La jaula adecuada

 

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de la adquisición de nuestros periquitos es resolver la cuestión que dónde van a vivir. La jaula debe ser la casa de nuestro periquito, un lugar donde se sienta seguro y a gusto, y no una cárcel. Para ello, la jaula debe reunir una serie de requisitos:

El Tamaño

No hay cosa más triste que ver un periquito en una jaula donde apenas puede abrir las alas. ¡Los periquitos nunca se deben tener solos! Por tanto, es importante que la jaula elegida sea lo suficientemente espaciosa para poder albergar cómodamente una pareja. Para ello, la jaula debería tener por lo menos las medidas de 60 x 40 y una altura de 40 cm. Cuanto más grande mejor, claro está, pero en principio una jaula de semejantes dimensiones es suficiente para una pareja, siempre que tengan la oportunidad de salir de la jaula todos los días por varias horas y moverse libremente por la habitación. Si en la jaula van a vivir más de dos periquitos, para cada uno (para cada periquito, no para cada pareja) hay que ampliar estas medidas en un 25 %. Es decir, para dos parejas, una jaula apropiada medirá 90 x 60 x 60 cm. como mínimo.

Repito que estas medidas solo son suficiente si los periquitos se se sueltan por la habitación durante varias horas  todos los días.

Si no puedes (o quieres) soltarlos a volar, necesitas una pajarera. También es recomendable esta adquisición si piensas tener un pequeño grupo de periquitos (aunque los sueltes a volar), de más de cuatro ejemplares. Teóricamente es posible tenerlos en varias jaulas separadas, pero es más fácil tenerlos "todos juntos". Una pajarera de interiores no tiene porque ser fea, hay modelos muy decorativos, y sobre todo si la construyes tu mismo, no será más cara que varias jaulas separadas.

La Forma

Jaulas redondas no son en absoluto aptos para los periquitos, ya que estos tienen la costumbre de huir a las esquinas cuando algo les asusta, y además en una jaula redonda se desorientan con facilidad. El resultado pueden ser alteraciones en el comportamiento, y como mínimo, un periquito asustado y desconfiado. Lo mejor es una jaula más larga que alta, ya que así el periquito puede volar cortas distancias. No suelen volar hacia arriba, así una jaula muy alta pero de poca anchura / largo siempre es demasiado pequeña. Los periquitos ni utilizarán la parte baja. Tampoco son muy convenientes las jaulas excesivamente decorados, en forma de castillos, ornamentados con arcos, balconcitos, etc. Aunque estos adornos en principio pueden parecer bonitos, dificultan la limpieza, y esquinas afiladas o rincones estrechos representan un serio peligro para sus habitantes. Además estas jaulas decorativas, si algunos de sus adornos son de madera, no resistirán durante mucho tiempo a los afilados picos de sus habitantes. Lo mejor es una simple forma rectangular.

Los Barrotes

Al ser posible, que no sean plastificados. Los periquitos morderían el plástico y lo despegarían de los barrotes. Aparte de que jaula media "pelada" es todo menos bonita, los periquitos hasta podrían llegar a tragarse pequeños trozos de éste, lo que evidentemente puede perjudicarles. Asimismo, las rejas blancas deberían evitarse, ya que es difícil ver a través de ellos, tanto desde fuera como para el propio periquito.

Las jaulas de madera no sirven en la práctica, los periquitos los destrozarían en un momento. Además las rejas de madera podrían estar tratadas con barnices venenosos. La mejor opción son rejas de metal inoxidable, no recubiertos de cinc.

 Lo mejor es que las rejas transcurran horizontales en vez de verticales, ya que a los periquitos les gusta trepar y así les resulta más fácil.

La separación entre los barrotes debería estar entre 8 y 13 mm, tanto si supera esta separación como si no la alcanza, el riesgo de que los periquitos padezcan algún accidente sube. Rejas demasiado estrechas pueden ocasionar que el periquito se enganche las patas, el pico u incluso las alas entre ellos. En cambio, si los barrotes están muy separados el periquito se puede escapar a través de ellos o engancharse la cabeza al intentar salir de la jaula.

La Bandeja

Una bandeja extraíble facilita enormemente la limpieza. Si la jaula dispone de rejilla en el suelo conviene quitarla, ya que a los periquitos les gusta estar en el suelo, y, si está cubierto de arena para pájaros, recoger de el pequeñas piedritas que ingieren para ayudarse en la digestión. Además. este comportamiento se explica con la costumbre de los periquitos silvestres de buscar la comida en el suelo (semillas de hierbas). 

Las Puertas

Deben ser lo suficientemente grande como para que el periquito pueda pasar por ellas sin problemas, y tener un cierre seguro. Lo ideal es que se abra hacia un lado o hacia abajo, si abre hacia arriba podría caer encima del pobre pájaro cuando pase por ella. Y, ¡cuantas más puertas tiene, mejor! Imagínate que quieres colocar un nido o una bañera, necesitarás otra puerta para acceder al interior de la jaula.

 

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