Peregrinos Canarios
Camino de Santiago por la Vía de La Plata
Continuación de la PRIMERA ETAPA
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Refrescándose en el trayecto de la etapa. |
Siguiendo la pista de tierra nos encontramos con el pequeño pueblo de Aljucén de tan solo 150 habitantes ( km 15,4 ). Continuamos por una estrecha carretera hasta llegar a una gasolinera, cruzando el río Aljucén. A unos pocos metros del surtidor nos desviamos a la derecha por una ancha pista de tierra, ascendiendo poco a poco por una deliciosa dehesa. A unos 6,5 km de Aljucén abandonamos la pista principal introduciéndonos en un hermoso encinar que alivia el sofocante calor. ¡ Que raro! Fernando y Óscar están a la cabeza del grupo, y deciden esperar por los dos "jefes de fila": Jesús y Rubén, pero la espera es excesiva y deciden desandar lo andado para contactar de nuevo con ellos y saber que es lo que sucede: Jesús, experimentado peregrino, yace tendido con fatiga y calambres víctima de una inesperada " pájara ". Fernando, enfermero de profesión, se queda con Jesús para reanimarle mientras Rubén y Óscar se adelantan para localizar el Albergue donde deberían pernoctar, llegan a Alcuéscar con las últimas luces del día. Fernando, con su paciencia de samaritano, consigue ir tirando del desfallecido Jesús que, en épica batalla contra su estado físico, logra superar el percance y, ambos, llegan al albergue a las 22:15 h con las estrellas como únicos testigos. |
| Al albergue se llega después de dejar el mencionado
encinar y alcanzar la carretera general, girando después a la izquierda y
encontrándonos con la Casa de Beneficencia de los Esclavos de María de
los Pobres. como la hora de la cena, en dicho centro, finaliza a las 21:30
h nos nos queda más remedio que cenar en un bar próximo. Allí
encontramos a varios peregrinos, entre ellos a los dos catalanes que nos
invitan a una copa de cava para festejar el cumpleaños del más joven.
Los Hermanos Esclavos de María nos atienden muy bien y nos alojan en dos austeras, pero cómodas, habitaciones de las cuales disfrutaríamos de un reparador descanso tras una reconfortante ducha de agua caliente. Moraleja: nunca te fíes de tus energías. Aliméntate
suficientemente. |