CURAZAO – ABRIL 2004

Contador: Contador

 

Este mes de Abril de 2004, no pudimos hacer mucha penitencia, sino todo lo contrario. En Semana Santa nos fuimos para Galápagos y en el vuelo de regreso ya estábamos organizando una nueva salida para aprovechar el día feriado del siguiente fin de semana. Fernando Guerrero, haciendo honor a su apellido, aguerridamente en sólo dos días nos organizó una salida para Curazao, con lo cual tampoco íbamos a disfrutar de la fecha patria en suelo venezolano. En fin, no se puede tener todo.

Del grupo de Galápagos no pudieron venir todos, pero tampoco tuvimos mucho tiempo para echarlos de menos con un programa de buceo tan apretado, como bien concebido.

La salida se inició en Maiquetía el Viernes 16 en la tarde y no hubo el más mínimo inconveniente en el aeropuerto o en el vuelo. Al llegar al Aeropuerto de Hato los trámites fueron rápidos y en un ratito ya estábamos montados todos en una van y un turismo que nos iban a transportar de un lado para otro en los próximos tres días.

En la VAN nos metimos nueve con el equipaje, equipos de buceo, accesorios fotográficos, etc. ¿Qué como lo logramos? Muy sencillo: dos adelante y siete atrás; los bultos repartidos por cualquier hueco que quedó disponible.

¿Pero cuantos y quienes fuimos a Curazao? Lo más fácil para recordar consiste en visualizar las hermosas habitaciones del hotel Habitat. Compuestas por cabañas de obra de un solo nivel de colores caribeños, alrededor de estanques y jardines, conectadas por enrevesadas caminerías. En cada cabaña dos amplias habitaciones dobles con un porche común, con cocina y refrigerador disimulados, sofás, sillas y mesas para compartir en un espacio abierto a los jardines. Así que nos repartimos de la siguiente manera: Víctor Vivas y Jesús Núñez Núñez en una habitación y en la contigua nuestra hija Daniela que quedó solita. En la cabaña de al lado, estuvimos Rosa Almada y yo mismo, Pedro Sánchez, junto con Mildred Peraza y Marta Sánchez. La tercera cabaña la ocuparon los Aguirre: Mariana y Eduardo por un lado, y por otro, los niños Patricia, Sara y Javier. La última cabaña quedó para Farah y Fernando. Es decir, catorce seres humanos en total, de los cuales nueve buzos certificados y tres en vías de serlo, más dos bellas damitas que aun no tienen edad para acompañarnos bajo el agua. Pero Daniela, no pudo ni bañarse en este viaje porque nada mas llegar de Galápagos no se le ocurrió otra cosa que hacerse un piercing en el ombligo que la obligaba a mantenerlo seco por un mes.

Foto 1

 

Pero antes de llegar al Hotel, paramos a cenar en un restaurante chino, junto a la carretera, por recomendación de Fernando. Es algo curioso que en Curazao abundan los restaurantes chinos. Son exquisitos independientemente de la apariencia o el standing y tienen una cierta mezcla curazoleña.

 

El Sábado 17, amanecimos a una hora prudente para desayunar en una terracita que tiene Habitat frente al mar. Ni contar la de poesía que se puede escribir al respecto.

Más tarde pasamos por la operadora del Hotel para el registro, recogida de plomos y tanques, así como para el primer shoping de camisetas, gorras, etc. El día se presentaba muy lindo, pero la cargada de tanques y equipo con aquella temperatura y humedades se pueden imaginar. Pero ya saben el dicho popular: el que quiera peces que se moje el cul...

Repartimos los tanques entre la Van y el Turismo Aguirre y nos fuimos para el primer punto de buceo en el mismo Willemstad, junto al nuevo muelle de cruceros en Otrobanda. Una vez se llega a la planta potabilizadora de agua en Otrobanda, se toma el camino que conduce hacia el mar, se pasa el muelle y se llega a una playa solitaria de rocas bajas.

Nos temíamos que no nos dejaran bucear porque había un gran crucero atracado y por razones de seguridad (para el barco) suelen prohibir la actividad. Pero en la orilla nos esperaba el Director de la Oficina de Turismo de Curazao, Sr. Chernov, gran amigo de Fernando, para cambiarnos el Turismo por otro carro con más maletero. Se pueden imaginar esos dos vehículos con casi veinte tanques, equipo y catorce personas. Con Chernov allí no íbamos a tener problemas y de todas formas, no íbamos a dejar de bucear el  SUPERIOR PRODUCER.

 

El Superior Producer es uno de los barcos hundidos más espectaculares del Caribe. Llevaba un cargamento de ropa, cuando debido al mal tiempo, la carga se desplazó, haciendo que el barco se hundiera muy cerca de la entrada del puerto en el lado oeste. Más tarde fue remolcado hasta el punto actual para que no representara un peligro para la navegación, aunque hoy en día queda demasiado cerca del nuevo muelle. Hay una gran boya metálica marcando el punto, a unos 80/120 metros de la orilla. Por lo general hay corriente y es necesario nadar duro para llegar. Si la corriente está muy fuerte, se puede bajar antes de llegar a la boya, ya que el barco se encuentra fácil al estar paralelo al talud sobre el fondo plano a 32/35 m, la visibilidad suele ser de 30 m y a veces se puede oír el sonido de la cadena de la boya golpeando contra la estructura del barco. La Timonera en proa está a 24 metros y el resto de la estructura sobre los 27 y 30 m. En nuestro caso, la corriente estaba bastante fuerte y le llegamos al barco por proa a punto de perderlo, desde el lado oeste (Foto 2). Tuvimos que darle fuerte a las aletas para llegar a la bodega, donde encontramos protección contra la corriente (Foto 3). Una vez recorrimos la bodega, no fuimos hacia la timonera por babor (Foto 4) y penetramos uno a uno al puente (Fotos 5, 6 y 7).

 

Foto 2Foto 3Foto 4

Foto 5Foto 6Foto 7

En medio de la sala hay una abertura al nivel superior, por donde íbamos ascendiendo, para salir por una de las puertas a estribor. Según aparecían los buzos con los ojos como platos, les iba sacando fotos (Fotos 8, 9 y 10). Rosita se alejó un momentito de la estructura y ya la corriente se la llevaba de nuevo (Foto 11). Yo hacía señas para que se acercase al barco y así pude tomar una foto donde se veía a Rosa flotando sobre el barco (Foto 12).

 

Foto 8Foto 9Foto 10

Foto 11Foto 12

 

Aunque por lo general hay meros y barracudas, además de anémonas y coral, no hicimos mucho caso a la flora y fauna porque el barco en si acapara toda la atención. De regreso nadamos hacia el talud manteniendo la vista del fondo pero controlando la profundidad entre los 24 y los 21 metros, ya que las computadoras empezaban a avisar el límite de no-deco. El ascenso a la pradera a 5 metros no debió tomar más de tres o cuatro minutos y otros cuatro o seis para llegar a la rompiente.

Datos de la inmersión

Fecha: 17-04-04

Hora: 11:50

Tipo de Inmersión: No deco, profunda, barco hundido, fotografia

Condiciones: Corriente moderada Este a Oeste un nudo o menos.

Profundidad Máxima: 101 ft / 31 metros          Profundidad Media: 18.6

Temp.Min.: 81° F / 27,2°C      Tiempo Total: 35 minutos

Consumo: 2524 psi / 174 bares. Tanques de aluminio de 80 cft

Alarmas: Esfuerzo

Después de comentar la excelente inmersión que acabábamos de hacer y recoger todo, nos dispusimos a cruzar Willemstad desde Otrobanda a Punda, en la orilla este de la estrecha bahía de Santa Ana. Desde el puente Reina Juliana, en de la autopista, a 60 metros sobre el nivel del mar,  hay una excelente vista del enorme puerto, la bahía y los dos lados de la ciudad, unidos también por el puente flotante llamado de la Reina Emma.

Foto 13

 Este puente, se abre basculando desde Otrobanda, dejando paso libre a los barcos y grandes cruceros que entran al puerto.

Nos dirigimos hacia el hotel Princes Beach, junto al cual hay un pequeño restaurante turístico con aparcamiento y una playita desde la que saldríamos más tarde hacia CARPILE. Antes de eso comimos algo en el sitio y descansamos mientras Fernando se dedicaba afanosamente a dar un discovery a Mariana y Javi, así como una clase de aguas abiertas a Farah.

Foto 14

Cuando nos llegó la hora, salimos nadando hacia fuera del espigón que cerraba la playita, ya que CARPILE se encuentra enfrente del hotel. La nadada fue también medio fuerte, sobre todo porque el Sol nos pegaba de frente desde el oeste según nadábamos bocarriba. Después de un descansito corto para acondicionar la respiración pero evitando que la corriente nos sacara del punto, empezamos el descenso:

 

CARPILE, literalmente “pila de carros”, es un arrecife artificial formado por los autos y otras basuras que reposaban en un desguace que estaba justo donde se iba a construir el hotel y que fueron lanzados al mar para limpiar el terreno. Dicen las malas lenguas que por un cálculo erróneo, la grúa y la barcaza que la soportaba se fueron al fondo al volcar por exceso de peso al tratar de hundir una carga.

Se pueden ver todo tipo de coches antiguos, ejes de camión (Foto 15), tuberías (Foto 17), etc. todo ello decorado de coral y esponjas tubulares (Foto 16) de variados colores. Lamentablemente la visibilidad en esta ocasión no estaba muy buena por exceso de suspensión, era un poco tarde y la luz escasa a profundidad, con lo cual fue imposible tomar buenas fotos de conjunto.

 Foto 15Foto 16Foto 17

Foto 18

 

Al final de la inmersión, en terreno menos profundo encontramos esponjas de vaso (Foto 18), anémonas (Foto 20), coral de cuernos de ciervo (Foto 19. Más tarde, Fernando me comentó que hace años este tipo de coral era muy abundante en las costas venezolanas; sin embargo hoy, incluso en parques nacionales, lo que se ven son praderas de cuerno de ciervo y bosques de cuerno de alce muertos. Pero en fin, por eso es que fuimos a Curazao a bucear, entre otras razones.

 

Foto 19Foto 20

 

Datos de la inmersión

Fecha: 17-04-04

Hora: 16:07     Intervalo: 3:35 horas

Tipo de Inmersión: No deco, profunda, restos hundidos, fotografia

Condiciones: Corriente leve

Profundidad Máxima: 112 ft / 34 metros          Prof.Media: 14.9

Temp.Min.: 80° F / 26,7°C      Tiempo Total: 48 minutos

Consumo: 2045 psi / 141 bares. Tanques de aluminio de 80 cft

Alarmas: Ninguna

Aunque la profundidad máxima fue de 34 metros, el perfil nos permitió llegar a 48 minutos con un buen consumo.

 

De regreso al Hotel Habitat, todavía hubo quien tenía fuerzas para una nocturna y otros preferimos descansar y arreglarnos (los que tienen arreglo) con calma para la cena. Según contaron, aunque la noche estaba preciosa, el buceo fue una cag... más que nada precisamente por el cansancio y porque finalizaron  prematuramente la inmersión por una serie de inconvenientes que se sumaron.

 

Para la cena, fuimos invitados por la Oficina de Turismo de Curazao. Chernov (Foto 21 al fondo) nos estaba esperando en “Yuca, Grill & Chili”.

Foto 21

Un restaurante enorme con diferentes ambientes en dos niveles. Una parte inferior abierta muy informal, con pantallotas de video y otra parte cerrada más formal. Encima de ésta última, una terraza restaurante donde comimos opíparamente pero desgraciadamente tomamos lo que les toca a los buzos, agua o zumos de fruta.

Increíble el trato de la Oficina de Turismo con los grupos que trae Fernando, ya que en mi caso, también fui invitado en un viaje anterior, pero no se vayan a creer que está incluido en el paquete, por lo menos no siempre.

Foto 22

Ya avanzada la noche, nos dispusimos a regresar al Hotel, sobre todo porque muchos no nos aguantábamos de sueño y cansancio.

 

Segundo día de Buceo

 

Esta mañana el toque de diana fue más temprano porque tenemos incluida una salida en bote desde el muelle de Habitat y obligatoriamente la salida es a las ocho de la mañana, estén o no estén los buzos. Ya se sabe que los holandeses juegan al fútbol... Así que, con los huevos en la garganta y el jugo de naranja haciendo de las suyas por la rapidez con la que desayunamos (sobre todo porque perdíamos mucho tiempo admirando la vista del mar desde el restaurante), salimos disparados para no perder el embarque.

Ya en el bote, por cierto muy amplio y cómodo para el buceo, el Dive Master nos dio un breve briefing en spanglish, que alguno entendió, sobre como desenvolverse en el barco y nos dirigimos al oeste hacia el primer punto de buceo, al que llegamos después de 15 ó 20 minutos de navegación.

 

LOST ANCHOR

Este es el nombre que le entendimos al Capitán, pero la verdad es que en Internet este nombre figura indicado al sureste de la isla, más allá del Sea Acuarium. Pero ya se sabe, que a veces esto de los nombres es a gusto del baquiano de turno. Para el briefing de la inmersión, una vez amarrada la embarcación, el tipo miró al oeste y al este para ver las condiciones del mar y dijo mas o menos: “se me lanzan por detrás, bucean para el este, porque si bucean para el oeste no van a ver nada. Cuando estén a medio tanque se me devuelven y si encuentran el ancla perdida no la toquen, déjenla ahí. Se me suben por detrás y espero que lo disfruten. Chao”.

Menos mal que nosotros teníamos a Fernando. Como ya se verá esto será crucial.

Pues bien, una vez en el agua, nos dedicamos a disfrutar la inmersión. La visibilidad muy buena, grandes racimos de esponjas tubulares, esponjas naranjas, doncellas, trompetas, cofres, morenas y al final una lija a la que le hice un montón de fotos.

De repente noté que Eduardo se revolvió hacia el talud, cámara en ristre, y nuestra sorpresa fue ver una tortuga carey muerta de miedo y medio enredada entre el coral y las piedras. Para cuando yo le pude tomar una foto, ya huía despavorida hacia el azul.

Según progresó la inmersión, me di cuenta que la corriente nos llevaba, con lo cual el regreso previsiblemente sería complicado. A mitad de tanque nos devolvimos y Fernando nos subió progresivamente a la pradera, más cerca de los acantilados, donde la corriente no se hacía sentir tanto. Otro grupo que nos acompañó desde el barco, continuó por el talud y se podía observar que estaban realizando un gran esfuerzo. Nosotros por nuestro lado, tuvimos tiempo para gastar las últimas libras de aire junto al amarre y seguir tomando fotos en un ambiente cristalino.

Una vez en cubierta, uno de los musiús, que había pateado muy fuerte contra la corriente, le formó un escándalo al Capitán con sapos y culebras incluidos. El Capitán se limitó a encoger los hombros ya que la cosa no tenía arreglo y  la única opción en el punto era la que ejecutamos. El hombre se cogió tal cabreo, que para la segunda mandó a su compañera / hija a quedarse en el barco y el tipo se bajo solo.

Foto 23Foto 24 Foto 25

Foto 26Foto 27Foto 28

Foto 29Foto 30Foto 31

Foto 32

 

Datos de la inmersión

Fecha: 18-04-04

Hora: 09:10     Intervalo: 16:11 horas

Tipo de Inmersión: No deco, profunda, fotografía

Condiciones: Corriente moderada a fuerte

Profundidad Máxima: 84 ft / 25.6 metros         Prof.Media: 12,2

Temp.Min.: 80° F / 26,7°C      Tiempo Total: 54 minutos

Consumo: 2321 psi / 160 bares. Tanques de aluminio de 80 cft

Alarmas: Ninguna

 

El siguiente punto de inmersión al que nos llevó el barco, también en las proximidades, fue LONGO BEACH o Playa Larga. La inmersión fue muy buena en cuanto a paisaje y visibilidad, pero no es que se pueda decir que hubiese muchísima fauna, aunque la que vimos se podría decir que era de buen tamaño. Aun así, vimos trompetas, toritos, obispos y un globo de regular tamaño. La inmersión previa fue mejor por el aliciente de la corriente, aunque el musiú se enfadase.

 

Foto 33 Foto 34 Foto 35

Foto 36

 

Datos de la inmersión

Fecha: 18-04-04

Hora: 11:04     Intervalo: 00:58 horas

Tipo de Inmersión: No deco, profunda, fotografía

Condiciones: Calma

Profundidad Máxima: 108 ft / 33 metros          Prof.Media: 14.3

Tiempo No Deco Min.: 5 min

Temp.Min.: 80° F / 26,7°C      Tiempo Total: 47 minutos

Consumo Total: 2060 psi / 142 bares.

Consumo Instantáneo Promedio: 0.52 cft/min  ó 14.8 litros/min

Consumo Instantáneo Máximo de 0.83 cft/min ó 23.5 litros/min

Tanques de aluminio de 80 cft

Alarmas: Ninguna

Más abajo se puede ver el perfil de esta inmersión. No recuerdo el motivo para hacerla tan profunda, probablemente la buena visibilidad nos despistó. A 108 ft, la computadora marco un límite de 7 minutos para No Deco, aunque el mínimo de 5 minutos lo dio más tarde, al bajar de 74 a 86 ft. Comenzamos la subida multinivel para mantenernos en los límite. Una vez llegamos a 50 ft, el tiempo No Deco dejó de representar un problema.


Perfil 1

 

Una vez regresamos al hotel, nos apresuramos a cargar de nuevo tanques para una inmersión a nuestro aire. El barco estuvo muy bien, pero no te dejan elegir los puntos. Por ejemplo, nosotros en realidad queríamos ir a Mushroom Forest, pero el capitán no nos paró medio.

Así que nos fuimos a PORTO MARIE. Único en diversidad, El Valle es uno de los sitios más populares, por una buena razón: dos arrecifes paralelos y con un Valle en la mitad, donde encontramos el hogar de una extensa variedad de vida de arrecife. A menudo se pueden ver tiburones jóvenes. El punto se encuentra localizado en  la playa  de Puerto Marie, aproximadamente a 8 minutos en carro desde la Iglesia de Willibrordus. Se debe pagar una cuota de admisión de Nafi=3.50 con aparcamiento gratis. En la playa se encuentra un bar restaurant con ricos aperitivos, como también vestuarios, tanques de agua dulce para limpiar el equipo, duchas y baños. La entrada a El Valle se hace desde la playa con fondo arenoso donde se colocaron piedras coralinas artificiales. Hay que nadar aproximadamente  5 minutos para llegar al primer arrecife. Una boya anclada a sido puesta en el centro de la bahía  para buceadores en botes; este es un buen punto referencia  para comenzar a bucear. Habitualmente la corriente y el oleaje son mínimos, la visibilidad normalmente es buena  de 30ms (100 pies). En la boya la profundidad es de 9ms (30 pies) con una inclinación de 15ms(50 pies) al primer arrecife. Nadando en línea recta se llega al primer arrecife situado a la derecha, después un fondo arenoso y finalmente el segundo arrecife a la izquierda que comienza alrededor de los 18ms (60 pies). El fondo de El Valle supera los 40 m (130 ft). Es el hogar de muchos peces de arrecife: ángeles, loros, jureles, rubirubias, meros, tortugas, barracudas, etc. La cubierta coralina es abundante y en buen estado.

Después de la inmersión, corrimos desesperados de hambre al restaurante donde pasamos el resto de la tarde entre hamburguesas y bañitos en la playa. La gente menuda se lo pasó genial, así como los no buzos, pues el sitio es de ensueño.

 

Foto 37Foto 38Foto 39

Foto 40Foto 41Foto 42

 

Datos de la inmersión: Porto Marie

Fecha: 18-04-04

Hora: 14:01     Intervalo: 02:10 horas

Tipo de Inmersión: No deco, profunda, fotografía

Condiciones: Calma

Profundidad Máxima: 123 ft / 37.5 metros       Prof.Media: 17.3

Tiempo No Deco Min.: 3 min

Temp.Min.: 80° F / 26,7°C      Tiempo Total: 44 minutos

Consumo Total:  2176 psi / 150 bares.

Consumo Instantáneo Promedio: 0.52 cft/min  ó 14.8 litros/min

Consumo Instantáneo Máximo de 0.89 cft/min ó 25.3 litros/min

Tanques de aluminio de 80 cft

Alarmas: Ninguna


Perfil 2

Como se puede ver en el perfil, bajamos directos y en ocho minutos estábamos a la máxima de 123 ft en el fondo de El Valle. En los siguientes 6 minutos seguimos un ascenso constante manteniendo el tiempo de No Deco a raya de 7 a 11 minutos. Ello nos permitió seguir hasta el minuto 20 en 80 ft, donde marcamos el mínimo tiempo No Deco de 3 minutos. Continuamos ascendiendo escalonadamente hasta los 40 pies rodeando el arrecife de la derecha para conseguir el retorno, y con ello salvamos un No Deco de 28 minutos, hasta que de nuevo el implacable tiempo llegó a 4 minutos en los 45 ft después de 34 minutos de fondo, con lo que iniciamos el ascenso directo a la parada de seguridad sobre los 15 ft. Como se ve un ejemplo de perfil casi perfecto mucho más allá de las tablas doppler.

 

De regreso al Habitat, nos dispusimos ha realizar una nocturna en toda regla. Algunos declinaron la invitación y prefirieron pasar el resto de la tarde en la piscina, situada en forma de terraza con vista directa al mar.

Foto 43

En dicho lado, el agua cae en forma de cortina a una fuente en un nivel inferior, de modo que si te sitúas en este borde sientes como estar en el filo de una pequeña cascada. Si miras la lámina de agua desde el lado opuesto, parece una continuación del océano.

 

Entramos al agua desde la escalera del embarcadero siguiendo unas maromas que hay en el fondo como referencia de regreso y nos fuimos dejando el talud a nuestra izquierda. La temperatura excelente, así como la visibilidad. Lo que mejor recuerdo de esta inmersión es que por primera vez vi una Langosta Almohada en el caribe, porque en Galápagos son muy frecuentes y allí las llaman “Langostino”. También vimos una langosta espinosa más frecuente por esta zona.

 

Datos de la inmersión: Habitat

Fecha: 18-04-04

Hora: 19:12     Intervalo: 04:26 horas

Tipo de Inmersión: No deco, Nocturna, Profunda

Condiciones: Calma

Profundidad Máxima: 72 ft / 21.3 metros         Prof.Media: 11.9 m

Tiempo No Deco Min.:  25 min

Temp.Min.: 81° F / 27,2°C      Tiempo Total: 53 minutos

Consumo Total: 2103 psi / 145 bares.

Consumo Instantáneo Promedio: 0.53 cft/min  ó 14.9 litros/min

Consumo Instantáneo Máximo de 0.90 cft/min ó 25,6 litros/min

Tanques de aluminio de 80 cft

Alarmas: Ninguna

 


Perfil 3

 

En la noche, nos fuimos a cenar a Willemstad y decidimos quedarnos en Otrobanda en un restaurante dentro

Foto 44

Foto 45

 de un conjunto monumental que da a la orilla oeste del canal, prácticamente en la bocana del mismo. El restaurante, “Bistro Le Clochard”, de estilo francés fue muy adecuado para las parejas del grupo, por su ambiente romántico en una terracita junto al mar, con sus velitas iluminando la escena y las velas de los veleros que se veían a la luz de la luna.

Foto 46

 La cena fue estupenda, pero el precio fue acorde con lo francés. Además, más de uno, como el que esto escribe, agarró un gripazo de muy señor mío con tanta brisa que corría a la orilla de la ría, como complemento del fresquito que nos conseguimos a la salida de la nocturna. Gajes del oficio marinero.

 

El último día amaneció tan bello como los anteriores. Gracias a la influencia de Fernando y a la atención del staff de Habitat, nos permitieron mantener las habitaciones hasta última hora de la tarde, con lo cual nos propusimos pasar la mañana en Sea Acuarium, para luego regresar a bañarnos y así llegar fresquitos al Aeropuerto.

 

En Sea Acuarium nos esperaba de nuevo nuestro ya amigo Chernov, que nos facilitó la entrada sin pagar medio. Lo que sí corrió por nuestra cuenta, fue el Animal Encounter y el video que nos filmaron durante el mismo. Al principio yo dudé si disfrutar de la experiencia porque ya me estaba sintiendo realmente mal con mi principio de gripe, pero después de ver como se animaron casi todos, decidí echarle un par de libras de nitrógeno a mis tejidos. De hecho el tiempo de NO FLY de la computadora aumento unos minutos, aunque la profundidad no superó los 4 metros.

Foto 47

Después de que seleccionamos los respectivos equipos, nos dirigimos a los estanques de agua de mar para la experiencia de encuentros cercanos del tercer tipo con rayas, globos, sábalos y otros bichitos, provistos de una cesta llena de sardinitas de cebo.

Foto 48

 Antes nos había instruido de cómo tomar la sardinita por la cola, con la precaución de no asomar ningún dedo solitario, para ofrecerlas a nuestros amigos acuáticos. Ya en el agua, nos sumergimos siguiendo las indicaciones de los guías y posando para el camarógrafo. Una bandada de rayas y peces nos empezó acosar una vez que el primer buzo asomó la primera sardinita. Espectacular, divertido, gratificante, aunque uno no deja de pensar que estarían mejor libres y salvajes; sin embargo, cumplen una labor indispensable para fomentar el amor a la naturaleza y a los animales, así como a perder el temor infundado que muchas películas y relatos han creado alrededor de los grandes peces. Pese a las instrucciones, tratando de meter la mano por debajo de una raya para alimentarla, debía tener un dedo asomando junto a la sardina y me lleve un apretoncito de mandíbula, pero nada serio. Mas tarde nos acercamos a una zona dividida por una pared de metacrilato que disponía de orificios de unos 7/8 cm de diámetro para que pudiéramos alimentar a los tiburones tigre, tiburones gata, grandes pámpanos y tortugas que requieren de un ambiente controlado para ser alimentados. Los pámpanos se acercaban a toda velocidad hacia el huequito donde asomaba la sardina y se giraban en milésimas sin chocar el vidrio, pero con el pez en su boca. Los tiburones son más torpes porque la prominencia sensible de la nariz no les permite acercar tanto la boca; sin embargo, las gatas se pegan verticalmente a la pared transparente y succionan con su boca desdentada con una fuerza tal, que hay que mantener los dedos a un lado del orificio para que no se los lleven junto con el bocado.

Foto 49

Estando en esta faena de alimentar a los tiburones, de reojo vi acercarse una sombra como una vaca de grande. Se trataba de un mero guasa de más de metro y medio, gordo de tanto cebo, que nadaba lentamente entre los buzos que lo tocaban entre sorprendidos y asustados de tanta mansedumbre para tal tamaño.

Con las grandes tortugas hay que tener cuidado porque inadvertidamente pueden morder la mano que las alimenta y causar fracturas con su gran pico, duro y fuerte.

Foto 50

Después de dar una vuelta más, cuando me disponía a salir con el cesto de la merienda vacío y ya con nuestros compañeros ahítos, tuve que devolverme a buscar a Rosa que no quería salir ni a rastras y perseguía a las pobres rayas y tortugas con media sardina entre los dedos. Porque la muy astuta, para que el cebo le rindiera, cortaba las sardinitas a la mitad.

 

Datos de la inmersión: Animal Encounter

Fecha: 19-04-04

Hora: 12:20     Intervalo: 16:12 horas

Tipo de Inmersión: No deco, Nocturna

Condiciones: Calma

Profundidad Máxima: ft / 3.6 metros    Prof.Media: 1.8

Temp.Min.: 80° F / 26,7°C      Tiempo Total: 44 minutos

Alarmas: Ninguna

 

Una vez fuera del agua, des equipados y secos, nos dirigimos al teatro acuático para disfrutar de un espectáculo de delfines de primera clase y luego deambulamos por el resto de las instalaciones, admirando la variedad de especies que allí se encuentran.

 Foto 51

Foto 52

 

Todavía tuvimos tiempo para dar una vuelta por Punda, hacer algo de shoping y comer en MacDonals para satisfacer a los jóvenes y no tan jóvenes. De allí, al hotel a cambiarnos y para el aeropuerto con aquel montón de maletas y equipos de buceo chorreantes aún.

Como era de esperar, tuvimos que esperar varias horas en la zona de embarque por retrasos típicos en estas latitudes y con estas compañías locales. En la sala de espera, el aire acondicionado muy adecuado para las temperaturas exteriores, estaba haciendo estragos en mi condición griposa. Aunque compré Teragrip en el aeropuerto y eso me alivió momentáneamente. Además nos dejaba de mirar preocupado que mi computadora de Buceo aún marcaba NO FLY, así que el retraso me venía bien. Me monté en el avión en la rayita.  Tuve que pasar los dos siguientes días en la cama para reponerme, no solo de la gripe, sino de un viaje de tres días que parecieron una semana de tanta actividad que tuvimos. Así que en definitiva, tuve también tiempo para descansar y no fui el único, porque los pequeñines también tuvieron gripe.

 

Foto 53

Hosted by www.Geocities.ws

1