Al pueblo de México.
A
los pueblos del mundo
Al
EZLN.
Queremos
hacer manifiesto nuestro sentir y nuestro pensar ante la afrenta que el
gobierno del señor Vicente Fox y las Cámara de Senadores y Diputados han hecho
al pueblo de México y, particularmente, a nuestros hermanos indígenas.
Queremos
decirles que consideramos injusta e inaceptable la “ley” de los pueblos indios
aprobada recientemente por el Congreso de la Unión.
Es
injusta porque niega el reconocimiento de los pueblos indios como sujetos de
derecho y los reduce a objeto de míseras políticas de caridad pública
prolongando el estado de abandono, de humillación y de injusticia en que se
encuentran estos, desde hace casi 500 años.
Nos parece inaceptable
porque pasa por encima de los Acuerdos de San Andrés y favorece la estrategia
neoliberal de reestructuración y expansión capitalista, así como la guerra de
baja intensidad instrumentadas por las fracciones industriales y financieras de
la burguesía nacional y extranjera, a costa de la calidad de vida de los
pueblos y naciones, así como de sus soberanías.
Ciertamente,
no podía esperarse otra cosa de la mayoría de legisladores panistas,
ecologistas y priistas en vista de los intereses capitalistas que abiertamente
representan y defienden.
Lamentablemente,
tampoco era de esperarse otra cosa de los legisladores perredistas que a
contrapelo de los esfuerzos realizados por algunos militantes de su partido, en
su último congreso, por constituirse en una alternativa política de izquierda,
se acerca cada vez más a la postura conservadora y neoliberal del actual
gobierno, en medio de una lucha de posiciones que tiene como fin primordial la
repartición de migajas y cuotas de poder que los poderosos ofrecen a sus
opositores para nulificar las conquistas populares.
A
juicio de muchos quizá sea demasiado pronto para declarar inútil el sistema de
alternancia al que dio lugar el derrumbamiento del régimen de partido de
Estado; pero es cada vez más evidente que los cambios democráticos que la
Nación requiere no vendrán de arriba, es decir, ni de la clase política ni de
sus instituciones, sino del pueblo, en la medida que éste se organice y luche
para constituirse en un nuevo poder que pugne por dar cabal cumplimiento a sus
legítimas aspiraciones.
Considerando
lo anterior, manifestamos nuestro apoyo al rompimiento del diálogo zapatista
con el gobierno federal, mientras este último no muestre claramente su apego a
los principios más elementales del derecho clásico, mientras no admita que la
palabra empeñada debe cumplirse (pacta sunt servanda), mientras éste no
responda a las señales demandadas por el EZLN; asimismo, apoyamos el llamado a
la resistencia civil y la exigencia de la aprobación de la Ley COCOPA.
Fraternalmente:
¡¡¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR¡¡¡
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
EJERCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA
PDPR-EPR-TDR
República Mexicana, 1° de mayo del 2001.