Tregua en Medio Oriente
Otro apretón de manos
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Contra todos los
pronósticos la estancada “Hoja de ruta” pareciera seguir vigente. ¿Es el fin de
la segunda Intifada?
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La primera vez que Ariel Sharon visitó el paradisíaco balneario de Sharm
el-Sheikh, en Egipto, fue como comandante de las tropas paracaidistas en la
invasión israelí a la península del Sinaí, en 1956. El pasado 8 de febrero, en
cambio, el cuestionado premier judío fue recibido como invitado de honor
por las autoridades locales, junto al flamante Mahmoud Abbas, sucesor del
fallecido Yasser Arafat al mando de la Autoridad Nacional Palestina, en lo que
concluyó con una declaración conjunta de cese a las hostilidades.
Jordania, al igual que Egipto, actuó como patrocinador de lo que puede ser
una histórica cumbre para reflotar la olvidada “Hoja de ruta”, que permitiese
una salida política al intestinal conflicto que sacude hace más de medio siglo
a Oriente Medio.
Por cierto, el mediático apretón de manos entre Sharon y Abbas aventura el
fin de cuatro años de atentados suicidas palestinos y asesinatos “selectivos”
de Israel, que han dejado unos 3458 muertos en el primer bando y 1027 entre los
israelíes, según Associated Press.
Adicionalmente a la tregua (rechazada por los grupos integristas
musulmanes), Israel anunció la liberación en dos etapas de unos 900 presos
palestinos (de un total de ocho mil), y la retirada del Tsahal (Fuerza
de Autodefensa de Israel) de cinco ciudades autónomas de Cisjordania (Jericó,
Kalkilia, Tulkarem, Belén y Ramallah).
A pesar de la ausencia en la cumbre de George W. Bush, la paz en esa región
no puede lograrse sin el beneplácito o las gestiones de Washington. La reciente
gira de Condoleezza Rice, como debutante secretaria de Estado, vaticina al
menos un esperanzador revival del proceso de negociaciones.
No obstante el debido escepticismo (con anterioridad se han declarado
treguas infructuosas), la muerte del “raïs” puede ser el requerido punto de
inflexión para que los máximos dirigentes vuelvan a mirarse a los ojos.
Lacónicamente, el influyente rotativo israelí Maariv tituló en portada: “Quizás
esta vez”.
Andrés Pérez González