Al pueblo de México
A las organizaciones revolucionarias
A los pueblos del mundo
Un
día 2 de octubre, del año de 1968, culminó un proceso de represión masiva y
selectiva orquestada por el Estado Burgués Mexicano, contra el movimiento
estudiantil-popular del mismo año.
Un
día 2 de octubre, del año de 1968, los órganos represivos al servicio de ese
Estado (el Ejército Mexicano, los cuerpos policíacos y de “granaderos”, así
como los cuerpos paramilitares denominados “Batallón Olimpia”) se encargaron de
masacrar al pueblo mexicano, representado en ese entonces por el movimiento
estudiantil-popular y su dirección política, el CNH.
Un día 2 de octubre, del año
de 1968, los representantes del gobierno mexicano (el Presidente Gustavo Díaz
Ordaz, el Secretario de Gobernación Luis Echeverría Alvarez,
el Secretario de la Defensa Nacional Marcelino Díaz Barragán y los jefes de
Gobierno del DF y de la Policía del mismo gobierno) determinaron acabar con el
movimiento estudiantil-popular, sirviéndose del recurso que usualmente utilizan
para “castigar”, para “poner el ejemplo”, para “cortar de raíz”, para “eliminar
definitivamente” (al estilo Ariel Sharon, Idi Amín Dada, Augusto Pinochet,
Rafael Videla, Romeo Lucas García, Anastasio Somoza y tantos otros ejemplares del zoológico de la
política imperial de los sesentas y setentas del siglo que recién terminó) a
quienes se atrevieron a cuestionar el modelo de desarrollo que impulsaba
nuestro gobierno y que respondía a los intereses del gran capital trasnacional
y criollo.
El día 2 de octubre, del año
de 1968, se trató de cerrar una época de lucha que desde mediados de la década
de los cincuentas, con el desarrollo de las luchas ferrocarrilera, magisterial,
de los médicos, de la Universidad Nicolaíta en
Michoacán, del asesinato de Rubén Jaramillo, del asalto al Cuartel Madera en
Chihuahua, se expresaba en México, como una muestra del repudio creciente del
1que era objeto el Estado y gobierno mexicanos.
El día 2 de octubre, del año
de 1968, se mostró con una nitidez meridiana que nuestra nación tenía cerradas
las puertas de la lucha democrático electoral y que sólo podía optar por la
organización de un verdadero movimiento revolucionario, dirigido por el propio
pueblo y representado militarmente por un verdadero ejército popular
revolucionario, que podría enfrentar a un ejército federal alevoso, asesino,
criminal y mercenario.
El día 2 de octubre, del año
de 1968, nuestro pueblo se topó con un muro que impedía mejorar las condiciones
de vida del mismo y que requería ser tirado para continuar el camino
democrático, popular y revolucionario.
El día 2 de octubre, del año
de 1968, el Estado mexicano mostró su desprecio hacia la juventud de nuestra
patria y, a su vez, esta última encontró que requería cambiar su visión de las
formas de lucha a asumir. Se encontró con la disyuntiva de persistir en un
único método de lucha o ampliar su espectro hacia todas las formas posibles de
organización y lucha revolucionaria.
El día 2 de octubre del
2002, a 34 años de aquél fatídico suceso, las condiciones de impunidad, de
alevosía, de engaño, de corrupción, de antidemocracia
e inconstitucionalidad de sus acciones tenemos que la disyuntiva sigue
persistiendo, continúa siendo la misma; en consecuencia, a 34 años de la
masacre no sólo el dos de octubre no se olvida, sino que también nos muestra
que debemos continuar la lucha en pos de un poder popular, de un ejército
popular revolucionario, y de un verdadero gobierno democrático, popular y
revolucionario.
¡¡¡Dos de octubre, No se
olvida!!!
¡¡¡Por que el color de la
sangre jamás se olvida, Los masacrados serán vengados!!!
Fraternalmente:
¡¡¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR¡¡¡
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA
PDPR-EPR-TDR
República Mexicana, 2 de Octubre de 2002