Elecciones en Yugoslavia
Jaque a Milosevic
* Una serie de errores estratégicos han puesto en estado de "shock" al régimen de Slobodan Milosevic. A su llamado a una segunda vuelta electoral, programada para el 8 de octubre, la oposición responde con un absoluto rechazo y exige respetar la "voluntad del pueblo", que le habría otorgado mayoría absoluta en los comicios presidenciales.
Es dura la vida en la actual Yugoslavia. Los habitantes de Serbia y Montenegro -las únicas repúblicas sobrevivientes aún bajo el control de Slobodan Milosevic- deben lidiar con sueldos mensuales de 25 dólares y hacer frente a la escasez de aceite y azúcar.
Ante esa realidad y con los cánticos de "Slobo, Slobo, suicídate y salva a Serbia", el 24 de septiembre los yugoslavos decidieron darle la espalda a su cuestionado mandatario. Más que un voto a favor del líder de la Oposición Democrática de Serbia (DOS), Vojislav Kostunica, la población manifestó su hastío contra Milosevic.
La confusión inicial, cuando ambos bandos se autoproclamaban vencedores, dio paso al tenso silencio de la Comisión Federal Electoral, organismo gubernamental que entregó un informe preliminar sólo 48 horas después de realizados los comicios. Según sus cómputos definitivos, Kostunica venció al controvertido "hombre fuerte" con 48.96 contra 38.62 de las preferencias en las primeras elecciones presidenciales directas.
Apoyado por Estados Unidos y Europa, y su anuncio del término del embargo contra Yugoslavia, más el beneplácito de Rusia, Kostunica desconoció las cifras oficiales. En una concentración que reunió a más de 200 mil opositores en Belgrado, el ahora moderado dirigente nacionalista replicó: "Han intentado jugar con la voluntad del pueblo, robar y regatear, pero no habrá segunda vuelta ni negociaciones con el régimen". Zoran Djindjic, coordinador de la campaña opositora, explicó al diario español El Mundo, que "Milosevic se ha atribuido 600 mil votos que no le corresponden. A nosotros nos ha robado 400 mil y los restantes proceden de Kosovo y de otras manipulaciones, incluida la desaparición de urnas".
Djindjic fue aun más allá. Llamó a una huelga general y solicitó a las familias que no envíen a sus hijos al colegio hasta que Milosevic acepte el triunfo en primera vuelta del bloque opositor, que defiende como cifras cerca del 55% para su abanderado y un 35% para el actual caudillo. Sin embargo, al cierre de esta edición, expertos advirtieron que siguiendo un estilo fujimorista el jerarca yugoslavo podría proclamarse vencedor sin contrincante el próximo 8 de octubre.
ERRORES
Los funcionarios del Partido Socialista Serbio (SPS) y de Izquierda Unida Yugoslava (JUL), el primero bajo el alero de Milosevic y el otro, de su esposa Mira Markovic, están simplemente desconcertados. "El régimen está en shock", confesó Sasa Mirkovic, editor de Radio B2-92 de Belgrado. El periodista precisó que "uno de los principales errores de Milosevic fue no prever la exitosa unidad de la oposición en el marco de DOS".
El enviado especial del rotativo hispano El País, José Comas, agregó que "todos los datos parecen indicar que Milosevic ya cometió suicidio político cuando reformó la Constitución y anticipó en un año la elección presidencial. Con la intención de ganar y perpetuarse en el poder, no calculó dos factores: el surgimiento de un candidato de oposición fuerte y el grado de descontento y cansancio del pueblo serbio".
No obstante, el historial político de este oligarca indica que su tozudez no tiene límites. El Director de Estudios del Instituto de Servicios del Reino Unido, Jonathan Eyal, aclaró a la agencia británica BBC que a diferencia de conflictos anteriores, Milosevic enfrenta esta vez "una pésima situación económica que provoca más desesperanza entre sus oponentes".
Respecto al cuestionado cabecilla, desde Croacia el periodista Drago Pilsen encasilló a "Slobo" -así lo llaman en Yugoslavia- como "un maestro de la conspiración. Si hace falta va a ser nacionalista, internacionalista, pacifista, gran-serbio o tercermundista. Es un corrupto, un hombre cegado por el poder, quien supo entender el sistema político yugoslavo y acomodársele, comprando el apoyo necesario y asesinando a aquéllos que se le presentaban como peligro o testigos inoportunos".
En su contacto con Ercilla, Pilsen advirtió sobre las tácticas provocadoras que Belgrado pronto podría volver a utilizar: "La mayor preocupación reina en Montenegro, donde crece la convicción de que Milosevic, si la situación se estanca en la capital federal, intentará crear un nuevo foco de atención, donde la guerra no está excluida como posibilidad". Los desastres cometidos en Bosnia y Kosovo por los agentes del último "hombre fuerte" europeo, hablan por sí solo.
Andrés Pérez González
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RECUADRO: KOSTUNICA Y SUS GATOS
A sus 56 años, Vojislav Kostunica es un profesor de Derecho, de firme convicción anticomunista, que ha tenido la gracia de estar ajeno a cualquier caso de corrupción y mantener firmes sus principios políticos que dicen no perdonar ni a Milosevic, la Casa Blanca, Europa ni a la OTAN. El análisis realizado por Sasa Mirkovic, editor de la pro-occidental Radio B2-52 en Belgrado, se complementa con lo expresado a Ercilla por el periodista croata Drago Pilsen, quien definió al probable destronador de Slobodan Milosevic como "lo suficientemente nacionalista como para que lo digieran los liberales del Partido Demócrata de Zoran Djindjic y Vesna Pesic, y lo acepten los ideólogos de la Gran Serbia como Vojislav Seselj y Vuk Draskovic". Para la revista estadounidense Time, los dardos oficialistas para desacreditar al candidato presidencial de la Oposición Democrática de Serbia (DOS) han llegado a describirlo como "un títere de Occidente y maniático sexual por vivir junto a su mujer y a 17 gatos en casa".
publicado el 1 de octubre del 2000 en Ercilla