| El Patio de las Cayenas Dedicado a cultivar la literatura latinoamericana, especialmente la dominicana Fundado el 21 de abril del a�o 2000 |
| El hallazgo de la aldea Comentario acerca del poema Son guerras y amores |
| Ram�n Francisco, cr�tico literario dominicano |
| �El hallazgo de la aldea! Posiblemente sea esta parte la m�s importante del libro Son Guerras y amores. Al son de la m�sica de las mil bocas de los bamb�s se narra la historia general originaria de ese lejano pueblo, Barbero, que fuera fundado, seg�n las noticias que han corrido de boca a boca, a orillas del Cuaba, simples boh�os que comenzaron a aparecer no se sabe c�mo. Y por Dios sabe qu� crecida o miseria o lance o misterio desaparecieron de ese lugar para empezar a formarse "entre Arroyo Barberito y Quebrada de Palma, llanura en donde un peluquero viv�a" y donde confluenciaban caminos reales de comarcas situadas a muchas leguas a la redonda (exactamente el centro del mundo, es lo que quiere decir el poeta. Como Comala: "Hay multitud de caminos. Hay uno que va para Contla;otro que viene de all�. Otro m�s que enfila derecho a la sierra. Ese que se mira desde aqu�, que no s� para donde ir�... Este otro de por ac�, que pasa por la Media Luna. Y hay otro m�s, que atraviesa toda la tierra y es el que va m�s lejos".) Barbero es como Macondo tambi�n. Macondo es centro del mundo. O como Piura. Piura es centro del mundo. Donde quiera que el hombre encuentre al hombre fundando las ciudades desde donde las razas se dispersan despu�s para poblar el resto de la tierra, donde quiera, digo, ah� est� el centro del mundo. La narraci�n de la fundaci�n de los pueblos originarios es caracter�stica de la �pica. Gat�n Arce ha venido a ser �pico en este, su �ltimo libro. Despu�s, la historia contin�a con los hombres abriendo trochas y colocando durmientes y rieles, chuchos y desv�os y el pueblo corriendo tras la nueva estaci�n, tras el nuevo punto de carga y descarga. Lo legendario y lo cotidiano. La historia del burgo. M�tica y �pica. Se�al de que nuestros poetas comprenden que es necesario contar ya la epopeya nacional. Este es el gran valor que las generaciones presentes y venideras habr�n de atribuir a Son guerras y amores. Personaje central de esta epopeya es el tren que abri� el camino hacia el mar infinito, hacia todos los mercados del mundo. El tren y sus traviesas, sus rieles, sus chuchos, su estaci�n, su and�n, sus cigue�as, sus desv�os, su silbato. �l representa eso mismo, los nuevos caminos, la esperanza. �l levant� a Barbero hasta cumbres insospechadas en la mente del poeta ni�o que fue a vivir a ese lugar desde el lejano Macor�s del Mar. �l tambi�n lo hundi� cuando, derrumbados los mercados, fren� su marcha poco a poco hasta desaparecer, dejando en su lugar aquel autov�a fantasmag�rico que era como su propia caricatura. Buc�lica y Vuelcos son dos poemas incluidos en esta parte del libro donde el lector encontrar� los datos de la an�cdota del hallazgo de la aldea. Se refieren en ellos hasta los inventarios de hombre y profesiones y hasta el mismo decreto que elev� la secci�n Barbero, Distrito Pacificador, a la categor�a de Puesto Cantonal. ��pica pura! �pica desde la narraci�n de los primeros pobladores, los que no tuvieron nombres, hasta la epidemia de la influenza que azot� a Pimentel o Barbero y la muerte de aquella ni�a sin nombre (porque era toda la Humanidad), de se�as, familiares y vecinos ignorados, quien no teniendo nombre fue llamada (por que se necesitaba un nombre para enterrarla) Mar�a Mundo, (Mundo Mar�a, Mar�a del Mundo, Mundo de Mar�a, Marimundo, Mundomar, Marmundo... y as� hasta el infinito). Este episodio, narrado en el poema Maria Mundo, fue rigurosamente cierto, seg�n las noticias que el poeta pudo obtener. �No por cierto menos m�tico! �Mar�a y su pueblo eran el pueblo entero! Retomando el lenguaje b�blico que Gat�n Arce jam�s ha abandonado porque por ratos aflora siempre en su poes�a (reminiscencia vaga de La Poes�a Sorprendida) el poeta narra tambi�n el �xodo, el aniquilamiento y la marginaci�n cuando las bancarrotas se sucedieron y los hombres lo abandonaron todo. Las lamentaciones de Jerem�as cobran vigencia en este poema Mar�a mundo. Pero, la fe siempre se mantiene esplendente. El bamb� ser� el s�mbolo de la fortaleza de la raza, la cual, a�n despu�s de tanto tiempo regresar� a la aldea porque |
| Los vientos flexan los bamb�s, mas no los rompen, las inundaciones acosan los bamb�s, mas no los socaban, los rayos ciegan en los bamb�s, mas no los queman, los hombres cortan los bamb�s, mas no a cerc�n porque no es leg�timo quebrar la vida y la muerte. |
| El bamb� es s�mbolo de la lucha del hombre contra el hombre mismo y contra los elementos naturales destruidores. Por eso, el libro termina como un canto al bamb� y a cuanto se hace de los bamb�s: az�car, instrumentos, paquetes de t�, utensilios, techos, muebles... El bamb� contiene todo el poema, contiene al hombre, contiene a la aldea, contiene la vida y la muerte. �Y por cuanto �l representa la lucha del hombre, alegr�a en la casa ! Son guerras y amores es, en fin, varios cantos al mismo tiempo: narraci�n de la aldea y su hallazgo: confrontaci�n de fuerzas: bien y mal terrestre: canto a la marcha de la Humanidad; canto a la inocencia; canto de los opuestos; menesterosos y poderosos y otros opuestos; or�genes. G�nesis. Hallazgo del hombre; autobiograf�a. Del car�cter polis�mico de este poema deriva su importancia en la obra de Freddy Gat�n Arce y en la literatura nacional. (Tomado del pr�logo de Son guerras y amores (1980) De la aldea, de los trenes y del �xodo, o sea, un an�lisis (y) una �pica. Ram�n Francisco.) |