|
|
|
Encanto de una flor en el salón, baldosas limpias que miran donde el corazón abriga y se respira mejor. Hinchas los pulmones de un aire dulce, chocolate tibio que te cubre, dentro y fuera de tu corazón. Ves claridad, ternura y simpatía, tallo de flor henchida que busca hacia arriba lugar claramente mejor. Un día llegaste a Olivares, Olivares se abrió al sol. |