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Santiago de Compostela, ciudad llena de
historia y arte, es doblemente hermosa si nos recibe "orballando".
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| Atrás quedaron jornadas de ilusión y
fatiga, sabores y aromas del Camino, sol de mensaje
implacable, senderos de espiral de voluntades, anécdotas
engarzadas en recuerdos, saludos amables de gente sencilla,
huellas de órdenes mendicantes, castillos y palacios
medievales, castros y citanias, baldaquinos y sillerías de
coros, románico y gotico, barroco y neoclásicismo, ocres
de interminables llanuras, verdes de colinas y laderas
desafiantes, cansancio y averías, cruceiros rebosantes de
leyenda, fuentes y manantiales de valor samaritano, fibras
musculares torturadas, improvisados alojamientos, sonrisas e
incertidumbre... y al final, como suma de vivencias
imborrables, la satisfacción de haber hecho realidad un
proyecto diseñado en la distancia.
¡¡ SUERTE PEREGRINOS/AS !!
¡¡ EL CAMINO, VALE LA PENA !! |
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