Mediterraneidad de Bolivia
Prudentes expectativas
* Con el apretón de manos entre el presidente boliviano, Hugo Banzer, y Ricardo Lagos se reimpulsó una cuestionada "nueva etapa" en el interrumpido contacto diplomático. En el país altiplánico, no faltan los escépticos o quienes prevén un prolongado y lento acercamiento.
La dificultosa relación bilateral entre Bolivia y Chile parece dar paso a un nuevo punto de distensión. Tras el encuentro de los actuales mandatarios Hugo Banzer y Ricardo Lagos -realizado el pasado 1 de septiembre een Brasilia, en el marco de la Primera Cumbre de Presidentes Sudamericanos-, ambas delegaciones celebraron las mutuas y buenas intenciones que se sintetizan en un "diálogo sin exclusión", en directa referencia a la mediterraneidad altiplánica.
Sin embargo, el histórico "lamento boliviano" encuentra entre los suyos opiniones encontradas. Entre los escépticos está Antonio Cárdenas, subeditor del diario paceño Última Hora, quien confesó a Ercilla "no creer que en meses o en un año se pueda cambiar lo que no se ha hecho en más de 100 años... Creo que va a haber un acercamiento, pero que no va a llevar a nada".
"Aquí en Bolivia, existe la impresión -no tanto en el Gobierno, sino a nivel de prensa, de algunos sectores políticos e intelectuales- de que la diplomacia chilena respecto a Bolivia sobre el mar, sea gobierno democrático o dictatorial, no ha variado un centímetro", sentenció Cárdenas, quien aseguró, además, que "sea Pinochet, Frei o Lagos, el discurso siempre es el mismo, de que con Bolivia no hay temas pendientes". Ambos países mantienen interrumpidas sus relaciones formales desde 1978.
La diplomacia nacional continúa firme en su postura de no cuestionar el Tratado de 1904, que otorga soberanía definitiva al Estado chileno sobre las zonas adquiridas durante la Guerra del Pacífico en 1879. A cambio, el régimen altiplánico cuenta con beneficios tributarios en los puertos nortinos de Arica y Antofagasta.
"NO LES OFREZCO TRAER EL MAR"
Antes de su reunión de más de una hora con Lagos e intentando contener el "desmesurado optimismo" de algunos sectores altiplánicos, Hugo Banzer se puso "el parche antes de la herida" al dirigirse a los bolivianos y aclararles que "no les ofrezco traer el mar en una carpeta o debajo del brazo. Lo que vamos a hacer es que, en el marco de la integración y del desarrollo de nuestros países, vamos a avanzar dialogando en busca de la solución de problemas menores, pero al final a lo que apuntamos es a nuestro retorno al mar".
Visiones de corte realista son las que más prevalecen en el
vecino país. En un artículo opinativo en el rotativo La
Prensa, el comentarista Juan José Toro escribió: "`El mar nos pertenece por derecho,
recuperarlo es un deber´. Esa es la frase que nos embutieron
desde la escuela y que todavía se imprime en algunos cuadernos.
Pero el reciente encuentro bilateral nos mostró la realidad: el
Litoral jamás nos será devuelto y nuestra máxima aspiración
debe ser el aprovechamiento de un polo de desarrollo en el que
también tendría que participar Perú".
Consultado por Ercilla, el ex subsecretario del Interior y vocero de varias administraciones de Palacio Quemado en las últimas dos décadas, Mario Rueda Peña, consideró como un buen augurio el acercamiento chileno-boliviano. "Bajo la presión de comunes intereses dentro del lento proceso de integración, ambos países van a llegar a una solución cuya naturaleza no la podemos prever todavía", aclaró. Naturalmente, la serenidad de su pronóstico es a prueba de impacientes: "Este nuevo enfoque está centrado a largo plazo y sería prematuro, por ahora, adelantar posibilidades concretas de solución. Eso se va a ver con el tiempo".
Andrés Pérez González
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ENTREVISTA: Heraldo Muñoz/Subsecretario de RR.EE. de Chile
"NO HAY TEMA TABÚ CON BOLIVIA"
Tras la reunión presidencial chilena-boliviana realizada en Brasilia, el Canciller subrogante debió sortear versiones encontradas:
- A su juicio, ¿cuál es la principal conclusión del encuentro entre los mandatarios Lagos y Banzer en Brasil? ¿El acuerdo de un "diálogo permanente"?
- Es el diálogo permanente, la disposición específica de enfrentar algunos puntos como las reuniones ministeriales, la reconvocatoria a los mecanismos ya existentes y que los presidentes se vuelvan a encontrar en foros internacionales para estar haciendo evaluaciones periódicas. Creo que es un paso más allá de la simple disposición al diálogo.
- Sin embargo, fuentes ligadas al sector intelectual en Bolivia muestran una fuerte cuota de escepticismo.
- Creo que hay que esperar la evolución de este diálogo y no anticipar resultados. La evaluación tiene que hacerse una vez que el proceso se profundice y no partir con juicios a priori negativos.
- Si bien existiría un optimismo frente al reimpulso del contacto entre Chile y Bolivia, las diferencias radican, al parecer, en el orden de los factores, ya sea formalizar primero relaciones diplomáticas o salvar los pequeños escollos fronterizos.
- Aunque no se ha hecho un calendario tipo cronograma, está claro que en cualquier negociación siempre se parte de las cosas de más fácil resolución a las más complejas. Y ésta no tiene por qué ser diferente; por el contrario, debe ser aún más cuidadosa.
- ... en el sentido de no crear falsas expectativas.
- De no crear falsas expectativas, sí, pero de no estar cerrado a nada. Por eso, el Presidente (Lagos) ha dicho que es sin exclusión. Así que no hay tema tabú en otras palabras.
- En lo concreto, estamos ante un acercamiento lento y prolongado que no vislumbra prematuramente una solución concreta.
- No diría ni lento ni a largo plazo, pero la racionalidad indica que hay que caminar a paso seguro y eso es lo importante. Y no acelerar el ritmo simplemente por querer tener resultados de manera rápida. Así que puede ser que eso signifique un ritmo lento, es verdad. Pero yo diría más que lento, paciente, realista, pragmático.
- Eso niega los rumores de cierta demagogia en la búsqueda de una salida rápida al conflicto.
- Lo peor en temas diplomáticos complejos es el apresuramiento. Y creo que lo que dicta el buen juicio es la racionalidad y la prudencia y eso nos va a permitir éxitos con decisión, porque aquí hay voluntad política expresada a nivel presidencial, ¿qué más se puede decir?
A.P.G.
publicado el 16 de septiembre del 2000 en Ercilla