| Dónde colocar la jaula |
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Una vez que tengas la jaula y todos los demás utensilios, solo queda encontrar un lugar donde ponerla. ¿En qué habitación? Nunca la pongas en la cocina, los vapores de la comida y de productos de limpieza pueden perjudicar seriamente a los periquitos. ¡Sobre todo los vapores de teflón, que se desprenden de sartenes sobrecalentados, son mortales! Además hay multitud de peligros incontrolables para los periquitos: un intento de aterrizaje en una vitrocerámica caliente puede acabar con su vida. Tampoco el dormitorio es muy indicado. Es muy tranquilo durante el día, a los periquitos les gusta que haya "acción" a su alrededor. Y sabiendo que empiezan a cantar de forma muy poco melódica y ruidosamente a las seis de la mañana, a nadie le apetecerá mucho tener a los periquitos en su dormitorio. El mejor lugar, sin duda, sería el cuarto de estar, ya que a los periquitos les encanta que haya vida a su alrededor, y se puede convertir en una habitación segura para soltar a los periquitos a volar sin mayores problemas. La altura... La jaula debe ponerse a la altura de tus ojos o incluso más arriba, ya que todo lo que viene de arriba asustaría a tus periquitos, una reacción natural ya que los enemigos naturales de los periquitos silvestres son las aves rapaces, cosa que el instinto de los periquitos domésticos no ha olvidado. Es obvio que la jaula nunca debe ponerse en el suelo. Lo mejor es que se ponga en cima de un mueble alto o una tabla fijada en la pared, siempre pegada a la pared, los periquitos se sentirán más seguros y protegidos que si estuviera en medio de la habitación, ya que solo son de esperar "peligros" desde un lado de la jaula. Nunca la pongas encima de la lavadora, el frigorífico, etc., ya que los periquitos son muy sensibles a las vibraciones y les darías un susto de muerte. En un lugar luminoso Es importante que el lugar elegido sea luminoso: un periquito obligado a vivir en habitaciones oscuras o bajo iluminación artificial sufrirá problemas de salud, sobre todo de la muda, porque su organismo no se puede adaptar a un ritmo noche - día y un fotoperiodo completamente artificial e irregular, lo que también causaría trastornos hormonales. Además la falta de luz natural debilita el sistema inmune, y para asimilar la vitamina D también hace falta luz solar. Pero tampoco conviene un lugar expuesto directamente al sol in posibilidad de buscar la sombra. Cerca de la ventana está bien, pero comprueba con una vela encendida si hay corriente: si la llama se mueve no pongas la jaula en este lugar, aunque no puedas percibir la corriente, a la larga puede causar problemas de salud a los periquitos. ¡Nunca delante del televisor o bajo tubos fluorescentes! Los periquitos ven mucho mejor que nosotros: son capaces de distinguir una cantidad increíble de imágenes por segundo. Lo que nosotros vemos como una imagen continua en el televisor, los periquitos lo perciben como una rápida sucesión de imágenes separados - simplemente mareante. Luego, los periquitos oyen en frecuencias distintas que nosotros, y el televisor para sus oídos emite un continuo pitido de alta frecuencia. Con los tubos fluorescentes pasa lo mismo: en realidad no emiten la luz de forma continua, como cualquier bombilla, sino que continuamente se encienden y se apagan, pero de forma tan rápida que nosotros no lo percibimos (aunque sí que notamos la vista cansada si permanecemos mucho tiempo bajo esta luz). Pero los periquitos lo perciben como una rápida sucesión de flashes, a modo de iluminación de discoteca. Sobra decir que esto les resulta más que molesto, e incluso puede ocasionar verdaderos ataques de pánico si un periquito se ve expuesto por primera vez a este tipo de iluminación. La temperatura y la humedad ambiental Los periquitos pueden vivir bien a temperaturas que oscilan entre 15 y 25 ºC. La temperatura normal dentro de la casa suele ser adecuada, si es muy caluroso, el plumaje mostrará menos brillo y la muda será más intensa. Aparte de esto no tiene efectos negativos sobre la salud, siempre que los periquitos tengan la oportunidad de refrescarse con un baño y, sobre todo, buscar la sombra. Temperaturas más bajas a la larga sí que perjudican, debilitan el sistema inmunitario y son desagradables para los periquitos. Ningún periquito debe tenerse mucho tiempo a menos de 10 - 15ºC. Lo que hay que evitar también son cambios bruscos te temperatura, provocan resfriados y otras afecciones más serias. La humedad ambiental ideal para los periquitos es de 60 - 70 %, unos valores muy agradables también para los humanos. Sobre todo si en invierno usas calefacción es fácil que los valores estén por debajo, para subirlos puedes utilizar un humidificador, un aparato cuya versión más sencilla no es muy cara y que es muy efectivo. Una humedad superior a los valores citados a los periquitos no les provoca problemas, pero una marcadamente inferior irrita sus vías respiratorias y los hace más propensos a sufrir enfermedades como la aspergillosis. Una jaula para el patio... Es un abuso. Los periquitos necesitan volar, y es absolutamente imprescindible, si no viven en una pajarera, soltarlos a volar por la habitación. Obviamente, si la jaula se encuentra fuera de la casa, esto no es posible. Entonces, la única forma aceptable de tener a los periquitos permanentemente fuera de la casa es en una pajarera. Otra cosa es sacar los periquitos al balcón o al jardín de vez en cuando, para que cambien de ambiente y tengan la oportunidad de "tomar el sol", pero teniéndolos (y soltándolos) normalmente dentro de la casa. En este caso, ten mucho cuidado de que la jaula se encuentre fuera del alcance de gatos, que no le de directamente el sol y que esté protegida del viento, la lluvia y temperaturas bajas. Hablando de temperaturas bajas: es cierto que los periquitos sobreviven temperaturas invernales, pero solo si están habituados a estar fuera. Y dejarlos expuestos a temperaturas negativas es una barbaridad: entonces los periquitos ralentizan su metabolismo y viven en una especie de letargo, los verás apáticos y con el plumaje inflado. Sobreviven, sí, pero concentrándose en no morir de frío. Nunca deberías exponer a los periquitos a temperaturas menores que 10 ºC, si no tienen la posibilidad de resguardarse del frío en cualquier momento. |