(Pensamientos enterrados bajo 3,66 litros de cerveza / Felicidad  / El azar nos hizo beber una mala ginebra / Menstruando por la polla / Solo / La mañana de los débiles / Bipolar)

 

-Pensamientos enterrados bajo 3,66 litros de cerveza-

Distancia,
es lo primero que pasa por mi cabeza
al pensar en ti.

Las sombras de mis deseos
alumbran mi cuarto
mediante un espectro tuyo que me abraza.

Caminaremos juntos de nuevo algún día,
pero mientras la soledad
será una hija bastarda de ambos
que nos sacará los cuartos
alimentando las ansias de suicidio.

El viento ya no sopla del mismo modo,
y el aire viene, sin duda, con menor carga de oxígeno;
resultándome más difícil mantener encendido
el cigarrillo que nos fumamos durante nuestra despedida.

Volverás quizá cuando ya sea tarde
y me haya condenado al destierro de la muerte.









-Felicidad-

Estoy a un paso de alcanzar la felicidad
y sin embargo tú me la niegas.

No te importa darme los elementos
del puzzle que la componen,
pero no me permites unirlos
en un mismo espacio-tiempo.

Me dejas leer a Bukowski,
me dejas beber cerveza,
incluso me dejas hacer ambas cosas al tiempo,
brindándome así dos factores clave
de lo que para mí es ser feliz.
Sin embargo eres incapaz de chupármela
mientras leo a Bukowski y bebo cerveza.

Me pregunto a qué se debe esto,
¿tendrás miedo de que tus senos se desgarren
con las páginas del libro?
¿o es que no te gusta mi aliento a cerveza?









-
El azar nos hizo beber una mala ginebra-

Nunca fuimos héroes,
no salvamos a nadie
ni luchamos por la más justa causa,
no se derramó nuestra sangre
sin que ello nos importase,
pues ni siquiera la donamos
cuando el autocar de la Cruz Roja
hizo escala en nuestro mundo.

Nunca fuiste la princesa
ni yo fui el príncipe,
no hubo príncipes de hecho,
nadie que te salvase del dragón,
nadie que te besase con amor
para que te despertases de tu hechizo.

Siempre fuiste un alma que caminó sola,
una insomne que tuvo que vencer el sueño,
evitar quedarse dormida;
pues llovían piedras y no estabas a cubierto.

Nunca tuviste otra opción que caminar,
nadie quiso llevarte.

Muchos dirán que todo fue fácil
y morirán jugando a la ruleta rusa,
así son de ingenuos,
ni siquiera se pararon a pensar qué decían
pues nadie te regaló nunca nada.









-Menstruando por la polla-

Llueve sangre y el cielo está despejado
la botella de vino es ahora sólo un envase
los sonidos ahora son ruidos
y tu recuerdo es lo único que sé de ti.

Fuiste mujer de una noche
que me dejó la polla roja
como si por ella hubiese menstruado;
mujer de una noche,
de recuerdo me quedan
unos cuantos pelos de tu coño
esparcidos por el suelo
y una terrible resaca
que me llevó a vomitar sangre en el baño.

Ahora la luz entra por la ventana
y debe llegar directa a mi culo
porque me está jodiendo.

Esta noche no habrá luz
y mi culo descansará tranquilo
pero mi polla echará de menos
alguien que, como tú, la deje roja.









-Solo-

Se desbordó el río
y la mierda nos llegó a los pies,
en contacto con ella me siento agusto
me he dado cuenta.

Ahora puedo caminar con la polla fuera
pues los demás se han ido
por culpa de la inundación.

No volveré a construir una presa,
me gusta caminar con la polla al aire
y ellos no me lo permitirían.









-La mañana de los débiles-

Despertar insólito de intensa lluvia
intestinal; de retrete, agua y aspirina.
Mañana turbia y somnolienta, estado
febril acomodado entre vigilia y sueño,
danza de coños a mi alrededor. No,
jamás hubo nada que no fuese simplemente
imaginado, trasladado más tarde por las cañerías
de una sucia letrina que ahogó mi vida
al tirar de la cadena, llevándose todas
mis ilusiones al vacío del sumidero del que
vinieron, sin albergar la esperanza de que
otra copa inicie el proceso expansivo que sume
el cuerpo en un engaño, realidad ficticia y
desamparo tras la cumbre de la felicidad
absoluta. Tarde muerta, preámbulo de noche
sucia e indeseada, gente vacía y ajena que
roba la sobriedad virtiendo alcohol directamente
en la sangre de los débiles que tenemos
que beber para soportar el dolor de la
distancia de la compañía. Y vuelta a empezar
en una nueva mañana de los débiles.







-Bipolar-

Blanco y negro
no todo es siempre así
Me llamas y hablamos
me siento a gusto
ries
me gusta
siempre me ha gustado tu risa
incluso antes de conocerte
Luego cuelgas

Miras atrás
luego al frente
debes parar y mirarte
a los pies
Lo marchitado nunca florece
de nuevo

Las calles ya no cobijan
como antes
Un viejo hermano toca el saxo
nadie escucha
cae una moneda de tu mano
que está sola
sin un calor cercano

El cielo está cerrado
víctima de la contaminación
Pronto cambiará todo
y los ángeles tendréis un lugar
fuera de toda esta mierda



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