Un grupo de argentinos construye su propio cohete, "Gauchito"
La carrera por el primer vuelo privado en el espacio
La fundación estadounidense X-Prize otorgará 10 millones de dólares al proyecto aeronáutico particular que supere los 100 kilómetros de altura.
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El ingeniero aeronáutico Pablo De León sólo ha reunido la cuarta parte de los dos millones de dólares que costará la aventura espacial.
Vivir la experiencia del "Principito" -el personaje del francés Antoine de Saint-Exupery- al asistir a varios atardeceres en un mismo día, es parte del proyecto de un grupo de argentinos de superar antes del 2003, por medio de una aeronave de fabricación privada, el límite de acceso al espacio, ubicado a los 100 kil-metros de altura. Y de esa forma, convertirse en los primeros latinoamericanos en alcanzar por su propios medios el espacio, inaugurando -además- los primeros vuelos comerciales más allá de los límites de este planeta.
En Argentina el ingeniero aeronáutico, Pablo De León (35), lidera hace tres años el estudio "Gauchito" que tiene como meta planificar, construir, lanzar y pilotear un vehículo espacial más allá de una distancia 10 veces mayor de la que alcanzan los tradicionales aviones de las líneas comerciales (ver infografía). Tras ese objetivo, el equipo de De León cuenta con la infraestructura de la Asociación Argentina de Tecnología Espacial (Aate), la única organización no gubernamental en ese país que se dedica a esos temas.
Financiamiento
El proyecto tiene un costo de dos millones de dólares, de los cuales sólo la cuarta parte está garantizada. Según De León, los donativos corresponden a particulares: "Yo mismo he puesto 200 mil dólares de mi bolsillo. El resto lo estamos buscando en empresas que trabajan con alta tecnología, comunicaciones, telefonía celular o satelital".
Algunos terrenos en el campo y otras propiedades le permiten a este ingeniero espacial mantener un buen pasar. Sus estudios universitarios los completó en la Pacific Western University, recibiendo una beca por la International Space University para perfeccionar sus conocimientos en Houston, Texas, el epicentro de la carrera espacial estadounidense. Además, su currículum indica que trabajó tres años en el Centro Espacial Kennedy, en el estado norteamericano de Florida.
Según expertos, "Gauchito" cuenta con la ventaja de ser un proyecto sencillo y factible en el corto plazo. Sus impulsores aseguran que no derrochan en costosas tecnologías e infraestructura y abaratan considerablemente los gastos al trabajar en el estudio como voluntarios.
Estímulo
Pero el grupo de De León no es el único en el mundo que desea que su odisea quede registrada en la historia. Otros 16 competidores participan por los 10 millones de dólares que entregará la Fundación norteamericana XóPrize, al primer civil en entrar al límite espacial por sus propios medios. sólo "Gauchito" representa a este lado del continente y debe rivalizar con varios proyectos de estadounidenses, de un ruso, inglés y alemán.
"Nosotros estamos conscientes de que nuestras posibilidades son bajas, pero aún si no lográramos ganar el premio y pudiéramos completar un vuelo, ya nos consideramos satisfechos", adelantó el innovador técnico argentino.
X-Prize es una organización privada que tiene su sede en St. Louis, en el estado de Missouri. Su objetivo es emular, con un estímulo económico, la travesía de Charles Lindbergh, quien en 1927 recibió de empresarios de St. Louis 25 mil dólares por ser el primero en unir por aire Nueva York (Estados Unidos) con París (Francia) e iniciar, de esa forma, la tradicional aviación comercial.
Además de la propia construcción de un cohete a propulsión y el financiamiento privado, X-Prize exige que el aparato debe llevar, por lo menos, una persona en su interior y el peso correspondiente a otras dos. Y en caso de salir airoso en el vuelo inicial, realizar en un plazo de dos semanas otro viaje al espacio con los mismos aparatos utilizados la primera vez.
publicado en La Tercera