DESCRIPCION DEL MACIZO CENTRAL DE GREDOS
La parte más importante y conocida de la Sierra de Gredos es el Macizo Central.
Queda encajonado entre El Barco de Ávila, El Puerto del Pico, Arenas de San
Pedro y Jarandilla de la Vera.
Tres buenas carreteras comarcales, dan acceso a las zonas de mayor interés y lo
delimitan. La C-500 que transcurre por la falda norte, la C-501 por la cara sur
y la C-502 entre una y otra. En esta última se encuentra la escotadura del
Puerto del Pico (1352 m.) que separa El Macizo Central de la Sierra de Mijares.
En Poniente la Sierra de Gredos continúa, observando con deleite el jugoso
Valle del Jerte, por tierras salmantinas, despidiendose del curso del rio Tormes.
Su situación, belleza y numerosas posibilidades la convierten en una sierra
tentadora. Hoy que tanto se necesita el silencio, lo salvaje, el paisaje
agreste, sorprendente y solitario, Gredos es un recurso insustituible que
ofrece la naturaleza y su capacidad de recarga sobre nuestro ánimo nos debe
impulsar a disfrutarla.
LAS POSIBILIDADES
El Macizo Central tiene dos vertientes muy diferenciadas y con notable
personalidad. La fachada norte es castellana en todas sus características,
pueblos austeros, secos, casi alineados junto al río Tormes.
En cambio, la
ladera sur, marcada por la proximidad del río Tietar y los deshielos de la
cumbre próximas, se haya habitada por pueblos veraniegos, abiertos e
invitadores, se la suele denominar "la Andalucía de Ávila".
Aunque desde ambas faldas se pueden encontrar buenos accesos a los puntos más
interesantes del inmenso roquedal gredense, es la parte norte la más usada ya
que los caminos que de ella partes exigen menos esfuerzo.
Desde Bohoyo (1142 m.) se puede ascender por la Garganta del mismo nombre,
desde Navalperal de Tormes (1303 m.) se llega a las Cinco Lagunas (entre 2095 y
2125 m.) o a la Laguna Grande (1950 m.) por senderos señalizados en unas cinco
horas. Desde las lagunas, la subida a los picos está contada en unas 2 horas.
Sin embargo una carretera que parte de Hoyos del Espino (1440 m.) nos pone en
la llamada Plataforma (1750 m.), que es la forma de acceso por excelencia. Alli
aparcamos y tendremos a nuestro alcance muchos objetivos. El más buscado y
recomendado para el público en general es La Laguna Grande (1950 m.) rodeada de
antiguo misterio difuminado por las continuas visitas. Junto a esta laguna
existe un magnifico refugio que puede ser punto de partida de innumerables
incursiones.
Por la parte Sur, la cosa cambia, las diferencias de altitud exigen un esfuerzo
considerable para acceder a las partes altas. Baste como ejemplo saber que
desde Candeleda (428 m.) al pico Almanzor (2592 m.) solo existen 12 Km. de
distancia, contando con más de 2000 m. de desnivel.
Las zonas más usadas desde esta vertiente son desde Guisando (766 m.) subiendo
al lugar conocido como Nogal del Barranco (1160 m.) al que se puede llegar en
coche y desde allí por buen sendero hasta El Refugio Victory y por último La
Mira (2343 m.) un pico cuyo nombre lo sitúa como observatorio natural
privilegiado.
Desde Candeleda también se accede al Circo de Gredos y al puerto de Candeleda,
pero el desnivel anunciado hace especialmente duras esas travesías.
Como resumen y atendiendo a las recomendaciones del último apartado
resaltaremos tres tipos de posibilidades:
1. Las visitas a Las Lagunas. Aparte de las mencionadas en la parte occidental
de la Sierra, se encuentran las Lagunas del Barco, de la Nava y de los
Caballeros.
2. El acceso a los puertos de Candeleda, El Peón, de la Cabrilla y del Arenal,
que nos sitúa en la cuerda, con vistas a las dos vertientes.
3. La subida a los picos más representativos. El Almanzor (2592 m.) la Galana
(2568 m.), El Morezón (2391 m.), La Mira (2343 m.)
Podemos asegurar que cualquiera que sea el esfuerzo, desde el más modesto como
ver la nieve en los alrededores de la Plataforma al más ambicioso, se verá
compensado por la grandiosidad del paisaje. En Gredos se mezclan el granito con
la jara y el piorno. La cabra hispánica, que veremos abundantemente, es
observada por águilas y milanos.
LOS PUEBLOS
El macizo Central Gredense, posee en su entorno numerosas posibilidades que
pueden satisfacer inquietudes culturales.
Los pueblos de la cara norte son pueblos para recrearse con la severidad y
tranquilidad de sus construcciones y gentes.
En la carretera que une una vertiente con otra por la parte oriental del
macizo, está el Puerto del Pico (1352 m.), con excelentes vistas, zona de
tránsito milenario, está cruzado por una calzada romana que invita al
senderismo selectivo.
Bajando al sur está el pueblo de Mombeltrán (638 m.) con el destacado Castillo
del Duque de Alburquerque (S. XV)
y más al sur Arenas de San Pedro (510 m.) con El Castillo de la Triste Condesa
y el Palacio del Infante Luis de Borbón, a 2 Km. se encuentra el convento de
San Pedro de Alcántara cuya capilla está decorada por Francisco Sabatini. A 10
km., unas grutas naturales llamadas Cuevas del Águila, que pueden visitarse.
En plena falda Sur, un pueblo centro de interés y visitas es Candeleda (428
m.), que junto a Pedro Bernardo, Casavieja y otros ofrece al visitante una
arquitectura popular interesante y novedosa, forman el llamado Valle del
Tiétar. Desde Candeleda debe visitarse la ermita de Nuestra Señora de Chilla
cuya romería en septiembre coincide con las fiestas del pueblo y celebran
encierros.
Próximo a Candeleda está el Castro del Raso y a continuación en tierras
extremeñas la comarca de la Vera. Naturaleza y pueblos unidos en un mismo
empeño.
RECOMENDACIONES
La sierra de Gredos es ideal para pisar la nieve, contemplar su fauna respirar
aire puro, descansar, tomar el sol de invierno y refrescarse en sus arroyos en
verano y pasear por sus gargantas y senderos.
Sus pueblos nos ofrecen alojamiento, gastronomía y productos populares. Pero si
nuestros objetivos están en la Sierra Alta, la zona de los picos, las crestas,
las gargantas profundas, tengamos en cuenta que estamos en la montaña y se
pueden producir cambios bruscos en la climatología, tormentas y nieblas
inesperadas que pueden dificultar nuestro regreso. Por todo ello, la prudencia,
la información, un equipo adecuado y una forma física mínima es requisito
necesario, junto al respeto y a la conservación, para disfrutar de lo
inolvidable en una Sierra que debemos recordar con cariño y familiaridad y
nunca con hostilidad