Colombia

Bajo la sombra de Vietnam

* La visita relámpago del presidente estadounidense, Bill Clinton, al mandatario Andrés Pastrana significó un claro espaldarazo al polémico "Plan Colombia". Los detractores advirtieron que la lucha antidrogas esconde una campaña militar contra la guerrilla izquierdista de consecuencias impredecibles.

En vísperas de su arribo al aeropuerto de la colonial ciudad de Cartagena de Indias, el responsable de la Casa Blanca, Bill Clinton, interrumpió la noche del 29 de agosto la cotidiana programación televisiva de los colombianos. En un cordial mensaje pregrabado de ocho minutos, el mandatario estadounidense recordó a su amigo el escritor Gabriel García Márquez y defendió el controvertido "Plan Colombia", asegurando que se trata de un esfuerzo conjunto entre Washington y Bogotá "por la paz y contra la droga".

Al día siguiente y de la mano de su hija Chelsea, el presidente demócrata inició su relámpago paso por el país cafetero, catalogado como uno de los más peligrosos del planeta. Su estadía, por tanto, no estuvo ajena a hechos de violencia protagonizados en distintas localidades por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y sus simpatizantes, que culminó, según informes locales, con un saldo de 20 muertos (entre ellos, 11 civiles) y 13 heridos.

La principal y más longeva guerrilla latinoamericana reiteró, a su modo, su absoluto rechazo a la intervención estadounidense. Esta consiste en un aporte en los próximos dos años de 1.300 millones de dólares, repartidos en un 80% en el llamado componente militar para la lucha contra el narcotráfico y el restante porcentaje en planes alternativos de desarrollo socioeconómico y derechos humanos.

Haciendo oídos sordos a las críticas por el carácter militarista del "Plan Colombia" (cuyo costo total asciende a 7.500 millones de dólares), el presidente Pastrana destacó que sólo los 250 millones de dólares en ayuda humanitaria de Estados Unidos superarán el total del aporte antinarcótico que ese mismo país realizó el año pasado.

NEGOCIOS

El líder del régimen más poderoso del planeta insistió, cada vez que pudo, que "esto no es Vietnam ni tampoco imperialismo yanqui". Así, pretendió despejar el temor de organizaciones sociales y de países vecinos ante la desestabilización regional que se prevé como consecuencia de la campaña antidrogas. Sin embargo, una fuente del Departamento de Estado en Washington aseguró al diario argentino Clarín que "como esos cultivos están protegidos por la guerrilla, la lucha de los batallones (adiestrados por norteamericanos) será contra la guerrilla y los operativos que realizarán serán operativos antiterroristas".

El rotativo francés Le Monde hace eco del rechazo europeo al "Plan Colombia", advirtiendo que el "regalo" de Washington "retornará directamente a Estados Unidos", ya sea a los fabricantes de material de guerra, al Pentágono o a las corporaciones encargadas de las cuestionadas fumigaciones de las plantaciones de coca y amapola (ver recuadro).

Entretanto, el integrante del Estado Mayor de las Farc, comandante Iván Ríos, se sumó a las críticas, al tildar de "gran negocio" esa estrategia, que a su juicio, pretende aniquilar la insurgencia y erradicar la producción de drogas ilícitas. Agregó que de fondo se esconde la intención norteamericana por "posicionarse en la Amazonia, porque en los próximos años va a ser la zona de disputa mundial, por sus incalculables recursos biológicos".

Otro comandante guerrillero, conocido como "Herley", acotó al matutino bogotano El Espectador que la ofensiva antinarcóticos le servirá a las Farc para reclutar más guerrilleros entre los campesinos que perderán sus cultivos. La gran mayoría de los trabajadores agrícolas se encuentran escépticos ante los anunciados programas sustitutivos. "El Gobierno ni siquiera sabe que existimos", declaró Miguel Hernández de la localidad de Peñas Coloradas, en las riberas del río Caguán.

Ante el incierto panorama, una editorial del diario colombiano El Tiempo intentó encender una pequeña luz. El artículo rescató unas declaraciones del subsecretario estadounidense para Asuntos Políticos, Thomas Pickering, en el sentido de que el aspecto militar del "Plan Colombia" podría ser replanteado si las negociaciones de paz con las Farc avanzan positivamente. El mensaje del personero de la Casa Blanca coincidió con la propuesta de cese al fuego y la sustitución manual de los cultivos ilícitos, ideada por diversas agrupaciones sociales, empresariales, eclesiásticas y académicas. A juicio de Clinton, en el discurso televisivo antes de su fugaz estadía, "Colombia ya no debe enfrentar cien años de soledad, sino cien años de compañía para la paz y prosperidad".

Andrés Pérez González

RECUADRO: LA AMENAZA DEL "AGENTE VERDE"

La Organización No Gubernamental Sunshine Project, con sede en Seattle (Estados Unidos) y Hamburgo (Alemania), ha denunciado los intentos norteamericanos por utilizar el llamado "Agente Verde" en el marco del "Plan Colombia". A juicio de Susana Pimiento, una de las investigadoras, "las cepas del hongo Fusarium oxysporum y Pleospora papaveraceae pueden infectar y matar plantas diferentes a la coca, amapola y marihuana en áreas ecológicamente sensibles de Asia y América". Consultado por Ercilla, Jan van Aken, de la misma institución, dijo tener antecedentes de que el gobierno de Bogotá no desearía probar el hongo en sus cultivos ilícitos, pero estaría "bajo una fuerte presión" de Washington, cuyos científicos llevan más de una década realizando estudios con este elemento, considerado un arma biológica. A diferencia del fulminante "Agente Naranja", que causó estragos durante la Guerra de Vietnam, Van Aken aseguró que este hongo actuaría más lentamente, aunque con la misma peligrosidad.

publicado el 26 de agosto del 2000 en Ercilla

 

 

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