EL MAS HERMOSO CAMINO PARA VOLAR :
(Por Jorge L. Medeot - Revista Aviación Sport Nº 8)
La construcción "amateur" es una aventura humana y técnica, de meses ó años. Y se da solo por una filosofía voluntarista, en su amor por el vuelo, en las horas de los sueños; pero para ello hay que estar motivado por la concepción de un avión personal y personalizado, y con un precio razonable.
Resulta increible el mundo de los livianos y los deportivos. Nada hay más reconfortable que llegar a volar algo creado y ensamblado por uno mismo y que además produce la admiración de otros genios creativos. A veces peyorativamente suele decirse : "es un trabajo de aficionados" pero "amateur" no es un puesto profesional. Por puro espíritu pionero, en el comienzo fue el amateur, luego vino el industrial, con su beneficio rentado. Las herramientas de la sociedad moderna son obras e ideas de aficionados. Este es el iniciador, el inventor, el generador, es la centella del BIG BANG en donde él deja escapar su grandiosidad. Pués es un genio, un estilista, un conocedor, un privilegiado con ansias de vivir cada día con plenitud.
La cronología de la aviación, se confunde con la cronología de la construcción de los aficionados. Amateur, merece una mayúscula. En la aviación LIGHT, la innovación y el progreso emanan de cerebros particulares más que de oficinas de fábricas patentadas ó regidas por reglamenteos y disposiciones gubernamentales. Los precursores son de épocas memorables, donde el empirismo y la perseverancia les permitieron sobrevolar las montañas.
Ese ímpetu, esa motivavión, esas llamaradas de creatividad, aún perdura en los constructores actuales. Todo lo hicieron como aficinados, con recursos propios y con su tiempo, tienen en común la autenticidad de los buscadores, tan obstinados, como convencidos.
Las avionetas son los ancestros de los ULM, las avionetas fueron una creación de los industriales. Hoy en día la aviación deportiva no deja persona indiferente. Los monjes tibetanos practican vuelo libre en alas delta de cañas de bambú recubiertos con finas telas de seda. En Francia en 1946 se forma la R.S.A., en Inglaterra en 1952 la P.F.A. y en Estados Unidos en 1953 la E.A.A. (cuya filial argentina # 722 se fundó en el año 1981). Todas estas siglas son asociaciones nacionales de constructores "amateur" de aeronaves livianas. Francia tiene el mayor número de constructores, comparados con el de habitantes, en Estados Unidos el mayor número de aparatos construidos.
Los materiales usados, generalmente son la madera, tela y tubos, también de chapas de aluminio y últimamente los más creativos han desarrollado los aviones de materiales compuestos. También los aficionados han trabajado en adaptar diversos motores de automotores a esta áera de la aviación, logrando resultados que podemos considerar excelentes.
Construir una aeronave exige sacrificios, como toda gestación. El constructor da vida gradualmente a aquello que será su BB. Todo es bueno para la máquina que esta tomando forma. Si no esta bien en el garaje por la humedad, lo pone en la sala comedor. Es un nacimiento verdadero. La alegría de construir son en medida a los esfuerzos INMENSAS....
El primer vuelo es igual a un nacimiento, cuando las ruedas dejan el suelo, cortan el cordón umbilical. Lanzarse a construir su "criatura" es como entrar deliciosamente en religión. Es una tentación, es una adictiva experiencia, es conocer a grupos de "devotos" con serenos sentimientos de hermandad. "Don nadie" construye su aeronave.
Este virus puede atrapar a las más diversas categorias de socio-profesionales, el cual es muy insidioso, dado que se pivilegian las relaciones con compañeros embarcados en una "galeria" similar y no se habla más que de su "boutique".. Las salidas son a Festivales o Convenciones aéreas. En las conversaciones los trucos o los consejos se reciben o se prodigan. Cada uno se corrige. En cuanta ocasión se encuentran se pautan detalles. El virus es tan pernicioso que casi ninguno llegó a preferir dejar de construir, para poder volar. La ciencia no le ha encontrado remedio. El "aficionado" debe administrar sutilmente su vida privada, (dilema : ¡el avión o yo!...) y su compañera debe estar dotada de una paciencia de Angel Feliz.
Inicialmente se dividirá el tiempo en tres partes no iguales : Las charlas con otros constructores ya más cancheros. Luego la búsqueda de piezas y materiales de calidad y mejor precio; y por último el trabajo de realización propiamente dicho. Las proporciones son variables.
"Don Nadie" hace su máquina de deja de ser un "Don Nadie". Son locas las ventajas que tiene volar un "Casero". Uno pasa a ser un piloto "diferente" por las razones anteriores y en general es mirado con un tilde de "chiflado".. (y también porque los hay, algunos relocos...!).
El hecho de ser un casero, permite tener una máquina a medida y según los propios gustos. No es solo un asunto de pintura solamente; es de la motorización, del tablero de abordo, del tapizado, etc.,etc. Se permiten realizaciones que los aviones de serie no tienen fácilmente. Uno lo arma según sus propios criterios, mientras las reglas del arte sean respetadas.
El juego consiste en, medirse una suntuosa bijouterie a un precio razonable. También hay otra razón más prosaica y más loable : ¡Volar barato!. El precio de una hora de vuelo, no se compara con el costo de aquella de un ación alquilado en el Aero Club de mi ciudad. Muchos vienen a la construcción amateur, porque la posesión de un avión implica costos de explotación promedios más bajos (algunos se contentan con nafta de automóvil).
A partir de que uno ha optado por construir su máquina de la "A a la Z", la imposibilidad de asegurarse el entretenimiento es innegable. Puede durar 3 años, si el entusiasta tiene constancia. La consecuencia será que el piloto-constructor vuela en ventaja con el colega del Aeroclub (unas 40 horas por año, contra 17 horas aproximadamente).
Para meditar : parece que los nuevos modelos aparecidos recientemente no vinieron a desplazar a los "ancianos" los valores seguros. Hay para todos los gustos y usos : del monoplaza al multiplaza, aviones, planeadores, helicópteros y autogiros.... Todas las formas periódicamente son reinventadas, están en la naturaleza aeronáutica. Desde un CUCO que mete miedo, a la aeronave inspirada en la Guerra de las Estrellas... Todos los motores, los pistones, de 2 ó 4 tiempos, y hasta reactores. Pocas personas son las que ponen la mira en un modelo preciso, seguido de un cálculo especulativo teniendo en cuenta un balance del futuro costo por kilómetro para sus viajes. No son muchos.
No hay que olvidar que estamos en un dominio donde lo pasional te lleva sobre lo racional. Es principalmente la mirada de su estética, que uno elige...su maquinita. Es su "look" lo que te regocija y ahí caes de hocico enamorado.... Uno ama las formas fluidas, otro las más cuadradas. Tal vez se prefieren las alas altas, o las bajas o las rotativas. Un tren triciclo o un clásico. Fijo o retráctil. Hay para todos los gustos. Pero es en el material utilizado donde cada una de las tecnologás empleadas, tienen sus calientes adictos. A saber :
La madera : material noble por excelencia - fabricada por Dios - es sinónimo de livianidad y solidez incomparable. Resiste bien el envejecimiento, a condición de tratarla con el cuidado adecuado. Solo se necesitan herramientas relativamente simples, al igual que para el entelado. Es una tarea artesanal.
El metal : es - algunos le dirán menos agradable, es frío : sin calidez ni aroma. Las herramientas necesarias son más consecuentes, todo depende del grado de utilización de las máquinas. Sin embargo, chapas, ángulos y perfiles se obtienen fácil y simplemente en el comercio. Con la ventaja de que su dueño no temblará por su "joya", si en la aventura, el debe pasar 1 ó 2 noches afuera.
El compuesto : En verdad tiene sus contingencias. Para empezar las manipulaciones son largas, hay que hacer prolijos moldes. Se ocasionan olores nauseabundos y a veces con alérgias. Estás obligado a vigilar minuciosamente la hidrometría y la temperatura. Para seguir es caro y más pesado que la madera/tela; y ni que hablar del metal. En revancha el empleo de materiales compuestos permite formas evolutivas y una terminación extraordinaria.
Los constructores aficionados no son fanáticos del placer solitario. Después de pasar horas encerrados en su atelier; experimentan la necesidad de compartir la exaltación del vuelo, junto a alguien de su agrado, a bordo de un biplaza. Cualquiera sea la tecnología usada, los biplazas son los que obtienen más devotos... y no es mucho más caro que un monoplaza.
Cada uno debe encontrar el coraje de lanzarse a esta formidable experiencia humana. La dicha reside allí. Los trabajos y sus resultados llevan impícitos los imaginarios acordes de un vals...Hay una sensación de dignidad, de orgullo. El pleno goce de saber que en nuestros brazos, nuestra mente y nuestro corazón Dios ha actuado en mi y para darme el regalo más hermoso del universo : el poder volar como los ángeles...!