo. Starsky estaba muy callado algunas veces.

 

Hutch, por otra parte, era una historia diferente.

 

Estaba muy alejado de su joven compañero. De hecho, ni siquiera consideraba a Brian Kelsey como su compañero. El sólo tenía un compañero: David Starsky. Hutch estaba como en otra parte todo el tiempo. Y no le importaba. Ni siquiera escuchaba lo que Brian decía. No le hablaba, sino sólo lo necesario. Nunca hacía conversación con él. Estaba perdiendo peso, y se veía pálido. Empezó a ser descuidado con su propia persona.

 

Brian estaba preocupado y triste. Porque había esperado que Hutch le enseñara cosas, y le diera consejos. Y que le enseñara a ser un buen compañero. Brian se sentía muy solitario algunas veces. Deseaba tener a Justin con él todo el tiempo. Extrañaba a su amigo. Se estaba cansando de tener que convivir con este cadáver viviente. Pero si quería ser un buen policía, esta era una de las cosas que tenía que aprender: No siempre obtienes el compañero que deseas, y encontrarás gente grosera en todas partes. Sólo que él había esperado que Hutch sería el perfecto maestro de cómo construir la mejor amistad.

 

Tanto Justin como Brian admiraban mucho a Starsky y a Hutch. Habían conservado la esperanza de que, algún día no muy lejano, ellos se convertirían en los ‘Starsky y Hutch Nueva Generación’. Eso sería un gran honor.

 

Pero ahora eso era imposible. Brian pensó en hablar con Justin para ver si podían ayudar a estos hombres buenos, a dejar de romperse mutuamente el corazón.

*******

 

 

Un día, mientras Starsky y Hutch hacían papeleo, Justin y Brian se encontraron en la cafetería de la Estación. Tuvieron una conversación ligera sobre cómo iban las cosas con sus respectivos compañeros. Y después, Brian sacó a relucir el tema:

 

“Entonces, amigo. ¿Cómo está el Detective Starsky? Espero que mejor que el Det. Hutchinson. Siempre está callado. No me habla. No le importa nada. Estoy preocupado. Está perdiendo peso y se ve pálido. Escucha, Justin. Si alguna vez nos convertimos en ‘Starsky y Hutch Nueva Generación’, no quiero que seamos así, nunca. Si tenemos algún problema, así como ellos tuvieron, prométeme que hablaremos al respecto. Nunca permitiremos que nadie se interponga entre nosotros. ¿Me lo prometes, Justin?” Brian dijo.

 

“Seguro, Bri. Te lo prometo. No quiero sufrir nunca como ellos están sufriendo. Me rompen el corazón, créelo” Justin respondió.

 

“El Detective Starsky está muy callado, también. Sonríe cuando le hablo. Generalmente le cuento sobre tú y yo. Y le digo por qué quiero ser un policía. Le platico sobre la familia y amigos. Y sobre la chica que me gusta. El sólo me escucha y sonríe. Pero no me dice nada, o casi nada. Me ha enseñado lecciones valiosas. Con razón es tan buen policía. Pero no me gusta que siempre está muy pensativo. Siempre está como en otro lugar. Quisiera hablarle sobre el Det. Hutchinson, pero sé que él no quiere hablar o escuchar una sola palabra sobre el Det. Hutchinson. Qusiera poder ayudarlo, Bri. Se ve tan enojado y triste!” Terminó Justin.

 

“Lo sé, amigo. Yo también quisiera poder ayudarlos. El Det. Hutchinson está tan triste, que a veces pienso que va a perder el control frente a mí. También me rompe el corazón. Por eso quiero que hables con el Det. Starsky, Justin. Pienso que le agradas. Y tal vez te permita hablarle. Quizá al principio no le guste, pero, mientras hablas, estoy seguro que escuchará y se abrirá contigo. Tal vez tú puedas ayudarlos. Son buenos hombres. No merecen esta tristeza”, Brian dijo.

 

“Me temo que no me escuchará. Es más: Tengo miedo de que se enfurezca conmigo. El es un hombre violento, Bri. Lo vi cuando un oficial le preguntó sobre la mujer y Hutch. Casi mata al oficial. Es muy apasionado acerca de esto. Y temo que podría herirme. Físicamente, quiero decir”, Justin explicó.

 

“Además, no le abrirá su corazón a un estúpido chico como yo, Bri. Apenas me conoce, y soy sólo un chiquillo. No hablará conmigo, ni me escuchará, tampoco. Estoy seguro”. Dijo tristemente.

 

“Mira, Justin. Si acaso trata siquiera de tocarte, tendrá que responderme a mí. No creo que se desquite contigo, Justin. Tienes que intentarlo. Sólo inténtalo. Y si no funciona, y se pone agresivo contigo, entonces dejas de hablar. Y me lo dices tan pronto como puedas, para que de una vez por todas yo ponga las cosas en su lugar. El podrá estar enojado y herido, pero no le permitiré hacerte daño, okay?” Brian prometió.

 

“No sé, Bri. Me asusta. Pero ellos necesitan ayuda. Recuerdo los tiempos en que el Detective Starsky bromeaba todo el tiempo, haciendo reír a todos. Y el Det. Hutchinson sonreía todo el tiempo, mientras peleaba amistosamente con su compañero. Eran buenos tiempos, Bri. Los extraño. Ellos merecen estar felices. Lo voy a intentar. Lo prometo. Y gracias por tu apoyo. Creo que voy a necesitarlo”, Justin respondió.

 

“Seguro, compañero. Ahora vayamos a nuestros escritorios, y terminemos el maldito papeleo” Brian concluyó.

 

Justin estaba decidido ya. Tendría que pensar cómo hablarle a Starsky. Se quedó muy callado mientras hacía su trabajo. Esto sorprendió un poco a Starsky, porque el chico siempre estaba hablando. Pero Starsky se sintió aliviado de poder concentrarse en sus papeles, y no en la charla superficial del muchacho.

 

Justin pensó en las muchas posibilidades de hablarle a Starsky, y qué palabras utilizar. Ensayó diferentes escenarios, en los cuales él hablaba con Starsky, y Starsky reaccionaba. No estaba seguro de estarle gustando lo que veía en su mente. Pero lo había prometido. Tenía que intentarlo. Este hombre era uno de sus héroes. Y si podía ayudarlo, se sentiría muy honrado de poder haberlo hecho.

 

Todavía estaba pensando, cuando el Capitán Dobey llamó a Starsky y Justin a su oficina. Justin tuvo que ordenarle a su mente dejar de pensar tanto. Se levantó de su asiento y se dirigió a la oficina de Dobey. Starsky lo siguió.

 

“Starsky. Thomas. Hay un trabajo de vigilancia para ustedes dos. Necesito que vigilen una bodega vacía, donde Michael Kosinsky, un narcotraficante muy poderoso, se encontrará con algunos compradores para su mercancía. No estamos seguros de cuándo se presentará en el lugar. El soplón dijo que no estaba seguro si sería hoy o mañana. Ustedes estarán ahí desde este momento hasta la medianoche. A las 12 en punto,  Hutchinson y Kelsey los reemplazarán. Ahora, prepárense y vayan” Dijo el Capitán.

 

“Seguro, Cap.” Starsky dijo.

 

Justin estaba emocionado y asustado. Nunca había estado en una vigilancia. Sería una gran experiencia. Tendrían que estar ambos sentados dentro de un auto por muchas horas, sin nada qué hacer, más que vigilar la entrada de una vieja bodega. Además, esta era la perfecta oportunidad para que Justin hablara con Starsky. Estarían atrapados juntos por muchas horas, y Starsky no podría reaccionar tan mal seguramente. Justin estaba emocionado, y rogaba al cielo encontrar las palabras adecuadas para decirle a Starsky.

 

Por otra parte, Justin estaba asustado. Sabía que las vigilancias podían desembocar en situaciones peligrosas en cualquier momento inesperado. Sabía que Starsky lo protegería. Y estaba seguro de que él podría también proteger a Starsky. ¡Wow! ¡Proteger al Detective Starsky! ¡Eso sería genial!!

 

De todas maneras, una vez que estuvieron en al auto sin nada mejor que hacer, Justin comenzó a hablar.

 

Starsky temía que tendría que escuchar innumerables horas de parloteo de este chico. Francamente, no estaba de humor para escuchar. Así que estaba a punto de cortar las palabras del muchacho, tan pronto como pudiera. Quería que esta fuera una vigilancia silenciosa. Le dolía demasiado recordar la clase de vigilancias que acostumbraba hacer con Hutch. Eran divertidas. El las amaba. Hablaban de todo y de nada. Comían. Starsky comía su comida chatarra, mientras Hutch le reclamaba por eso y comía su comida saludable. Bromeaban, se contaban historias. Recordaban memorias, buenas y malas. Se reían. Vaciaban sus corazones. ¡Dios! ¡Cómo dolía todavía esto! Después de seis semanas de separación, todavía dolía como fuego. ¿Cuándo terminaría el dolor? Starsky se preguntaba.

 

Justin estaba hablando de cosas sin importancia, pero repentinamente se puso serio:

 

“Escuche, Det. Starsky. Necesito hablarle de algo muy importante. ¿Me escuchará, por favor?” Preguntó amablemente.

 

“Mira, muchacho. Sin ánimos de ofenderte. Pero quisiera que esta vigilancia fuera en silencio. No estoy de humor, ¿de acuerdo?” Starsky respondió.

 

“Por favor, señor. Es muy importante. Se lo ruego.” Justin empezó a preocuparse, porque le parecía que Starsky simplemente no hablaría ni escucharía.

 

“Sé que no está de humor, pero esta es una buena oportunidad para hablarle de algo muy serio. No había encontrado el lugar o el momento adecuado, y creo que ahora es perfecto. Por favor, señor. Se lo ruego”, Justin repitió.

 

“La primera regla en una vigilancia es: No molestes a tu compañero. Estarás atrapado con él por horas, y si lo molestas, te arrepentirás” Starsky dijo.

 

“Por favor, Detective. Sé que quiere que cierre mi boca. Lo haré, pero sólo después de decirle un par de cosas”, Justin dijo, un poco desafiante.

 

“Muy bien. El chiquillo ya decidió, ¿no? ¿Qué tal si no quiero escucharte? ¿Qué harás? ¿Obligarme?” Starsky empezaba a ponerse furioso.

 

Justin se arrepintió de haberle hablado así. Había arruinado la única oportunidad que tendría para hablarle a Starsky acerca de Hutch. Justin temió que Starsky lo golpearía o algo así. Estaba muy herido al saber que su héroe era un tipo tan grosero. Justin había esperado que Starsky llevaría su pena con más dignidad, y se decepcionó porque Starsky estaba actuando como una esposa engañada. Y vengándose de todas las personas del mundo. El héroe de Justin cayó de su pedestal, y Justin decidió no intentarlo ya más. Rezaba por que los dos meses terminaran pronto, y así él podría olvidarse de este viejo policía amargado.

 

Justin cerró por fin su boca. Volvió la cabeza para mirar por la ventanilla de auto. Puso su cabeza sobre la portezuela, y permaneció callado por un par de horas.

 

Starsky estaba satisfecho con esta actitud. Sabía que había herido al chico, pero en este momento, a él honestamente no le importaba a quién hería. Si Hutch lo había herido tan gravemente, ¿por qué Starsky tenía que detenerse a pensar a quién hería? Sentía que tenía el derecho de herir a quien él decidiera, pues él había sido lastimado por la persona que más le importaba en el mundo. Pero se sentía mal por haber herido a un chico tan agradable, de todas formas. Le agradaba Justin. El había llegado al corazón de Starsky, debido al sorprendente parecido que Justin tenía con Hutch.

 

De cualquier forma, Starsky ya no tenía corazón. Hutch se lo había llevado con él, así que, aunque se sentía un poco mal por Justin, no se sentía tan mal. De hecho, Starsky ya no podía sentir nada. Ni dolor, ni tristeza, ni alegría, ni rabia.  Nada. Estaba vacío.

 

Pero seguía pensando que había sido rudo con el chico. Así que, después de un par de horas, Starsky se dirigió a Justin:

 

“Mira, chico. Siento haber sido rudo. Puedes hablarme si quieres. ¿Qué es lo que me querías decir?” Starsky preguntó.

 

Esto tomó a Justin por sorpresa. Ahora le temía al hombre. Todos estos cambios de humor lo hacían muy inestable. Y Justin temía que si Starsky se enojaba, lo golpearía o algo. Así que, muy gentilmente, dijo:

 

“Nada, señor. Gracias de todas formas”.

 

Y cerró la boca otra vez.

 

“Vamos, chico. No seas orgulloso. Ya dije que lo siento, ¿okay? Háblame, vamos” Starsky insistió.

 

“No.  Gracias, Detective”, Justin dijo mientras cortaba el discurso de Starsky rápidamente.

 

“Muchacho necio y orgulloso. Ahora me vas a castigar, ¿no? Pues tengo noticias para ti. No necesito tu castigo. Este ‘experimento’ terminará pronto. No tendré que verte nunca más. Así que no importa. No me hables” Starsky estaba furioso ahora.

 

Justin comenzó a sentirse más temeroso de Starsky. Sus ojos estaban enfurecidos, y Justin temía que Starsky perdería el control. Así que el cuerpo de Justin comenzó a temblar un poco.

 

Cuando Starsky lo vio, empezó a hablar más suavemente:

 

“Escucha, Justin. Lo siento. No es tu culpa que yo esté tan alterado. Eres un buen chico. No mereces la manera en que te he estado tratando. De verdad, lo siento. No te asustes. No te haría daño jamás. Y puedes hablarme de lo que necesites. De veras, lo siento. ¿Me perdonas?” La voz de Starsky sonó gentil.

 

Justin estaba confundido. No sabía cómo reaccionar, porque Starsky era muy volátil, y Justin sabía que el tema que quería tratar haría las cosas más difíciles.

 

“No sé, señor. Tal vez no es el momento correcto”, Dijo.

 

“Vamos, chico. Tú habla. Yo escucho.” Starsky insistió.

 

Justin sabía que era ahora o nunca. Tenía que intentarlo. Por última vez. Así que empezó a hablar:

 

“OK, señor. Pero le advierto. Puede que no le guste lo que le voy a decir. ¿Quiere que continúe?” Justin preguntó.

 

“Seguro, chico. Continúa” Starsky respondió.

 

“Muy bien, señor. Bueno. No sé cómo empezar, pero como tengo que empezar por alguna parte, veremos qué sale. Escuche. Sé que está enojado. Sí. Lo está. Brian y yo fuimos informados por el Capitán Dobey, sobre el problema que usted y el Det Hutchinson tuvieron, y las razones por las que usted solicitó un nuevo compañero”, Justin empezó.

 

“¿Quéeeeé? ¿Dobey les dijo? No tenía derecho de hacerlo, el bastardo!” Starsky estaba furioso.

 

“Escuche, Detective. El Capitán Dobey dijo que normalmente no divulga las vidas privadas de sus hombres, pero consideró que tenía que decirnos con lo que nos enfrentaríamos, y por qué debíamos esperar los comportamientos extraños que usted y el Det Hutchinson están mostrando” Justin explicó.

 

“¡Pequeño bastardo! ¿Cómo te atreves a hablarme así? Y ese infeliz Dobey! Me tendrá que escuchar!” Starsky estaba perdiendo el control, pero Justin seguía diciéndole todo lo que creía necesario, así que continuó, a pesar del terror que sentía en estos momentos.

 

“No. Usted escúcheme, Detective Starsky. Se ha estado comportando como un idiota. Sí. Estoy seguro que duele como fuego lo que el Det Hutchinson le hizo. Cometió un error. Uno muy grave. Pero él sólo es humano, ¿sabe? Todos cometemos errores. Pero él es su compañero. Y su amigo. Sé que traicionó su confianza. Pero pienso que pueden arreglarlo. Necesita hablar con él. Usted se está matando a sí mismo con todo ese orgullo. Y lo está matando a él” Justin dijo, levantando la voz.

 

“Lo único que me queda es mi orgullo. El se robó todo lo demás. Tú no entiendes, chico” Starsky levantó la voz también.

 

“Es usted quien no entiende, señor. ¿Qué bien  le hace tener su orgullo? ¿Es algo bueno? ¿Es usted más feliz? ¿Es él más feliz? Mírese a usted mismo, Detective. Esto lo está destrozando” Justin añadió.

 

“Tú no sabes nada, niño. Y si estás sugiriendo que hable con él, o lo perdone o algo, puedes olvidarlo. Lo odio. ¿Me oyes?” Starsky replicó.

 

“Le oigo, Señor. Ahora usted oígame. Brian y yo somos muy parecidos a ustedes. Nos queremos como hermanos Somos más cercanos que si fuéramos hermanos. Usted y el Det Hutchinson son nuestro ejemplo a seguir. Queremos ser como ustedes. Mejor dicho, QUERÍAMOS ser como ustedes. Pero no estoy seguro de que me gustaría terminar mi amistad con Brian así. Con un corazón lleno de odio y rabia. Con resentimientos y sin querer perdonar. No quiero. Queríamos ser ‘Starsky y Hutch: La Nueva Generación’, pero si se necesita esto para ser la Nueva Generación, preferiría que sólo fuéramos Brian y Justin…muchas gracias” Justin dijo con seguridad en sí mismo.

 

Starsky estaba sorprendido con la gran autoestima del muchacho. Pero no había manera de convencerlo de ir a ver a Hutch.

 

“Lo siento, chico. Siento mucho haberte decepcionado. Por cortesía del Detective Hutchinson. Lamento mucho no poder ser tu ejemplo a seguir ya más.” Starsky se disculpó.

 

“No culpe sólo al Det. Hutchinson, señor. Usted también tiene la culpa. Nos ha enseñado que el corazón humano puede odiar apasionadamente aquello que alguna vez amó apasionadamente. Eso no es algo bueno de aprender. Pero ahora lo sé, gracias a usted” Justin dijo.

 

“De nuevo me disculpo por haberte decepcionado, Justin. Pero hay ciertas cosas que simplemente no pueden ser. Tal vez cuando tú las experimentes, puedas juzgarme. No creo que sepas lo que estoy sintiendo, hijo” Starsky estaba más calmado ahora, pero sostuvo su punto de vista de todas maneras.

 

“Se lo ruego, señor. Dele otra oportunidad. No deje que su amistad muera. Todos en la Estación saben del lazo especial que los une. Todos estamos felices cuando ustedes están felices. Y nos entristece que todo esto esté sucediendo. Por favor, señor. Han pasado casi 2 meses”, Justin suplicó.

 

“No, Justin. Lo siento mucho. Lo odio. Nunca pensé que me traicionaría de la manera en que lo hizo. Mi corazón no puede perdonarlo. No quiero volverlo a ver. No puedo sólo perdonarlo y seguir adelante, como si nada hubiera sucedido. Simplemente no puedo, hijo. Realmente me rompió el corazón en mil pedazos, y se lo llevó. No puedo recuperar lo que tenía. Lo que teníamos. Lo siento.” Starsky explicó.

 

“¿Todavía lo quiere, señor?” Justin preguntó.

 

No hubo respuesta.

 

Permanecieron callados por unos cuantos minutos.

 

Justin supo entonces que todavía tenían esperanzas. Después de un tiempo, se arriesgó otra vez, y preguntó algo más definitivo:

 

“¿Algún día lo perdonará? ¿O NUNCA lo perdonará, señor?”

 

No hubo respuesta.

 

Justin sabía que no había necesidad de una respuesta, mientras Starsky guardara las respuestas en su interior.

 

Starsky golpeó la parte frontal del auto. Y después, perdió el control en presencia de Justin. Tuvo que poner su cabeza sobre sus manos, para ocultar su rostro.

 

“¡No entiendes, chico! ¡Hutch! ¡Oh, Hutch! ¡Cómo te extraño, amigo! ¿Por qué me traicionaste?” Starsky comenzó a sollozar tristemente.

 

Permaneció así por unos minutos, y después recuperó la compostura. Se secó los ojos, y se dirigió a Justin otra vez:

 

“Nunca lo perdonaré, Justin. Hizo algo muy malo. Destruyó mi corazón, y eso es algo que no puedo olvidar. Traicionó mi confianza. Me volvió la espalda; todo por una maldita mujer. El nunca ponía sus necesidades antes que las mías. Y él sabía que yo amaba a esa mujer, Justin. El hizo algo muy grave. Por favor entiende. Duele como la muerte!!” Starsky dijo.

 

“No se va a quitar la vida, ¿verdad, señor?” Justin sentía temor, pero de todas formas preguntó.

 

“No. No lo haré. Sería una solución barata. No terminaré de una manera tan indigna. El no lo merece, y yo tampoco. Y como te dije, todavía me queda mi orgullo. No me mataré. Viviré, con mi cabeza muy en alto. Pero sin él. Es todo” Starsky dijo.

 

“Siento mucho escuchar eso, señor. Son hombres buenos y no merecen esta basura” Justin dijo.

 

“Lo sé, pero él me la dio, hijo.” Starsky replicó.

 

“Lo siento. Quisiera que las cosas se arreglaran. Me rompen el corazón, señor. Ustedes me agradan. Y son mis héroes, ¿lo sabía?” Justin trató de levantarle el ánimo un poco.

 

“Pues buenos héroes te conseguiste, chico. Siento mucho que te hayamos fallado”, Starsky se disculpó.

 

“No diga eso, señor. No me ha decepcionado. Ustedes son gente buena. Siempre los admiraré. Pienso que ahora ya puedo entenderlo un poco más, y me entristece ver que no puede perdonar al Det Hutchinson”, Justin dijo.

 

“Le quiero agradecer por abrirme su corazón, señor. Es un gran honor”, añadió.

 

“Se supone que no lo haría. Justin. Pero de alguna manera, te las arreglaste para hablarme y obligarme a hablarte. Gracias, hijo” Starsky dijo.

 

“¿Tal vez le agrado porque me parezco mucho al Detective Hutchinson?” Justin preguntó.

 

“No, Justin. Me agradas porque eres un buen muchacho, y serás un gran policía. Tú y Brian lo serán. Espero que puedan llegar a ser compañeros algún día. Y espero que no olvides lo que has aprendido”, Starsky dijo.

 

“No lo haré. Pero sigo creyendo que le agrado porque me parezco a él. Vamos. No lo niegue”. Justin estaba intentando animar un poco a Starsky.

 

Pero estos comentarios tuvieron justo el efecto contrario en Starsky. Realmente se enfureció.

 

“Escucha, pequeño bastardo!! Deja de hablar de él, ¿entiendes? Lo odio. ODIO!! Nunca me vuelvas a hablar de él, ¿oíste?” Gritó.

 

“Lo siento, señor. Entiendo. No volverá a suceder. Se lo prometo” Justin dijo.

 

El resto de la vigilancia se hizo en silencio.

 

Justo a la medianoche,  Brian y Hutch llegaron para cambiar turno con  Justin y Starsky.

 

Brian notó la mirada preocupada en el rostro de Justin. Sólo le preguntó:

 

“¿Estás bien, amigo?” con tono de preocupación.

 

“Sí. Todo bien. Gracias” Respondió Justin.

 

“¿Estás seguro?” Brian preguntó.

 

“Seguro,  Bri. Sólo un poco cansado. Te veo mañana, ¿sí?” Justin añadió.

 

“Muy bien, amigo. Que descanses bien” Brian dijo mientras tomaba su lugar junto a Hutch.

 

Starsky y Hutch ni siquiera intercambiaron miradas o palabras.

 

Starsky se fue a casa tan pronto como pudo. Justin también.

 

Cuando Starsky llegó a casa, se echó a llorar. Extrañaba muchísimo a Hutch. Pero nunca, nunca podría perdonarlo. Lloró hasta quedarse dormido, y por primera vez en 6 semanas, durmió pacíficamente. Estaba muy cansado, y la confesión de esta noche a Justin lo había ayudado a relajarse un poco. Las lágrimas habían sido parte de la terapia, también. Ahora se sentía más tranquilo.

 

Las anteriores 6 semanas habían sido terribles para él. Todo lo que sentía era odio y rabia. Sabía que nunca volvería a amar a nadie más.

 

El problema era que esta noche había descubierto que estaba equivocado. Todavía tenía sentimientos. Todavía sufría mucho a causa de Hutch. Todavía deseaba ir a buscarlo, y decirle cuánto lo quería y cuánto lo extrañaba. Pero su orgulllo era su mayor fuerza en estos momentos. Y estaba seguro que nunca podría olvidar ni perdonar. Sabía que su vida estaba arruinada. El estaba condenado a un mundo sin amigos, sin alegría, sin Hutch. Una vida sin vida.

 

*******

 

 

La vigilancia estaba siendo tranquila para Hutch y Brian Kelsey. Hutch nunca dijo una sola palabra. Brian trataba de relajarse, pero este silencio lo hacía sentirse incómodo. Había tratado de iniciar una conversación con Hutch, pero Hutch simplemente no abría la boca.

 

Brian estaba preocupado. Esperaba que Justin hubiera sido más afortunado con Starsky. No sabía qué esperar, porque el rostro de Justin era todo un interrogante cuando se encontraron en el cambio de guardia de la vigilancia. Tendría que esperar a llegar a casa, y telefonearía a Justin para preguntarle.

 

Lo mataba la curiosidad por saber si Justin había tenido éxito hablando con Starsky. Era urgente que estos dos compañeros estuvieran juntos otra vez. Todos rezaban por que arreglaran sus diferencias. Dolía demasiado verlos así.

 

Después de varias horas de silencio, la vigilancia finalmente terminó para Brian y Hutch, y otro par de policías tomaron el siguiente turno.

 

 

*******

 

 

A la mañana siguiente, todos se reportaron con el Capitán Dobey. Cuando los otros terminaron sus reportes y se encaminaban a sus respectivos escritorios, Starsky se dirigió al Capitán Dobey, cerrando la puerta de su oficina.

 

“¿Puedo hablar un segundo con usted, Cap?” Preguntó secamente.

 

“Seguro, Starsky. ¿Qué pasa?” Dobey no tenía idea.

 

“Escuche,  Cap. No quiero ser grosero. Sin intención de ofenderlo, pero necesito decirle algo. Usted no tenía ningún derecho de informar a estos chicos sobre los problemas de Hutchinson y míos. Son nuestras vidas privadas, ¿sabía? Me debe una explicación, Cap. No estoy contento con usted” Starsky dijo desafiante.

 

“Starsky. No te atrevas a hablarme de esa manera. Soy tu oficial superior, y si decidí que era conveniente hacerlo, TENÍA el derecho de hacerlo. Ahora. ¿Quieres poner una queja por escrito a mis superiores? Adelante. ¡Ve y házlo! Y sal de mi oficina ahora mismo!” Dobey gritó.

 

Starsky se sorprendió por la reacción de Dobey. Se tranquilizó un poco y dijo:

 

“Mil disculpas, Cap. No fue mi intención. Sólo que me enojé mucho, ¿sabe?” Explicó.

 

“¡Sal de aquí, Starsky!! ¡Policía orgulloso y necio!!” Dobey estaba furioso.

 

Starsky salió de la oficina de Dobey, sintiéndose triste. Le avisó a Justin que saldría a caminar un poco. Y fue a ver a Huggy Bear. En este momento, necesitaba un amigo que lo consolara un poco. Se sentía muy cansado y muy triste.

 

Llegó a The Pits, y se sentó. Le dijo a Huggy que necesitaba hablar, y Huggy estuvo a su lado de inmediato.

 

“Starsky. Amigo! Es bueno verte! ¿Dónde has estado?” Huggy preguntó.

 

“En una vigilancia con mi compañero nuevo”, dijo.

 

“¿Compañero nuevo? Vamos, hombre! No me des esa basura, muchacho. Tu único compañero es Hutchie. Y tú lo sabes. Es hora de que lo perdones, chico” Huggy dijo.

 

Esto enfureció a Starsky.

 

“¿No te he dicho que ni siquiera menciones a Hutchinson, Huggy?” Starsky gritó.

 

Huggy se enfureció también. Se acercó más, y tomó a Starsky por la camisa.

 

“Escucha, tú, Starsky. Ambos son amigos míos. Tú y Hutch. No soporto verte tan triste y solitario. Debes perdonarlo, Starsky. El está mal, ¿sabes? No está comiendo, ni durmiendo. Míralo. Está pálido y delgado. Se está dejando morir. ¿No lo ves? El sabe que se equivocó. Y lo lamenta muchísimo, Starsky. Debes perdonarlo” Huggy dijo.

 

“¿Por qué debería perdonarlo? ¿Sólo porque todo el mundo dice que lo haga? ¿No has pensado siquiera en mis sentimientos? ¿No sabes lo que me hizo, Huggy? Me rompió el corazón. Me traicionó y no le importó!” Starsky dijo.

 

“SÍ le importó. Y SÍ le importa, Starsky. Se está matando lentamente. Sabe lo que te hizo. Piensa que no merece vivir ya más. Debes ayudarlo. Si lo amas, por supuesto” Huggy dijo.

 

“No me des esa basura ahora, Huggy!! No digas ‘si lo amas’. Lo amaba, ¿sabes? Y ya ves lo que sucedió. ¿Cómo podría amarlo todavía? ¿Cómo podría confiar en él otra vez? No puedo. Y no quiero” Starsky gritó.

 

“Escucha. Mejor vete de mi lugar. Me has decepcionado muchísimo. Pensé que tenías buenos sentimientos. Pensé que eras un buen hombre. Ahora sé que me equivoqué. No te quiero volver a ver. Ya no eres bienvenido aquí”, Huggy dijo.

 

Starsky abandonó The Pits con gran tristeza. No era justo. Todos trataban de obligarlo a perdonar a Hutch. No era justo. Si Starsky alguna vez sentía que quería perdonarlo, entonces lo haría. Pero no permitiría que lo obligaran. Aún si tenía otro precio que pagar por eso. Aún si se llegaba a quedar completamente solo. Huggy le había dado la espalda. Dobey también. Justin y Brian eran buenos chicos, pero eran unos novatos. Se irían muy pronto, y Starsky ni siquiera estaba seguro de seguir siendo su héroe. Sabía que estaba totalmente solo, pero no importaba. Sólo él conocía el dolor que estaba sintiendo en el corazón. Nadie tenía el derecho de obligarlo a nada.

 

Su corazón sangraba, pero sabía que era inútil. No había nada que él pudiera hacer al respecto. Se sentía perdido sin Hutch, pero Hutch había encontrado la manera de separarlos para siempre. No había regreso.

 

*******

 

Cuando regresó a la Estación, Dobey y Justin lo estaban esperando.

 

“Starsky. Tú y Thomas irán a la bodega otra vez. El narcotraficante fue visto ahí, y tenemos una gran operación desarrollándose ahora mismo. Hutchinson y Kelsey ya están ahí. Quiero que vayan”, Dobey ordenó.

 

“Sí, señor. Vamos para allá”, Starsky dijo.

 

La operación fue un éxito. El criminal y sus cómplices fueron arrestados. La mercancía fue decomisada por la policía, y todo salió bien.

 

Cuando regresaron a la Estación, Hutch entró a la ofcina de Dobey por un minuto, y después se encaminó a su hogar. Le dijo a Brian antes de salir:

 

“Brian. Me voy a casa. Regresaré dentro de unos días”, dijo secamente.

 

“Seguro, señor. Cuídese”, Brian replicó.

 

Hutch se veía  miserable. Ciertamente había perdido mucho peso, y se veía pálido como la Luna.

 

Starsky notó por primera vez, la deplorable situación en que se encontraba Hutch.

 

Brian notó la mirada triste que Starsky le echó a Hutch. Así que Brian se dirigió a Starsky:

 

“Señor. ¿Puedo hablarle un momento? ¿En el cuarto de Interrogación, por favor?” Preguntó.

 

Starsky sabía que algo andaba mal. Asintió en silencio y caminó hacia el cuarto de interrogación, junto a Brian.

 

Cuando ambos policías estuvieron ahí, Brian cerró la puerta tras ellos. Esta era una conversación privada.

 

“Señor. Noté la manera en que miró al Detective Hutchinson. ¿Ya vio qué mal está?” Brian preguntó.

 

“Lo noté.” Starsky  respondió brevemente.

 

“Señor. Necesito decirle algo. Probablemente usted sabe que él no está cuidándose a sí mismo. No está comiendo ni durmiendo adecuadamente. Estoy seguro que eso lo puede ver a simple vista. Pero necesito informarle lo que sucedió hoy. Me temo que el Det. Hutchinson no lo tomó muy bien, y temo por su seguridad, Detective. El está de verdad muy mal”, Brian explicó.

 

“Continúa, Brian. ¿Qué le sucedió hoy?”. Starsky comenzaba a ponerse ansioso.

 

“Bueno, señor. En dos meses, él nunca habló conmigo. Nunca me decía nada. No quería formar un lazo conmigo. Estaba como muerto. Como que siempre estaba en otro lugar. Me preocupaba por él todo el tiempo”, Brian continuó.

 

“¿Y por qué no me dijiste nada?” Starsky interrumpió.

 

“Pensé que no le importaba, señor. O no quería saber” Brian explicó.

 

“Entonces. ¿Qué sucedió hoy? Starsky preguntó.

 

“Bueno, señor. Antes de que usted llegara a la bodega, nosotros ya estábamos ahí, trabajando en la operación. Entramos al edificio. Había muchos criminales que estaban protegiendo a su líder. El lugar estaba lleno de ellos. Por supuesto, también había muchos policías. Así que hubo una lluvia de balas por doquier” Dijo.

 

 “Yo caminaba hacia una de las oficinas del lugar, donde el otro Capitán me había indicado que me colocara, y no vi una bala que venía directamente hacia mí. Afortunadamente, uno de los policías del otro Precinto me vio, y me lanzó al suelo. El salvó mi vida, señor” Brian continuó.

 

”Pero el Det. Hutchinson estaba muy cerca de mí. Y no hizo nada para salvarme. Sé que ha estado bajo mucha presión. Pero se está culpando por lo que pasó. Dice que lo siente mucho. Que debió haberme protegido y no lo hizo. Dijo que él sólo podía protegerlo a usted. Dijo que usted es su compañero. Pero estaba muy arrepentido por que casi me matan, señor. Estoy muy preocupado por él, señor” Brian finalizó.

 

 “Oh, Dios!! Debe sentirse tan culpable!!” Starsky dijo.

 

“Gracias por decírmelo, Brian. Dile al Capitán que estaré en casa de Hutch. Que no regresaré hasta que él esté bien. ¿Okay?” Dijo.

 

“Seguro, señor. Gracias por ir a ayudarlo. Usted es el único que puede”, Brian dijo.

 

Brian y Justin se miraron mutuamente con alivio, y se lanzaron una gran sonrisa. Por fin los compañeros estarían bien otra vez.

 

 

*******

 

 

Starsky se apresuró a la casa de Hutch. Tenía qur ayudar a Hutch, o Hutch estaría perdido. Si Starsky no podía ayudarlo, nadie más podría.

 

Así que Starsky ni siquiera se tomó la molestia de tocar a la puerta. Utilizó la llave extra que Hutch le había dado alguna vez, para emergencias. No se la había regresado cuando se separaron. Simplemente no había pensado en ello. Hoy se alegraba de que aún tuviera la llave.

 

Entró al apartamento de Hutch, y escuchó los suaves sollozos que venían de la alcoba. Starsky entró a la habitación y vio a Hutch tendido en la cama, llorando como un niño. Cuando Hutch se dio cuenta de que había alguien en su cuarto, rápidamente recuperó la compostura.

 

Se quedó helado.

 

Era Starsky.

 

No podía ser.

 

Starsky lo odiaba. No podía estar aquí.

 

Starsky se acercó a la cama, y se sentó en la orilla. Abrazó a Hutch, y Hutch comenzó a llorar tristemente otra vez.

 

Starsky dijo:

 

“Shh. Tranquilo, Hutch. Estoy aquí. No puedo decirte que te perdonaré. No puedo. Sólo vine para asegurarte que eres amado. Que quizá algún día te perdonaré. Ahora déjalo salir, Hutch. Deja salir todo. Estoy aquí. Sólo déjalo ir. Tenemos que hablar. Pero lo haremos después. Ahora sólo déjalo ir, ¿okay?” Dijo mientras tranquilizaba a Hutch.

 

Hutch estalló en llanto. Sentía que todo el peso del mundo estaba sobre sus hombros, y necesitaba dejarlo ir. En estos momentos, la única persona con la que sentía que podía dejarlo ir, estaba aquí. Así que estaba bien dejarlo ir.

 

Hutch dejó salir todo el dolor y la tristeza. Estaba tan triste, que Starsky se sintió conmovido también. Lloraron juntos por un rato.

 

Después de vaciar sus almas, el silencio los rodeó. Starsky notó que Hutch se había quedado dormido. Se veía muy relajado. Tenía una ligera sonrisa en su rostro, y su respiración era tranquila y descansada.

 

Starsky pensó en todo el dolor y toda la tristeza. Sabía que las heridas no sanarían fácilmente. Pero se sintió mejor, porque ahora Hutch sabía que todavía quedaban esperanzas.

 

Observando dormir a Hutch, Starsky supo que éste también había sufrido mucho. Le alegraba haber venido hoy. Podía ver el dolor reflejado en el pálido rostro de Hutch. Al menos, este era un primer paso. Starsky nunca pensó en acercarse a Hutch otra vez. Había decidido pensar en él como se piensa en una persona muerta. Pero ahora se alegraba de estar aquí.

 

Starsky también estaba cansado. Se había relajado mucho después de haber llorado con Hutch. Mirando dormir pacíficamente a su amigo, pronto él también cerró los ojos.

 

Ambos hombres durmieron por varias horas.

 

Cuando despertaron, Hutch saltó abruptamente al encontrar a Starsky junto a él. Starsky saltó también, y se levantó de la cama inmediatamente.

 

“Oh, amigo! Lo siento tanto!  Oh, Starsk” Hutch dijo, con voz suplicante.

 

“No, Hutch. Yo lo siento. No vine aquí a perdonarte. Tú lo sabes. No puedo hacerlo en estos momentos. Por favor no me pidas que te perdone. Sólo vine a ver que estuvieras bien después de lo que sucedió hoy” Starsky dijo.

 

“Oh, Starsk. Lo siento tanto. Casi permito que maten al chico. ¡Todo fue mi culpa!!” Y comenzó a llorar otra vez. “Ya no se puede confiar en mí. Lo sé!!” Añadió.

 

“Shh. Por favor, Hutch. No digas eso. Muy bien. Estoy de acuerdo. Fue tu culpa. Pero no estabas en condiciones de efectuar la operación, Hutch. No seas tan duro contigo mismo. Afortunadamente, alguien más salvó al chico. El está muy bien”. Starsky trató de consolarlo.

 

“Pero podría estar muerto, Starsk. Y todo porque yo no lo protegí. No vi la bala venir. Lo prometo”, Hutch explicó entre lágrimas.

 

“Necesitas unos días libres, Hutch. Necesitas descanso y comida”, Starsky dijo.

 

“No. No quiero. No tengo hambre ni estoy cansado.” Hutch replicó.

 

“Oh, sí. Claro que estás cansado. Necesitas descansar. No puedes seguir así”, Starsky respondió.

 

“No me importa, Starsk. De verdad. Tú no entiendes. Ya no me importa nada. Sólo necesito tu perdón. Si no puedo tenerlo, entonces no quiero nada. Sólo me quiero morir”, Hutch dijo.

 

“Por favor entiende, Hutch. Siento más dolor del que se puede ver a simple vista. Me es prácticamente imposible perdonarte. No sé si algún día podré. Pero eso no significa que te mates de hambre o te tortures a ti mismo. No quiero que hagas eso”, Starsky explicó.

 

“Lo siento,  Starsk. No puedo evitarlo. Me siento morir, y no tengo fuerzas para hacer nada”, Hutch se disculpó.

 

Starsky se quedó callado por unos momentos. Sabía que esto no podía continuar. Hutch se estaba matando lentamente, y esto no era bueno. Okay. El odiaba a Hutch. No quería tener nada que ver con él. Pero no quería que se hiciera daño a sí mismo. Starsky nunca querría que Hutch sufriera.

 

“Escucha, Hutch. Cada vez que te miro, revivo la escena en mi mente. Todo lo que veo es a ti en casa de Kira. Por favor comprende. Pero fuimos compañeros y amigos por demasiado tiempo. De acuerdo. Lo diré. Todavía te amo mucho. Si tú sufres, yo sufro. Eso no puede cambiar. Al menos no tan pronto. Y no soporto verte morir de esta manera. Por favor prométeme algo”, Starsky dijo.

 

“Lo que sea,  Starsk” Hutch contestó.

 

“OK. Quiero que cuides de ti mismo. Que comas y descanses bien. Que hagas ejercicio y trates de estar en buena forma. ¿Puedes hacer eso por mí?” Starsky dijo.

 

“Haré cualquier cosa que tú me pidas, Starsk. Tú lo sabes”, Hutch respondió.

 

“OK. Me parece bien. Mira. No puedo prometerte nada. Pero estaré feliz si tú te cuidas. No dejes que nuestro problema te mate” Starsky dijo.

 

“No estoy tratando de matarme,  Starsk. Nunca lo intenté. Habría sido un escape fácil. Y yo no lo quería. Y tú no lo merecías. Imagino el desastre que sería para ti. Nunca te haría algo así, Starsk, nunca“, Hutch dijo.

 

“Gracias,  Hutch. Entonces, ¿me lo prometes?” Starsky preguntó.

 

“Sí. Te lo prometo. Todo lo que tú me pidas, yo lo haré. Lo prometo, Starsk”. Hutch prometió.

 

“Escucha. Ahora debo irme. Le diré a Dobey que te autorice unos días libres. El comprenderá. Por favor descansa y come bien, y después de unos días, regresa al trabajo. No sé qué pasará con nuestras carreras, pero te sentirás mejor después de unos días de descanso”, Starsky dijo.

 

“No regresaré aquí, Hutch. En realidad, sólo vine a asegurarme de que estuvieras bien. Y para decirte que, aunque me duela, no hay manera de que yo te perdone. Quizá algún día. Pero no te daré falsas promesas. Y aún si llego a perdonarte algún día, nuestra relación nunca volverá a ser la misma” Starsky dijo mientras abría la puerta para abandonar el apartamento de Hutch.

 

“Por favor no te vayas,  Starsk. No me dejes, amigo”, Hutch rogó.

 

Pero era demasiado tarde.

 

Starsky lo había escuchado, pero no había regresado.

 

 

*******

 

Hutch comprendió lo que acababa de suceder. Starsky había venido a verlo, porque estaba preocupado por su bienestar. Hutch sabía que podía tener una pequeña esperanza. Este había sido el primer paso al perdón, y Hutch esperaba y rezaba para que el corazón de Starsky se suavizara.

 

Ahora Hutch sabía que, aún si Starsky nunca lo perdonaba, al menos todavía lo quería un poco. Y esa era una buena señal. Porque tú no lastimas a la gente que amas. Y si Starsky veía que Hutch estaba sufriendo, haría cualquier cosa  para quitarle el dolor.

 

Hutch estaba agradecido al Cielo. No todo estaba perdido, después de todo. Podría soportar la ira de Starsky. Porque Starsky le había demostrado que todavía se preocupaba por él.

 

Hutch haría cualquier cosa que Starsky le pidiera. Cualquier cosa, si eso significaba que algún día recuperarían parte de lo que habían perdido.

 

Decidió cumplir su promesa a Starsky. Se tomaría unos días libres, aunque se sentía morir en su casa, sin otra cosa que hacer más que pensar. Aún así, él necesitaba el descanso. Ahora se sentía mucho más relajado, pero necesitaba descansar físicamente.

 

También decidió escribirle una carta a Starsky. Se percató de que, en realidad, nunca se había disculpado formalmente con Starsky. Así que tomó papel y lápiz, y comenzó a escibir su mensaje. Mañana encontraría un mensajero que entregara la carta a Starsky.

 

 

*******

 

 

Al día siguiente, un chico entregó una carta en un sobre, dirigida al Detective David Starsky. El no estaba en su escritorio en el momento. Estaba en la oficina de Dobey. Así que Justin Thomas recibió el sobre. Se sorprendió de que Starsky recibiera una carta, y se la mostró a Brian,

 

“Viene del  Det. Hutchinson, Justin. Es su letra.” Brian dijo.

 

“Entonces, eso significa que no arreglaron la cosas todavía. Pero tal vez estén en camino de hacerlo. Eso espero”, Justin respondió.

 

“Seguro. Lo harán. Estoy seguro. ¿Notaste la mirada en los ojos del Det Starsky ayer, cuando el Det Hutchinson dejó la Estación? Se veía tan triste y preocupado! Todavía hay esperanzas. Simplemente lo sé, Justin”, Brian dijo.

 

“Sí. Me alegro.” Justin dijo. “Son hombres buenos. Merecen ser felices”, añadió.

 

“Yo no soportaría el dolor si algo así nos pasara a nosotros, Bri”, terminó.

 

“No sucederá. Ya lo verás”, Brian le aseguró.

 

Starsky había entrado a la oficina del Capitán por un momento. Sabía que su Capitán estaba furioso con él. Pero tenía que reportarle sobre Hutch. Y tenía que explicarle en qué situación estaba Hutch, y comentarle sobre la promesa que Hutch le había hecho a Starsky.

 

El Capitán Dobey estaba muy serio con Starsky. No le había gustado para nada, la manera en que Starsky se había dirigido a él unos días antes. Starsky no era nadie para pedirle expliaciones a Dobey. Y ni siquiera había preguntado. Había exigido. Y Dobey no aceptaría eso. Después de todo, el Capitán pensó en que pronto habría grandes cambios en su personal. Todavía no podía pensar que Starsky y Hutch aceptarían volver a trabajar juntos nuevamente. Después de escuchar a Starsky, Dobey supo que este era un hombre orgulloso y necio. Y sólo él podía cambiar eso.

 

Dobey estaba pensando en conseguir una transferencia para ambos detectives. Uno lejos del otro.

 

Justin Thomas y Brian Kelsey todavía permanecerían por una semana más en la Estación. Mientras tanto, Dobey buscaría algunas alternativas que ofrecerles a sus detectives, para que pronto pudieran tomar una decisión.

 

Después de explicarle la situación de Hutch a Dobey, Starsky salió en silencio de su oficina. Sabía que no podría quedarse aquí, si el Capitán Dobey ya lo odiaba.

 

Sentía que estaba perdiendo a todos sus amigos. Y si iba a ser transferido, era preferible empezar a alejarse de la gente que amaba, pero que ahora lo odiaban.

 

Sabía que él tenía la razón. Nadie podía obligarlo a perdonar a Hutch. Simplemente no estaba preparado para ello aún. No estaba seguro si llegaría el día. Pero era injusto que todos sus amigos se hubieran puesto de parte de Hutch, sabiendo que todo había sido culpa de Hutch desde el principio. Si todos querían defender a Hutch, entonces estaba perfecto. De todas formas, pronto Starsky estaría muy lejos de aquí.

 

Caminó hacia su escritorio, y  Justin Thomas le habló:

 

“Det. Starsky. Un niño trajo este sobre para usted, señor. Aquí tiene”, Justin dijo mientras le entregaba la carta a Starsky.

 

“Gracias, Justin”, dijo, mientras se sentaba en su silla y abría el sobre. Sabía quién había enviado la carta. Sabía que era la letra de Hutch. Temía leerla. Pero tenía curiosidad.

 

Todos en la Estación, en especial Brian y Justin, tenían curiosidad también. Los jóvenes novatos habían desarrollado un fuerte lazo con los detectives, y sentían que eran como sus viejos amigos. Se preocupaban mucho por sus mentores, y deseaban de todo corazón que las cosas entre ellos se arreglaran muy pronto.

 

El Capitán Dobey había presenciado la escena desde su oficina, y estaba ansioso por saber qué decía la carta, también.

 

Starsky comenzó a leer:

 

Querido Starsk:

 

Por favor no rompas esta carta hasta que la hayas leído totalmente. Te lo suplico.

 

Hay tantas cosas que necesito decirte. Creo que esta es una buena manera de decírtelas. Por favor déjame hacerlo.

 

En primer lugar. Muchísimas gracias por haber ido a mi casa para ver que yo estuviera bien. No lo estaba. No lo he estado durante mucho tiempo. Eso no importa ahora. Lo importante aquí es que fuiste a verme. De verdad te lo agradezco mucho, desde lo más profundo de mi corazón.

 

Tu visita fue un gran consuelo para mi alma. Te he extrañado terriblemente, Starsk. Ya había olvidado lo seguro y tranquilo que me siento cuando tú estás cerca. No te podría explicar lo que sentí, pero me sentí querido y protegido por primera vez en muchas semanas.

 

Nunca tuve oporunidad de decirte cuánto siento lo que te hice. Lo que nos hice. No te puedes imaginar cuánto he llorado por mi pecado. Me siento perdido sin tu amistad, Starsk. Creo que no habría resistido ayer, si no hubieras venido a rescatarme. Me salvaste de mí mismo. Ya no sabía qué más hacer. Sólo quería correr muy lejos, y no detenerme jamás. Pero el dolor no desaparecía tampoco jamás.

 

Sé que no puedes perdonarme. Puedo entender eso. Lo que te hice es imperdonable. No te puedo culpar. Sólo quisiera que pudiéramos permanecer juntos como compañeros de trabajo. No pido más. Sé que no tengo ningún derecho.

 

El Capitán Dobey está pensando en darnos transferencias a ambos. Uno lejos del otro. Creo que yo no podría soportarlo. Estar lejos de ti sólo empeoraría las cosas para mí. La culpa, la vergüenza y el dolor, sólo me matarían.

 

Somos buenos trabajando en equipo. Todavía podemos hacerlo juntos. Seguir siendo el mejor equipo en la Policía.

 

Por favor, Starsky. Sé que tal vez te estoy pidiendo demasiado. Y tienes todo el derecho a negármelo, después de lo que te hice. Quisiera continuar trabajando contigo, Starsk. Te prometo no molestarte. Te prometo no tratar de que me perdones. Puedo vivir con las migajas que tú me des. Tomaré cualquier cosa que decidas darme. Tomaré lo que sea. Sólo permanece conmigo, por favor.

 

Te quiero muchísimo. No sobreviviré si me obligan a irme lejos. Por favor, Starsk Ten compasión de un hombre destrozado. Te lo ruego.

 

No viviré suficientes años para comenzar a decirte cuán arrepentido estóy. ¿Cómo pude ser tan estúpido para dejar que una maldita mujer se interpusiera entre nosotros? Entre ‘Usted y Yo’? Oh, Starsk. Lo siento tanto! Quisiera estar muerto. Quisiera que ese día nunca hubiera llegado a nuestras vidas. No puedo borrar el ayer. Si pudiera, compraría el sol, la luna y las estrellas para compensarte. Pero sé que no puedo.

 

Espero que algún día las cosas mejoren.

 

Sólo quería que tú supieras que te quiero con todo el corazón.

 

Por favor piensa en lo que te estoy suplicando.

 

Espero que te toques el corazón y digas que sí.

 

Te amo, amigo.

 

Hutch.

 

“Oh, Hutch!!” Starsky pensó.

 

Se le llenaron los ojos de lágrimas silenciosas. Dobló el papel, lo guardó en su escritorio, y fue a lavarse la cara con agua fría.

 

Cuando regresó a su escritorio, el Capitán Dobey le dijo:

 

“Starsky. Tómate libre el resto del día. Te veré el Lunes por la mañana. Hutchinson regresará el Lunes también. Y entonces hablaré con ambos”, Dobey dijo, y se encaminó a su oficina.

 

Starsky abandonó la Estación y se fue a casa. Estaba destrozado por las palabras de Hutch. Pasó el fin de semana bebiendo.

 

*******

 

 

El Lunes por la mañana, ambos detectives entraron al lugar, y el Capitán Dobey los llamó a su oficina.

 

Justin y Brian miraron a los detectives, deseando en silencio que las cosas salieran bien.

 

“Muy bien, señores. Espero que ya hayan tomado una decisión sobre su futuro en la Policía. Tengo varias opciones para ustedes: Una, cada quien se transferirá lejos del otro. Dos, uno de ustedes se queda aquí y el otro se va lejos. Tres, ambos pueden dejar la Policía, y dedicarse a otra actividad para vivir”, dijo Dobey secamente.

 

“Escuche, Capitán. Sólo hay una cosa que yo deseo hacer. Si me permite decirle, por favor” Starsky dijo.

 

Hutch comenzó a temblar. Sabía que las próximas palabras que saldrían de la boca de Starsky definirían su propio futuro. Su propia vida.

 

Dobey se sorprendió un poco de que Starsky ya supiera qué deseaba hacer. Pero le permitiría hablar. Así que el Capitán dijo:

 

“Muy bien. ¿Ahora me lo estás pidiendo? Felicitaciones, detective. Ya está aprendiendo a hablar correctamente. Muy bien” Dobey dijo sarcásticamente.

 

“Continúa. Habla”, el Capitán ordenó.

 

“Gracias, Capitán. Mire. No sé qué piense usted, señor. Pero es mi deseo permanecer en este Precinto, con usted como mi oficial superior. Y el Detective Hutchinson como mi compañero de trabajo. El sabe que nuestra relación nunca volverá a ser como era antes, pero es mi creencia que juntos formamos un excelente equipo, y seríamos de gran utilidad en la Corporación. Así que, si usted me acepta, y Hutchinson me acepta, quisiera permanecer aquí”, Starsky dijo muy seriamente, y de manera muy profesional.

 

No podía traicionar sus sentimientos ahora, o estaría perdido.

 

Dobey habló:

 

“¿Tú que opinas, Hutchinson? ¿Te gustaría eso?” Preguntó.

 

Hutch estaba casi en shock. Estaba tan agradecido y feliz, que dejó que las lágrimas le fluyeran libremente.

 

“Sí, señor. Me gustaría.  Gracias, Starsky. Eres un buen hombre”, dijo Hutch suavemente.

 

“Por favor, Hutchinson. Cálmate. Muy bien, señores. Ahora que han decidido, sólo puedo decirles que me complace tenerlos a ambos aquí. Son un equipo excelente, tal y como el  Det. Starsky mencionó. Estoy seguro que nuestra División continuará siendo la mejor. Los novatos Kelsey y Thomas permanecerán aquí hasta el Viernes. Pueden trabajar con ellos toda la semana. Ahora abandonen mi oficina y pónganse a trabajar”, dijo Dobey seriamente.

 

Dobey estaba feliz de tener a sus muchachos de regreso. Pero tenía que comportarse de una manera profesional ante ellos. Estaba muy enojado con Starsky por sus palabras del otro día. Y todavía no podía perdonarlo. Y había estado muy enojado con Hutch, desde el día en que le había hecho a Starsky lo que le había hecho. Pero, secretamente, Dobey se sentía agradecido de que sus muchachos habían elegido permanecer con él. El amaba a sus muchachos.

 

Pero no se los demostraría.

 

******

 

Justin Thomas era un joven curioso. No podía esperar para preguntarle a Starsky qué había sucedido dentro de la oficina de Dobey. Así que se dirigió a Starsky:

 

“Entonces, Det. Starsky. ¿Qué sucedió? ¿Se quedará aquí? Vamos, por favor dígame. Me muero por saber”, Justin dijo.

 

Starsky había aprendido a querer a este joven. Estaba tan lleno de vida y esperanzas, que había sido capaz de empujar a Starsky en la dirección correcta. Estaba muy agradecido con este chico. Sonrió y dijo:

 

“Me quedo. Y el Det. Hutchinson se queda también. Trabajaremos como compañeros, y eso es todo”, Starsky explicó.

 

La habitación estalló en aplausos.

 

Tanto Starsky como Hutch se ruborizaron. No pudieron ocultar sus amplias sonrisas. Y después, Starsky abrió la boca para hablar:

 

“Sin embargo, esto no significa que todavía somos amigos, ¿de acuerdo? Sólo somos compañeros de trabajo, y les sugiero a todos en este Precinto que nos vean sólo como eso. Un equipo más en la Fuerza. Eso es todo”, Starsky declaró.

 

Cuando todos los policías regresaron a sus labores, Hutch se acercó a Starsky.

 

“Muchas gracias,  Starsk. Salvaste mi vida”, Hutch dijo.

 

“No hay problema, Hutchinson. Y por favor no me presiones, ¿de acuerdo? Veamos si todavía podemos hacer el trabajo juntos. Y recuerda. Sin promesas” Starsky dijo seriamente.

 

“Sin promesas. Lo sé”, Hutch dijo con una triste pero sincera sonrisa.

 

No sería fácil para ellos arreglar las cosas. Starsky sentía que no estaba listo para perdonar a Hutch. Pasaría mucho tiempo para poder hacerlo.

 

El Capitán Dobey todavía se comportaba distante con los muchachos.

 

Y Huggy Bear seguía siendo su soplón. Era amable con Hutch, pero ni siquiera le hablaba a Starsky.

 

Hutch estaba feliz después de todo, porque sabía que todavía había esperanza. Y se aferraría a esa esperanza.

 

FIN

 

CONTINUARÁ EN SU SECUELA: “UN LARGO CAMINO A CASA”

 

 

 

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