Operación Cóndor
Estados Unidos no quiere preguntas
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Se le estrecha el cerco al ex secretario de Estado de la Casa Blanca Henry Kissinger. Las investigaciones judiciales sobre la fatídica "Operación Cóndor" apuntan hacia el controvertido Mr. K., quien no abandona su tradicional bandera de crudo "realismo", tanto en política como en negocios.
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1973 es un año muy gravitante para el ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger. Primero, porque es en ese año en que asume el cargo bajo la administración de Richard Nixon, luego de haber cumplido funciones como asesor de Seguridad Nacional en el mismo Gobierno. Segundo, porque obtiene el Premio Nobel de la Paz junto al negociador vietnamita Le Duc Tho, por poner fin a esa cruenta guerra. Y, en último término, por verse involucrado -según el último libro del periodista británico Christopher Hitchens Kissinger on trial (Ercilla Nº3.166)- en la desestabilización del gobierno de la Unidad Popular que culminó con un golpe de Estado en Chile, país que el alto funcionario describió en privado como "una daga apuntada al corazón de la Antártida".
El ascenso de Kissinger servirá como antecedente inmediato de la coordinación supranacional que impulsaron los servicios de Inteligencia de Brasil, Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Bolivia contra los opositores izquierdistas a sus respectivos regímenes de facto. Esa alianza se conocería como "Operación Cóndor".
En los últimos meses, el "Cóndor" ha vuelto sus garras contra uno de sus supuestos benefactores. Es probable que Henry Kissinger naún no haya podido olvidar un bochornoso incidente ocurrido a principios de julio, cuando recibió en el lujoso Hotel Ritz de París una citación judicial para testimoniar por la "desaparición" de ciudadanos galos durante los gobiernos militares en Argentina y Chile. El ex alto funcionario estadounidense no perdió tiempo, preparó sus maletas y puso fin a su estadía en Europa.
El punto de atención esta vez regresa a América Latina. En medio de las sacudidas por la grave crisis económica y social, Argentina sería el próximo destino de este personaje siempre cercano a las cúpulas de poder. El motivo: un seminario sobre management, que ambiciosamente lleva por título "La situación política y económica en el mundo". Algo a su altura.
CONFUSION
Sin embargo, en Buenos Aires nadie parece conocer más detalles sobre el evento. "Donde preguntes, no te van a decir nada. Porque aquí toda la atención está puesta en la crisis, que es feroz. La situación es muchísimo más grave de lo que cualquiera puede imaginar afuera", comenta a Ercilla la periodista argentina Stella Calloni, quien ha seguido desde el comienzo los avances de las investigaciones entorno al Plan Cóndor.
Calloni estuvo además en Asunción durante los primeros meses posteriores al descubrimiento de los "Archivos del Horror", el centro de documentación que utilizaron los integrantes de esta alianza interestatal contra la "insurgencia".
Hace unas semanas, informes de prensa anunciaban la visita del "Doctor", ventilando además -según fuentes de la propia embajada estadounidense en la capital trasandina- que Kissinger se presentaría voluntariamente a prestar declaración ante el proceso independiente que sigue el juez Rodolfo Canicoba Corral sobre la Operación Cóndor.
Después de regresar de un viaje a Ecuador, la presidenta de la combativa Asociación de Madres de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, expresa a Ercilla: "Yo creo que son todas especulaciones en momentos políticos muy claves. Son momentos en que todo se cae y el desprestigio es enorme, donde la justicia no existe, donde el gobierno acuerda (con el FMI) y no se sabe qué entrega a cambio".
"Me atrevo a vaticinar que el hombre no va a ir (a Buenos Aires). Estaría loco si fuera. Sin que haya una garantía por escrito, no se va a mover. Y que lo vean sus abogados con lupa grande... Son especulaciones de la prensa argentina. Le apuesto doble contra sencillo a que no va", declara a Ercilla un renombrado abogado chileno de derechos humanos, ex miembro de la cuestionada "Mesa de diálogo".
Agregó el profesional -quien pidió reserva de su nombre-, que la presencia de Kissinger en Buenos Aires atizaría "una hoguera que él quiere mantener apagada. Ya han hecho bastante ruido con el libro de (Christopher) Hitchens y ya se instaló la idea de que tenemos a Pinochet, Fujimori, Videla, a Pol Pot, Milosevic y tantos otros casos, y por qué no a él. Y él es el último interesado en echarle leña a esa hoguera".
Por otra parte, el prestigioso analista político argentino Rosendo Fraga precisó a esta revista que "es poco probable que la justicia argentina indague a Kissinger, pero no imposible".
"MAS ALLA DEL SIMBOLO"
Un reciente artículo de la BBC describe a este ciudadano estadounidense, nacido en Alemania en 1923, como un "fanático del equilibrio del poder, siendo calificado como un realista por sobre todas las cosas. Ha sido alabado como uno de los hombres de Estado más grandes del siglo o un criminal de guerra. Sin embargo, continúa siempre en el mismo lugar, cerca del poder".
Y es precisamente por su responsabilidad como encargado de la política exterior de Estados Unidos, en momentos en que aún existía "el enemigo soviético" y en América Latina cundían las dictaduras militares, que –según abogados y activistas de derechos humanos- este ex funcionario de Washington tiene mucho que aportar en los procesos judiciales abiertos en varios países para investigar los hechos de represión, tortura y "desapariciones".
"Más allá del símbolo que representa, Kissinger es una persona que mediante sus respuestas puede contribuir al esclarecimiento de la verdad", expresa el abogado William Bourdon, representante de las familias de ciudadanos galos desaparecidos en Chile.
En ese sentido, los abogados chilenos Hugo Gutiérrez y Julia Urquieta –quienes impulsan las investigaciones judiciales por la responsabilidad de Augusto Pinochet en el caso conocido como "Caravana de la Muerte"- se hallan esperanzados ante los avances de la justicia argentina.
Gutiérrez comenta a Ercilla que no se debe olvidar que por "la Operación Cóndor se pidió desde España la extradición de Pinochet en Inglaterra. Lo que hay en Argentina es una investigación muy acuciosa. Es un auto de procesamiento contundente contra Videla y otros, incluido también Manuel Contreras, por quien piden a Chile su extradición. En Uruguay se constituyó, además, una comisión senatorial para investigar la Operación Cóndor, al igual que en Brasil".
Los avances en Argentina, según Urquieta, mejorarían las posibilidades judiciales para este caso en Chile. "Como todas estas cosas, creo que es difícil predecir lo que puede pasar explícitamente, pero en primer lugar, nosotros hacemos una gran valoración de la investigación que se ha hecho en Argentina sobre este caso. Y eso necesariamente va a tener repercusión en nuestro país", comenta a esta revista.
En nuestro país, la pista que da a Kissinger se basa en la investigación por la muerte del periodista estadounidense Charles Horman –quien inspiró la película "Missing"- y que lleva a cabo el juez Juan Guzmán. A principio de agosto, la Corte Suprema autorizó el envío de un cuestionario, por los conductos regulares, dirigido a Kissinger.
En Buenos Aires, Hebe de Bonafini, es totalmente escéptica ante las tratativas judiciales: "En este país no pasa nada. ¡Si están todos comprometidos! ¡Si los radicales fueron los que le dijeron a los militares que fueran a salvar a la patria!".
"PREHISTORIA DE LA GLOBALIZACION"
De acuerdo al rotativo argentino Página12, el "Doctor" utiliza actualmente su consultora de lobbyng Kissinger & Associates para "influir a favor de gobiernos o empresas y recabar información política de primera mano".
Recientemente, este poderoso hombre volvió a atraer la atención periodística ante el lanzamiento de su último libro titulado Does America need a Foreign Policy?. Parte de ese contenido apareció publicado en la prestigiosa revista Foreign Affairs, en el pasado número de junio-julio, donde advierte de los peligros de la jurisdicción por sobre las fronteras. Esto, a juicio del analista Rosendo Fraga, significa que Kissinger no pretende someterse a las directrices del Tribunal Penal Internacional (TPI).
El ex integrante de la Mesa de Diálogo asegura a Ercilla que "ninguna administración en Estados Unidos va a estar dispuesta a que sus políticos, los grandes estadistas de la principal potencia del mundo, salgan a desfilar en países tercermundistas. Lo digo desde el punto de vista de ellos, porque no es mi opinión".
En declaraciones al rotativo conservador británico The Daily Telegraph, un alto funcionario próximo al mandatario George W. Bush, aseveró a comienzos de agosto que "el peligro del TPI es que cualquier ciudadano estadounidense pueda ser arrestado en el extranjero y procesado por motivaciones políticas". En ese contexto se entienden las fuertes reacciones de la Casa Blanca ante el pedido de testimonio de Kissinger. Según The Washington Times, la administración estadounidense calificó las solicitudes de "injustas y ridículas". The Daily Telegraph precisa que Washington está "furioso".
La represión en el Cono Sur provocó unos 50 mil asesinatos, 30 mil "desaparecidos" y 400 mil prisioneros políticos. Entre las víctimas fatales se hallan unos tres mil niños, según datos de los organismos de derechos humanos.
El destacado suplemento Zona del diario Clarín –el de mayor tirada en Argentina- fue aún más allá. Comentando las páginas de la investigación de Christopher Hitchens, Kissinger on trial (ver recuadro), advierte que "fluye un tándem de política, negocios y criminalidad, el tejido de la conspiración que sustentó la Guerra Fría y que ha permitido a los Estados Unidos imponerse como potencia excluyente en el mundo. Si el capitalismo global tuvo un precursor, ese es Kissinger. Esta es, entonces, la prehistoria de la globalización".
Andrés Pérez González
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(RECUADRO) "UNA BOMBA DE 60 MINUTES"
A fines de septiembre u octubre se espera un reportaje del prestigioso programa televisivo estadounidense "60 Minutes" que abordará la responsabilidad de Henry Kissinger en el complot que terminó con la vida del ex comandante en jefe del Ejército de Chile, René Schneider, antes de que asumiera el gobierno Salvador Allende. Un abogado de derechos humanos y ex integrante de la "Mesa de diálogo" –que fue recientemente entrevistado para ese especial- confesó a Ercilla que será "una bomba". El trabajo audiovisual está basado en el último libro del periodista británico Christopher Hitchens (entrevista por Ercilla en julio). Según Hitchens, la tesis de Kissinger on trial se centra en la siguiente fórmula: un funcionario no elegido (Kissinger ocupaba un puesto de confianza presidencial) se reúne con otros tipos, sin el conocimiento o consentimiento del Congreso, para planificar el secuestro de un alto oficial constitucionalista en un país democrático, con el cual Estados Unidos no está en guerra y mantiene cordiales relaciones diplomáticas". El abogado puntualizó que "el libro de Hitchens lo leerán unas 200 mil personas, 60 Minutes lo ven regularmente 60 millones de personas".
Además, el 22 de septiembre está programada en Santiago una conferencia sobre la Operación Cóndor que realizará Martín Almada, un sobreviviente de la represión que descubrió en diciembre de 1992 los estremecedores "Archivos del horroe" en Paraguay. Actualmente dicta un curso de derechos humanos en la Universidad de Kansas en Estados Unidos.
A.P.G