AL PUEBLO DE MÉXICO.
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO.
A LAS ORGANIZACIONES DEMOCRÁTICAS
REVOLUCIONARIAS.
Han tenido que transcurrir más de cincuenta días para que el silencio
cómplice, el mutismo cobarde, la negligencia estúpida y la alienación
deleznable cedan espacio y lugar a los gritos de denuncia, a las voces dignas
que articulan y unifican la lucha cotidiana, por la libertad de todos aquéllos
que se encuentran detenidos en las cárceles como presos políticos.
Han tenido que ayunar durante más de cincuenta días el Comandante
Antonio y la Coronela Aurora (dirigentes del ERPI), al lado de otros cinco
presos políticos, para denunciar que el Estado y gobierno mexicanos encierran
en las cárceles —en las condiciones infrahumanas más despreciables y
violatorias de los más elementales derechos humanos— a los luchadores sociales
y presos políticos; trátese de militares, estudiantes, campesinos, obreros o
indígenas.
Han tenido que valerse del único recurso del que disponían, sus propias
vidas, para mantener una lucha por la libertad inmediata e incondicional de
todos y cada uno de los presos políticos que pueblan las cárceles de nuestro
país, mientras los grandes delincuentes empresariales y de los partidos
políticos PRI y PAN gozan de libertad e impunidad, mientras los asesinos que
perpetraron las diferentes masacres de nuestro pueblo se regodean en total
libertad, al amparo de caciques y gobernantes corruptos y criminales.
Han tenido que mantener más de cincuenta días de huelga de hambre para
que su voz sea escuchada por quienes desde la residencia oficial de Los Pinos
sólo atinan a mirar los juegos de fútbol de la selección mexicana y hacer el
circo de los payasos que gritan gol, al mismo tiempo que difaman al gobierno
revolucionario de Cuba por lo que jamás se exigen a sí mismos; asimismo, han
tenido que elevar desde las mazmorras del Estado mexicano su exigencia de
libertad porque éste se niega a reconocer la existencia de los presos políticos
en nuestra patria.
Han tenido que negarse a recibir alimento durante más de cincuenta días
para demostrar que “es cierto que muchos callaron cuando fueron detenidos/ pero
¡Vaya diferencia!/ ellos son los presos/ mas nunca sometidos”; por ello, pese a
que el Estado y gobierno de México los encierra dentro de las cárceles para
acallar sus voces, para impedir su libre movimiento, para cercenar sus sueños,
para castigar su ejemplo, para doblegar su espíritu, para intimidar a nuestro
pueblo y para buscar el silencio y el olvido, siguen pronunciando su palabra,
continúan luchando por alcanzar sus sueños, mantienen un espíritu digno y
combativo que es ejemplar al pueblo de México.
Saludamos, desde todos los rincones de la patria, la lucha de todos los
presos políticos por su libertad inmediata e incondicional; convocamos al
pueblo mexicano y a sus organizaciones democráticas y revolucionarias a
coordinarse en torno esta lucha y obligar así al Estado y gobierno de México a
liberar a los presos políticos y a respetar los derechos humanos de todos los
mexicanos.
¡PRESOS POLÍTICOS, LIBERTAD!
Fraternalmente:
¡¡¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR¡¡¡
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA
PDPR-EPR-TDR
República Mexicana, 20 de Junio de 2002