|
LA VIDA ES UNA
AVENTURA CONTINUA
Una
carta a mi Dios,
mi familia y mis amigos
7 de julio de 1996
Un día un amigo me preguntó
"Que es la vida?" y yo le respondí: "La
vida es una aventura continua." Es una aventura
porque cada día tu tienes nuevos retos, nuevas metas y
nuevos sueños que cumplir, y después que lo haces,
tienes que comenzar el ciclo nuevamente.
El 7 de julio de 1976, finalicé
una aventura que había comenzado cuatro años antes
cuando entré a la Escuela Naval de Venezuela. Después de cuatro años de estudios,
retos, metas y sueños, cumplí mi más secreto deseo.
Este deseo era una meta que había escrito en un pequeño
pedazo de papel y que guardaba escondido en mi billetera
desde Enero del 73 cuando estaba en el primer año en la
Escuela Naval. El 7 de julio de 1976 me gradué como el
primero de mi promoción de oficiales. Rompí un record
que según decian entonces tenía más de 40 años al
obtener la mayor cantidad de premios en las diferentes
areas y asignaturas. Obtuve 13 de 22 premios que
entregaron. Hasta donde se, 20 años después, nadie ha
roto ese record. El 7 de julio de 1976, escribí mis
nuevas metas en otro pedazo de papel. Comencé una nueva
aventura que me llevó a navegar en diferentes buques y Armadas.
Viajé a differentes paises y encontré nuevos retos,
metas y sueños. En aquel pedazo de papel escribí que
ascendería en cada grado entre los primeros de mi
promoción y que sería Almirante antes del fin del
siglo. Siempre ascendí entre los primeros hasta Capitán
de Corbeta cuando decidí que no podía esperar hasta
1999. Yo quería ser Almirante de mi propia vida y en
julio 1989 dejé el servicio activo y comencé dos nuevas
aventuras. Tomé el timón de mi vida hacia un nuevo
rumbo, un nuevo horizonte y con una nueva compañera. Me
casé con una Capitán de Corbeta quien era tan
aventurera como yo y juntos empezamos a soñar, fijarnos
nuevas metas y comenzamos a navegar el mundo de la
familia y el de las empresas. Nuestro sueños nos
trajeron a los Estados Unidos en busca de la estabilidad
familiar y económica para tener un puerto seguro para
comenzar nuevas aventuras.
Explorando diferentes opciones, nos
encontramos con oportunidades de negocios, lugares para
visitar, amigos y a Dios. El 7 de julio de 1996, 20 años
después, tuvimos una experiencia que nos impactó y me
motivo a escribir en otro pedazo de papel. Durante dos
dias, fuimos a Orlando a escuchar a un grupo de oradores
hablar acerca de negocios, sueños, metas, productos,
etc. Todos los oradores eran excelentes porque cada uno
fue directamente a las ideas importantes. De todos,
quiero destacar a tres de ellos. Uno era un orador
profesional especializado en grandes corporaciones. El
habló acerca de los sueños y metas. El había tenido
muchos problemas en su juventud y se las había ingeniado
para salir airoso de las tormentas de su vida. Una
señora de Korea habló acerca de su falta de identidad y
nacionalidad y de como se la había arreglado para
sobrevivir y llegar a los EEUU. El tercero habló acerca
de las carreras de la vida, que había que finalizarlas a
como diere lugar. El había finalizado sus carreras sin
las dos piernas. Hoy, fuimos a un servicio religioso
donde la señora de Korea nos habló de la presencia de
Dios en los momentos mas dificiles de su vida. Luego,
para mi sorpresa, el hombre sin piernas salió en su
silla de ruedas y empezó a mencionar todos los
versículos de la Biblia que habían influenciado su vida
y como utilizarlos para llevar una vida mejor. Pero lo
que realmente me sorprendió fue oir al orador de las
corporaciones cerrar el servicio religioso hablando
acerca de Cristo y su influencia en su vida. El dijo que
Jesucristo lo había ayudado a cambiar su vida y a
comenzar a ayudar a los demás.
Hoy 7 de julio de 1996 yo ví a
tres lideres integrar sus mensajes en uno solo. Era un
mensaje poderoso con una perspectiva completamente
diferente de la de sus charlas anteriores. Este mensaje,
conjuntamente con mi conocimiento previo del poder de
Dios, me hizo ratificar mi compromiso con El, mi
compromiso con mi familia y sobretodo, mi compromiso
conmigo mismo. Debo navegar en mi propio barco con la
mente y el ojo en mi Norte, con mi familia a mi lado, con
mis manos firmes al timón y con la guía de mi Dios.
Hoy 7 de julio de 1996, como
Capitán de mi vida, izo mis velas y salgo a navegar
nuevos mares para comenzar una nueva aventura. Seré
Almirante de mi vida antes del fin de este siglo.
Seguiré cada estrella para hacer lo que tenga que hacer
rapidamente. Ajustaré mis velas para ganar más
velocidad. Ayudaré a mi tripulación a hacerlo mejor.
Disfrutaré mi jornada porque encontraré tormentas y
dias sin viento, pero tambien encontraré los mejores
vientos y mares calmados. Me enfocaré en mi Norte porque
al final encontraré el símbolo de mi meta: la estrella,
sol o diamante de los Almirantes. Y entonces, comenzaré
una nueva aventura!!! De antemano se el resultado de esta
aventura y estoy completamente seguro que con Dios, mi
familia y mis amigos, vamos a disfrutar esta jornada.
Terminaremos esta carrera y comenzaremos otra nuevamente.
Hoy 7 de julio de 1996 soy un
hombre feliz, con una esposa maravillosa, unos hijos muy
queridos, un perro, un hogar y un grupo de amigos quienes
están a mi alrededor navegando en sus propios barcos.
Nosotros nos necesitamos los unos a los otros y lo más
maravilloso de esta nueva aventura es que tengo la vía
de dirigirlos y ayudarlos a todos a terminar sus carreras
mientras termino la mía.
El 7 de julio de 2016, celebraré
los 40 años de mi primera meta, los 20 años de este
día tan espectacular y haré nuevos compromisos para los
siguientes 20 años!!! Que Dios me acompañe.
Jose G. Lepervanche
Capitán de mi vida
|