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Una de tantas
historias sobre las carreteras, conducid con cuidado....
Una noche en Rosario (provincia Argentina),
enfrente del cementerio "El Salvador", un chofer de ómnibus
de la línea "114" iba conduciendo medio dormido, de
pronto, ve impotente como una chica se le cruza velozmente frente al ómnibus
y este la arroya. El chofer asustado por lo sucedido y lo tétrico
de el lugar decide retroceder, esquivar el cadáver de la chica y
escapar. Luego de unos minutos de ir a toda velocidad y no detenerse en
sus paradas normales, completamente histérico ve por el espejo
retrovisor, que la chica que había arrollado está sentada
en el ultimo asiento mirándolo fijo y llorando. |